“Nunca quise la energía de este planeta…” POEMAS DE PABLO SALAZAR CALDERÓN

diciembre 7, 2018 en 11:30 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura | Deja un comentario
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Pablo Salazar, noviembre 2018
Recital Editorial Paracaídas.Centro Cultural de España-Lima

PAÍS AUTOBOT

Nunca quise la energía de este planeta

tampoco ser un escarabajo abandonado en una playa
con la carrocería repleta de stickers del mundial 78

por eso me retiro a ese descampado cubierto
por envoltorios de golosinas y botellas de cervezas

para ser esta chatarra rabiosa

que olvida.

DÍA 2 (LOS CHOFERES DEL MAÑANA)

Buses del año que vendrá
del modelo que vendrá
en la avenida que vendrá

se detienen ante el semáforo

 

Los buses que nunca se pudieron ir
esperan ante el semáforo negro

pasan años
gobiernos de facto

 

vendedores choferes cobradores pasajeros
suben bajan de las unidades que no se movieron más

-el semáforo no cambia de color –

 

Los buses que vendrán
aguardan en bolsas de plástico transparente

Solo al llegar la noche
irradian su color verde

por las calles

La oscuridad les habla de nosotros

hasta que llega la mañana

EN LA PISTA DEL PÍMBOL

Tenemos el rostro de Tupac Amaru en nuestras monedas

guardo una en mi jean nevado
otra se va por el mueble negro del pinball

mis ojos son un mirador

una cabina que sigue a los enatrus alcanzando a las combis
una noche con pocos postes de luz

El pímbol
es una eterna urbanización recién acabada de construir
en la cual no es permitido el paso de esos minibuses

los silenciosos motores de los Ikarus 10
y sus grandes carrocerías
los expulsan

Las calles solitarias vuelven

El crédito de mi moneda
dispara una bola plateada por la pista

 

Buen viaje, Ikarus 10 Lima, Editorial Paracaídas , 2018 Su más reciente libro y del que tomamos los poemas

PABLO SALAZAR CALDERÓN (París, 1978). Se formó en el colegio Los Reyes Rojos y luego estudió Humanidades en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya y Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha publicado los poemarios Terrado de cuervos (2008),  Piedralaventanaelcielo  (2011) y Buen viaje, Ikarus 10 (2018). Actualmente se dedica a la docencia en el Colegio de la Inmaculada, en  Lima.

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SOL REENCONTRADO , Poema

noviembre 3, 2018 en 12:15 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comunicación y Cultura, Creación, MIS POEMAS | 2 comentarios
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Sonia Luz Carrillo. Casa O’Higgins, Centro de Lima. 26.10.18

 

SOL REENCONTRADO

Eres octubre o noviembre

en Lima.

Lo que intento decir

a través tuyo

es claridad frescura

sol reencontrado.

Piel apenas bordada

eres

aliento

al darme con tu brillo

tu talento inmediato

que desafía

y vence

nieblas y medianías.

 

Si supieras

con qué prodigio conviertes

en brisa la fatiga

de estar de vuelta

de tantas horas densas.

 

Pero nada puede poesía

contra el tiempo

y sus marcas soberbias

contra el tejido

de innumerables circunstancias.

Nada puede poesía

por eso nada proclama

ni reclama

ni hace explícito.

 

Ahí su encanto

ahí su riqueza

ahí su trabajoso deleite.

 

En: Las frutas sobre la mesa

Lima, 1998

90 AÑOS DE LA PUBLICACIÓN DE LOS “7 ENSAYOS” / Simposio

octubre 25, 2018 en 9:50 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Con motivo de recordarse los 90 años de la publicación de los 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana de José Carlos Mariátegui, la Casa Museo –con auspicio del Ministerio de Cultura y el apoyo de la “Asociación Amigos de Mariátegui”, ha programado  un Simposio, que tiene  lugar en Lima entre el 24 y el 26 de octubre. En la circunstancia, destacadas personalidades de la vida peruana abordan los mismos temas abordados en este libro emblemático de la cultura nacional, para reflexionar en torno a ellos y diseñar el pensamiento contemporáneo, procurando actualizar el objetivo del autor.

El simposio fue inaugurado el miércoles 24 del presente mes en el edificio Juan Santos Atahualpa, del Congreso de la República; y se viene desarrollando días JUEVES 25 y VIERNES 26 del mismo mes entre las 10 de la mañana y las 6 de la tarde.

7 Mesas de trabajo analizan cada uno de los Ensayos de la obra del Amauta, y en ellas tres expositores sustentarán sus puntos de vista. Antes de concluir, una Octava Mesa abordará el sentido general de la obra, promoviendo su lectura actualizada. De este modo, 23 intelectuales peruanos aportarán en el empeño de mantener vivas las enseñanzas de José Carlos Mariátegui, y proyectar su obra.

Personalmente, participaré el viernes 26, a las 3:00 p.m.,  en la Mesa dedicada a “El Proceso de la Literatura”. Local: Casa Museo José Carlos Mariátegui. Jr. Washington 1946, Lima

Están invitados, el ingreso es libre.

“ESPÍRITUS TAL VEZ SEA EL CANTO MÁS AUTOBIOGRÁFICO QUE HASTA AHORA ENTONO”, JORGE NÁJAR ACERCA DE SU MÁS RECIENTE POEMARIO

septiembre 27, 2018 en 12:50 am | Publicado en Algunas fotos, Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura | Deja un comentario
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Un libro río, libro de extensos  territorios;  homenaje y reflexión de recorridos que van desde los orígenes, desde las decisiones y el reencuentro en la memoria.  Jorge Nájar, poeta peruano nacido en Pucallpa, departamento de Ucayali, en la selva amazónica, ha creado un vasto texto  de pareja intensidad  del que ahora dejo solo una breve selección. ESPIRITUS, Éditions Folle Avoine, 2018,  edición bilingüe, traducción de Michéle Lefort, fue presentado en setiembre en  Bessançon , el este de Francia, Doubs, región de Borgoña-Franco Condado. Jorge, querido amigo, compañero de largos caminos e invariable afecto, me ha hecho el regalo de esta primicia. Un placer compartirlo.

Abre el libro el siguiente epígrafe:

“Para mis padres, en el corazón de la verdad,

aunque algo tarde.

Pour mes parents, au coeur de la vérité,

bien qu’un peu tard.”

