AL PIE DEL ORBE. VALLEJO Y EL COSMOPOLITISMO

julio 4, 2016 en 12:11 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Captura de un filme donde Vallejo aparece junto a Antonio Machado en 1937. Revista Velaverde http://www.revistavelaverde.pe/buscando-a-cesar-vallejo/ Captura de un filme donde Vallejo aparece junto a Antonio Machado en 1937. Revista Velaverde

ESCRITURA Y PENSAMIENTO, revista de la Unidad de Investigaciones de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, publicó en su N° 36, año XVIII, enero -junio 2015, este trabajo de mi autoría que ahora comparto en su totalidad.

ESCRITURA Y PENSAMIENTO

 

AL PIE DEL ORBE.   VALLEJO Y EL COSMOPOLITISMO

Mg. Sonia Luz Carrillo  Mauriz

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

Resumen

El arco magnífico de la poesía de César Vallejo, ciudadano del orbe, desde sus inicios hasta sus últimos textos,  se va ensanchando desde la base de una moral de la fraternidad y la ciudadanía múltiple. El propósito de estas líneas es indagar la forma en la que su poética  va abriéndose  a   visiones, referencias y temas cada vez más complejos, asumiendo  diversos aportes,  hasta construir  un mundo creativo de excepcional  compromiso cósmico. En momentos en los que reaparecen sentimientos y actitudes exclusivistas o de identidades excluyentes, es necesario esrtudiar la presencia de los rasgos cosmopolitas en la obra de nuestro autor.

César Vallejo / Cosmopolitismo / Poesía de César Vallejo / Vallejo y el arte universal

Para esta búsqueda  partimos de la noción de cosmopolitismo en tanto  la capacidad  de apropiación de lo universal y diverso por parte de los creadores que no solo conservan lo propio  sino que, potenciándolo, logran hacer ingresar lo  particular  y propio al  acervo mundial.

Una definición útil en este abordaje literario es la expresada por Guy Scarppetta en Eloge du cosmopolitisme (1981) citado por Carlos Guillén Entre lo uno y lo diverso. Introducción a la literatura comparada. (Guillén 1985: 425) al referir que se trata de  “La insubordinación de la literatura ante los orígenes, los mitos, los arquetipos, las ataduras radicales.”

En este punto, es necesario recordar que  el afán cosmopolita hunde sus raíces en el pensamiento humanista y está presente en la noción de  los derechos humanos, la convivencia en paz entre individuos de diversa procedencia, base de una moral de la fraternidad.

Ser cosmopolita

Del griego cosmos (mundo, universo, orden) y politis  (ciudadano), como señala Francisco Andrés Santos (2007) “en los últimos años ha venido ganando nuevo peso entre muchos pensadores políticos el viejo ideal en torno al «cosmopolitismo», como un ideal  por el  cual todos los seres humanos, con independencia de sus diferencias de estatus y pertenencias políticas, deben ser considerados como miembros  de una sola comunidad ético-política, la «comunidad de todos los seres humanos»

Si nos atenemos a la definición de individuo cosmopolita tenemos “Dicho de una persona que considera todos los lugares del mundo como patria suya.” Ampliando el sentido se puede asumir que un escritor cosmopolita es aquel capaz de plasmar en su obra las vicisitudes de un ciudadano de todas partes, un creador pleno de sentimiento  de universalidad.

Julia Kristeva, respondiendo en una entrevista dada al diario  La Nación de Argentina en noviembre de 2011, ilustra la condición cosmopolita de un escritor al precisar: “Soy una ciudadana europea, de origen búlgaro, de nacionalidad francesa, que se considera una intelectual cosmopolita”,. Luego, enfatiza la importancia de los desplazamientos, el exilio voluntario o impuesto por las circunstancias, en el arribo a una postura cosmopolita, al señalar que el exilio “es el motor de una incesante indagación”.

Sin embargo, no siempre el término cosmopolita gozó de consenso. Si nos atenemos a lo referido por Roland Barthes (1953) en El grado cero de la escritura cuando hablando de la “Escritura política”, encontramos la connotación que el stalinismo le atribuyó:

“Ligada a una acción, la escritura marxista se hizo rápidamente, de hecho, un lenguaje de valor. Este carácter,… invadió completamente la escritura stalinista triunfante. Ciertas nociones, formalmente idénticas y que el vocabulario neutro no designaría dos veces, están escindidas por el valor, y cada lado se une a una palabra distinta: por ejemplo, “cosmopolitismo” es la palabra negativa de “internacionalismo”  (Barthes 1997)

En torno a este punto, es interesante constatar, una vez más, la postura  independiente de algunos creadores como es el caso de José Carlos Mariátegui, como lo refiere, por ejemplo, Federico Álvarez: “En el campo teórico  literario el eclectismo de Mariátegui se evidencia en su concepto positivo de lo cosmopolita” (Álvarez 2002: 176). El citado autor explica:

“En el siglo XX  lo cosmopolita adquirió un matiz peyorativo al ser contrapuesto con los movimientos políticos populares  con la identidad nacional. El marxismo ruso lo convirtió en epíteto insultante, no pocas veces relacionado con el eclectismo y  de allí pasó con igual sentido al marxismo europeo occidental…  Sin embargo, de vuelta a  América, retomó su intención progresista. Mariátegui dividió  la  literatura del Perú y en definitiva la de toda América Latina en tres etapas: colonial, cosmopolita y nacional  y definió como cosmopolita  “aquella que asimila simultáneamente elemento de  diversas literaturas extranjeras”. Y según Mariátegui, es González Prada quien inicia la transición de la literatura colonial a la cosmopolita. Y así llegan de la mano de Eguren y Valdelomar  las influencias parnasianas, simbolistas, d’anunzianas y wildeanas” (Álvarez 2002:178)

Como se recuerda, Mariátegui (1928) ubica a Vallejo en el periodo Nacional, sin embargo, es conocida la adhesión del poeta a González Prada a quien dedica “Los dados eternos”: Y por otro lado, para Mariátegui, “El primer libro de César Vallejo, Los Heraldos Negros, es el orto de una nueva poesía en el Perú. (Mariátegui 1965: 268)

Más adelante, el propio Mariátegui, al ponderar el surgimiento del indigenismo y la superación del colonialismo, señala:

“Nos vienen, de fuera, al mismo tiempo, variadas influencias internacionales. Nuestra literatura ha entrado en su período de cosmopolitismo. …Por los caminos universales, ecuménicos, que tanto se nos reprocha, nos vamos acercando cada vez más a nosotros mismos.” (Mariátegui 1967: 304-305)

Tempranamente, al pie del orbe

Desde los primeros  poemas de Los heraldos.. (1918)  la influencia del Modernismo en la poesía de Vallejo  es  notable  y ha sido  ampliamente documentada. Las referencias, los recursos de estilo y  los vocablos denotan los rasgos del cosmopolitismo, preciosismo y notas de exotismo caros al movimiento rubendariano. Son muchos los ejemplos que se pueden citar. Aquí, en “La voz del espejo” la voz poética aludirá a “La luz azul que alumbra y da el ser al cardo” y más adelante “Van al pie de brahacmánicos elefantes reales, / y al sórdido abejeo de un hervor mercurial/ parejas que alzan brindis esculpidos en roca”.

Las referencias se hacen cada vez más distantes, como en “Santoral” cuando se alude a “Viejo Osiris! Llegué  hasta la pared enfrente de la vida”  y luego al nombre de un rey asirio “Sardanápalo. Tal, botón eléctrico/ de máquinas de sueño fue mi boca”.

Para Washington Delgado (2009)

Los heraldos negros de César Vallejo,  se inscribe todavía dentro del modernismo, aunque…no totalmente: hay ya indicios de separación o divorcio, a veces leves, a veces marcados. Las influencias de Darío, de Lugones, o de Herrera son claramente perceptibles: abundan los versos con sílabas contadas, las estrofas rimadas, las referencias cosmopolitas, los refinamientos verbales. También son perceptibles las irregularidades métricas, los prosaísmos, la aspereza melódica” (Delgado 2009:45)

La ruptura del modernismo se hace patente  en Trilce (1922). Los poemas muestran las formas de la vanguardia y sus recursos de experimentación verbal; así la expresión se fragmenta, se modifican las palabras  y los versos adquieren autonomía respecto al conjunto: “Nombre   Nombre/ ¿Qué se llama cuanto heriza  nos/ Se llama Lomismo que padece/ nombre    nombre  nombre  nombre”. (II)

El vanguardismo, vasto  en búsqueda de nuevas formas  para las nuevas realidades, involucra a artistas de diferentes  especialidades y define su carácter cosmopolita al erigir una estética que,  rompiendo  con el racionalismo, aspira a crear   un lenguaje  de  dimensiones universales.

El poema “XV” de Trilce, cita al escritor francés Daudet,  y pone de manifiesto la transposición de tiempos en una visión cinética:

“Has venido temprano a otros asuntos/ y ya no estás. Es el rincón/ donde a tu lado/ leí una noche/ entre tus tiernos puntos/ un cuento de Daudet. Es el rincón/ amado. No lo equivoques”

Respecto a este poema, el poeta Xavier Abril (1980), en su Exégesis trílcica advierte “la indiscutible influencia mallermeana”. En el prólogo puntualiza: “En mi primer ensayo acerca de Vallejo (1958) estudié algunos de los puntos fundamentales de Trilce: el espacio, el tiempo, el número, el habla, así como el influjo idiomático quevediano y el estético propio de Mallarmé.” Luego explica:

“…la llegada a Lima del número de la revista Cervantes, de Madrid, del mes de noviembre de 1919, que contenía el poema de Mallarmé  (“Una jugada de dados jamás abolirá el ocaso”) debe haberse producido en diciembre del mismo año o, a lo sumo, en enero de 1920. La asimilación, por parte de Vallejo, de sus principios estéticos y programáticos, no fue, desde luego, instantánea sino lenta, penetrante, segura… En efecto, la aplicación de los fundamentos teóricos mallarmeanos a Trilce, descubre a su autor la sagaz actitud de mesura, de cálculo, que le orienta hacia el feliz remate de una estética diferenciada y superadora de la precedente.” (Abril 1980:17-18)

Los motivos de la cultura occidental apropiados  y  recreados pueblan los versos de esta obra admirable publicada en 1922, el mismo año en que se publica Ulises de Joyce, La tierra baldía de Elliot, las Elegías de DuinoAnabase de Saint John Perse  y  los Sonetos a Orfeo de Rilke.

“¿Por aquí estás, Venus de Milo?/ Tú manqueas apenas pululando/ entrañada en los brazos plenarios/ de la existencia/ de esta existencia que todaviiza/ perenne imperfección”  (XXXVI)

Trilce, es exponente de la presencia de la vanguardia en la poesía peruana. Y. precisamente, una de las características de la vanguardia es su carácter cosmopolita, el registro en la creación literaria de las circunstancias surgida en las urbes.  En Trilce encontramos  las angustias y las faltas de sentido  de las urbes y la falta de sentido de la  propia existencia.

La estancia europea

El 17 de junio de 1923,  Vallejo parte a Europa y el contacto con la realidad de grandes urbes será fuente de exaltación,  de desilusión  y también oportunidades de expansión vital y creativa. Como anota Carlos Batalla (2012) va “con un sueño rondándole la cabeza: ser un ciudadano del mundo. Su llegada a París, Francia, el 14 de julio de ese año, marcó un punto de quiebre no solo en su poesía sino también en su visión de la vida y del mundo que le rodeaba.”

“Se convirtió, sin advertirlo, en un voyerista de sus contemporáneos. Disfrutó de su libertad y de un compañerismo internacional que nunca hubiese podido vivir en el Perú. Apreció teatro moderno, se vinculó con académicos, conversó con los vanguardistas y visitó la naciente URSS, a donde viajó con el entusiasmo del idealista que nunca dejó de ser”.

Acerca de esa etapa, Américo Ferrari (1968) recuerda: “Durante los primero años de su estancia en Europa, Vallejo escribe poca poesía, pero va madurando en sí la substancia de lo que más tarde serán los Poemas Humanos”. Y tenemos que añadir que también Poemas en Prosa. Para Georgette de Vallejo la producción de estos textos tendría que haberse realizado entre 1923-24 y 1929 (de Vallejo 1968: 490).

No olvidamos que el primer texto de Poemas en prosa se inicia “Hay, madre, un sitio en el mundo, que se llama París. Un sitio muy grande y lejano y otra vez grande”. Este conjunto también registra el deslumbramiento ante la compleja realidad urbana. En “Hallazgo de la vida”, leemos:

“Señores! Hoy es la primera vez que me doy cuenta de la presencia de la vida…

Nunca, sino ahora, ha habido vida. Nunca, sino ahora, han pasado gentes. Nunca, sino ahora, ha habido casas y avenidas, aire y horizonte.

…Nunca, sino ahora, supe que existía una puerta, otra puerta y el canto cordial de las distancias.”

En 1925, luego de mil vicisitudes, Vallejo empieza a trabajar en una agencia de noticias y posteriormente obtiene una beca para estudiar Derecho en la Universidad de Madrid, sin embargo, al no tener obligación de permanecer en esa ciudad, siguió viviendo en París desde donde enviaba sus colaboraciones periodísticas. Con esa subvención, más los ingresos por concepto de artículos, Vallejo se establece en el antiguo Hotel Richelieu en la calle Molière, muy cerca del Teatro de la Comedia Francesa y de la plaza del Palais Royal. Etapa de intenso aprendizaje con frecuentes visitas a exposiciones, conciertos, y cafés. Vida parisina que le permite conocer, entre otros artistas a  Antonin Artaud, Pablo Picasso y Jean Cocteau.

