FINISBUS TERRAE, EXILIO Y RETORNOS EN LA POESÍA DE JORGE NÁJAR

octubre 31, 2019 de 1:36 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | 2 comentarios
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Finibus terrae & otros poemas, 2da, edición, Tierra Nueva, 2019 Cubierta: Shapshico de Gino Ccecarelli; diseño, Rodolfo Loyola; cuidado de la edición, Jaime Vásquez Valcárcel.

 

El martes 22 de octubre, me cupo la satisfacción de, nuevamente,  presentar un libro de un poeta y amigo querido, Jorge Nájar, en el bello local de la Academia Peruana de la Lengua, al lado del poeta y maestro Marco Martos, presidente de la Academia Peruana de la Lengua. La ocasión la brindó Finibus Terrae y la presencia de Jorge en Lima.

Hace algunos meses, Jorge Nájar, compañero generacional con el que mantengo hermosa amistad e ininterrumpido diálogo en poesía a través de décadas, me invito a acompañar con una nota los poemas de Finibus Terrae. Con inocultable  satisfacción ante una poesía  cuyo cultivado esmero captura cada día más atención, aquí la reproduzco:

“Una vez más, la gentil  invitación de Jorge Nájar  me lleva a inquirir sobre algunos aspectos de una poética fascinante por el mundo  que expone a nuestra mirada y el desafío que nos presenta su concreción formal.

En la actual colección, convergen poemas de  Finisbus terrae, poemario que obtuvo el Cope de Oro en 1984, organizado por Petro Perú; Canto ciego, ganador del Premio Juan Rulfo de Poesía, en el año 2001, convocado por Radio Francia Internacional y la Maison de l’Amerique Latine, París. Completa el conjunto Habitarás otro mundo, que hasta el momento se hallaba inédito.

Acerca del título  es útil recordar que desde siglos atrás Finisbus terrae  fue concebido como un lugar, un topus (en el sentido platónico),  el extremo de mundo conocido al que se desplazan los otros, en cierta manera lo invaden. No es casualidad que en el poema “Acta de fundación” que abre el primer apartado, leamos:

“Tal rabo de salamandra desgajado del cuerpo

y en nombre de todos / del apasionado furor

de la banda de borrachos     mitómanos     drogadictos

que invadieron Lutecia alumbrando bombardas

en el corazón de la pobre gente…”

Se trata de la mirada del que llega a un territorio ajeno como “rabo de salamandra desgajado del cuerpo” y percibe la hostil otredad. Y eso nos hace preguntarnos  ¿Dónde inscribir esta poética?  ¿Es intimista? ¿Se le puede considerar dentro de lo que se ha dado en llamar poesía identitaria?

Las primeras claves nos las empieza a dar en el citado poema “Acta de fundación”.

“…a la gloria de los fantasmas

que pueblan mi endiablado paraíso

temblando / a la deriva…

…en homenaje a quienes alegres y vigorosos

danzaron     amaron     reventándose el cerebro

inyectándose litros / barriles de vida

para volar sobre los techos de la ciudad

quemándolo todo / huyendo de lo perfecto

—vistoso plumífero que gorjea y gorjea

erguido en la ventana del castillo—

yo

mi cuerpo y su vacío

mi ángel de vida deslumbrante y su engaño

que con paciencia examinó el asiento

las entrañas de la urbe donde florece en silencio

el amor / el odio

y donde ya nadie baila ni cumbia ni ukelele

para no molestar     para dejarlos en paz

me dejo llevar por el gordo río hacia no sé dónde

cansado de armar el circo cada mañana

para agradar y divertir a estos gentiles

tan nobles   tan difíciles   tan serios…”

¿Qué encontramos? Desplazamiento físico, ajenidad frente a una nueva realidad  y su huella en temas y  percepciones: “nadie baila ni cumbia ni ukelele /para no molestar para dejarlos en paz”. Persistencia  del  uso  del  español en poemas abiertamente narrativos, conversacionales, con la inclusión de vocablos venidos del lugar de origen. Y una constante configuración de identidad  que registra una voz poética  marcada por la movilidad  tanto territorial como temporal,  lo que le impone un permanente  cambio de recursos lingüísticos para la exposición de temas  y de expresión de la subjetividad  del hablante.