 

Luego el poeta revela sus motivaciones:

Brotando de la noche cósmica llegó Espíritus como una piedra incandescente cuando yo vivía inmerso en la experiencia de crear una urbe amazónica : Mayushín, un espacio real e imaginario en el que convergieran los personajes con los que yo me hice al mundo. El poema irrumpió con tal insistencia que me vi obligado a realizar una pausa en la experiencia narrativa. Era una masa mineral compuesta de mitos y exorcismos que se tradujo en un tejido de voces habitado por el contrapunto entre los conjuros curanderiles y lo que iba emergiendo desde el fondo de la memoria. ¿Quiénes somos? ¿Qué hacemos en el mundo? ¿Adónde vamos? Buscamos trascender por el artificio verbal estas grandes interrogaciones. Y en ese anhelo encontramos fragmentos de melodías añejas, destellos de metales extraños en medio de una combustión volcánica. En claro, Espíritus tal vez sea el canto más autobiográfico que hasta ahora entono, la vida de un amazónico que se ha ido y que regresa cada vez que puede, física y psicológicamente. He querido que esos ires y venires queden plasmados en sus venas. En su entramado de voces he buscado la resonancia de parte de mi adolescencia y juventud andariega por los pueblos amazónicos, así como mi vida en diferentes ciudades del planeta. La voluntad de operar con la memoria ha conllevado también un viaje hacia la sangre. ¿Qué somos? La voz central se desplaza desde el poliédrico monstruo urbano hacia las nacientes de los ríos amazónicos con el único anhelo de re-construir el universo.

Pucallpa. Foto StarPerú

 

ALGUNOS POEMAS 

Árbol de luz

Labrado por el placer y los años

estoy a los pies del árbol-madre,

con los ojos brillantes, descalzo,

avanzando hacia la sangre ;

subo desnudo por los aires, los ríos

donde me plazco, lloro, canto ;

subo hacia las inocentes flores

que mis afanes le arrancan.

¿ El viento negro pretenderá devastarme ?

Más arduo sería quedarme en silencio,

inmovilizado por las mariposas de la noche.

Saltan los pétalos, saltan los cogollos,

materia generadora de la vida.

Soy ese camino hacia la luz.

Soy el camino que se hunde

en la verdad

 

Entre quienes van a quién sabe

qué profundidades, qué placeres,

doy un salto hacia la luz ;

y allí reencuentro en la algarabía

de criaturas de la vida, del dolor,

la humildad de los que vuelven,

el jolgorio de los que se van

y en compañía de ellos me digo :

al diablo el oropel, los festines

las luces de bengala,

al diablo.

 

Al diablo los precipicios del vivir

en la guerra de todos los días ;

mejor sería quedarse soñando

a tus pies viejo árbol,

limpiarse de la vanidad oculta

en el aire tan simple que nadie ve.

Y en el charco amarillo el reflejo

de la luna, del colibrí cantando

mientras saboreo tu grandeza.

Con tu savia vienen las promesas

de otro mundo, de otro sueño.

Poco importa si al despertar

la noche arda o no

pues lo que sí cuenta

es brillar bajo tu sombra.

 

V

¡ Caer ! ¡ Volar ! ¡ Soñar otra vida !

Vértigo de imágenes, torbellinos negros,

un rayo en el alma, hilo de humo

en el circuito del goce.

¿ Mi voz tiembla ?

Nada es error

salvo los caminos nunca recorridos,

el patio, la casa que no construiste ;

los ríos, los amores no navegados.

Con los caminos del mundo en el rostro

yo te recorro por donde nunca nadie ;

allí me fundo en diamante.

Quieres que tu alma avance

serena y violenta como una flecha

hacia el punto en el que la herida

se convierte en canto,

puro e intenso como la sangre.

Tú cantabas al placer de haber llegado

bajando de la montaña de Montmartre ;

hablando del Perú y sus glorias pretéritas

respirabas el aire cristalino de los Andes

y el aroma de los bosques que son tuyos,

reconstruyendo el mundo

por las orillas del Sena.

Que esa sea tu única verdad,

reconstruir el mundo y cantarlo.

¡ Caer ! ¡ Renunciar !

¿ Qué harás cuando vuelvas del naufragio ?

No es suficiente

seguir buscando diamantes ;

vana ilusión volver a la isla

donde dicen la felicidad espera.

Tal vez sí subir

por la montaña oculta

buscando resurrección

y transparencia.

Mi espíritu te ha leído el cuerpo.

Sin pureza nadie que resista

los carbones que arden en tu cráneo,

el hielo en que te plasmas de repente.

Sin pureza nadie que resista la maldad.

Yo sé curarte incluso en el delirio.

De oro pinto tus circuitos,

las barreras saltan, el cielo arde ;

se forma un torbellino dentro de ti,

las columnas de humo se disipan,

mi melodía enciende otras luces

en tu cuerpo apagado,

soldado que regresas

herido y sin coraza

no sé de qué trincheras.

En lo oscuro vive el espanto.

Allí impongo mi palabra,

ahí puedo corregir tus rupturas,

desatar nudos, atar puentes,

dibujar un cuerpo brillante en tu noche,

una estrella en el remolino de la sangre.

De tu corazón brota otra luz.

El país de las pasadas glorias,

tus abuelos, nosotros mismos

nos perdemos en una historia sin remedio.

Ahora que duermes a los pies del árbol-madre

no olvides que casa es pensamiento,

puro querer, puro anhelar ;

casa sólo es tu propio cuerpo

y pura ficción los antiguos imperios.

Mi canto fundó su ley en tu cuerpo.

Te has convertido en un ser nuevo.

Los colibríes deliran en el aire

pues te han bordado otro destino ;

falta saber qué harás de tu existencia

por las sendas del anonimato planetario.

No dejes que te enturbien raíces venenosas ;

piensa en tu grandeza ahora que brillas

y te alejas de este mundo incierto,

torre de luces en la oscuridad,

torre del alba, torre de aire.

Yo curo con mi canto.

Brillan en tu mente

inmensidades, cataclismos

que ya nadie puede predecir.

¡ Din-di-rin-din ! ¡ Din-di-rin-din !

Ahora que bailas

entre las lanzas de la lluvia,

los espíritus de las plantas

alumbran tus oscuridades ;

lava de viejos volcanes,

puente de otros sueños,

tejido invisible

entre oro

y azul.

Te has vuelto invisible

para no hablar nunca más

desde el otro lado de la noche.

 

Purificación  (fragmentos)

La voz materna te habla de una flor

que no existe ni antes ni después,

sal y agua del instante,

y tiemblas ante la idea de perderte

en la noche en pos de esa flor.

Nadie sabe quién más viaja

dentro de los cuerpos

que habitamos.

Nadie.

Quieres alcanzar, acariciar

el espíritu de tu madre,

llorar en sus brazos

como los niños

por algo imposible.

Tropiezas y te encharcas

en el lodo de la historia,

de las sangres.

¿ Adónde has de llegar

con tantos extravíos

en la trama de tu ser ?

Pero ya nada te contiene.

Nada.

 

Invisible

Cuando regrese, si alguna vez ocurre,

estaré muy lejos de cuanto pude haber sido.

Un hombre que abre los brazos y vuela.

Árbol florido, gota de rocío.

Avanzaré más allá de todo lo que me ha unido a la raíz.

Me hundiré en lo más hondo de todo lo que me ata a qué.

Más cerca de donde nunca estuve

cuando me toque volver con los brazos abiertos.

En el instante en que ya no sea ni roca, ni árbol ;

sólo una gota de rocío.

Cada vez más lejos

del dónde,

del cuándo,

del qué,

permaneceré grabado en el aire

como un trazo invisible,

lleno de colores, manchas,

rasgaduras, cuellos, ojos.