El poeta peruano Jorge Nájar – quien reside desde hace más de treinta años en París, donde ha ejercido la docencia y escrito varias obras, entre ellas Vallejo y la célula non plus ultra – en el documental de la serie Ruta Cervantes, “Ruta Vallejo”, afirma “Tengo la convicción de  que el mejor poeta de todos los vallejos, porque existen varios, es el Vallejo parisino, el poeta francés para decirlo de manera más amplia”. Luego explica el porqué de su aseveración:

“Toda la poesía, aparte de España aparta de mí este cáliz, quedó de una manera que él no había terminado de organizar pero los poemas son tan fuertes que cualquier organización hace resaltar la poderosa voz, la inmensa compenetración con el drama humano y todo eso ocurrió por su vida parisina. No sé qué hubiera ocurrido de quedarse en Lima, en Trujillo o en Santiago de Chuco. A lo mejor, hubiera sido un poeta notable pero no tan revolucionario como el que terminó siendo” (Nájar 2011)

El año 1926, Vallejo  publica en Favorables París Poema, (París, 1926, Nº 1), la revista que fundara con Juan Larrea, un artículo titulado “Poesía nueva”. Se trata de la exposición de una poética que tiene las huellas de la reflexión acerca de la expresividad  de lo que llama una “sensibilidad realmente nueva”:

“Los materiales artísticos que ofrece la vida moderna, han de ser asimilados por el espíritu y convertidos en sensibilidad. El telégrafo sin hilos, por ejemplo, está destinado, más que a hacernos decir “telégrafo sin hilos”, a despertar nuevos temples nerviosos, profundas perspicacias sentimentales, amplificando videncias y comprensiones y dosificando el amor: la inquietud entonces crece y se exaspera y el soplo de la vida, se aviva. Ésta es la cultura verdadera que da el progreso; éste es su único sentido estético, y no el de llenarnos la boca con palabras flamantes. Muchas veces las voces nuevas pueden faltar. Muchas veces un poema no dice “cinema”, poseyendo, no obstante, la emoción cinemática, de manera obscura y tácita, pero efectiva y humana. Tal es la verdadera poesía nueva.”

En esta nueva poética, Juan Paredes Carbonell encuentra, por ejemplo, la transposición a la poesía de la estética de Pablo Picasso:

“Como se sabe, el cubismo picasiano desarticula el ser, el objeto y lo recompone buscando una nueva sintaxis, un reordenamiento de las partes, hasta lograr un efecto distinto al que produce la figura convencional. Es lo que Vallejo hace en Poemas humanos, en base a metonimias y sinécdoques…en la praxis de la creación poética, Vallejo diría lo siguiente: ‘Un hombre pasa con un pan al hombro/ ¿Voy a escribir después sobre mi doble? Y versos más adelante mostraría este transtexto de trazo indudablemente picasiano: ‘Un paria duerme con un pie a la espalda ¿Hablar después a nadie de Picasso?” (Paredes 2009: 170-171)

El contacto con el arte occidental es fundamental para el poeta en su visión del arte y su relación con los públicos. De otro lado, la admiración al pintor del Guernica queda confirmada, cuando en una crónica, reunida junto a otros notables textos periodísticos, recogida en una selección del maestro Jorge Puccinelli (1987) y también citada por el poeta Winston Orrillo (2009) dice:

“Las obras de Picasso y sus amigos, al igual que las maravillas del Renacimiento, pasarán a la categoría de celebridades, no por haber descendido al grueso público sino por haberlo educado hasta hacerle ascender  hacia ellas y por encerrar, en sí, un ritmo cósmico” (Vallejo, desde Europa. Crónicas y artículos 1923-1038) Lima, editorial fuente de cultura peruana, 1987. Edición de Jorge Puccinelli, p. 298)

Este “ritmo cósmico” y la esperanza en el futuro es puesto en relieve por Américo Ferrari en el Prólogo  de la Obra poética completa (1968), al referirse al “Himno a los voluntarios de la República”, señala:

“En esta invocación de la sociedad del futuro se precipitan todos los motivos profundos, los sueños, las intuiciones originales de la poesía de César Vallejo… Este mundo soñado en que hablarán los mudos y los tullidos andarán, en el que no habrá muerte (“solo la muerte morirá”) representa la victoria del Bien absoluto sobre el mal; el ideal social de Vallejo arraiga hondamente en su sentimiento ético y metafísico de la vida”

Acerca del desarrollo temático a lo largo de la creación vallejiana, Ferrari advierte algunas líneas:

“… van surgiendo, una tras otra, todas las grandes obsesiones: la eternidad , y por consiguientes, en filigrana, el tiempo (“la unidad sencilla, justa, colectiva, eterna”); el amor, que el poeta seguirá asociando con el alimento (“se amarán todos los hombres/ y comerán…y beberán”) ; … y finalmente, tres motivos centrales: la abolición de la muerte, la realización  del hombre en el trabajo, y la comprensión  universal: “Comprenderán todos los hombres”.  Vallejo vuelve a plantear, al fin de su obra, la cuestión mayor de su poesía, la que aparecía en el umbral de Los heraldos negros: Comprender.   Aquí el tono afirmativo deja traslucir la gran ansiedad ante el problema del conocimiento  y del saber que no habrá abandonado nunca a Vallejo durante los veinte años transcurridos entre Los heraldo negros y España aparta de mí este cáliz” (Ferrari  1968: 45-46)

Julio Vélez (1993:90) por su parte, al considerar que “unas breves pinceladas en las modernidades cosmopolita e insular pueden ayudarnos a valorar en su justa medida la aportación teórica vallejiana de la “Estética del trabajo”, precisa: “Al hablar  de trabajo como sujeto poético, lo estoy entendiendo al modo vallejiano y no económico”. Luego cita como “unidad de los hombres con la naturaleza”  a los poemas: “Un hombre pasa con un pie al hombro”, “Gleba”, “Parado en una piedra”, “Telúrica y magnética”, “Considerando en frío”, entre otros.

Otra manifestación del diálogo  de la  poética de Vallejo con la obra de otros grandes creadores, es por ejemplo, el que se produce con Charles Chaplin, como señala Natalia Gómez (2008):

“A partir de 1925, año en el que Vallejo empieza sus colaboraciones en Mundial, el escritor peruano escribe con asiduidad reseñas sobre el cine y el teatro. Entre estos artículos, Vallejo denota un especial interés en el trabajo de Charles Chaplin. Esta admiración por el cineasta británico ya ha sido mencionada en ensayos de Xavier Abril, Armando Bazán, Jean Franco, Juan Larrea, Guido Podestá, Roberto Armiso y más recientemente en Víctor Fuentes. Todos los críticos coinciden en señalar que la influencia del director cinematográfico queda patente en la obra póstuma vallejiana y sobre todo en Poemas humanos.” (Gómez 2008)

Efectivamente, en “Me viene, hay días una gana ubérrima” es posible hallar el amor humanísimo hecho tierna ironía, en imágenes que recuerdan el humor de Charlot:

“…y, viniendo de lejos, da ganas de besarle / la bufanda al cantor,/ y al que sufre, besarle en su sartén, / al sordo, en su rumor craneano, impávido; / al que me da lo que olvidé en mi seno, / en su Dante, en su Chaplin, en sus hombros. // Quiero, para terminar, / cuando estoy al borde célebre de la violencia / o lleno de pecho el corazón, querría / ayudar a reír al que sonríe, / ponerle un pajarillo al malvado en plena nuca, / cuidar a los enfermos enfadándolos”

Respecto a la mención de Dante Alighieri, no puedo dejar de mencionar la interpretación del maestro Leopoldo Chiappo de este poema:

“Dante es la grandeza que está en cada hombre… la capacidad de vivir desde sí mismos, desalienados…//Dante en el poema de Vallejo adquiere una doble significación: la personal, el poeta; la universal, todos los hombres. Dante y Vallejo, Vallejo y Dante, dos cumbres de la verdadera humanidad” (Chiappo  1993: 151-152)

Vallejo celebra

¿Cuánto ha cambiado a Vallejo la vivencia europea?  El 27 de octubre de 1929, escribe, desde Niza,  a su hermano Néstor Vallejo:

“Después de hacer un giro por las principales capitales europeas, te escribo estas cuatro líneas desde Niza en vísperas de volver a París… Es muy probable que el año entrante vuelva a Perú. Antes voy a publicar cuatro libros sobre temas y con orientaciones emanadas de mi experiencia y de mi vida transcurrida en siete años de ausencia de América.  He cambiado mucho: en moral, en conducta, en ideas y hasta físicamente. Gentes que vienen del Perú me dicen que no soy  ni sombra de lo que era ahí” (Vallejo Correspondencia 2011: 280)

Acaso Vallejo pierde en sus múltiples contactos rasgos de identidad?  No lo creemos si  como afirma Tzvetan Todorov:

“todo individuo participa de identidades múltiples y toda identidad está sujeta al cambio… No hay nada más desolador que ver a los individuos encerrarse a sí mismos… // La identidad tiene como paradoja que designa a la vez nuestra unicidad (como en los documentos de identidad) y nuestra universalidad (como en la identidad humana). (Todorov 2011)

Concluyendo, podemos decir que el arco magnífico de la poesía de César Vallejo, ciudadano del orbe,  se ha ido ensanchando en base a una moral de la fraternidad; su ciudadanía múltiple, únicamente  reconoce los límites del amor  fraterno y universal y el abrazo masivo, de todos los hombres y mujeres de la tierra.

Fuentes

Abril, Xavier

1980    Exégesis trílcica.  Lima, Editorial gráfica Labor

Álvarez, Federico

2002    La respuesta imposible: Eclecticismo, marxismo y transmodernidad. México, Siglo XXI editores

Barthes, Roland

1997    El grado cero de la escritura. México: Siglo XXI editores.        http://www.cholonautas.edu.pe/modulo/upload/Roland%20Barthes.pdf  (Consulta 20.09.12)

Batalla, Carlos

2012   “Vallejo en El Comercio. A 120 años de su nacimiento” En El Comercio de Lima, Versión en línea.http://blogs.elcomercio.pe/huellasdigitales/2012/03/vallejo-en-el-comercio-a-120-a.html  (Consulta 07.10.12)

Chiappo, Leopoldo

1993    “Vallejo, lector poético de Dante” En: Intensidad y altura de César Vallejo. Lima,  Fondo editorial de la PUCP

De Vallejo, Georgette

1968    “Apuntes biográficos sobre Poemas en prosa y Poemas humanos” En: César Vallejo. Obra poética completa. Lima, Francisco Moncloa editores. Edición con facsímiles

Delgado, Washington

2009    “Las novedades poéticas de César Vallejo”. En: Dolor, cuerpo y esperanza en Vallejo. Lima, Fondo editorial del Congreso del Perú

Ferrari, Américo

1968    “Prólogo” En César Vallejo. Obra poética completa. Lima, Francisco Moncloa editores. Edición con facsímiles.

Gómez, Natalia

2008    “La sombra de Chaplin en César Vallejo” En: Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid. Versión en línea

http://www.ucm.es/info/especulo/numero39/chaplinv.html  ( Consulta 05.10.12)

Guillén,  Carlos

1985    Entre lo uno y lo diverso. Introducción a la literatura comparada. Barcelona, Grijalbo

Kristeva, Julia

2011    “El joven moderno necesita ideales que nadie le propone”. Entrevista. En diario La Nación, 6 de noviembre, Buenos Aires.

Mariátegui, José Carlos

1965    “El proceso de la literatura”. En: Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. Lima, Empresa editora Amauta. (11ma. Ed.)

Nájar, Jorge

2011    “Ruta César Vallejo” En: Rutas Cervantes. En línea: http://paris.rutascervantes.es/ruta/cesarvallejo    (Consulta 15.09.12)

Puccinelli, Jorge (editor)

1987    Vallejo, desde Europa. Crónicas y artículos 1923-1938 Lima, editorial fuente de cultura peruana. Citado por Winston Orrillo (2009) en: “Goce estético, verdad y magisterio en César Vallejo” En: Dolor, cuerpo y esperanza en Vallejo. Lima, Fondo editorial del Congreso del Perú

Santos, Francisco Andrés

2007    “Ciudadanía europea y ciudadanía cosmopolita: Convergencias y divergencias” En: Cuadernos electrónicos de Filosofía del Derecho. http://www.uv.es/CEFD/15/andres.pdf  ( Consulta 15.09.12)

Todorov, Tzvetan

2001    “Destinos de la identidad”. En Letras libres: El Islám y la modernidad. Nº2  Noviembre 2011http://www.letraslibres.com/hemeroteca/edicion-espana/el-islam-y-la-modernidad (Consulta 12.09.12)

Vallejo, César

1968    Obra poética completa. Edición facsimilar. Lima, Francisco Moncloa editores.

2011    Correspondencia completa. Edición de Jesús Cabel. Valencia, España, Editorial Pre-textos.

1926    “Poesía nueva” En Favorables, Paris, Poema Nº1 .Citado en: http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/libros/literatura/la_polem_vang/Poes_Nue.htm (Consulta 10.09.12)

Vélez, Julio

1993    “Estética del trabajo. Una alternativa a la vanguardia”.  En Intensidad y altura de César Vallejo. Lima, Fondo editorial de la PUCP

Villena Vega, Nataly

2007    “El Cosmopolitismo y su irradiación en El paraíso en la otra esquina y Travesuras de la niña mala  de Vargas Llosa”  En Espéculo, revista literaria de la Universidad Complutense de Madrid, 2007 http://www.biblioteca.org.ar/libros/150961.pdf

(Consulta 15.09.12)

Foto tomada de la Revista Velaverde
http://www.revistavelaverde.pe/buscando-a-cesar-vallejo/

MAR DE LIMA, el mar que miro…o me mira

enero 23, 2016 en 11:10 pm | Publicado en Algunas fotos, Creación, Documentos, Miscelánea | Deja un comentario
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Atardecer, en Magdalena

Atardecer, en Magdalena. Verde, mar y cielo. Al fondo, las islas San Lorenzo y El Frontrón

Foto: Sonia Luz Carrillo.
Distrito de Magdalena del mar. Lima, Perú , enero 2016

GIOVANNA MINARDI, ACERCA DE ‘BALA PERDIDA’, minificción de Sonia Luz Carrillo

enero 16, 2016 en 12:49 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, MI POESÍA SEGÚN ..., Miscelánea | 2 comentarios
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Librominardi

Giovanna Minardi, reconocida investigadora de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Palermo, Italia, publicó el año 2006 en Lima Breves, brevísimos. Antología de minificción peruana. Obra en la que aparece “Bala perdida”, microrrelato de mi autoría. Al año siguiente, en 2007, Minardi participó en el  XVI Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas realizado en París con el tema “La Minificción en el Perú”. De las Actas correspondientes reproduzco unos párrafos dedicados a mi breve texto.