“…y

habiendo considerado todo

la belleza / el fondo

las elegantes ancas / las elegantes crines

de mis niñas / de mis dueñas

pardas     negras     amarillas

los caballitos de papel que arrojan al aire

cuando paso volando por encima de este río

—Saint Michel—

la conciencia invadida de anfetaminas

mi pobre corazón endurecido por el desdén

declara estar aquí

en sus luces pero arrinconado y tembleque

en una esquina de la calle de l’Ancienne Comedie

frente a la estatua de Danton que ordena

cordura y prudencia en sus golpes

a los girondinos / a los tombos

a los ignorantes / al cultísimo pueblo

que pesa y mide diferencias  entre quimeras

del amor / de la renta

mientras se abre el banquete y sin fastos

te levanto mi niña rodando en el aire

en el pasto del mediodía

libérame sin embargo de tantas visiones

y vence mi angustiada cabeza con el sueño

antes que me embarque y deje a los señores

confirmar lo hecho por este soldado

capitán de la corona / domador de quimeras

que con no humilde coturno canta esta romanza

como canta el perico en su ramita de guayaba

sacado del original

por el suscrito

París 18 de brumario”

Los referentes históricos, Danton, 18 brumario; culturales,  Saint Michel, l’Ancienne Comedie, se entrelazan con términos del castellano latinoamericano, guayaba, así como el peruanismo tombo (policía, gendarme), para exponer esta percepción de lo diferente, en “la angustiada cabeza” de un habitante de la periferia en la gran urbe que se ve a sí mismo como un “vistoso plumífero que gorjea y gorjea /erguido en la ventana del castillo— /   yo/  mi cuerpo y su vacío”. El llegado de otras tierras, “mi pobre corazón endurecido por el desdén/ declara estar aquí /en sus luces pero arrinconado y tembleque / en una esquina de la calle de l’Ancienne Comedie/”.

Estamos, insisto, ante una poesía de exilio, mirada y pathos ya no de viajero trashumante sino del sujeto  aposentado en una realidad distinta a la originaria  en permanente interacción y contraste de su identidad con otras también en continuo movimiento. Y la idea del imposible  regreso a lo dejado atrás. Destierro y conciencia de lo ido, a la par de la imprecisión  del futuro.  Veamos el poema “Por las autopistas”:

“…años de años repitiendo trucos      malabares

cincelando palabras que la prisa extravió

en un mismo charco de petróleo quemado

y ahí vi a unos gitanos que venían del Perú

a quienes detuve diciendo quiero ir a casa

llévenme / no me dejen aquí

a lo que respondieron gritando

inmensos calzones  / provinciano

¿quieres volver a tu casa?

tu casa está allí donde te lavas los dientes

allí donde fríes un par de huevos al amanecer

y si crees que la has perdido

te has perdido tú mismo pájaro multicolor

medio blanco / medio negro

tan vulnerable y flexible como tallo de amapola

“¡ya basta, basta, infelices, desertores!”

así dije tal gallo cascado y envejecido

pero no me dejen morir en este delirio

que el día venga y pueda irme

aunque nunca sepa hacia dónde soplan los vientos…”

Ante Finibus terrae no podríamos llamar identitaria una poesía ajena a la exaltación de una relación armónica e idealizada de los seres humanos y la naturaleza, no hay un canto que idealice a la tierra, las aves o los vegetales. Se encuentra desazón por el bien perdido en medio de la desolación que produce el reconocer que el regreso no asegura la satisfacción ni la felicidad. En Canto ciego, la segunda parte del libro, leemos estos versos:

“…Y tras una vida apagando incendios

hoy te cabe la sospecha de un monstruo

inflado de vanidad en la niebla

que impide distinguir quién habla

cuando canta hinchado de silencio.

Deseas que esa verdad arda en tu cuerpo,

que eso humee de ti cuando la hora sea.