Y nadie podrá descifrarlo.

PRESENTACIÓN. J.C.Lechvere. el poeta y editor Yves Prié y Jorge Nájar.

Testimonio de algunos tramos de caminos

Fanals, donde el poeta pasa algunas temporadas.

Bilbao. Guggenheim. 2015

J. Nájar, Elqui Burgos, Sonia Luz Carrillo y Ricardo Falla Barreda. París, 2018

HOY EN LIMA, UN OTOÑO AZUL, fruto de la labor de promoción cultural de GLORIA MENDOZA BORDA en la Alianza Francesa de Arequipa.

agosto 29, 2018 en 12:14 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Noticias y demás... | Deja un comentario
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La poeta Gloria Mendoza Borda convirtió los martes en día dedicado a la literatura. Fue en Arequipa, ciudad de adopción de esta escritora puneña, donde desde hace diez año tuvo esa feliz iniciativa e ininterrumpido esfuerzo. Así lo reconoce en el proemio de libro Un otoño azul, fruto de esa actividad, el presidente del directorio de la Alianza Francesa de Arequipa, Juan Alfonso Vignes, quien señala “Ella  de manera muy silenciosa pero efectiva, ha sido ‘un faro en nuestra ciudad”.

Luego relata “Cada martes con su fructífera actividad literaria, ha iluminado de cultura y sabiduría  nuestra hermosa Arequipa; lo cual ha permitido enriquecer el espíritu de nuestros conciudadanos y de manera generosa y sin egoísmo, ha dado oportunidad para que muchos nuevos talentos puedan expresar su obra , y de igual forma, muchas personas comunes y corrientes accedan a disfrutar la belleza de la literatura en todas sus formas y expresiones”.

Resalta también algo que todos los que conocemos y queremos a Gloria lo sabemos desde siempre al reconocer “su personalidad fuerte e indoblegable para superar todos los obstáculos que se le presentaban cada día…logrando los objetivos que se proponía”.

En palabras de Florente Voiret, director de la Alianza Francesa de Arequipa,  “Martes Literario” no solo congregó a poetas sino escritores en general, artistas plásticos, músicos, teatristas, fue democrático tanto como versátil.” Y agrega “Por nuestro auditorio y biblioteca desfilaron artistas de diferentes agrupaciones, colectivos poéticos y procedencias lejanas…”

En torno al contenido múltiple de la obra que hoy miércoles se presenta en Lima, la escritora Maigualida Pérez precisa: “Esta antología nace como expresión y coordinación de esta insigne poeta y de la voluntad múltiple de numerosas individualidades. Aquí, en este libro, encontramos una rica y espléndida trayectoria de las letras arequipeñas y de los invitados que acudían a la Alianza Francesa para disfrutar la narrativa, la poesía y la prosa ensayística y documental”.

Un otoño azul  publicación de la Alianza Francesa de Arequipa es una selección de textos en los géneros de poesía, narrativa, testimonio y otros, realizada por la  querida poeta peruana Gloria Mendoza Borda, resultado de la actividad  “Martes literario”, iniciada en el año  2006. Noventa autores reunidos en un una cuidada edición de Cuervo editores y que lleva notas de dos escritores peruanos radicados en el exterior,  Walter Lingán y Porfirio Mamani.

La presentación en Lima se lleva a cabo  hoy miércoles  29 de agosto de 2018 a las 7:00 p.m. en el auditorio provisional del IRPB ubicado en Av. Ricardo Palma 341 Miraflores. Participan en los comentarios Doris Moromisato, Gloria Mendoza Borda, Eliana Vásquez Colichón y Ricardo González Vigil.

Giovanna Minardi, Sonia Luz Carrillo Mauriz y Gloria Mendoza Borda,  Plaza Mayor de Lima. 2018

Gloria Mendoza Borda y Sonia Luz Carrillo.Local histórico de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, junio 2018

De Gloria solo me resta decir que mantenemos una amistad sin fisuras a lo largo del tiempo, cariño recíproco y aprecio mutuo por nuestro trabajo literario. Es autora, entre otros, de los siguientes títulos:
Los grillos tomaron tu cimbre (Cuzco: Casa de la Cultura, 1971); Lugares que tus ojos ignoran (San Antonio, Texas: M&A Editions, 1985); Legendario lobo (Lima, 1995, Ed. Facultad de Medicina); La danza de las balsas (Lima: Editorial Horizonte, 1998); Dulce naranja dulce luna (Lima: Arteidea Editores, 2001; Qantati deshojando margaritas (Lima: Arteidea Editores, 2006); No digas que no sé atrapar el viento (Lima: Arteidea Editores, 2011); Desde la montaña grito tu nombre (Lima: Lluvia Editores, 2013); Amtasiña (Puno: UNA, 2013); Mariposa Blanca /Mariposa Negra (Arequipa, Editorial Lemos 2017).
Gracias, Gloria querida, por la incorporación de un texto de mi autoría.

Acerca de Gloria Mendoza y algunos poemas, ver:

LA POESÍA DE GLORIA MENDOZA BORDA, bálsamo en la retama

https://hablasonialuz.wordpress.com/2010/08/02/la-poesia-de-gloria-mendoza-borda-balsamo-en-la-retama/

POESÍA ABIERTA. POEMAS REUNIDOS DE RICARDO FALLA BARREDA

julio 15, 2018 en 2:01 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | 1 comentario
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Ricardo Falla Barreda. Recital Casa Museo José Carlos Mariátegui, Lima, abril, 2018

Evidencia de un ininterrumpido trabajo en poesía, Ricardo Falla Barreda, publicó en el mes de setiembre del año 2017, su obra poética reunida en una edición del  Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Recientemente, la Revista LETRAS, en su número de enero – junio 2018, Volumen 89, N° 129, ha publicado esta reseña de mi autoría que transcribo en toda su extensión.

 

Pequeña historia de conciencia (1971) se encuentra entre los libros de poemas que abren una década de reconocida importancia  por traer al quehacer literario peruano la presencia y voz de nuevos sujetos y distintas poéticas. Con él, Ricardo Falla Barreda inicia un camino de poesía ininterrumpido a lo largo de décadas y hasta el presente.

Testimonio de este continuado trabajo en el que se registran y se expanden algunos temas y van surgiendo nuevos motivos, son los libros Contra viento y marea (1973), Mi capital (1979), Poesía abierta (1982), Interludios (2006), Escrito en Tierra (2016)  y ahora esta reunión de textos que incluye Otros poemas (2017), muestra de una personal, definida  poética de cerca de 300 páginas.

Más que compendio un amplio panorama en el que queda explícita una poética de variada tesitura y elaborada formulación que le hace decir al poeta Alejandro Romualdo, autor del prólogo  a Mi capital:

  “Es una poesía culta, de espectro ambicioso, que le permite plantar rosales en el pecho lacerado de la historia contemporánea…Sus poemas son dominios subversivos del símbolo y la metonimia…Es la vida misma, pero escrita con experiencia fantástica, es decir, no descrita ni ilustrada…entre cuyas páginas reposa el ramo encantado de la inteligencia poética, signo de su esplendor imaginativo, imagen de su claridad conceptual” (Romualdo 1979)

Textos que subvierten la realidad  directamente observada tanto por la naturaleza de las motivaciones como por la intervención de los recursos formales puestos al servicio de la exposición poética. Estos méritos son señalados por el poeta y maestro universitario Manuel Velásquez Rojas, quien en la Presentación de Interludios califica a los libros que lo antecedieron, Mi capital y Poesía abierta, como libros de madurez.