La destacada poeta Sonia Luz Carrillo, que se ha iniciado desde hace poco a la minificción, en su brevísimo texto “Bala perdida” mezcla el tema de la violencia con el del comercio del sexo:

“La misma sucia esquina, como todas las noches. De improviso un rápido zumbido, un ardiente escozor. Interminable caída”

(En: Minardi 2006: 85).

Calle 1

El ritmo de la muy concisa e intensa narración es muy poético, se podría casi transcribir en versos –“La misma sucia esquina/ como todas las noches. / De improviso un rápido zumbido, / un ardiente escozor. / Interminable caída” –, en los que nótese la repetición de ciertas vocales y consonantes: en el primero y en el último verso predominan las vocales i y a, una abierta y una cerrada, junto a la presencia, en el primer verso, de la otra vocal abierta u, que se repite dos veces, y, en el ultimo, casi paralelamente, de la cerrada e, siempre dos veces.

Los lexemas son todos llanos, excepto la conclusiva caída, cuyo hiato subraya el significado “descendiente” del término. La remisión fónica y rítmica relaciona las palabras entre ellas, construye una serie de vínculos misteriosos entre éstas, dando así mayor relieve a cada palabra, exaltando y multiplicando sus significados.

Tenemos una estructura binaria en la elección de los adjetivos y los sustantivos: la carga semántica del epíteto sucia, reforzado por el adverbio misma, viene confirmada y “exaltada” en el adjetivo interminable del último verso y el significado del término esquina, que indica algo marginal, se “multiplica” en la caída final.

En la parte central de la narración predomina la vocal o y el ritmo es un poco más irregular (hay palabras llanas, una esdrújula y una aguda); el símbolo o es muy recurrente en signos que se refieren a realidades antitéticas, cuales vida y muerte, y, en efecto, la autora emplea lexemas bisémicos: el zumbido y el escozor son señales de algo en movimiento, remiten al sentido del oído y del tacto, pero en este contexto vehiculan un discurso de muerte, es decir se invierte, o por lo menos se trastorna, su perfil semántico: es un movimiento que lleva a un estatus estático, de inmovilidad.

La vida, moralmente misérrima y reiterativa, de esa anónima y emblemática prostituta viene drásticamente y repentinamente interrumpida por algo incidental y fugaz, cuyo efecto, sin embargo, es devastante y duradero, provocando su muerte. Es interesante notar como el adjetivo perdida en el título del texto, que se refiere a una bala no identificada, se relaciona estrechamente a la vida perdida de la mujer, en su doble sentido figurado y material: la comercialización de su cuerpo y la insensata tragedia final. No sabemos si esta bala perdida es producida por un acto de terrorismo, de todas maneras ella es sintomática de una situación de violencia, desorden, así como la triste existencia de la prostituta es sintomática de una realidad social dura e injusta.

Giovanna Minardi

Universidad de Palermo

LA MINIFICCIÓN EN EL PERÚ (Fragmento)

Actas del XVI Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas (2007c) Editores: Pierre Civil y Françoise Crémoux. En Centro virtual Cervantes (Recuperado el 15 de enero 2016)

http://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/16/aih_16_2_252.pdf

Lima, setiembre de 2013. Presentación de Miradas sobre el microrrelato y las fábulas de Augusto Monterroso. Casa de la Literarura. Giovanna Minardi y Sonia Luz Carrillo

Lima, setiembre de 2013. Presentación de Miradas sobre el microrrelato y las fábulas de Augusto Monterroso. Casa de la Literarura. Giovanna Minardi y Sonia Luz Carrillo

GIOVANNA MINARDI  es investigadora de lengua y literatura hispanoamericana de la Universidad de Palermo, Italia. Ha publicado, entre otras importantes obras: Julio Ramón Ribeyro y el cuento hispanoamericano (Ila, Palermo, 2003); traducido al español; Escritura y pasión. Antología de narradoras mexicanas del XX Siglo (Palermo, 1998); Cuentos, Antología de narradoras peruanas (Flora Tristan, El Santo Oficio, 2005). En el 2006,  Breves, brevísimos. Antología de minificción peruana. En setiembre de 2013, presentó en Lima  Miradas sobre el microrrelato y las fábulas de Augusto Monterroso.

Ha publicado, además diversas publicaciones de literatura hispanoamericana en revistas especializadas, participa en congresos internacionales y dicta cursos en diferentes países.

EL MAL INVOLUNTARIO en “CAVILACIÓN DEL CAMINANTE”. de CARLOS GERMÁN BELLI

septiembre 15, 2015 en 1:11 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, JARDIN DE DELICIAS, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Carlos Germán Belli y Sonia Luz Carrillo

Carlos Germán Belli y Sonia Luz Carrillo

Texto de mi exposición en el Congreso Internacional «Tradición, ruptura y modernidad en la poesía de Carlos Germán Belli» organizado por la Academia Peruana de la Lengua y realizado en la ciudad de Lima los días 27, 28 y 29 de abril de 2015

Siguiendo la constante línea del poetizar  los hechos aparentemente nimios y cotidianos, en  “Cavilación del caminante” Carlos Germán Belli  expone  una madura reflexión acerca de la fragilidad de todo ser vivo signado por  la inevitabilidad de la muerte y el mal involuntario  en un mundo sometido al  acabamiento. La noción del mal moral,  está vinculada desde siempre al de la libertad que se ejerce  no para hacer el bien, sino para buscar un fin egoísta que implica dañar a otros. Pero ocurre que acciones inocentes, cotidianas pueden entrañar el mal y esto es lo que enuncia poéticamente el texto de Carlos Germán Belli que paso a leer. 

Cavilación del caminante

Diariamente camino siempre

Por la faz del sublunar mundo

Para preservar la salud,

Y de preferencia en un parque

Donde plantas y animalillos

Viven codo con codo en paz;

Y por allí feliz discurro

Sin reparar que a unos seres,

Justo como yo en plena vida,

Involuntariamente piso.

Y a la verdad qué bien estoy,

Aunque rápido asesinándolos

A quienes acá abajo yacen

A rastras entre suelo y cielo

Sin poder esquivar la muerte

Que les llega así de improviso

Cuando alguien viene en dos zancadas

Y con la suela del zapato

Sin más ni más así deshace

Cada mínimo hijo de Dios.

He aquí la multitud de hormigas

Que dan el suspiro postrero

A causa de las mil pisadas

Del caminante cotidiano

En homicida convertido,

No queriéndolo, no, sin duda;

Mas tales son las circunstancias

En que un gigante humano mata

Al animalillo invisible

E inerme ante el andar ajeno.

Es el más inexplicable hecho,

Y por añadidura absurdo,

Que alguien por preservarse a fondo

—¡Tal como yo cada mañana!—

De un tajo la vida le siegue

A aquel que nunca daña a nadie

Ni a los imperceptibles seres;

Que el firmamento entonces caiga,

Igual que un castillo de naipes,

Sobre mí un mal día. Así sea.

En El alternado paso de los hados (2006)

El título 

Desde el título el poema “Cavilación del caminante” de Carlos Germán Belli, publicado en El alternado paso de los hados (2006), nos introduce con el uso de cavilaciones (Pensar con intención y profundidad. RAE) en el tono que regirá el poema: El  pensar intencionado  mientras se realiza una acción natural y cotidiana: una caminata.

Así, en cuatro estrofas de diez versos eneasílabos, irá exponiendo el discurrir de una conciencia ante hechos y ante existencias minúsculas, apenas perceptibles.

En torno a sus opciones discursivas, Belli declaró en una ocasión “Primero traté de hacerme de un lenguaje y, luego, de adueñarme de ciertas formas poéticas y metros: el endecasílabo en un primer momento; más adelante, el dodecasílabo y el alejandrino y, por último, el eneasílabo” (Belli  2011)

El hablante lírico

En “Cavilación del caminante”, la  voz que habla en el texto enuncia a través de un sumario relato, un hecho concreto: El paseo  rutinario de un personaje que tiene como motivación solo preservar  la salud  y que al paso  reconoce los efectos que esa inocente actividad puede acarrear.

Los temas

En la primera estrofa, segundo verso, nos sorprende con una referencia aristotélica.  La  caminata se realiza por “la faz del  sublunar  mundo”. Rápidamente recordaremos que en la cosmología de Aristóteles se trata de  nuestro mundo móvil y heterogéneo, caracterizado por la existencia de seres cuyos movimientos son finitos, es decir, tienen un principio y un fin, y rectilíneos, ya sea ascendentes o descendentes.

Este es el vasto mundo en  que el hablante lírico sitúa el fenómeno que se apresta a registrar. Un sujeto urbano transita por un parque donde plantas y animales viven en calma, el texto señala que “viven codo a codo en paz”,  hasta la irrupción del caminante, lo que les significa peligro y muerte.

El hablante poético repara de improviso que él “en plena vida” involuntariamente pisa y ocasiona la desaparición de minúsculos seres.

Aquí el tema principal está planteado: La presencia del mal involuntario.

La segunda estrofa, reitera la paradoja del bienestar del hablante “qué bien estoy”, mientras ocasiona  muerte: “Aunque rápido asesinándolos”. Es  fuerte el uso del verbo asesinar. Incluso podría sonar desmesurado.   Se trata de la conciencia de un lado, de la indefensión de los seres minúsculos “a rastras entresuelo y cielo” y  de otro, el poder de quien “sin más ni más así deshace / cada mínimo hijo de Dios”. La fragilidad de la vida, el carácter inevitable de la muerte  y,  otra vez, el mal involuntario.  La  acción humana conectada  con el  todo de la vida.  El bienestar de uno significando la destrucción de otros seres.

La tercera estrofa insiste en los anteriores temas pero surge  con mayor nitidez la noción de  dignidad de todo ser vivo que ya se había mencionado al llamar ‘hijos de  Dios’  a los pequeños animales.  “He aquí la multitud de hormigas que dan el suspiro postrero”. No es solo el condolerse ante  toda  disminución  o supresión  de vida, es la presencia de un atributo humano,  esa exhalación profunda, audible, que muchas veces comunica una emoción como la tristeza, o el darse por vencido, que es el suspiro.  La hormiga aparece humanizada y no hay ironía en el recurso, más bien una delicada piedad ante el pequeño ser que muere por la pisada de “un gigante humano convertido en “homicida”. El uso de esta palabra remarca la humanización del insecto.

La cuarta y última estrofa reitera los temas presentados desde los primeros versos: un hablante que insiste en explicar que es por preservar su salud que sale cada mañana a realizar un paseo  y  que toma consciencia de que  a  cada paso va sembrando la muerte. Califica el hecho como absurdo  porque la víctima es aquel que “nunca daña a nadie” y ahí añade otro tema que es el de la inevitable  punición que llegará para reparar en algo la injusticia: “Que el firmamento entonces caiga,/  Igual que un castillo de naipes,/  Sobre mí un mal día. Así sea.”

La lectura de este poema de penetrante contenido y enunciación transparente, cumple lo señalado por Mario Vargas Llosa que encuentra la poesía de Belli como una “expresión (tan) trabajada y singular, tan exquisitamente manierista, impregnada de vivencias, de pasión y sufrimiento, es un dramático testimonio de la vida cotidiana y las frustraciones, miserias, decepciones, quimeras y menudas ocurrencias, que el poeta exhibe con tanta impudicia como angustia,…” (Vargas Llosa 2011: 4)

El mismo autor, hablando del encuentro del lector con los textos de Belli, afima:

“cuando el lector aprende a descifrar sus claves y penetra en sus laberintos, nos revela los tesoros que se ocultan debajo de esas máscaras…una inmensa ternura, una piedad acendrada por la miseria moral y material de quienes sufren y son incapaces de resistir los embates de una vida que no entienden, que los sacude y derriba como un viento ciclónico o una marejada súbita. Piedad, humanidad, solidaridad con los que sufren, desde el mismo sufrimiento, bajo el oropel y los lamentos, un corazón que se desangra, gota a gota, y hace suyo el dolor que impregna al mundo: eso es lo que la poesía de Belli representa.” (Vargas Llosa 2011: 5)

En torno a las opciones de la poesía de Belli, Marco Martos observa su ubicación dentro de las grandes tendencias del arte en relación con la poesía moderna y afirmará que “Belli no es un poeta interiorista como contraste. Es un poeta de recogidos espacios que responde a una tendencia mundial a través de los siglos.” Recordará luego a los poetas de la antigüedad y hasta el siglo XIX con la presencia de Homero, Virgilio, Dante y Víctor Hugo, que registrarán en su poesía los grandes espacios hasta la llegada de Baudelaire, padre de la modernidad. Y dirá: “Belli pertenece a esta raza de poetas, la que nace de Baudelaire y mira los pequeños espacios y no los grandes horizontes.  ¿Y qué hay en el pequeño espacio de la poesía belliana? Hay mucho, el universo entero a través de las pequeñas formas…  (Martos 2012: 66-67)

Por  mi parte observo que las cavilaciones del caminante  acerca de los seres diminutos, tienen un antecedente directo en el poema “Oh padres, sabedlo bien…”  de Oh Hada cibernética (1962)

“Oh padres, sabedlo bien:

el insecto es intransmutable en hombre

más el hombre es transmutable en insecto

¿acaso no pensabais , padres míos

cuando aquí en el orbe sin querer matabais

un insecto cualquiera/ …

pues que pasado el tiempo

alguno de vuestros hijos

volveríanse en inermes insectos

un a pesar de vuestros mi esfuerzos

para que todo el tiempo

pesen y midan como los humanos?