Y que ese humo resuma la esencia

de tu propia historia, amores, goces

e intrigas por un poco de felicidad.

Deseas sólo eso cuando la hora sea

de bajar por las laderas cantando mulizas,

pasacalles, huaynos al borde de los precipicios

en pos de nada, encontrando nada.

Volar en pos de alivio y sólo hallar el grito…”

En la actual entrega, como venimos viendo, es reiterado el tema del viaje. El ir y venir, las expectativas y las observaciones son el eje de este poemario que, por lo demás, comparte con casi toda la obra de Nájar.  Viajes que no son solo desplazamiento por territorios físicos sino indagaciones por el propio ser y estar del hablante en poesía que va probando su capacidad de resistencia y adquisición de nuevos bienes. “Si resistes el mundo puede ser tuyo” dirá en el poema “En estos campos”:

“…visto desde las ventanillas del tren

que cruza el corazón de la vieja Flandes

Escribo en mi memoria

Si resistes el mundo puede ser tuyo

No te quiebres

¿Y en ese bullir vives avanzando hacia la muerte

como la hormiga en el fruto o el picaflor en el campo

sacándole polen y dulzuras a la flor de los breñales? “

En la tercera parte del libro Habitarás otro mundo, fechado en el año 2018, el hablante poético se muestra reconciliado con la existencia. Los referentes se ubican en el territorio al que se ha regresado en distintas ocasiones.  El tono y los temas son de aceptación serena de lo vivido.  El tono autobiográfico se intensifica.  La creación  poética justifica los desplazamientos. A ella se le encarga la tarea de dejar “viejos sedimentos”  para poder llegar “hacia el fondo de uno mismo”.

“…Sea eso el poema

masa incandescente     manjar para nutrir volcanes

Sea eso el arte de iluminar la materia oscura

Volver a comenzar día y noche

Y una vez limpios de viejos sedimentos

avanzar por el luminoso desierto hacia el fondo de uno mismo

Oh alma mía agota toda la extensión de lo posible”

Es hermoso y eficaz el poema “Estatua de aire” que expone la convicción del poder de la creación, la serenidad con la que el hablante lírico asume su  individualidad creadora.

“…Así comenzó a abrirse camino dentro de mí

frente al mar y en medio de un silencio lleno de estruendos

un monstruo totalmente consciente de algo muy oscuro

Construir una estatua del futuro llena de silencios

Construirla sólo con palabras y voces

Construirla con un ser vivo llamado tiempo

Agitándose dentro de ella un sueño        un desafío

La inmensidad”

Con poemas de este tema y tono, la voz poética  en continua reformulación, desmitifica la retórica nostálgica  o denunciante de la migración. Asistimos a una producción cuya clave reside en la convicción del poder de la palabra; el destino del sujeto es la inmensidad.

El ir y volver de una realidad a otra, ha proporcionado al poeta – sin disimulada tristeza- la convicción de que los rasgos de origen son importantes, indelebles ,  y el sujeto que vive en exilio enriquece con ellos su mirada, no exenta de extrañamiento a toda otra realidad. En todo caso, ya no es el mismo que partió y se expresó con la exasperación de los primeros textos. Lo percibimos en el poema “Tótem”.

“…pasión de lejanías arde en sus ojos

y en las cenizas brillan adioses

silencios       algún suspiro      siluetas

que hacen cabriolas a la tristeza

eso es todo lo que perdura

el resto es agregado

coleóptero de oro

que muerde para sobrevivir.”

También lo encontramos en “Música antigua”:

“Un amor        cualquier amor

que se va dejando sus rasguños

y luego un suspiro

un ángel curvado en la demencia

antes de empezar

nueva fuga hacia lo eterno

buscando arder en otro incendio

Así han sido los viajes de estos años”

El recuerdo trae imágenes tanto urbanas, como esta de la ciudad de Lima:

“Lima despatarrada y seductora

Nadie se queda en ti

Nadie se va de ti

Nadie vuelve a ti

Sano y salvo”

Como rurales, no exentas de mordaz crítica, en el poema “Pájaros”.