Con agudeza, el maestro Velásquez Rojas, advierte que “de un primer registro de manifestaciones formales de la poética del 70, Ricardo Falla conserva el coloquialismo” y luego distingue “pero no es la conversación que en una tradicional calle de Lima se puede escuchar. No. Ahora es un diálogo con los íconos preferidos…Coloquio que recrea un espacio cultural para el ícono y su trascendencia”.

Este rasgo distintivo es muy importante de resaltarse por ser clara manifestación de la diversidad de motivaciones que animan al creador y su  capacidad de dialogar con íconos de múltiples etapas históricas y espacios culturales.

(POESÍA QUE DIALOGA con Amarilis, Mariátegui, Señor de Sipán, Cervantes, Kafka, Bizet, Picasso, John Lennon)

Así, por ejemplo, lo observamos  en coloquio con personajes  tales como la autora de la “Epístola a Belardo”, la poetisa Amarilis del siglo XVII, en el poema “Epístola a Amarilis” (“Te veo Amarilis/ porque eres una surtidora de poemas/ porque eres una surtidora/… Te leo Amarilis/ en estos años que transito al irremediable/ destino de la soledad en piedra/ y te vuelvo a imaginar escribiendo/ sobre las tensiones entre el morir y el nacer/ entre el orto y el cenit/ la claridad del alma y la palidez del rostro/ porque en los resplandores matinales/ te alojaste/ enramada/ como ave dejando una estela ardiente”) ; con un personaje homérico como en el poema “Bajo el viento de Ulises”; con el pensador peruano José Carlos Mariátegui, en “Escena contemporánea” (“Matriz de mi tiempo/ cuídate de los que te aman/ para que el hombre no sea polvo de otro hombre/ ni piedra adscrita a cementerio alguno”) ; o el poema dedicado al Señor de Sipán en “Variaciones ante un mundo de bronce”; dialogar con el personaje cervantino en “En el espacio Quijotal”. También registrar la desesperación del detenido o desaparecido injustamente en “Ante los ojos de Joseph K.”, alusión al absurdo kafkiano. O encontrar relaciones entre la pintura y la poesía en el poema “Picasso” y entre la poesía y otras manifestaciones artísticas como en “A Carmen de Bizet”. Y también íconos de la cultura popular contemporánea como el compositor, músico  y cantante John Lennon en “La hora de John”, entre otros referentes.

Sin duda, otro de los incentivos de esta vasta poética se encuentra en la exasperada expresión  de un humano en permanente rebeldía contra la persistencia  de factores de deshumanización.   Los reclamos, entonces, no solo son sociales, en el sentido de enfrentar un sistema social. Hay de eso, es cierto. Pero van más allá. Es una intensa recusación ante todo tipo de mecanismos que flagelan a los más débiles, a los anónimos e ignorados de la historia. Poemas como “Área de salud”:

(“no respire/no se mueva/ salga/ un portero/ cierra la conjunción/ de la tristeza/ murmullo /de enigma/ en el silencio/ un grito/ recién nacido/ sopla/ identificado con las horas/ el día ha comenzado/ (la conciencia del país / está narcotizada)”)

o “Bandera de pueblo joven” (“Eres el privilegio de quien te mira…/Eres el brazo desnudo/ que oprime al aire/ Eres el incesante grito/ de los despedazados a navaja/ Eres la gota que cuenta la sed/ que nos devora”) son magníficas exposiciones poéticas de esta aseveración. La profesora universitaria Gissela Gonzáles Fernández, autora de la Introducción del libro que reseño, advierte en estas preocupaciones “La actitud de abierta polémica (otra característica recurrente) que halla pleno desarrollo en el compromiso social del yo poético…involucrado en todas las dimensiones de ser humano”  (Gonzáles 2017)

La historia del territorio en el que se afincan desasosiegos  y anhelos aparece reiteradamente. Por ejemplo, en el poema “Cronología extensa” , largo poema dedicado al jurista y amigo Alberto Ruiz Eldredge Rivera, se poetiza, a la manera de un recuento, hechos de la historia peruana y que concluye con versos que son apelación a una  indudable esperanza: ”Claridad con el día Claridad/ dentro de todos y para todos/ No digo/ que la consigna figure/ sino/ Avancemos/ a ritmo de paso humano./ El sol dispersa la canción de la alegría/ a puro brillo/ sobre la tierra.”

Este repertorio de dilatados registros, actualiza igualmente expresiones líricas que son respuestas del yo poético a las amenazas de cosificación de lo humano latentes en la tecnolatría avizoradas precozmente a inicios de los años 70. Por ejemplo, el poema “Basta paren” dedicado a un conjunto de trabajadores del área de informática de una entidad, en el que leemos:

“Basta/ paren/ central de procesamiento de datos electrónicos/ sistema I.B.M. made in USA/  Dentro de mí oigo el traqueteo/ de sus máquinas/ Fuera de mí el hombre es reemplazado/ Pasan conmigo uno a uno los dígitos/ Yo no soy el hombre que dirige/ (…) Un espacio de sonidos/ y código modular al nombre/ otro espacio de sonidos/ y computadoras 3/70 al cerebro/ traqueteo traqueteo traqueteo / se establecen análisis de sistemas/ no llega el sol a la cara…”.

Con justa razón Gissela Gonzáles advierte una tendencia reflexiva, producto de la aguda observación del entorno”.

Como han señalado muchos de los que se han acercado a la obra de Falla Barreda, sin dejar el uso del “lenguaje de todos los días” – característica formal de los poetas surgidos desde finales de los años  60’-  la madura reflexión sobre el acto de la escritura es presencia insistente  en los textos. El bello poema “Rosas” es una suerte de extensa arte poética celebrado en especial por el gran poeta peruano Xavier Abril:

“He tardado en volver a sus páginas, a sus poemas …la circulación de las rosas más intrépidas y militantes que me ha tocado la suerte conocer y admirar, a la inversa de las otras rosas circunstanciales que no dieron motivo de padecimiento al hombre, al creador de sí mismo, sino a los confiados en la divinidad, palabra esta que, si no fuese idiota sería de todas manera, el factor de escape de todas las minucias” (Abril, carta personal, publicada en la Revista Gleba literaria N° 12, Lima 1982)

En torno a esta capacidad  de pensar y repensar la escritura, la profesora Gonzáles anota la presencia de “hondas y desgarradas reflexiones sobre el acto de la creación”. Ilustra al respecto la forma que esta reflexión opera en el poema “Exposición emotiva”, y precisa que “si bien al comienzo se señala la importancia del referente, rápidamente se roma conciencia de la insuficiencia de la palabra para explicarlo”. Y cita:

“Y verso/ y verso/ en medio de la calle/ contemplando el invisible paso del llanto/ de un hombre con la cara al suelo/ que al mirar su sombra/ descubre la lengua de los que viven por gusto/ Y verso y verso/ con la palabra en la boca/ frente a un cartel de ortografía dudosa/ y me falta ánimo/ frente a los que cavan el aire/ y me falta verso/ y me falta llanto”.