Este poema, al igual que “Cavilación…”, coloca un tema  que se hará típico en la expresión artística de la modernidad: el desasosiego del sujeto moderno y urbano ante el quiebre de la relación hombre naturaleza. Como advierte Allan Silva, analizando la poética en Oh hada cibernética:

“… Garcilaso, Petrarca y Góngora escriben la modernidad desde sus remotos orígenes, ellos son anteriores, en cierto modo, al concepto de modernidad, donde la naturaleza y el ser humano no han experimentado la ruptura definitiva,…. La escritura de Belli, en cambio, pertenece a un momento en que la modernidad se asume como la crisis continua de la historia y la cultura, donde la Naturaleza ya se ha profanado y el desencantamiento del mundo es un largo proceso que bien puede desembocar en la enajenación”   (Silva 2006: 145)

Humanidad y transparencia  valores de la poesía de Belli resaltadas acertadamente por Miguel Ángel Zapata, quien dirá: “La hermosura en la poesía de Belli radica en su humanidad y experimentación con el lenguaje. Esta combinatoria hace de la poesía de Belli un artefacto complejo, profundo, y perdurable.”

El hablante poético de “Cavilación del caminante” enarbola un sentido de amorosa responsabilidad frente al mal que se ocasiona aun cuando este no se proyecte como voluntario. Con la aparente simplicidad de quien narra un hecho  rutinario, la caminata diaria, la mirada que escruta lo diminuto, lleva tal carga de significación que se constituye en potente alegato al valor de la vida, de toda vida. Gran poesía  que enseña a ver al trasluz de lo pequeño los grandes temas de todos los tiempos.

Bibliografía

Belli, Carlos Germán (2008) Poemas escogidos 1958-2006. Edición bilingüe. Traducción Rose Shapiro. Lima, Universidad Ricardo Palma

Pajares, Gonzalo (2011)   “He tratado de vivir en olor de poesía”, Entrevista a Carlos Germán Belli. Lima, Diario Perú 21, edición de 18 de octubre.

Martos, Marco (2012) “Carlos Germán Belli. Tradición y Modernidad”. En  En las fronteras de la poesía. Lima, Lápix editores

Silva Paredes, Allan (2006) “¿Otra arcadia perdida?: la poesía de Carlos     Germán Belli, entre la utopía y el hastío. Notas sobre ¡Oh Hada Cibernética!” En Escritura y Pensamiento, Año IX, N° 18, pp  137- 148 Lima: FLCH Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Vargas Llosa (2011) “Carlos Germán Belli. El poeta del Hada Cibernética” en Chasqui, El correo del Perú, Nº Año 12, número 22 Boletín Cultural del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lima,  Mayo de 2014

Zapata, Miguel Ángel (2008) “Carlos Germán Belli y la rotura del lenguaje habitual”, Revista digital   Ómnibus Nº 21  Año IV  julio
En línea: http://www.omni-bus.com/n21/belli.html

SONIA LUZ CARRILLO (UNMSM)

Tags: Carlos Germán Belli ,  El alternado paso de los hados, Poesía Peruana , Poesía Peruana de los años 50′ , Poetas peruanos, Cavilación del caminante , Sonia Luz Carrillo

‘HABLA SONIA LUZ’, NUEVE AÑOS BLOGUEROS Y UNA ENORME GRATITUD!

septiembre 6, 2015 en 11:24 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Blogroll, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, JARDIN DE DELICIAS, MI POESÍA SEGÚN ..., MIS POEMAS, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Habla Sonia Luz

 

Un día como hoy, hace nueve años, alojé en WordPress.com  este blog que tantas satisfacciones me brinda. Habla Sonia Luz lo llamé anunciando que en él aparecerían mis “asombros, perplejidades y uno que otro hallazgo”. Y debo decir sin ocultar mi complacencia que tuvo y tiene significativa acogida.

Desde el 6 de setiembre de 2006 hasta el momento que escribo estas líneas ha recibido 1.400.920 (un millón, cuatrocientos mil, novecientos treinta y tres!) visitas en sus distintas categorías; y ha merecido muchísimos comentarios y un sinnúmero de enlaces.

Como cada inicio  de año, en el pasado enero, WordPress me hizo llegar las estadísticas y la felicitación por las visitas.
Números emocionantes

Pero no es solo una cuestión de números, es la satisfacción de poder expresar con libertad y gozo aquello que me parece hermoso  y útil, compartir. También mis anhelos y desagrados. Y es  bueno percibir que existe un público que aprecia los materiales difundidos, ahora con el impulso de los enlaces a Facebook y la generosidad  de quienes comparten las entradas.

¿De qué habla esta bitácora?
De distintos temas, sin duda, pero en ella prevalece la literatura, el arte, la comunicación, las expresiones variadas de la cultura; las altas expresiones del espíritu creador humano. También está mi creación tanto poética como ensayística, así como algunas opiniones que ella ha merecido.
En Habla Sonia Luz   están mis héroes y heroínas, personas  notables y cotidianas; de alguna manera estoy yo contando lo que vivo y lo que veo vivir.

Estadísticas en lo que va del 2015
Estadísticas en lo que va del 2015

Nueve años blogueros me han puesto en contacto con nuevos y antiguos amigos, del Perú y de otros lugares del planeta;  me mantiene en contacto con ustedes y hoy quería manifestar mi enorme gratitud por ese privilegio.

UN MILLÓN CUATROCIENTOS MIL NOVECIENTOS  TREINTA Y TRES GRACIAS!!

Tags: Blog Habla Sonia Luz , Nueve años blog Habla Sonia Luz , Blogs peruanos , Comunicación y blogs

SOBRE MI ESCRITURA, MIS TRABAJOS Y MIS DÍAS: Video ALGUIEN ESCRIBE A SOLAS

junio 27, 2015 en 10:56 am | Publicado en Algunas fotos, Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, MI POESÍA SEGÚN ..., MIS POEMAS, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario

Fue en junio de 1973  que apareció mi primer libro, Sin nombre propio, lo llamé. Curiosamente , también fue en un mes de juio, esta vez en 1980, que inicié mis labores como profesora en la Universidad de San Marcos. Recordando estas circunstancias y antes que termine el mes, reproduzco aquí un video en el que converso, cuento, reflexiono acerca de mi escritura, mis trabajos y otros asuntos. Testimonio de fragmentos de lo visto y lo vivido.
Sonia Luz Carrillo

Mi gratitud a INSIDE, el  equipo que lo produjo, en especial a Hidalgo Calatayud

Tags: Sonia Luz Carrilo , Poesia Sonia Luz Carrillo 

EL INCA GARCILASO DE LA VEGA, HIJO DE ISABEL CHIMPU OCLLO Y SU MUNDO

abril 13, 2014 en 10:50 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos | 3 comentarios

Garcilaso

 

Con ocasión de haberse  recordado su nacimiento en el Cuzco , el 12   del presente mes  y a pocos días de conmemorarse la fecha de  su  muerte en Córdoba, España,  el  23  de  abril, transcribo  en su totalidad  un trabajo que expuse  en el Congreso  Internacional Las palabras de Garcilaso, realizado en Lima en abril de 2009, 

El Inca Garcilaso de la Vega, hijo de Isabel Chimpu Ocllo y su mundo

Desde su esmerada y autodidacta educación europea el Inca Garcilaso de la Vega rememora y presenta la función de Isabel Chimpu Ocllo y el entorno familiar materno en la formación de su visión de mundo. Estos son los principales aspectos que se abordan en la ponencia. 

Mg. Sonia Luz Carrillo Mauriz

UNMSM

Son innumerables las miradas que la obra del primer peruano en el decir de Mariátegui, aurora del espíritu americano en palabras del poeta Manuel Bandeira, ha suscitado a lo largo de los siglos y conciente de la envergadura de su abordaje lo que proponen las líneas que siguen es un acercamiento a algunos textos del Inca Garcilaso  de la Vega teniendo en consideración el peso de los acontecimientos y el registro del actor que los ha vivido.

Cada época establece el sentido de las preguntas  que produce el encuentro con un texto y  las  interrogantes  que animan esta  exposición giran en torno a quién habla en el texto,  desde dónde y, especialmente,  qué nos sigue diciendo a cuatro siglos de distancia, cuando persiste o se reformula la inquietud por lo que somos.

En primer lugar, los textos nos indican que habla un mestizo. El hijo  del capitán español Sebastián Garcilaso de la Vega llegado al Perú con Francisco Pizarro y que en 1538 se establece en el Cuzco. Y también, de muy señalada manera, en los textos habla el hijo de  Isabel Chimpu Ocllo, descendiente directa del Inca Túpac Yupanqui. En los textos encontramos la voz de quien nació en una realidad marcada por la guerra y el conflictivo, el 12 de abril de 1539, como fruto de una “relación de conquista”

“En el Cuzco nació una relación de conquista –difícilmente de amor- con una noble india, Chimpu Ocllo, sobrina de Huayna Capac y prima de Huáscar, de Atahualpa y del rebelde Manco Inca. Ella no hablaba castellano y, que sepamos, él no hablaba el runasimi. De esta unión nació un varón … a quien se le bautizó con el nombre de Gómez Suárez de Figueroa.” (Carrillo, Francisco 1996: 9)

Una relación que, años después, el Inca teñirá de orgullo al referir  las características de su filiación cuando en la Relación de Garcí Pérez de Vargas, precisa  respecto al padre:

El hijo tercero de Alonso de Hinestrosa de Vargas y de doña Blanca de Sotomayor fué Garcilaso de la Vega, mi señor y padre. El cual empleó treinta años de su vida, hasta que se le acabó, en ayudar a conquistar y poblar el Nuevo Mundo, principalmente los grandes reinos y provincias del Perú. Donde con la palabra y el ejemplo enseñó y doctrinó a aquellos gentiles nuestra santa Fe católica; y aumentó y magnificó la Corona de España tan larga, y rica y poderosamente, que por solo aquel Imperio que entre otros posee, la teme hoy todo lo restante del mundo.”

Acerca de la madre se encarga de señalar:

Húbome en una india llamada doña Isabel Chimpu Ocllo. Son dos nombres propios el cristiano y el gentil porque las indias e indios en común, principalmente los de la sangre real, han hecho costumbre de tomar por sobrenombre después del bautismo el nombre propio o apelativo que antes de él tenían. Y estáles muy bien por la representación y memoria de los nombres y sobre nombres reales que en sus majestades antiguas solían tener. Los cuales renombres no podía ponérselos nadie sino los de la sangre real, hombre e mujer, descendiente por línea de varón: y así se los ponen todos los que de ellos han quedado. Doña Isabel Palla Chimpu Ocllo fué hija de Huallpa Túpac Inca, hijo legítimo de Túpac Inca Yupanqui y de la Coya Mama Ocllo, su legítima mujer, y hermana de Huayna Inca, último Rey natural que fue en aquel Imperio llamado Perú.” (Inca Garcilaso Relación de la descendencia de Garci Pérez de Vargas. B.A.E 1965: 12)

La posición del padre en el Cuzco -llegó a ser  corregidor en 1554 – permite al niño Suárez de Figueroa una esmerada educación al lado de los hijos de Francisco y Gonzalo Pizarro en la Escuela de Mestizos de Juan Cuellar, donde aprende latín y religión cristiana. Un elemento formativo temprano que lo pone en contacto en la mesa paterna con “numerosos comensales españoles que proceden de varios lugares de América y relatan sus experiencias de Conquista”. (Rovira y  Mataix)

La disposición al estudio de parte de los jóvenes españoles y  mestizos son puestas en relieve por el Inca al reproducir las palabras  del  licenciado Cuellar, maestro de “Gramática y demás ciencias”: “Oh, hijos, qué lástima tengo de no ver a una docena de vosotros en aquella universidad de Salamanca”. (Garcilaso, 2do. Prólogo Historia general del Perú. 1996:202). Para Francisco Carrillo, efectivamente, la educación de estos jóvenes – abarcaba un amplio abanico de saberes y destrezas que – “los preparaba para altas posiciones en la sociedad en formación” y por eso estima que: “Estos mestizos nobles e instruidos podrían haber sido los dueños del Perú. Así lo pensaron varios de ellos” (Carrillo,  1996:15)

Guarda las cosas en el corazón

 Para el escritor, el mundo de  la madre será determinante para constituirse en paradigmático “primer peruano”. La cercanía que el mundo de Chimpu Ocllo le permite, con su reciente pasado y agobiado presente (“enajenado su imperio”) obrará poderosamente en la definición de rasgos particulares de quien sería un autor de alcance universal. Las experiencias y conocimientos que adquiere en la península de forma autodidacta serán luego pasados por el tamiz de lo adquirido en el trato íntimo con el mundo de la madre.