“…En los valles de la lúcuma todos cantan

con pantalones o polleras multicolores

valsecitos / yaravíes / tonderos / huaynos

En las sombras de la corrupción o en la luz

bailan con los bolsillos llenos

si no de oro o de sangre

sí repletos de amargura..”

Presente también la referencia histórica y cultural. Tal el poema “Manuscrito de Huarochirí (2)”

“En la oscuridad las madres abrazan a sus niños

atadas a las cuerdas de los puentes rotos

Y en coro gritan balanceándose en el abismo

Taita / Padrecito / Dios Amaru

¿Quién cuidará de nuestros huahuitos?

¿Quién de nuestras gallinitas y cuyecitos?

¿Quién salvará de las trampas a la pobre calandria?

En el día del Juicio desapareceremos todos

los practicantes de cariños y contemplaciones

Todos los pajarillos arderemos

con nuestros picos radiantes en la claridad del día

cantando / cantando /

y cavando una tumba en el aire…”

Lo mismo en el poema “Planta sagrada”, referencia a la nativa  hoja de coca así llamada.

“Ya tengo sobre la mesa los vinos

y los manjares para la próxima fiesta

Solo espero que tú llegues sagrada planta

y así permanecer encendido cuando la noche

Alumbre aún más tu presencia”

En este Finisbus terrae de 2019, se cierra un ciclo iniciado en  1984. La angustia y las obsesiones iniciales han dado paso a la calma mirada, por momentos marcadamente escéptica,  a la existencia posible. En “Sobrevivir”, el poeta asume  una realidad defectuosa donde quiera que se mire:

“Arde el aire por doquier  / Arden el mar y la tierra

y ya ni hablar de las cavernas

donde bulle la desintegración de los átomos

Pero la consigna es sobrevivir como sea

En cualquier rincón de la barbarie”

En este punto del ir y venir la apuesta es un realista disfrute de lo concreto, sin embargo, también la confianza en la solidez de la poesía, “diamante oscuro”. En el poema  “Skipper”  se lee:

“A lo largo del viaje he soñado con otros mundos

pero ya estoy harto de esas extravagancias

Ahora mismo salgo a buscar lo que es real y permanente

El ron de las viejas barricas de roble

Estoy seguro que en esas aguas otra vez ganará

la vibración que salva el mundo

La poesía como un diamante oscuro”

El poema que cierra el libro “El estrecho de los bárbaros” es una suerte de exposición de motivos del transitar hasta el fin, hasta el extremo, del finisbus terrae. Revisa motivaciones  del exilio. “Había que irse”, “largarse por el río” con la esperanza de la salvación aunque en este mundo imaginado persista el hedor del acabamiento, la recurrencia a lo extinto, “los dinosaurios”.  No hay certezas más allá de la palabra poética, ese “diamante oscuro” mencionado en el anterior texto, lo que hay y se registra es “el desierto”  y su viento amarillo pero también los “iluminados acantilados”

“…Y me hundí en el burbujeante mundo

de la descomposición molecular.

Cruzando el estrecho de los bárbaros

todavía siento el hedor de los dinosaurios.

El viento amarillo del desierto

y los iluminados acantilados.”

Este es el territorio frágil y cierto  recorrido a través de décadas por Jorge Nájar y su exigente poesía, registrada en Finisbus terrae.  Poesía que, una vez más, me brinda la satisfacción  de dejar mis impresiones al lado de sus huellas, en un extenso diálogo y caminar.

Sonia Luz Carrillo Mauriz

Lima,  2019

TESTIMONIO GRÁFICO DE AFECTO Y CELEBRACIÓN

Jorge Nájar, Sonia Luz Carrillo, Marco Martos y Ricardo Falla Barreda. Academia Peruana de la Lengua, octubre 2019

Jorge Nájar y Sonia Luz Carrillo, Jr. de la Unión, Centro histórico de Lima, octubre 2019

Ricardo Falla Barreda y Jorge Nájar

SOL REENCONTRADO , Poema

noviembre 3, 2018 de 12:15 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comunicación y Cultura, Creación, MIS POEMAS | 2 comentarios
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Sonia Luz Carrillo. Casa O’Higgins, Centro de Lima. 26.10.18

 

SOL REENCONTRADO

Eres octubre o noviembre

en Lima.