El tema clásico del “yo soy otro” expresado por Rimbaud se actualiza en el poema “Centinela”, el ser social y el creador en contrapunto deja a este último “absorto por los sucesos de la voz”.  La poesía se constituye en un escudo que brinda cobertura, protege:

“…en mis dolientes y dispersos poemas/ se hace visible el centinela/ que mira sin límites el ímpetu de la esperanza/ que día a día/ me hace mejor/ ante el presente y las disoluciones del tiempo que lo habita/ …/ Mi casa tiene un centinela/ como todo lo minúsculo que el silencio guarda/ Sé quién es/ pero no sé de dónde vino/ ni por qué me cuida de los ruidos del mundo”.

Es necesario también anotar que en cada uno de los libros reunidos, el hablante lírico expone, a la manera de una composición musical, diversas variaciones en torno al tema amoroso  y de los afectos en general. Con frecuencia, como lo han advertido los que han abordado a lo largo del tiempo,  a esta poesía, el sentimiento toma forma de artes poéticas.

Poesía abierta. Poemas reunidos de Ricardo Falla Barreda, se constituye en un texto artístico literario que documenta una voz poética nacida en la segunda mitad del siglo XX que no ha dejado de expandirse y diversificarse dando cuenta de una fecunda labor. Fundador en 1965 del Grupo Gleba Literaria, director de la Revista Nueva Humanidad, activo miembro de la primera promoción de poetas que dieron forma a la poesía de los años 70’, Ricardo Falla Barreda es un autor indiscutible de la poesía peruana. Así lo patentiza este libro publicado por el Fondo editorial de la UNMSM.

Sonia Luz Carrillo Mauriz

Al usar la información, se ruega citar la fuente

Aquí la versión en línea de la Revista LETRAS  de la UNMSM
http://revista.letras.unmsm.edu.pe/index.php/le

RICARDO FALLA BARREDA, poeta integrante de la Generación de los años 70′, es reconocido como uno de los más fecundos autores desde dicha etapa hasta el presente. Además, en una larga trayectoria como profesor universitario,  Profesor Principal de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de San Marcos, ha sido reconocido por su tarea como investigador. Ha estudiado el  proceso cultural peruano, y publicado  numerosas libros especialmente dedicados al siglo XVII.  En el ámbito ensayístico, destaca su  Fondo de fuego: la generación del 70, donde muestra la génesis de una generación caracterizada por el espíritu  contestatario de quienes la integraron. Igualmente, es coautor de una de las más vastas, abarcadoras,  antologías de poesía peruana, Curso de realidad, Proceso Poético 1945-1980, (1988), que reunió la obra de más de cien poetas nacionales. Trabajo pionero en la muestra de la periodización de la poesía peruana del siglo XX.

 

TOM WOLFE:  NUEVA YORK, CALIFORNIA, dos ciudades para ser narradas

junio 9, 2018 en 1:10 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Wolfe. Fuente: Internet

El 14 de mayo último  murió Tom Wolfe a los 87 años. Con él se va extinguiendo la promoción de  periodistas que renovó la crónica periodística al aplicar en el texto las técnicas de la narrativa literaria. Wolfe, había nacido en Virginia en 1931, estudió  Literatura Inglesa en Washington y más tarde, en 1959, se doctoró en Filosofía en la Universidad de Yale con una tesis    sobre la influencia del comunismo en los escritores norteamericanos. Su carrera periodística se inició en el diario La Unión de Massachusetts, y continuó en  el Esquire, The New York Herald Tribune y Washington Post.  Autor de novelas, como La hoguera de las vanidades, sus trabajos enmarcados en lo que dio en llamar El nuevo periodismo fueron publicados en el suplemento del New York Herald Tribune.

En el fragmento que sigue, Wolfe da cuenta del contexto en el que, ante la ausencia de narrativa literaria  que registrara los cambios urbanos que se venían produciendo en la sociedad estadounidense de los años 60’, a través de relatos de “no ficción”, se abren las posibilidad de renovar el texto periodístico.

NUEVA YORK  Y CALIFORNIA por TOM WOLFE

Cuando llegué a Nueva York a principios de los años sesenta, no pude dar crédito al espectáculo que se abría ante mí. Nueva York era un pandemónium con una sonrisa burlona puesta. Para los tipos con dinero —y parecían multiplicarse como conejos— era la época más desatada, más insensata que se había conocido desde los años veinte… Un universo de gordinflones y gordinflonas peripuestos y melosos de-cuarenta-y-cinco-años con ojos como cáscaras de nuez que se les iban delante de los pasteles de menudillos, que llevaban fajas y minifaldas y pestañas Little Egypt y patillas y botas y campanitas y pulseras del amor, que bailaban el Watusi y el Funky Broadway y se agitaban y hacían muecas y sudaban y sudaban y hacían muecas y se agitaban hasta las primeras luces del alba o la completa deshidratación, lo que llegase primero… Era un carnaval abrumador. Pero lo que realmente me maravilló es que, como escritor, lo tenía prácticamente todo para mí. Tan deprisa como permitían mis posibilidades, yo iba fabricando artículos sobre este pasmoso espectáculo que yo veía burbujear y vociferar ante mis ojos maravillados —¡Nueva York!— y todo este tiempo yo sabía que algún novelista emprendedor no tardaría en aparecer para pintar toda esta maravillosa escena de un solo trazo gigantesco, atrevido, definitivo. Estaba tan preparado, tan maduro, como si hiciera señas… pero nunca llegó a ocurrir. Para mi gran asombro Nueva York permaneció sencillamente como la mina de oro del periodista. El caso es que los novelistas parecían retroceder ante la vida de las grandes ciudades en su totalidad. El pensamiento de tener que habérselas con semejante tema parecía aterrarles, confundirles, hacerles dudar de sus propias facultades. Y además, esto habría significado tener que medírselas con el realismo social, por añadidura.

Wolfe en Manhattan. 1968. Sam Falk. The New York Times

Para mi todavía mayor asombro, tuve la misma experiencia cuando descubrí la California de los años sesenta. Era la auténtica incubadora de los nuevos estilos de vivir, y esos estilos estaban justo allí para que todos los vieran, al alcance de cada globo ocular… y una vez más unos cuantos periodistas sorprendidos que cultivaban la nueva fórmula lo tenían todo para ellos, hasta el movimiento psicodélico, cuyas ondas se perciben aún en todos los confines del país, como el latido intergaláctico. Escribí The Electric Kool-Aid Test y aguardé luego las novelas que estaba convencido caerían de la experiencia psicodélica… pero tampoco llegaron nunca. Supe más tarde que los editores las habían estado esperando también. De hecho habían estado pidiendo a gritos novelas de los nuevos escritores que debían de andar por alguna parte, los nuevos escritores que harían las grandes novelas de la vida de los hippies o la vida en los campus o los movimientos radicales o la guerra del Vietnam o la droga o el sexo o los militantes negros o los grupos de encuentro o toda esa vorágine a la vez. Esperaron, pero todo lo que obtuvieron fue el Príncipe de la Alienación… haciéndose a la mar con rumbo a Isla de la Soledad en su buque Tarot vuelto de espaldas con su capa de Eternidad puesta, apestando a bolas de alcanfor.