 Así, de los texto emerge la voz del heredero de una sociedad con alto grado de organización, con conciencia de continuidad histórica (no exenta de conflicto) y realizaciones culturales y materiales presentes en la memoria y actuantes en la vida cotidiana.  Señalada superioridad que otorga al gestor del texto la condición de intérprete privilegiado. En los  Comentarios Reales, leemos:

“Después de haber dado muchas trazas y tomado muchos caminos para entrar a dar cuenta del origen y principio de los Incas Reyes naturales que fueron del Perú, me pareció que la mejor traza y el camino más fácil y llano era contar lo que en mis niñeces oí muchas veces a mi madre y a sus hermanos y tíos y a otros sus mayores acerca de este origen y principio, porque todo lo que por otras vías se dice de él viene a reducirse en lo mismo que nosotros diremos, y será mejor que se sepa por las propias palabras que los Incas lo cuentan que no por las de otros autores extraños. Es así que, residiendo mi madre en el Cuzco, su patria, venían a visitarla casi cada semana los pocos parientes y parientas que de las crueldades y tiranías de Atahualpa (como en su vida contaremos) escaparon, en las cuales visitas siempre sus más ordinarias pláticas eran tratar del origen de sus Reyes, de la majestad de ellos, de la grandeza de su Imperio, de sus conquistas y hazañas, del gobierno que en paz y en guerra tenían, de las leyes que tan en provecho y favor de sus vasallos ordenaban. En suma, no dejaban cosa de las prósperas que entre ellos hubiese acaecido que no la trajesen a cuenta.”

La minuciosidad y eficacia del relato de las circunstancias en las que se producían las conversaciones dan cuenta de una voz narrativa típica del emigrado que fija en la memoria  un estado de cosas que quienes permanecen en el lugar suelen olvidar a tenor de la dinámica de la vida cotidiana.

“De las grandezas y prosperidades pasadas venían a las cosas presentes, lloraban sus Reyes muertos, enajenado su Imperio y acabada su república, etc. Estas y otras semejantes pláticas tenían los Incas Pallas en sus visitas, y con la memoria del bien perdido siempre acababan su conversación en lágrimas y llanto, diciendo: »Trocósenos el reinar en vasallaje… « etc. En estas pláticas yo, como muchacho, entraba y salía muchas veces donde ellos estaban, y me holgaba de las oír, como huelgan los tales de oír fábulas.”

El narrador maduro recuerda al adolescente que ha tenido ya contacto con los hechos históricos y las realizaciones intelectuales registradas por la palabra escrita y por ello está en condiciones de hacer preguntas que emergen de la comparación.

 “Siendo ya yo de diez y seis o diez y siete años, acaeció que, estando mis parientes un día en esta su conversación hablando de sus Reyes y antiguallas, al más anciano de ellos, que era el que daba cuenta de ellas, le dije:

– Inca, tío, pues no hay escritura entre vosotros, que es lo que guarda la memoria de las cosas pasadas, ¿qué noticia tenéis del origen y principio de nuestros Reyes? Porque allá los españoles y las otras naciones, sus comarcanas, como tienen historias divinas y humanas, saben por ellas cuándo empezaron a reinar sus Reyes y los ajenos y al trocarse unos imperios en otros, hasta saber cuántos mil años ha que Dios crió el cielo y la tierra, que todo esto y mucho más saben por sus libros. Empero vosotros, que carecéis de ellos, ¿qué memoria tenéis de vuestras antiguallas?, ¿quién fue el primero de nuestros Incas?, ¿cómo se llamó?, ¿qué origen tuvo su linaje?,… El Inca, como holgándose de haber oído las preguntas, por el gusto que recibía de dar cuenta de ellas, se volvió a mí (que ya otras muchas veces le había oído, mas ninguna con la atención que entonces) y me dijo:

-Sobrino, yo te las diré de muy buena gana; a ti te conviene oírlas y guardarlas en el corazón (es frase de ellos por decir en la memoria).”

(Comentarios Reales. I Cáp. XV)

Y entre las cosas que el Inca guardará en su corazón está el sonido de la lengua materna, las características fonéticas del runasimi, específicamente en la forma cuzqueña (“de quien es mi intención hablar y no de las particulares de cada provincia que son innumerables”). En la Advertencia “Acerca de la lengua general de los indios del Perú”, precisa:

“Para que se entienda mejor lo que con el favor divino hubiéramos  de escribir esta historia, porque en ella hemos de decir muchos nombres de la lengua general… será bien dar algunas advertencias acerca de ella. La primera sea, que tiene tres maneras diversas de pronunciar algunas sílabas, muy diferente de cómo las pronuncia la lengua española, en las cuales pronunciaciones consisten las diferentes significaciones de un mismo vocablo: que unas sílabas se pronuncian en los labios, otras en el paladar, otras en lo interior de la garganta, como adelante daremos ejemplo donde se ofrecieren…”

Proceder del mundo que narra le permite ser exigente “intérprete de muchos vocablos indios” que los españoles “como extranjeros en aquella lengua interpretaron fuera de la propiedad de ella”. (Proemio). Se halla pues, en un lugar de privilegio, y no queda duda del orgullo con el que escribe:

“Para atajar esta corrupción me sea lícito, pues soy indio, que en esta Historia yo escriba como indio, con las mismas letras que aquellas tales dicciones se deben escribir; y no se les haga de mal a los que las leyeron ver la novedad presente en contra del mal uso introducido, que antes debe dar gusto leer aquellos nombres en su propiedad y pureza.” Advertencia acerca de la lengua general de los indios del Perú.”  (Comentarios Reales. Madrid, Cátedra, 1996 p. 140)

Ser partícipe de una cultura conlleva el conocimiento y ejercicio de gestos y ademanes. Un aspecto interesante de la relación con el mundo de su madre se registra en la segunda parte de los Comentarios al narrar un encuentro con Sayri Túpac, inca de Vilcabamba, hijo de Manco Inca II. Sayri Túpac llega al Cuzco al aceptar las propuestas del virrey Hurtado de Mendoza y se aloja en la casa de su tía Doña Beatriz donde acuden “todos los de su sangre real, hombres y mujeres, a besarle las manos y darle la bienvenida a su imperial ciudad”. Garcilaso, primo del Inca, recuerda  “Yo fui en nombre de mi madre a pedirle licencia para que personalmente fuera a besársela”. Garcilaso, joven de veinte años, representa a su madre en esta visita protocolar. El relato da cuenta de la consideración que el Inca Sayri Túpac profesa a su tía Isabel Chimpu Ocllo al punto de ofrecerle una visita personal. También de la simpatía que el conocimiento de las normas de cortesía inca suscita:

“Después me dio licencia para que me fuese, mandándome que le visitase muchas veces. A la despedida le hice adoración a la usanza de los indios, sus parientes, de que él gustó muy mucho y me dio un abrazo con mucho regocijo que mostró en su rostro.”

La relación con el padre aparece en el texto marcada de permanente admiración. Se sabe que vivió en la casa paterna, que en su adolescencia se convirtió en su secretario y que incluso luego del matrimonio de este, en 1549 con la española Martel, continúa viviendo a su lado. Sin embargo, el impacto que este matrimonio entraña se expresa en omisiones y ha dado lugar a múltiples interpretaciones: “comprendemos el golpe psíquico que significó para el él el matrimonio del padre a quien, por lo demás, siempre alabó y quiso. Los psiquiatras son muy agudos al analizar esta etapa de la vida del Inca.” (Carrillo 1996:16)

En torno al carácter de las uniones de españoles con mujeres nativas, Hugo Neira advierte que “pese a que hubo casos de matrimonios hispano-incas, estos fueron los menos. Predomina en “la familia” del conquistador, la barraganería señorial, el concubinaje. El mestizo fue un fenómeno social a gran escala.” Y cita a Rosemblat, quien estima  “hacia 1570, en el Perú (había) unos 100,000 mestizos, ante 38 mil blancos y 2 millones de indios.”

Los mestizos coloniales fueron muy pronto vistos como un peligro por los españoles mientras “por el lado indígena, como lo revela Guamán Poma, el mestizo es depreciado.” (Neira 1996: 76) Sin embargo, no parece haber sido el caso de nuestro autor tal vez por el hecho de ser fruto de la unión de un español con notoriedad y una princesa inca. En todo caso, a la muerte del padre es la pequeña herencia que recibe la que le permite emprender el viaje a la península.

La construcción del nombre propio y mestizo en España

Heredero del arrojo que sin duda acompañó a los conquistadores, a la muerte del padre en el Cuzco, en 1559, y con la madre casada con un modesto español, el Inca decide viajar a España. Para Francisco Carrillo, este viaje era “sin duda, su mejor opción para sobrevivir o para salir adelante”.  El 20 de enero de 1560 el Inca sale del Cuzco y luego de un recorrido por distintas localidades, el 4 de marzo se embarca en el Callao. Deja el Perú al que nunca volvería. Sin embargo, llevaba a la patria y su condición de  mestizo marcados a fuego.

“Salir adelante” en España entraña una serie de profundos cambios que incluye la forma de llamarse. Bautizado como Gómez Suárez de Figueroa, una vez en la península y por consejo de su tío y protector Alonso de Vargas y Figueroa, que lo acoge en Montilla, opta por el primer cambio: “Primera transformación apreciable y muestra del espíritu de adaptación al quedarse a vivir en Montilla” (Porras Barrenechea 1955: XV) y en 1563 firma Gómez Suárez de la Vega, una semana después aparece como Garcilaso de la Vega. (Carrillo, p.24). En 1570, año en el que pelea contra los moros de Alpujarras, añadirá a su nombre la palabra Capitán. En 1590, al publicar Diálogos de amor, libro con el que ganaría extendida consideración intelectual, se identifica como indio – a propósito, Vargas Llosa advierte que a veces se llama indio y otras, mestizo, “como si no hubiera en ellos (los términos)  una incompatibilidad manifiesta”).

Francisco Carrillo ilustra acerca de los pasos hacia la identidad que armoniza los dos mundos:

“En 1596, en un manuscrito con enmiendas de su propia mano, se llama “indio antártico” y firma Inga Garcilaso de la Vega y en 1600 en un documento oficial de Montilla se firma Garcilaso Inca de la Vega. En 1605 da como título a su libro La Florida del Inca. En la edición príncipe de los Comentarios Reales, 1609, incluye su propio escudo de armas con símbolos indios y españoles y con una clásica expresión ‘Con la espada y con la pluma’. Todo esto indica cierta inestabilidad, dudas, búsqueda de identificación, deseos de ascender en la sociedad española.” (Carrillo 1996:24)

En el nombre mestizo Edgar Montiel encuentra una actitud ética y política “Garcilaso asume el nombre de Inca Garcilaso de la Vega recuperando así un título de tradición materna y un nombre de lustre literario perteneciente a su ancestro paterno” (Montiel 2005: 10)

Un inmigrante en Montilla

Raúl Porras Barrenechea explica la situación del joven cuzqueño al asentarse en Montilla y las circunstancias que favorecerán su formación intelectual y posterior dedicación a la escritura: “Cuando Garcilaso llega a Montilla, huérfano, mestizo o indiano, tímido y con aire de adolescente/…/ “ingresa a ese pequeño mundo provincial en una situación dudosa e indefinida por su nacimiento y por su casta…porque es un mestizo nacido en Indias e hijo de un español y una india”.(Porras 1955: XIX – XXI). Sin embargo, es acogido generosamente por el tío quien no solo lo protege mientras vive sino al dotarlo de una herencia suficiente le otorga a futuro la tranquilidad económica necesaria para su posterior elevación intelectual.   A la generosidad de su mentor le debemos, en el decir de Porras, su imperecedera obra “Sin Alonso de Vargas los Comentarios Reales se hubieran quedado en proyecto y Garcilaso – que tendía más a las tareas de paz que a las de la guerra- hubiera tenido, para subsistir, que tonsurarse y ser capellán de algún hospital.” (Porras 1955: XXIII)

Aquí habría que mencionar la posibilidad que la vida en España le permitió de instaurar una tradición de perspectiva universalista en la literatura y la creación peruana y que cuenta con grandes herederos:

“…la actitud de mundializar los trabajos sobre asuntos aparentemente distantes de los acontecimientos peruanos tal es el caso del Inca Garcilaso (traducción de Diálogos de amor de León Hebreo) , de Espinosa Medrano (Apologético en defensa de D. Luis de Góngora) Peralta ( adaptando a Corneille,) o Mariátegui (En defensa del marxismo), Vallejo (Meditaciones al pie del Kremlin o Rusia 1931) Varga Llosa (de La guerra del fin del mundo), Leopoldo Chiappo (de Escenas de la Comedia), por citar algunos.” (Falla Barreda 1999: 56-57)

El mestizaje en el texto

“El logro extraordinario del Inca ocurre en el lenguaje: Es literario” (Vargas Llosa 2002) El sustrato inca en la versión del mundo de Chimpu Ocllo, la herencia del padre conquistador, la formación alcanzada en España, el pensamiento y el sentido del honor renacentista unido a la novedad de la mirada de hombre del Nuevo Mundo, son elementos con los que se  erige un estilo que es “síntesis magnífica, (de) la plasticidad y el vigor de lo español, la emoción íntima del indio, y la claridad y la tesura de los dulces modelos italianos” (Aurelio Miró Quesada. El Inca Garcilaso. En: Tamayo Vargas, Literatura Peruana, Tomo I  1993 p. 172).