Lo que intento decir

a través tuyo

es claridad frescura

sol reencontrado.

Piel apenas bordada

eres

aliento

al darme con tu brillo

tu talento inmediato

que desafía

y vence

nieblas y medianías.

 

Si supieras

con qué prodigio conviertes

en brisa la fatiga

de estar de vuelta

de tantas horas densas.

 

Pero nada puede poesía

contra el tiempo

y sus marcas soberbias

contra el tejido

de innumerables circunstancias.

Nada puede poesía

por eso nada proclama

ni reclama

ni hace explícito.

 

Ahí su encanto

ahí su riqueza

ahí su trabajoso deleite.

 

En: Las frutas sobre la mesa

Lima, 1998

“BARRO PENSATIVO”. SOBRE EL BIEN Y EL MAL, tomando en préstamo un verso de Vallejo

septiembre 28, 2017 de 9:05 pm | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Miscelánea | Deja un comentario
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Estas líneas,  para las que tomo en préstamo el verso de César Vallejo  “…este pobre barro pensativo”, del poema “Los dados eternos” (Los heraldos negros, 1918), nacen de reconocer la presencia  paralela,  a través de la historia, del bien y el mal.  Entramado de acciones  benéficas y actuaciones malvadas que,   especialmente en la actualidad, pasa inadvertido en un mundo de irreflexión  e inmediatez.

En primer lugar es indispensable aceptar y reconocer que el bien y mal están en la naturaleza , en la esencia, humana.  Por ello, las leyes, su formulación, su conocimiento y respeto se dirigen al entendimiento para que la persona, actuando en ejercicio de su libre albedrío, su libertad,  resten las posibilidades del mal , del actuar  malvado.

Cuestionar el mal, las acciones malvadas  e indolentes (que ocasionan daño, acarrean dolor, atentan contra el desenvolvimiento libre y pleno de la vida, acarrean muerte), no nace nunca del odio  sino de la inteligencia y la esperanza. Nace del convencimiento de que es necesario, imperativo  potenciar el bien.

La contienda entre bien y mal ocurre en el interior de cada humano y se manifiesta en su conducta, sin embargo, hay situaciones que condicionan la conciencia y el actuar en uno u otro sentido.   Las consecuencias son tanto individuales como, definitivamente, colectivas. El bien y el mal se expresan en sociedad.

En definitiva, la búsqueda del mayor bien posible no es solo un movimiento nacido de una confesión religiosa ni de un compromiso civil y ético.  Es todo (o puede ser)  todo ello pero es señaladamente un compromiso del pensar. Y una necesidad  humana. Maravilloso e indeleble fruto de “este pobre barro pensativo”  mencionado por el poeta peruano.

La imagen que acompaña esta nota ha sido tomada de Internet de la página   (Tutorial para escultura en barro.https://totenart.com/tutoriales/modelar-barro-paso-a-paso/ )

TOULOUSE SOSEGADA A LA HORA EN QUE SE INVENTAN PREMURAS. Poema de Sonia Luz Carrillo

septiembre 2, 2017 de 10:43 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, MIS POEMAS | Deja un comentario
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Llévate

el río Garonna

a esta hora del crepúsculo.

Llévatelo

en la retina

a esta hora

Mientras el sol

dora balcones sonrosados

y es calma

el agua que

el viento lame

verde y oro

Llévate a Toulouse

con el eco

de su helado sol

extranjera

solitaria y muda

en el malecón  desierto

en medio de los pasos

Lectora

de inscripciones invisibles

a otros ojos

que miran sin ver

que ven

sin dejarse mirar.

Toulouse

se queda mientras entras o sales

sin haber aprendido

casi ninguna

de sus señales.

La condición de lo diferente

está en tu lento caminar

que estorba

el paso de los que corren.

La  condición de lo diferente

está en tu gusto por mirar  y mirar

sin importar  que te vean.