Pasmoso, como ya digo. Ya que nada más se había hecho, esto quedaría. Los Nuevos Periodistas —Paraperiodistas— tenían todos los años sesenta locos de Norteamérica, obscenos, tumultuosos, maumau, empapados en droga, rezumantes de concupiscencia, para ellos solos.

Viejo ejemplar de El Nuevo periodismo.

Wolfe, Tom(1977) El nuevo periodismo. Sexta edición1994 .Traducción de José Luis Guarner. Barcelona, Anagrama p.p. 48-49

 

LITERATURA y CINE. Larga y fecunda complicidad

mayo 15, 2018 en 3:38 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos | Deja un comentario
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Desde que el cine dejó  de ser sólo registro repetido de escenas  de la cotidianidad, Cine y Literatura caminan juntos. Se trata de un influjo de doble vía. Ahí está la presencia del cine en el realismo literario del siglo XX  con el movimiento de las imágenes, las posibilidades de la edición en las elipsis y resúmenes de la prosa artística  donde  las trasposiciones de tiempo y los juegos de perspectiva del narrador, entre otros recursos, se convirtieron en características de la narración.

Son  innumerables las obras que contienen referencias directas e innumerables guiños que nos colocan frente a las preferencias cinematográficas de poetas y narradores. Y es que desde la primera proyección cinematográfica nada fue igual en el mundo. Y la literatura no podía permanecer ajena a este sacudimiento. Lo que sigue es un  rápido repaso es cuánto le debe el cine a su cómplice más persistente: la literatura.

De otro lado, sin ella, sin las historias nacidas en la literatura, el cine hubiera carecido de algunas de sus más brillantes concreciones  desde los primeros años de su expansión.  Así tenemos la novelística de Julio Verne dando forma a las ideas de Melies en los albores del cine, con Dos mil leguas bajo el mar Viaje a la Luna, por ejemplo. Igualmente,   Quo Vadis (basada en la obra de Sienkiewicz, publicada en 1896) con una primera versión en 1901 de  Ferdinand Zecca, y en la primera década del  XX, en 1913, la versión  dirigida por Enrico Guazzoni. Habría también que señalar que desde los primeros momentos el cine empieza a reproducir algunas historias de La Biblia.

La necesidad de alimentarse de temas y la existencia de una enorme herencia en todas las lenguas de esas observaciones prolijas de la vida que es la literatura ha hecho que una y otra vez, al margen de estilos, naciones y épocas, ésta haya surtido de material inmejorable al cine. En 1901, Walter R. Booth,  recurrirá a Charles Dickens en su Canción de navidad y en 1924, Harry Pollard a M. Twain para dar vida a La cabaña del tío Tom.

Desde fines de la primera década del XX, cuando los argumentos empiezan a repetirse colocando al cine al borde de una crisis, la búsqueda en la literatura se hará aún más consciente. Francia propugna el “film d’arte”, con adaptaciones de Dumas, Zola, Daudet, Balzac o Victor Hugo (como Los miserables, filmada por Capellini).

El fenómeno del cine basado en obras literarias fue extendido. Así en Italia se rueda Los últimos días de Pompeya (basada en la novela del escritor inglés George Bulwer Lytton, publicada en 1834). Y La dama de las Camelias (1937) El conde de Montecristo de Frank Boggs (de la mano de Dumas) estarán entre las primeras obras rodadas en un modesto lugar de los Ángeles, llamado Hollywood.

El teatro también aporta lo suyo, muchas veces con el préstamo de actores y actrices, tal es el caso de la formidable Sara Bernhardt, que bajo la dirección de Adolph Zukor da vida a Isabel, reina de Inglaterra (1912) basada en la novela Emilie Moreau, calificada de obra mediocre y sin embargo, un éxito de taquilla.

Con el fin de la Primera Guerra nace una nueva manera de concebir el arte en general: Dadaísmo y sus experimentaciones; De Chirico y la pintura metafísica; los caligramas de Apollinaire, los collages de Max Ernst y la literatura de Joyce, Proust o Kafka, etc. Se observa, además, el surgimiento del expresionismo. Concepción que no es exclusiva de la literatura pero que logra en la novela, la poesía y el teatro notables realizaciones.

En este contexto se produce el expresionismo alemán con obras como El gabinete del doctor Caligari (1919) de R. Wiene quien adaptará también a Dostoyeski en Raskolnikoff (1921). En el mismo año Friedrich Murnau con Nosferatu, el vampiro basada en la novela de Bram Stoker (Drácula, 1897) inicia la saga de vampiros en el cine, reactualizada en 1992 por Coppola y su Bram Stoker’s Drácula.

En el cine soviético de entreguerras encontramos a Pudevkin y su versión de La madre (1926) de M. Gorki.

A lo largo del siglo XX  la lista se hace interminable. Lo que el viento se llevó (1939) de Víctor Fleming se basa en la novela de Margaret Mitchell.   Entre los autores clásicos, Shakespeare será un filón inagotable: Julio César de Mankiewicz (1953), Hamlet (1948) dirigida por J. Houston, Macbeth del mismo año será filmada por Orson Wells , el mismo que rendirá culto a la literatura también con Othelo (1951), El proceso (1962) que recrea la novela de Kafka. Un tranvía llamado deseo (1951) de Vicente Minelli se basa en la obra del mismo nombre de T. Williams. Mankiewicz con El americano tranquilo de Graham Greene, 1958 y De repente en el verano, de 1959, continúa adaptando la literatura al cine. Los miserables de Víctor Hugo, continuó  dando origen  varias películas, entre las primeras, está también la de Raymond Bernard de 1934.

En 1959, Vidor lleva a la pantalla La guerra y la paz de Tolstoi, y Ben Hur de Wallace es una adaptación del libro de William Wyller. De aquí a la eternidad (1953) será la versión de Fred Zinnemann a la novela de James Jones.

El neorrealismo italiano también le debe a la literatura obras memorables, baste citar Ladrón de bicicletas (1948) de De Sica, novela de Luigi Bartolini. En la década de los sesenta, Visconti dará vida al El gatopardo de G. T. De Lampedusa y Muerte en Venecia de Tomas Mann (con la inolvidable banda sonora, homenaje a Mahler).
Hitchcock se apoya en la obra de Robert Block para su Psicosis (1960) y Stanley Kubrich en Espartaco recrea la novela de Howard Fast.