La subjetividad del sujeto de la enunciación halla lugar en textos donde según Tamayo Vargas,

“…con facilidad el recuerdo se convierte en melancolía, la palabra equilibrada en una especie de protesta contra la realidad que lo golpea. Su misma actitud vacilante, ya algunas veces hacia su mundo indígena, ya a veces hacia sus antepasados españoles, establece una presencia de la angustia, del retorcimiento, pero generalmente se diluye en un magnífico concierto armónico de su perfeccionado estilo” (Tamayo Vargas 1992:173-174)

De otro lado, el mundo convulsionado por las guerras en el que transcurrió su infancia se hace opción discursiva, como anota  Mariátegui:”La épica medieval, que decaía en Europa en la época de la Conquista, encontraba aquí los elementos y estímulos de un renacimiento. El conquistador podía sentir y expresar épicamente la Conquista. La obra de Garcilaso está, sin duda, entre la épica y la historia.” (Mariátegui [1928] 1967:205)

La obra de Garcilaso (¿historia o  ficción?) aún provoca debate. Lo que ha alcanzado mayor consenso es su consideración como poderoso referente de lo peruano:

 “Literatura peruana con su argumentación teórica desarrollada a partir del reconocimiento de la singularidad del Perú, presenta un marco fundamentalmente histórico-reconstructivo a partir de arquetipos  como es el caso del Inca Garcilaso de la Vega, cuya vida y obra, por diversas líneas de pensamiento es mostrada como la empresa vital y artística de mayor envergadura de las realizadas en el Perú y América entre los siglos XVI y XVII.” (Falla Barreda 1999: 56-57)

En los textos del Inca Garcilaso de la Vega, habla el hijo de Isabel, vecina del Cuzco y del capitán llegado con Pizarro. Sus páginas plenas de memoria e imaginación entretejen el orgullo por las realizaciones  del Imperio llamado Perú, desde la perspectiva de la nobleza cuzqueña; nostalgia de lo vivido en la infancia y adolescencia y adquisiciones intelectuales europeas. Con talento, exigencia y sagacidad, el Inca conquista vastos espacios, construye un extenso lugar bajo el sol donde tiene cabida lo diverso y a cuatro siglos de distancia sigue aportando datos acerca de las fragilidades y  las potencialidades de lo que somos.

Referencias bibliográficas

 Carrillo, Francisco. Garcilaso, el Inca. Vida y obra. Lima, IIH, UNMSM, 1996.

Falla Barreda, Ricardo. Lo peruano en la literatura virreinal; el caso de Lima fundada de Pedro             de Peralta Barnuevo. Lima, Editorial San Marcos, 1999

Garcilaso de la Vega, Inca. Relación de la descendencia de Garci Pérez de Vargas. Obras      completas, Tomo 1, Madrid, Biblioteca de autores españoles, Atlas, 1965, pp. 230 s.

            En: http://www.scribd.com/doc/11495728/Inca-Garcilaso-de-La-Vega-Genealogia-de-Garci-Perez-de-Vargas

Mariátegui, José Carlos. “El proceso de la Literatura”, Siete ensayos de interpretación de la      realidad peruana. Lima, Amauta, 11ma. Edición, 1967

Montiel, Edgard. “La genealogía del Inca Garcilaso”. En Identidades, Suplemento del diario El   Peruano, Lima, 03 de octubre, 2005

Neira, Hugo. Hacia la tercera mitad. Perú XVI -XX. Lima, SIDEA, 1996

Porras Barrenechea, Raúl. El Inca Garcilaso en Montilla (1561 – 1614) Lima, Instituto de Historia de la Facultad de Letras. Editorial UNMSM, 1955

Rovira, José Carlos y Mataix, Remedios. El Inca Garcilaso de la Vega. En:             http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/garcilaso/index.shtml

Vargas Llosa, Mario. “El Inca Garcilaso y la lengua general” En. Biblioteca Cervantes. Archivo             digital: http://www.cervantes.de/nueva/de/biblioteca/archivo-        digital/pdfs/el_inca_garcilaso_y_la_lengua_general.pdf Enero 2002

Tamayo Vargas, Augusto. Literatura Peruana, Lima, Peisa, 1992

 Lima, abril de 2009

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MUJERES PERIODISTAS. De los esfuerzos por el reconocimiento al tiempo de la responsabilidad compartida

marzo 9, 2014 en 1:09 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | 2 comentarios
Exposición en el Colegio de Periodistas de Lima. 8 de marzo 2014. Sonia Luz Carrillo.

Exposición en el Colegio de Periodistas de Lima. 8 de marzo 2014. En la mesa el Decano del Colegio de Periodistas, Max Obregón Rossi y el  periodista Luis Grados. Sonia Luz Carrillo  Mauriz en  uso  de la palabra.

Con motivo de conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, el Colegio de Periodistas de Lima llevó a cabo una serie de actividades.  En la ceremonia central, que contó con la presencia de distinguidas colegas periodistas,  fui invitada por el Decano del Colegio Profesional, periodista Max Obregón Rossi, a  dar una conferencia  que  reproduzco. (Se ruega citar la fuente).

Señor Decano del Colegio de Periodistas de Lima, señoras y señores miembros de  este Colegio Profesional, señoras y señores

Agradezco la invitación del Decano de la Orden, colega Max Obregón Rossi, para participar en esta ceremonia en  la que se recuerda el 8 de marzo de 1857, cuando en una fábrica textil de  Nueva York 110 mujeres murieron calcinadas. Reclamaban la reducción de su jornada laboral en 10 horas, el propietario incendió el edificio y les provocó la muerte. Posteriores luchas por reconocimiento e igualdad  laboral y cívica de las mujeres, condujeron a que en 1910, en Copenhague, surgiera  la idea de un día internacional el que finalmente fue fijado por las Naciones Unidas  en 1977 como el 8 de marzo en  recuerdo de la conquista lograda en esa fecha por Alejandra Kollontai, tras la Revolución de Octubre.

Conmemorando esta fecha compartiré con ustedes algunas reflexiones acerca de la presencia de las mujeres en el periodismo peruano  y también acerca de los desafíos que enfrenta actualmente el periodismo  en nuestro país.

Los medios de comunicación se han convertido en un referente importante- tal vez el más importante-  para la representación de la vida social.  Su estudio demuestra la necesidad de abordar la tarea  considerando las reformulaciones de pensamiento y acción que motiva la difusión de mensajes y sus indudables consecuencias en la colectividad con especial énfasis en la expresión de nuevos sujetos y sensibilidades. Y es que la comunicación es, indudablemente, el espacio en el que se libran las batallas por el reconocimiento.

Desde estas nociones, hace algún tiempo me interesó el fenómeno de la incorporación creciente de las mujeres a la actividad de comunicación. Realicé y publiqué un estudio que indagó sobre las características de su presencia y actuación.

Carrillo, Sonia Luz. (1994) Las profesionales del comunicación. Estudio centrado en el sujeto-emisor directo. Lima, UNMSM. pp. 136

Carrillo, Sonia Luz. (1994) Las profesionales del comunicación. Estudio centrado en el sujeto-emisor directo. Lima, UNMSM. pp. 136

Una las interrogantes de las que partió el estudio era si la creciente incorporación de mujeres al periodismo, a la comunicación, había determinado cambios en la sociedad peruana en torno a la percepción de la acción de las mujeres. Otra pregunta era la incidencia del grado de profesionalismo alcanzado en el accionar de las comunicadoras, especialmente a partir de la creación o expansión de las facultades o escuelas de comunicación.

El estudio reveló, entre otros aspectos, que en aquel momento – inicios de la década de los 90’- si bien era una presencia que iba ganando en número, aprecio y reconocimiento, esta no se expresaba  en términos de liderazgo. Sin embargo, un tema interesante de resaltar es que las periodistas entrevistadas eran enfáticas en señalar  como valor diferenciado que la mujer periodista tenía un desempeño más ético respecto a sus pares varones y que existía, en su percepción,  más  facilidad para conectar con “el mundo de la vida” a la vez que mayor disciplina y responsabilidad.

Como era de esperarse, el estudio de los casos – a través de  entrevistas a profundidad-   puso en evidencia los obstáculos de orden cultural y de índole individual que frenaban sistemáticamente un mejor desempeño, las dificultades para tener igualdad en los honorarios y el acceso a cargos de dirección. Las situaciones difíciles  que provenían de la vida conyugal  o la existencia de hijos menores, etc. No obstante esto, era posible asegurar que continuaba produciéndose un cambio en la sociedad peruana respecto al acceso de las mujeres a diversos espacios profesionales.

Pero en este día  que es un día de la memoria, se impone que revisemos brevemente   la historia del periodismo  y la actuación de las mujeres. Ocasión para  recordar a las pioneras. Aquellas que desde fines del  siglo XIX e inicios del XX hicieron del periodismo, muchas veces al mismo tiempo que la literatura, el recurso para exponer su visión de la realidad y fueron abriendo camino a una nueva percepción de la mujer comprometida con los asuntos públicos. Imposible no recordar a Mercedes Cabello de Carbonera (1845-1909) y Clorinda Matto de Turner (1854-1909). Esta última de intensa actividad periodística tanto en Arequipa como en Lima al punto que la encontramos en el grupo de los que fundaran, en 1887, la revista El Perú Ilustrado.

Pioneras

Escritoras como María Jesús Alvarado, autora de numerosos artículos sobre educación, feminismo, indigenismo, que luego, durante el Oncenio de Leguía, sufrió cárcel y exilio por sus ideas sociales. Asimismo a las asistentes a las veladas literarias que reunían a mujeres periodistas, escritoras, bohemios y luchadores sociales. Entre ellas a Juana Manuela Gorriti, Josefa Messía, Clara de Buendía, Carmen Larriva, entre otras.

Los años 20 fueron decisivos para la formación de la conciencia moderna en el Perú. Algunas mujeres descubren su papel en la nueva sociedad industrial y empiezan a enjuiciar los valores y convencionalismos. Así, las primeras décadas del XX tendrán en Ángela Ramos y Magda Portal (poeta de la vanguardia) dos figuras importantes que hacen del periodismo la vía de sus propuestas sociales. Ambas amigas de José Carlos Mariátegui; la primera, autodidacta, escribió en El Comercio, El Tiempo, La crónica, Mundial y Amauta, entre otras publicaciones. Magda  Portal, poeta y política se dedicó al periodismo hasta los últimos años de su vida. Otras escritoras y periodistas contemporáneas de Mariátegui fueron Dora Mayer, María Wisse, Catalina Recavarren, Adela Montesinos y Emilia Romero.

A lo largo del siglo y a tenor de los cambios producidos por la modernización y  el crecimiento de las ciudades, la emergencia de nuevas actividades económicas y la expansión de la educación, las mujeres continuaron incorporándose a distintas labores. Entre ellas el periodismo al que llegan tanto desde la literatura como desde otras  profesiones  y diversas ocupaciones. Era, sin embargo, una presencia muchas veces eventual.

Individualidades destacadas y excepcionales de mediados de siglo XX fueron Elsa Arana Freyre, directora del suplemento “Siete días del Perú y del Mundo”, del diario La Prensa y Doris Gibson que en 1950, al lado de Francisco Igartua, fundó y condujo luego por largas décadas la revista Caretas. Sin olvidar a Maruja Venegas, homenajeada recientemente y que tuvo – y tiene – una larga labor educativa en la radio.

En décadas posteriores se encuentra ya de forma permanente mujeres en las salas de redacción. Mencionemos – con el riesgo que significa siempre citar y cometer involuntarias omisiones-  en forma breve  a  algunas periodistas en medios limeños – otro riesgo, consciente  como soy  de  la diversidad de situaciones en un extenso y multicultural país-  como Lupe Ormeño, Carmela Garcés, Sarina Helfgot, Ana María Portugal, María Teresa Nadramia, Alfonsina Barrionuevo. De los años 70’ mencionaré a Denis Merino, Maruja Barrig, Carmen Pitot, Sara Beatriz Guardia, Amanda Barral (que de relatora de noticias pasó luego a ejercer la jefatura de mesa en Panamericana); Jenny Vásquez Solís, Begoña Ibarra, Zoraida Portillo, Maruja Muñoz  y Rina Barea;  y las reporteras gráficas Antonieta Gamarra y Carmen Barrantes, entre otras  valiosas periodistas.   Aquí  debo referir que mi labor en distintas redacciones se inició en los primeros años de la década 70’ donde con frecuencia era la única o una de las pocas mujeres.

Hasta esos momentos los periodistas hombres y mujeres se habían formado en las salas de redacción de los diarios y de ahí habían pasado muchas veces a la radio y posteriormente a la televisión. No habían cursado la carrera de comunicaciones. Esta circunstancia generaba algunas tensiones entre periodistas prácticos y los egresados de comunicaciones.

En las últimas décadas del XX y lo que va del presente siglo, diversas  circunstancias tanto de orden socio-cultural  como empresarial y de orden tecnológico han ido modificando  el perfil de la profesión. Etapa en la que la  presencia de la mujer periodista, la comunicadora,  es tan amplia que sería muy largo – y extremadamente riesgoso-  mencionar nombres.

En torno al tema de la profesionalización, recordemos que la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica fue fundada en 1945 bajo la dirección de Matilde Pérez Palacios, una de las primeras parlamentarias peruanas; y en 1947 se creó la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En 1958 la Asociación de periodistas creó el Instituto Jaime Bausate y Mesa. El Instituto de Periodismo de la Universidad San Martín de Porres fue fundado en 1962.