Estás de paso.

Dentro de  poco

la belleza de estas calles

estrechas y sonrosadas

será apenas

un fragmento iluminado

a lo lejos

por este sol helado

sobre el Garonna

verde y oro

a esta hora

del crepúsculo.

De: CALLADA FUENTE
Lima 2011, Edit. Paracaídas,   p. 121

 

GRABADOS EN EL AGUA. MIS POEMAS

agosto 23, 2017 de 12:22 am | Publicado en Algunas fotos, Artículos sobre Literatura, Creación, MIS POEMAS, Miscelánea | Deja un comentario
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Habla Sonia Luz

grabados.jpg

GRABADOS EN EL AGUA

esculpidos en el aire
extraviados
para siempre
dados por desaparecidos
entre el sueño
y la vigilia
rendidos
ante la desidia
y el cansancio
los magníficos
poemas
que no llego a escribir.

ESE PEQUEÑO ESPACIO

verso en penumbra
habitación cerrada
sutil sombra
que atrae
o pasa
inadvertida.

Ese pequeño espacio
al centro
de un poema
que nos reservamos
donde no permitimos que ingresen
ni lo violen
las miradas

TENUE Y DEFINITIVA

luz
que se filtra
entre las cortinas

así
la porfiada
fantasía
hecha tema
que se enseñorea
en el poema
hace frente
a la razón
y se acepta
feliz
al grabar sus señales.

ENTONCES…

La frente
sin ataduras
el pecho
tranquilo
propicio el rededor
ubicado
cada sonido
oportuna
la luz
precisos los aromas
plenas
las palabras,
las indispensables,
sopesada toda evidencia
la piel calma

entonces
el amor
el saber
o el poema.

En: Tierra de todos, Lima…

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BLANCA VARELA Y TRES DE MIS POEMAS LEÍDOS EN SU HOMENAJE. Video de la Casa de la Literatura Peruana

agosto 12, 2017 de 1:00 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, MIS POEMAS, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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BLANCA VARELA
En recuerdo de su nacimiento el 10 de agosto de 1926.

 

En  setiembre de  2016, la Casa de La Literatura Peruana organizó  el  Congreso Internacional Palabras para un canto: homenaje a Blanca Varela, actividad a la que fui invitada  junto a destacados escritores peruanos.  El jueves 29 de setiembre  participé con una exposición  acerca de la obra de la gran poeta peruana en el contexto de la producción poética de los años 50′,  y también en el Recital programado  aquel día en  su  Homenaje.
En esa ocasión, como quedó registrado en el video que comparto ,  leí , en primer término,  un poema de Blanca seguido de tres poemas míos.

El poema de Blanca Valera, de su libro Ejercicios materiales (1993) se titula “Morir cada día un poco más”.

Los tres poemas míos son:  “Mi cuerpo” de Tierra de todos (1989) p. 39; ” Escenas” de Las frutas sobre la mesa (1998) p.p. 25-26 y “Equilibrio” de Callada fuente (2011) p. 11

 

AQUÍ MIS TEXTOS LEÍDOS EN SU HOMENAJE

MI CUERPO

Mi cuerpo

de mujer

mi pensativo

cuerpo

suave

y firme

sostiene

el peso de mi cabeza

ESCENAS

Escena  1

Toma    1

Entre tú y yo

un gentío

un enorme ruido

conglomerado

de palabras.

A lo lejos tú

haciendo equívocas señas

que no sé interpretar

como adiós

o llamada.

Escena  1

Toma    2

Entre tú y yo

un denso tiempo

muchos inviernos

atormentados

primaveras cándidas

veranos insulsos.

Años

vida

imbatibles nudos

implacables.

Y yo que no sé

cómo encontrar  el hilo

Ni qué decir

que voy a hablar

del tiempo.

Escena  1

Toma    3

Tú y yo

al medio

de distintos caminos

mirando de soslayo.

A lo lejos

los brazos tendidos

a la nada

y algo

parecido a la tristeza.