Igualmente, Días de vino y rosas filmada en 1963 toma el tema de Desayuno con diamantes, novela de Truman Capote. Pier Paolo Pasolini rendirá homenaje a Boccaccio con Decameron Teorema será no sólo una obra cinematográfica sino también una novela de su autoría.

Como se ve, la segunda mitad del siglo no fue  menos pródiga al mostrar esta fecunda confabulación de ficciones, verdad de las mentiras, como dice Mario Vargas Llosa, en las que “bulle una inconformidad, late un deseo” y nos atrapan porque “casi todos quisieran una vida distinta de la que viven”.

Lolita, de Navokov será adaptada por Adrián Lyne en 1962; El doctor Zhivago de Boris Pasternak, llevada al cine por David Lean en 1965; La naranja mecánica, basada en la obra homónima de Anthony Burgess, es llevada al cine en 1971 por Stanley Kubrick;   El padrino de Mario Puzo, adaptada por Francis Ford Coppola en 1972; El exorcista de Peter Blatty, en 1973 es dirigida por William Friedkin. El nombre de la rosa de Umberto Eco, por Jacques Annaud en 1986; en el año 1993,  Steven Spielberg filma  La lista de Schindler, basada en la novela El arca de Schindler, del escritor Thomas Keneally.

La lista es larga en lo que va del siglo XXI. Por ejemplo, El código Da Vinci es la versión cinematográfica de Ron Howard,  en el 2006, de la novela de Dan Brown.  Brooklyn, del 2015 está basada en la novela del periodista y narrador irlandés Colm Toibín.  Cincuenta  sombras de Grey  basada en una novela de E.L. James, seudónimo de Erika Leonard Mirtchell, es llevada al cine por la realizadora Sam Taylord-Wood en 2015.

UNA INTERMINABLE COMPLICIDAD

No sólo en la elección y disposición de elementos narrativos se percibe la huella poderosa del cine en la literatura, sino también en los componentes del mundo creado:  personajes, locaciones, diálogos intertextuales, cambios en la ubicación del narrador o presencia del narrador múltiple y planos detalle, etc. De otro lado,  la persistente entrega de temas e historias tomadas de la literatura enriqueciendo  el arte cinematográfico, dan persistente cuenta de una interminable complicidad.

 

Referencias, entre otras:

Casetti, Francesco. (1994)  Teorías del cine 1945-1990. Madrid, Cátedra,
Vargas Llosa. (1990) La verdad de las mentiras. Lima, Peisa,
Varios. (1995) Historia del cine. 1895 – 1995 tt. 5 Madrid, Euroliber S.A.

 

ESTA ES UNA VERSIÓN ACTUALIZADA Y AMPLIADA DE UNA ENTRADA  PUBLICADA EL 15 DE SETIEMBRE DE 2006, LA MISMA QUE  REITERABA UNA VERSIÓN IMPRESA, REGISTRADA EN LA BUTACA SANMARQUINA© UNMSM. Cine Arte del Centro Cultural de San Marcos ISSN versión impresa: 1810-830X Nº 11, 2002

SARA MARÍA LARRABURE por DALÍ Y NUEVOS HALLAZGOS EN LA INVESTIGACIÓN DEL DOCTOR ROBERTO FLORES GUEVARA

mayo 4, 2018 en 1:10 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Sin duda un privilegio contar con la amistad de personas tan rigurosas como sensibles, tal es el caso de un dilecto amigo, el doctor Roberto Flores Guevara, médico sanmarquino investigador del Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica de Francia, especialista en el estudio del desarrollo neuropsicológico del niño y el  recién nacido en la Unidad de Reanimación Neonatal del Hospital de Port-Royal, de París.  Humanista, también abierto a los temas artísticos y culturales como queda expresado en las líneas que siguen.

¿Qué relación tiene  este connotado científico con la narradora peruana Sara María Larrabure?

Explico: Con ocasión de mi presentación en el Café Literario realizado en París por el CECUPE, en los primeros días de febrero del presente año, en algún momento, refiriéndome a la narrativa peruana mencioné el nombre de esta escritora y algunas circunstancias de mi acercamiento a su obra. Ahí se encontraba este amigo y quedó impresionado por lo expuesto. Meses después me ha hecho llegar sus indagaciones a la manera de dos comentarios (fechados 25 y 30 de abril)  que por su importancia y el  interés que revisten, por alcanzar datos biográficos hasta hoy inéditos,  ahora trascribo literalmente con un profundo agradecimiento por la acuciosidad desplegada y la gentileza de su entrega.

Retrato de Sara María Larrabure. Salvador Dalí (1904-1989)
http://www.christies.com/lotfinder/LotDetailsPrintable.aspx?intObjectID=5580473

COMUNICACIÓN FECHADA EL  25 DE ABRIL DE 2018

Sonia Luz,
Tal como conversáramos durante tu visita a Paris, aquí te envío el producto de mis investigaciones sobre el cuadro que figura en el artículo “Sara María Larrabure, narradora peruana de los años 50′ ” (https://hablasonialuz.wordpress.com/2007/03/06/sara-maria-larrabure-narradora-peruana-de-los-anos-50/) de tu blog.
En el Catálogo Razonado de Pinturas de Salvador Dalí figura el “Retrato de Sara María Larrabure” con el número 1153 (https://www.salvador-dali.org/es/obra/catalogo-razonado/1952-1964/1153/retrato-de-sara-maria-larrabure). Allí se indica que es un óleo sobre tela, de 85.4 x 60 cm, pintado en 1963.

Lo más interesante es que se indica que después de haber pertenecido a Ramón Aspíllaga, pasó a sus herederos y que luego fue subastado una primera vez en la casa Sotheby’s, de New York, el 6 de Mayo del 2010. Habiendo ingresado en una colección privada europea, fue subastado una segunda vez por la Casa Christie’s de Londres el 21 de Junio del 2012.

Hasta allí, la información proporcionada por el Catálogo de las obras de Dalí.
Esto quiere decir que el retrato habría sido pintado a partir de una foto, probablemente a pedido de uno de sus familiares, puesto que Sara María Larrabure falleció en 1961?  Ramón Aspíllaga fue su esposo.
Deseando saber algo más, seguí las huellas del cuadro en los portales de Internet que se ocupan de las subastas artísticas. Así encontré, en el portal Artvalue.com, los datos siguientes:

– El “Retrato de Sara María Larrabure” fue “subastado en Sotheby’s” con un precio de base estimado entre 250 000 USD – 350 000 USD. ((http://www.artvalue.fr/auctionresult–dali-salvador-1904-1989-espagn-portrait-of-sara-maria-larrabu-2629937.htm)
– Apenas dos años después, el 21 de junio del 2012, cuando fue subastado en la casa Christie’s, el cuadro ya valía entre 200 000 GBP – 300 000 GBP, es decir entre 276 000 USD – 415 000 USD. (http://www.artvalue.fr/auctionresult–dali-salvador-1904-1989-espagn-portrait-de-sara-maria-larrabu-3340732.htm)

Es indudable que el coleccionista europeo que lo compró en Nueva York no era un amante de las artes ni un admirador de Dalí, sino un vulgar inversionista que invirtió en ese cuadro esperando ganar un poco de plata.
Desgraciadamente, no he logrado saber el precio exacto que fue pagado por ese cuadro en ambas subastas.
Lo que sí está claro es que el “patriotismo” de los Aspíllaga no daba para tanto y que en lugar de cederlo o depositarlo en el Museo de Arte de Lima, prefirieron venderlo en Nueva York. Seguramente que estaban pasando por un momento “difícil”, pero no creo que haya sido tan difícil como los momentos que los Aspíllaga hacían pasar a sus obreros de los fundos azucareros que durante tanto tiempo explotaron.
Es lamentable que este retrato de Sara María Larrabure, una escritora cuyo trabajo está en plena revaluación, termine lejos de su país.
Dr Roberto FLORES GUEVARA, 25 abril 2018.