Como anota Gargurevich, “En 1972 la Universidad Católica decidió cerrar la Escuela de Periodismo, inclinándose hacia la aplicación de las herramientas audiovisuales para la educación”. La Escuela de San Marcos en 1981 adoptó el nombre de escuela Académico Profesional de Comunicación Social. En 1972, la Universidad de Lima fundó su Facultad de Ciencias de la comunicación.

Con la existencia de estos centros de formación, un panorama distinto se comienza a apreciarse a fines de los años 70’ e inicios de los 80’. Las mujeres profesionales de la comunicación, aquellas que hacen del periodismo su proyecto de vida están más nítidamente presentes en los medios y muchas de ellas son egresadas de estos centros de formación.

La percepción que tienen de sí mismas y de su labor revelan su paso por las aulas. En el año 1994, cuando realizaba el estudio mencionado, repasé con mis entrevistadas algunos temas como características de la formación profesional, acceso a los medios y naturaleza de sus vínculos laborales, aspectos remunerativos y de expectativas profesionales, riesgos inherentes a la labor, ejercicio de la libertad individual, etc.

Como señalé hace un momento, una  conclusión a la que se pudo pude arribar en el estudio mencionado,  fue que, pese a la creciente  presencia de mujeres en los medios, ella aún no se manifestaba en términos de liderazgo. En años posteriores  vemos que aún no existe proporción entre la cantidad de reporteras y redactoras en los medios y su acceso a cargos de dirección.

Una sociedad con deficiente representación a través de los medios masivos de comunicación

De otro lado, pese a que el nuevo siglo ha traído la presencia de muchas mujeres en actividades socialmente importantes, el gran volumen informativo no registra una adecuada representación de la variedad y riqueza de esa participación.  Habría que preguntarse, por ejemplo, cuantas noticias tienen a las mujeres como importantes y valiosas  protagonistas en  los diferentes ámbitos de la vida social, intelectual, cultural, artística, científica. Cuántas noticias tienen a mujeres como enfoque central  y no solo en temas  relacionados a  escándalos, crímenes y otros hechos de violencia, enredos de farándula, entretenimiento, etc. 

Dicho esto, es indispensable reconocer  que hoy en el periodismo peruano  se observa una aguda crisis de representación de la sociedad peruana en su conjunto. A las características globales que ha adquirido la labor informativa, basada casi exclusivamente en la espectacularización y el escándalo se unen otros complejos inveterados problemas de exclusión.

Amplias zonas de la múltiple realidad nacional no son atendidas por los medios. Por eso creo firmemente que los temas de falta de reconocimiento y exclusión no pasan exclusivamente por la circunstancia de género.  Sabemos poco del país y mucho de la vida privada de algunos personajes intrascendentes.

De otro lado, creo indispensable recordar que desde la pasada década de los 90’ las fallas éticas se evidencian tanto en hombres como en mujeres periodistas. Difícil olvidar el accionar de un grupo de periodistas en los graves momentos de la dictadura que asoló al país durante la década oprobiosa de los años 90′. Problema complejo en el que intervienen factores tanto políticos, empresariales, como culturales, sociales e individuales.

Asimismo, no es posible obviar el hecho de que la labor de  comunicación, especialmente en medios audiovisuales, está fuertemente marcada por el “vedetismo” donde periodismo y farándula se confunden obstaculizando el surgimiento de auténticos liderazgos.

Es cierto que existen valiosísimas colegas en el ejercicio del periodismo en los diversos soportes. Ellas día a día con su labor, muchas veces mal remunerada y laboralmente inestable, van configurando la imagen de mujer profesional. Es cierto también que existe mucha gente  se proclama y es reconocida como periodista  sin estar preparada para tan delicada labor: crear sentido de lo social.

El periodismo atraviesa hoy una grave crisis de identidad. Mientras las informaciones desbordan en violento sensacionalismo y futilidad, la búsqueda de rentabilidad ha sustituido la noción de servicio. El valor Verdad, base del periodismo corre cada día mayor riesgo de convertirse en un concepto vacío. El despliegue técnico no ha ido a la par del aspecto profesional y deontológico que legitime la actuación del profesional periodista o comunicador, que le dé credibilidad ante los diversos públicos.

En esta  circunstancia cabe  preguntarnos ¿Estamos construyendo una sociedad moderna en la que vaya de la mano libertad con responsabilidad?  Ardua tarea para un Colegio Profesional.

Estas reflexiones han querido reseñar brevemente los esfuerzos por el reconocimiento y las responsabilidades compartidas. Están motivadas por la  renovada esperanza en un colegio profesional, el Colegio de Periodistas de Lima, y he creído necesarias presentarlas en este día que se conmemora la lucha por la dignificación de la mujer por un mundo de paz.


Muchas gracias.

Periodistas reconocidas por el Colegio de Periodistas de Lima. 8 de marzo 2014

Periodistas reconocidas por el Colegio de Periodistas de Lima. 8 de marzo 2014

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REPORTE ANUAL DE HABLA SONIA LUZ. GRACIAS AMIGOS!

enero 2, 2014 en 2:58 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Reporte

Como cada año,  Wordpress me hace llegar  las cifras  de lectoría  y  preferencias producidas  a  lo largo del año.  En  esta  ocasión  y  pese  a  que  no he  dedicado  el tiempo  que en anteriores años  dedicaba  a la actualización del  blog,    las cifras  son  nada desdeñables  y eso  se lo debo  a ustedes  queridos lectores y lectoras.   Quedo  deudora  de  su gemtil compañía  a  lo largo  de 2013.  Feliz  Nuevo Año!
Aquí  las cifras.  Mil gracias!

BLOGBLOG

El  REPORTE ANUAL  se puede ver aquí
https://hablasonialuz.wordpress.com/2013/annual-report/  y  tiene  como Presentación  el  texto  que sigue
 

¡Números emocionantes!

El Museo del Louvre tiene 8.5 millones de visitantes por año. Este blog fue visto cerca de 130.000 veces en 2013. Si fuese una exposición en el Museo del Louvre, se precisarían alrededor de 6 días para que toda esa gente la visitase.

En 2013 hubo 47 artículos nuevos, aumentando el archivo completo de este blog a 838 artículos. Hubo169 imágenes subidas, ocupando un total de 46 MB. Eso es cerca de 3 imágenes por semana.

El día más movido del año fue abril 22   con 1.140     visitas.

El artículo más popular del día fue DÍA DEL IDIOMA, CERVANTES Y EL QUIJOTE A TIEMPO Y A DESTIEMPO. (Hasta el momento y desde  abril de 2008, este post ha sido visto  74,353 veces).

Tendría  que  agregar  que  hasta  el  momento de  escribir  estas líneas   las  visitas  totales al blog  suman  1.220.496!  (Un millón docientos veinte mil cuatrocientos  noventa y seis visitas).

Ente otros posts   muy   visitados  se encuentra, por ejemplo

LAS CAMPANAS DOBLAN POR TI. POEMA DE JOHN DONNE  que a la fecha registra  45,510 visitas.

Me  parece  muy  estimulante lo   que  el Informe  señala  en  torno  a la  procedencia de  los  visitantes:
” ¡Eso es un total de 119 países!
Países principales: Perú, México, y España”.

Es  muy grato  saber, por  ejemplo,  que  63   lectores  visitan  el blog  desde Australia,  32  lo  hacen desde  Rusia; de  EEUU, 6,814;  de Argentina,  9,489; de  Brasil 509; de  Alemania  436,  etc.

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HABLANDO DEL PODER DE LA INVENCIÓN, a propósito de Para una una tumba sin nombre de JUAN CARLOS ONETTI y La Verdad de las Mentiras de MARIO VARGAS LLOSA

julio 20, 2013 en 1:10 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos | Deja un comentario
Mario Vallas Llosa, Pablo  Rocca y Sonia Luz Carrillo. Centro Cultural de España, Lima, 2009

Mario Vargas Llosa, Pablo Rocca y Sonia Luz Carrillo Mauriz. Centro Cultural de España, Lima, 2009

En mayo del 2009,  intervine como expositora  en el Conversatorio organizado por el Centro Cultural de España en Lima , en homenaje al escritor Juan Carlos Onetti.  La actividad titulada  La ficción como una realidad autónoma: asedios a la obra de Juan Carlos Onetti  fue presidida por  Mario Vargas Llosa  y contó con la participación  de  los escritores  Pablo Rocca,   y Ana Inés Larre Borges , de Uruguay  junto a los escritores Miguel Gutiérrez   y Sonia Luz Carrillo  del Perú.

REPRODUZCO EL TEXTO DE MI INTERVENCIÓN:

EL PODER DE LA INVENCIÓN. Lectura de PARA UNA TUMBA SIN NOMBRE de J.C. ONETTI a la luz de LA VERDAD DE LAS MENTIRAS de Mario Vargas Llosa.

Considerada una de las obras  cimeras de la narrativa latinoamericana, Para una tumba sin nombre (1959)[1] presenta la  poética de Juan Carlos Onetti, narrador uruguayo nacido en  Montevideo, en 1909  y formado literariamente en momentos en los que se expandía la estética  vanguardista en las ciudades de Montevideo y Buenos Aires.

Como recuerda Angel Rama, su nacimiento literario está marcado por la aparición de la influyente revista  Sur – con su propuesta de modernización que implicaba la incorporación de las letras argentinas al concierto occidental – así como  un golpe de estado que inicia una larga temporada de gobiernos militares “sobre un trasfondo social de intensa crisis”  y la presencia del pensamiento de Ortega y Gasset   (Revista de Occidente) Paul Valery y Waldo Frank . Tanto en la pintura como en la narrativa – dice Rama-  se empezará a representar la vida urbana de las clases medias. Esta nueva concepción artística se basa en la  unidad de la obra artística,  su autonomía, la rigurosa composición interna, el uso coordinado de los elementos significativos, su instalación en el plano estético, su voluntad de otorgar significado al entorno, y el reconocimiento de la libertad en la creación.[2] Concepción que, por otro lado, empiezan a compartir simultáneamente  los artistas de casi toda América Latina.

Juan C Onetti

En Para una tumba sin nombre  encontramos un claro ejemplo la nueva actitud expresada como ambición estética, la misma que en algunos escritores implicaba búsquedas cautas y en otros más arriesgadas. El tema es la ficción y su siempre difícil  relación con la “realidad real”. Por ello, en las líneas que siguen  se exponen los hallazgos de una lectura de la obra de Onetti fundamentalmente a la luz de las nociones que sobre la naturaleza de la ficción literaria propone el narrador peruano  Mario Vargas Llosa en su obra La verdad de las mentiras (1990)[3], en la que una y otra vez insiste que “las novelas mienten – no pueden hacer otra cosa – pero ésa es sólo una parte de la historia. La otra es que, mintiendo, expresan una curiosa verdad, que sólo puede expresarse disimulada y encubierta, disfrazada de lo que no es”.[4]

Elegimos  Para una tumba sin nombre porque, pese a que el tema  de la escritura se halla presente en casi todo el corpus onettiano, es en esta obra en la que de manera más nítida, el autor  reflexiona y nos propone una reflexión  acerca del poder y las virtudes de la ficción. Estimula esta lectura  la posibilidad de establecer las coincidencias  entre ambos autores frente al tema de la ficción literaria. Onetti, usando la propia ficción, mientras Vargas Llosa,  elige el  ensayo.

La obra de Onetti es un contar cómo se cuenta una historia. Se trata de la historia de “una mujer de Santa María, en Buenos Aires, (que) en la entrada de una estación, sobre una plaza, cuenta un cuento a los viajeros;  viene de, va a alguna parte y necesita dinero para el pasaje. Para que le crean, lleva consigo un chivo”[5]. Sobre esta matriz, un conjunto de voces narra los acontecimientos ya en forma de testigos – informantes o como narrador principal que es el que plasma la escritura. Pasan sucesivamente de narrador a lo narrado y  queda establecido que el acto de narrar  – y por ello la escritura – que es consecuencia de la observación directa, entraña el riesgo de la mentira, en el sentido de variar la realidad objetiva al “contaminarla” de subjetividad. Es obvio que esta particularidad  estilística de narradores múltiples no es gratuita, ni exclusiva de esta obra en Onetti, quien en la casi totalidad de sus obras expone lo que Angel Rama llama  “el  cuestionamiento a la capacidad cognoscitiva del escritor” , fruto además de un rasgo de la modernidad cual es la asunción de la realidad con todas sus dudas e incertidumbres .[6]

Esta característica de Para una tumba sin nombre, nos hace recordar inmediatamente las reflexiones de Mario Vargas Llosa cuando  analizando Tambor de hojalata de G. Grass, en la que también se hace uso de este recurso, señala: “Haríamos mal en ver en esta identidad cambiante del narrador un mero alarde estilístico. Se trata sin duda de un símbolo más que representa esta doblez… ser simultáneamente el narrador y lo narrado, quien escribe o inventa y el sujeto de su propia invención. La condición de Oscar, desdoblándose así, siendo y no siendo el que es en lo que cuenta, resulta una perfecta representación de la novela: género que es y no es la vida, que expresa el mundo real transfigurándolo en algo distinto, que dice la verdad mintiendo”[7]

La obra de arte en general y la literatura por extensión,  es una aceptación gozosa y lúdica de la capacidad humana de inventar, y esta invención se da en la elaboración de múltiples sentidos que hacen de ella un texto abierto a la intervención del  receptor, partícipe activo en la elaboración del sentido. En el caso de la obra que analizamos esta participación deja de ser una invitación y se convierte en  – como en todas las obras de Onetti – en un imperativo de gran fuerza. Desentrañar la simbología  de la obra deviene así en una condición ineludible para poder acceder al gozo estético.