No importa mucho

que sigas

haciendo algunas señas

que  yo no sé interpretar

si son de adiós

o de llamada.

EQUILIBRIO

Escudriñar líneas

adentrándose en la

imagen

(seda, niebla escurridiza)

como quien avanza

de puntillas

por la cuerda

floja

Avanzar

La mirada en soslayo

intentando

amablemente

desplazar máscaras

sin peder el misterio

por exceso de luz

Caminar

o detenerse a contemplar

paisajes

(páginas, oscuros pozos)

Expandirse

aferrando

sílabas

Anidar

en páginas ajenas

Sorteando

a cada paso

el riesgo

de perder

el equilibrio.

Video  difundido el 10 de octubre de 2016  por la Casa de la Literatura Peruana con el título POEMAS PARA BLANCA VARELA: SONIA LUZ CARRILLO

LA RAZÓN, crónica del primer diario de izquierda. Libro del maestro JUAN GARGUREVICH REGAL

agosto 10, 2017 de 12:44 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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El 14 de marzo de este año, Ricardo Portocarrero Grados,  Gustavo Espinoza y yo, acompañados de Fanny Palacios, directora dela Asociación Amigos de Mariátegui, presentamos en  la Casa Mariátegui, en Lima, la tercera edición de La Razón, crónica del primer diario de Izquierda, obra del periodista, historiador y maestro universitario,  Juan Gargurevich. Libro dedicado a la primera etapa de la labor periodística  de José Carlos Mariátegui. La primera edición fue de 1978 con las ilustraciones de Carlos Tovar que esta edición también recoge. Aquí, reproduzco mi intervención  como un homenaje al amigo, al colega, al maestro Juan Gargurevich   Regal

Ricardo Portocarrero Grados, Gustavo Espinoza, Sonia Luz Carrillo Mauriz y Fanny Palacios, Casa Mariátegui, Lima, 14 de marzo 2017

 

LA RAZÓN DE UN TÍTULO

La Razón, crónica del primer diario de Izquierda, tiene y tenía, como apuntaba el autor en la primera edición de 1978, la intención de “aportar información acerca de aquella etapa (la que Mariátegui llamara su ‘Edad de piedra’, alrededor de 1919) en el origen de su interés por la teoría y la praxis revolucionaria”.  De ahí la necesidad de indagar en el pensamiento de la época y la influencia más notable al momento de elegir  el Amauta un nombre para la publicación. Indudablemente  que aquí  encontramos  la prédica y el estilo de Manuel Gonzáles Prada de enorme influencia  tanto en Haya como en Mariátegui y en  la generación de intelectuales y artistas indigenistas de la década del 20’

Recordamos la encendida admiración de José Carlos  Mariátegui por Gonzales Prada
cuando  en los Siete ensayos de interpretación… nos dice:

“González Prada prefiere siempre la afirmación a la negación, a la duda. Su pensamiento es atrevido, intrépido, temerario. Teme a la incertidumbre. Su espíritu siente hondamente la angustiosa necesidad de dépasser le doute. La fórmula de Vasconcelos pudo ser también la de González Prada: “pesimismo de la realidad, optimismo del ideal”. Con frecuencia, su frase es pesimista: casi nunca es escéptica.

“El pensamiento de González Prada, aunque subordinado a todos los grandes mitos de su época, no es monótonamente positivista. En González Prada arde el fuego de los racionalistas del siglo XVIII. Su Razón es apasionada. Su Razón es revolucionaria. El positivismo, el historicismo del siglo XIX representan un racionalismo domesticado. Traducen el humor y el interés de una burguesía a la que la asunción del poder ha tornado conservadora. El racionalismo, el cientificismo de González Prada no se contentan con las mediocres y pávidas conclusiones de una razón y una ciencia burguesas. En González Prada subsiste, intacto en su osadía, el jacobino.”