COMUNICACIÓN FECHADA EL 30 DE ABRIL DE 2018

Hola Sonia Luz,
Tu paso por Paris, me ha llevado a interesarme por la vida de Sara María Larrabure (SML), una escritora que yo no conocía antes del Café Literario en el que participaste aquí en Febrero pasado.
Hace unos días descubrí que SML nació en Paris el 17 de Febrero de 1921! He confirmado este punto indagando en los archivos del Registro Civil parisino. En su Partida de nacimiento se dice que nació en el número 19 de la Avenida Kleber, Paris-16; que fue inscrita como “Sara, María, Julia, Eugenia, LARRABURE”, y que fue hija “de Luis LARRABURE, de 38 años, diplomático; y de Sara LOREDO, de 26 años, sin profesión, su esposa”.

En varios portales de genealogía he encontrado información contradictoria. El año de su muerte a veces es 1961, otras veces 1962… incluso he visto una vez que se dice que falleció a los 44 años!
Se dice que se casó el 17 de Febrero de 1939 – día en el que cumplía 18 años – con un tal Enrique Montero Muelle, con el cual tuvo dos hijas (otro portal habla de un descendiente sin dar el nombre).
Finalmente, más allá se dice que estuvo casada, “entre 1942 y 1953”, con Ramón Aspíllaga, nacido en 1897.
Es todo lo que he podido obtener por el momento. Pienso que la mayor parte de la información biográfica podría ser obtenida en el Perú.
Un abrazo.
RFG

MIL GRACIAS, AMIGO, por estas informaciones que ayudarán a los lectores de una gran narradora peruana que merece mucha más atención.

Doctores Roberto Flores Guevara e Yram La Torre Ascencios con Sonia Luz Carrillo y Ricardo Falla Barreda. París, febrero 2018

Hace un tiempo, en el año 2007, publiqué esta nota acerca de la autora, cuya obra presenté en un Congreso realizado en Lima en el  2006:

SARA MARÍA LARRABURE,  ESCRITURA DE MUJER EN
LA NARRATIVA DE LOS AÑOS 50′

En la narrativa peruana de los años cincuenta la obra de Sara María Larrabure (Lima 1921- 1961) destella por el equilibrio de la exposición de un perturbador mundo interior y el conocimiento precoz, para la prosa de aquellos días,  de las técnicas de narrar que  revolucionaron el cuento y la novela.

Coetánea de Carlos Eduardo Zavaleta, Julio Ramón Ribeyro, Eleodoro Vargas Vicuña, Enrique Congrais y Mario Vargas Llosa, en 1947  ganó con un ensayo un premio en los Juegos Florales Sanmarquinos.

En 1949 publicó su única novela Rioancho y en 1957 su colección de cuentos La escoba en el escotillón.   En las líneas que siguen abordo diversos aspectos del cuento  “Peligro”, texto que pone de manifiesto su diestra manera de narrar  capaz de crear atmósferas tensas y sugestivas.

Personalmente, llegué a Sara María Larrabure durante una clase de literatura en la que el narrador Carlos Eduardo Zavaleta exponía  la narrativa de los años 50’ y ante mi pregunta  si no había alguna mujer. Respondió. “Sí, había una, muy buena: Sara María Larrabure”.  Recordó luego su belleza física.

Lo mismo ocurrió cuando  pedí información a un poeta  que la había conocido. Coincidieron narrador y poeta  Poco  después, en un artículo  el narrador la describe “Mujer delgada, culta y elegante, de altas piernas, rostro pálido y pelo rubio injustamente extranjero”  y añade “en verdad una de las figuras iniciales de esa generación” (Zavaleta 1997).

En un breve párrafo de un Diccionario (Milla Batres t. VI, 1994: 60) encontré luego que había nacido en Lima en 1921, fundado la revista Centauro y que su obra narrativa se caracterizó “por la flexibilidad del estilo y una veracidad poco común en el ambiente limeño de su época”.
https://hablasonialuz.wordpress.com/2007/02/28/mujeres-que-escriben-en-america-latina/

También ver:
https://hablasonialuz.wordpress.com/2008/09/17/sara-maria-larrabure-el-rostro-de-una-gran-narradora-peruana/

https://hablasonialuz.wordpress.com/2007/03/06/sara-maria-larrabure-narradora-peruana-de-los-anos-50/

 

“PALABRAS DEL DISCÍPULO”. HOMENAJE A LUIS LOAYZA , maestro de la prosa en el Perú

marzo 13, 2018 en 2:04 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, JARDIN DE DELICIAS, Noticias y demás... | Deja un comentario
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El avaro y otros textos. Instituto Nacional de Cultura, Lima, 1974. Nota preliminar de Abelardo Oquendo.

EL MAESTRO me enseñó todo lo que sé anudando con la habilidad de un tejedor silogismos inolvidables. Yo anotaba cada una de sus palabras con espesa tinta negra sobre grandes papeles que al final del año cosía. Ved, pues, mis volúmenes. Todo lo que está escrito en ellos lo recuerdo: cada frase, cada refutación perfecta de los falsos sistemas. No soy sino una bóveda que guarda su sonido. Si esto os parece poco, no lo conocíais . Pero hay algo que pienso siempre: mi maestro me dijo que en mí, su devoto discípulo, en mí, nacido para escucharle, su lección sería efímera.

De “El avaro”

MISTERIO Pálida criatura rodeada de libros y murciélagos ¡Oh miserable! Caminas por los cuartos nochecidos, vistes de azul, te llamas generosamente el solitario ¿pero qué encuentras sino tu triste imagen en el espejo, sino tu imagen? Las palabras de los hombres no te alcanzan, pero cuando ellos entren a tus salones y oigas sus recias pisadas, y te llamen, irás y obedecerás como un perro.

De “Vocabulario”

LUIS LOAYZA (Lima, 1934 – París, 12 de marzo 2018)

VER:
LUIS LOAYZA , EL ESCRITOR QUE HA LEÍDO TODOS LOS LIBROS.
Diario El País, España. 05 de febrero 2018

Luis Loayza junto a las librerías de la ribera del Sena, en París, en 2004. ARCHIVO ABELARDO OQUENDO. Reproducida por El País.

https://elpais.com/cultura/2018/02/01/babelia/1517502006_474483.html

 

 

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