IMAGENES EN UNA TUMBA SIN NOMBRE.

En primer lugar, quisiera detenerme en el título. Si asumimos que la conjunción de verdades y mentiras de las que está plagada la historia proviene de una y otra voz narradora, cobra sentido la frase “sin nombre” como un señuelo de la incapacidad de atribuir a un narrador identificado e infalible la autoría de este foso, de esta tumba, que sería la realidad distorsionada e inasible.

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Luego encontramos al chivo, símbolo fundamental y representación de la  obra, la escritura de ficción; lo “irreal” que se alimenta a expensas de la realidad. “Enorme y quieto, blanco sucio, creciendo a cada minuto, desinteresado de la gente y sus problemas, hediendo porque sí. El cabrón que es lo que cuenta” .[8] Una ficción, una mentira, de la que nos ha dicho el autor que es : “Un chivo no nacido de un cabrón  sino de una inteligencia humana, de una voluntad artística”[9]. Y nos remarca que es lo único que cuenta. Esta valoración de la ficción es la misma que hallamos en  Mario Vargas Llosa con ocasión de su análisis de Auto de fe de Elías Canetti. Ahí  señala : “Para que una obra de ficción lo sea, ella debe añadir al mundo, algo que antes no existía, que sólo a partir de ella y gracias a ella formará parte de la inconmensurable realidad. Ese elemento añadido es lo que constituye la originalidad de una ficción, lo que diferencia a ésta , ontológicamente, de cualquier documento histórico.”[10] Ese “añadido” para hacer creíble la historia que Rita cuenta a los que aborda en la estación, es el chivo.

Rita, personaje y narradora aludida es también  poderosa representación de  la  vida, la realidad, los hechos, lo que  es  usado, explotado,  en aras de la ficción. De sus virtudes y abyecciones se alimenta el chivo; está unida a él, condenada en “la morbosa esclavitud al chivo”.  La realidad “real” tan enigmática o tan imposible de ser conocida en su totalidad como la propia ficción. Tanto así que al final se duda de su existencia o de su identidad. La  realidad prostituida, víctima y culpable a la vez, y ante la que él o los narradores manifiestan alternativamente lástima, indiferencia  u odio. Realidad que a todos nos involucra. Juegos de verdad y mentiras ante el que: “Todos somos culpables… los culpables éramos todos nosotros, sin excluirla a ella.”[11] Rita, o la realidad, que tiene ante la ficción una  actitud ambivalente.  Odia y ama al chivo que ella nutre. Vargas Llosa  lo expresa de otro, casi idéntico, modo:  “Sueño lucido, fantasía encarnada, la ficción nos completa, a nosotros, seres mutilados a quienes ha sido impuesta la atroz dicotomía de tener una sola vida y los deseos y fantasías de desear mil. Ese espacio entre nuestra vida real y los deseos y las fantasías que le exigen ser más rica y diversa es el que ocupan las ficciones…  Esa es la verdad que expresan las mentiras de las ficciones : las mentiras que somos, las que nos consuelan y desagravian de nuestras nostalgias y frustraciones”. [12]

Por otro lado, Díaz Grey, Jorge Malabia, Tito Perotti, Godoy y la mencionada Rita son  los múltiples narradores, testigos  e informantes, representaciones de las distintas perspectivas de encarar un relato de ficción. Jorge Malabia y Tito Perotti ,  testigos e informantes orales de quienes Díaz Grey  irá  tomando aspectos de un relato con los que construirá su propia inacabada versión.  En un pasaje, Malabia que alcanza unos breves datos sobre el velorio de Rita dice: “un velorio en que durante muchas horas no hubo nadie más que yo, un cadáver, un cabrón rengo y hambriento… Con esos datos  puede hacer su historia.”

El chivo

Todos comparten  la incapacidad de conocer  realmente  la verdad, tal vez porque como dice Vargas Llosa “Al traducirse en palabras, los hechos sufren una profunda modificación.” Cuando esta modificación se da en clave literaria, en el sentido de escritura – invención es fácilmente asimilada como verdad. Como señala Josefina Ludmer “ Lo escrito por el médico    (Díaz Grey), lo manifiestamente inventado creado, es lo que, en el vértigo de las versiones y los cuentos, persiste como verdad; Tanto Jorge como Tito adoptan de inmediato la existencia de Ambrosio y su creación del chivo y no la cuestionan.”[13]

Interesante  aspecto  al leer  Para una tumba sin nombre es el de las posiciones del creador con respecto a los mecanismos de la creación. Primero, hay una alusión al  “Precursor” (¿ narrador omnisciente?) “No Ambrosio, ya que había desaparecido, aventado por su propia obra, por el detalle de perfección que se aventuró a imponer.”  Obra con características ante las que “el público  empezó a  mostrar una desconcertante tendencia a decir que sí casi sin dificultad”.  Esa facilidad del mensaje unívoco, de la estructura manida, repugna al creador y lo impulsa a las búsquedas formales. Nuevas técnicas de narrar , nueva estructura del relato, eso  aparecerá gozosamente:  “alguna noche de ayuno, de forzada lucidez, decidió, simplemente, que el truco podía seguir siendo útil si se le daba vuelta como un guante, si la cabeza pasaba a ocupar el sitio de la cola”. Clara alusión a la transposición de tiempos en el relato, entre otras técnicas modernas.  Luego Ambrosio, “el perfeccionador” que ingresa “usando con cautela los pocos elementos disponibles. Puede ser imaginado más que lacónico; casi mudo, permanentemente arrinconado, con la expresión pensativa de quien persigue sin éxito algo en qué pensar.”  El trabajo en la formulación de un lenguaje artístico propio, la ambición de consolidar un estilo, presente en todo creador.  “Y otra vez silencioso, como si todavía no hubiera aprendido a hablar, como si persistiera en la añosa tentativa de crear un idioma, el único en que le sería posible expresar las ideas que aún no se le habían ocurrido”. Onetti, en boca de sus personajes proclama que en la misma creación de ese lenguaje está  la  propia creación  de un  escritor :  “ignoraba que estaba vacilando entre su verdadero nacimiento y la permanencia en la nada”.[14]

El elemento narrativo constituido por la anécdota  es el pretexto para que todos los  otros funcionen. La dosis de “realidad” en un relato determina la naturaleza del mismo. De hecho, tanto la Historia como el Periodismo, en el decir de Vargas Llosa “encarcelan en el tiempo artificial del relato  ese torrente sin riberas del tiempo real”.  Pero, como luego añade, la novela se rebela y transgrede la vida, mientras los otros géneros no pueden hacerlo. En todo caso se trata de “sistemas opuestos de aproximación a la verdad.”  Es inútil  buscar la veracidad en la anécdota  que dispara la imaginación. A los lectores nos basta que sea verosímil ese mundo distorsionado maravillosamente por la ficción.  Preguntado sobre el tema el mismo Juan Carlos Onetti  responde: “ En cuanto al mundo distorsionado, concedo. Pero o uno distorsiona al mundo para poder expresarse o hace periodismo, reportajes, malas novelas fotográficas.”[15]  Por su parte,  el narrador peruano es reiterativo al propugnar: “No es la anécdota lo que en esencia decide la verdad o mentira de una ficción. Sino que ella sea escrita, no vivida, que esté hecha de palabras y no de experiencias concretas.”[16] En un  momento dirá : “… en la distorsión de la realidad … se esconde una profunda verdad. Una verdad secreta e inasible, huidiza como el azogue, que trasciende lo episódico y no se puede verificar objetivamente, una verdad sutil, cuya silueta sólo se delinea a través de las fantasías (las mentiras) que ella misma inspira.” [17]

A la modificación de la realidad  representada en palabras se añadirá otra nos dice Vargas Llosa “A esta primera modificación  se entrevera una segunda, no menos radical: la del tiempo. La vida real fluye y no se detiene, es inconmensurable, un caos en el que cada  historia se mezcla con todas las historias y por lo mismo no empieza ni termina jamás. La vida de la ficción es un simulacro en el que aquel vertiginoso desorden se vuelve orden.”[18]

En  Para una tumba sin nombre,  el narrador  Díaz Grey al final  nos habla de los materiales previos a la creación: “..esto era todo lo que yo tenía…Es decir, nada; una confusión sin esperanza, un relato sin final posible, de sentidos dudosos, … Ignoraba el significado de lo que había visto , me era repugnante la idea  de averiguar y cerciorarme …(la historia) La hice con deliberadas  mentiras…” Uno de los testigos informantes, Jorge Malabia también había dicho respecto al chivo (respecto a la creación)  “ Un chivo. Tan blanco, inmóvil y perfecto como un chivo de juguete. Tan increíblemente fiel a la idea que pueda tener de un chivo  un niño o un artista fracasado que se ganara la vida trabajando para  una fábrica de animales de juguete. Era una mentira y continuó siendo esa estimulante mentira  durante toda la historia.”[19]

POR QUÉ  Y PARA QUÉ ESCRIBIR?   LAS MOTIVACIONES.

Lo  único que cuenta es que al terminar de escribirla me sentí en paz, seguro de haber logrado lo más importante que puede esperarse de esta clase de tarea: había aceptado un desafío, había convertido en victoria por lo menos una de las derrotas cotidianas”. Así termina la obra de Onetti. La primera frase nos es familiar, la habíamos leído exactamente igual respecto al chivo.   De hecho  en cualquier creador  está presente como la única motivación válida el gusto de hacerlo, la gratuidad de la creación, su   dimensión lúdica y gratificante.

Esto se traduce en palabras de Jorge Malabia  (en conversación con Díaz Grey, el narrador escritor): “Todo es mentira. Tito y yo inventamos el cuento por la simple curiosidad de saber  qué era posible construir con lo poco que teníamos: Una mujer que era dueña de un cabrón rengo, que murió,… Usted estaba casualmente en el cementerio y por eso  traté de probar en usted si la historia se sostenía. Nada más.”[20]

Díaz Grey (¿Onetti?)  menciona la paz conseguida por la seguridad de haber logrado lo más importante que puede esperarse de esta clase de tarea: la creación. Ella significa la  victoria  frente a las derrotas cotidianas.  Mario Vargas Llosa  insiste en muchos momentos de la obra citada en el carácter compensatorio, vicario y  gozoso de la creación (y la re – creación a través de la lectura). Coincide una vez más con  el narrador uruguayo. Como hemos podido observar, casi con idénticas palabras, la narrativa de Onetti y la argumentación de Mario Vargas Llosa han enarbolado la libertad de la creación  a despecho de toda servidumbre, la noción de la autonomía del arte y  la indeclinable independencia del creador.

Para terminar,  quisiera señalar que las nociones de obra abierta y  receptor partícipe también  quedan expuestas en la  novela de Juan Carlos Onetti. Recordemos especialmente, a Malabia  diciendo  a Díaz Grey: “La dejamos así como una historia que inventamos entre todos nosotros, incluyéndolo a usted. No da para más.” Y más  precisamente a través de la respuesta de éste: “Sí. Quiero decirle que da para mucho más la historia; que podría ser contada de manera distinta otras mil veces”.

Como otras mil veces podrá ser leída. De hecho, será leída. Siempre de manera distinta, de manera creativa, es decir, también mentirosa.


[1] Onetti, Juan Carlos. Para una tumba sin nombre. Barcelona. Seix Barral, 1980  Montevideo: Ediciones Signo, 1959

[2] Conceptos expresados  por Rama en un artículo publicado en stui di letterstura  Ispano -americana. Milán. No. 13-14, 1983  pp 45 -61 En: Juan Carlos Onetti. Serie El escritor y la crítica. Madrid : Taurus ediciones, editor Hugo Verani, 1987 p. 75

[3] Con este mismo título apareció en 1984 un artículo de M.V.Ll. en el Diario El País de España. Antecedente de esta frase  encontramos la opinión del escritor peruano Sebastián Salazar Bondy, en 1965: “La novela es una invención, el arte es una invención, es una gran mentira, es la más maravillosa de las mentiras”. En: Primer Encuentro de Narradores Peruanos. Arequipa 1965. Lima, Latinoamericana editores. 2da. Edición, 1969 p. 104

[4] Vargas Llosa, Mario. La verdad de las mentiras. Lima: Peisa, 1990 p. 7

[5] Esta simflificación de la historia se halla en : “Contar el cuento” estudio de Josefina Ludmer (1959) . En : Juan Carlos Onetti. Serie El escritor y la crítica. Madrid : Taurus ediciones, editor Hugo Verani, 1987 p. 298.

[6] En el artículo citado anteriormente, Rama señala que es fundamentalmente a partir de Los adioses  “El narrador deviene en oquedad… transponiéndose todo él en palabra narrativa, en literatura”.

[7] Vargas Llosa . Ob. Cit. p. 152

[8] Onetti. Ob. Cit. p. 114

[9] Ibídem. P. 98

[10] Vargas Llosa,  Ob. Cit. p. 90

[11] Onetti, p. 122

[12] Vargas Llosa,  p. 12

[13] Ludmer, Josefina. En Ob. Cit. p. 320

[14] Onetti,  pp. 103 a 106

[15] “Onetti  y sus demonios interiores” En : Marcha No. 1310 Montevideo , julio de 1966

[16] Vargas Llosa ,  p. 9

[17] Ibídem, p. 187

[18] Ibídem p. 10

[19] Onetti,  p. 98

[19] Onetti, p. 142

[20] Onetti, p. 142

Sonia  Luz Carrillo Mauriz

Profesora Principal de la Facultad de Letras

Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima

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