(…)

“De González Prada debe decirse lo que él, en Páginas Libres, dice de Vigil. “Pocas vidas tan puras, tan llenas, tan dignas de ser imitadas. Puede atacarse la forma y el fondo de sus escritos, puede tacharse hoy sus libros de anticuados e insuficientes, puede, en fin, derribarse todo el edificio levantado por su inteligencia; pero una cosa permanecerá invulnerable y de pie: el hombre”

 

LA RAZÓN COMO CULMINACIÓN DE UN PROCESO

El libro del maestro  Juan Gargurevich  tiene un propósito muy claro, mostrar la gestación del pensamiento y la actitud social en Mariátegui  y  su convicción del papel del periodismo  para crear conciencia de los problemas: “El periodismo fue el puente que utilizó Mariátegui para acercarse a la realidad peruana tan poco conocida y estudiada en los años de su juventud. En sus artículos en los diarios La Prensa El Tiempo se perfilaba ya la energía futura”.

Fino observador,  Gargurevich  señala un hecho de lenguaje que da la clave de su pronto entusiasmo frente a la revolución bolchevique. La incorporación de nuevos vocablos: “Nuevas palabras, “bolchevique”, “clase obrera”, “trasformación de la sociedad”, “imperialismo”, comienzan a surgir en sus comentarios”.
¿De dónde provienen estas nociones que aparecen en los textos?  Gargurevich ilustra acerca de la composición del equipo de La Razón, diario de la tarde:

“Gran cantidad de influencias se conjugaron para plasmar la idea de editar ese periódico. Anarquistas puros, anarcosindicalistas, socialistas utópicos, románticos contestatarios, integraban el grupo que rodeó a Mariátegui para confeccionar esas páginas que entonces parecieron terribles a los calmados limeños”

Luego, remarca que no solo es acercamiento intelectual. Según el autor, Mariátegui  se acerca “a la realidad concreta que escuchaba de labios de los obreros”. Como consecuencia, conjetura que Mariátegui “se aleja de la burguesía ignorante y retrógrada que admiraba su talento de escritor pero mantenía fura de su estrecho círculo aristocratizante”.    Para concluir con una aseveración que es la idea central del libro: “La culminación de ese proceso es la creación del diario La Razón” (Gargurevich 1977: 10).

 

Difícil agotar en una reseña  la riqueza del libro que hoy presentamos. Es un cofre de inagotables informaciones. Por ejemplo, en el capítulo III, Juan señala el impacto que ocasiona la salida del diario: “La aparición de La Razón en el mercado periodístico limeño fue como la explosión de un petardo…”

Especial regalo de Juan a sus lectores es la transcripción de las “Palabras preliminares” con la  que se abre el diario “La Razón, diario independiente de la tarde” el 14 de mayo. Una joya que no me resisto a compartir con ustedes:

“Este diario no sale para servir un transitorio interés electoral. Aspira a conquistar una posición permanente en la prensa peruana y a conquistar dentro de ella personalidad propia. Su aparición en un agitado momento de elecciones políticas es un mero accidente, un ocasional sincronismo, una subjetiva coincidencia. La Razón no se halla vinculada a ninguno de los bandos en lucha. Posee absoluta independencia para contemplar el gravísimo problema político sin los pequeños apasionamientos de tal o cual partidarismo.
Tampoco es la razón la manifestación de uno de esos diletantismos  literarios que escogen el periódico como órgano de sus aventuras.  El público conoce a sus organizadores. Sabe que son dueños de una foja de servicios desprovista de todo blasón brillante, pero timbrada por la más constante y honrada devoción al deber.

Es costumbre entre nosotros que los periódicos nuevos se presenten con un programa más o menos retórico y más o menos musical. Mas como nuestra vida en la prensa nos ha hecho apreciar el convencionalismo de estas declamaciones, hemos resuelto prescindir de ellas, convencidos de que en esta hora de programas electorales, estamos más obligados que nunca a economizar al público la lectura de promesas falsas y frases redondas”

(Cita en Gargurevich 2017: 79-80)

Ilustración de Carlos Tovar (Carlín) para la edición de 1978 ,  reproducida en la presente.

NOVELAR LA HISTORIA. AVIVAR LA MEMORIA A TRAVÉS DE LA APLICACIÓN DE TÉCNICAS NARRATIVAS PRESTADAS DE LA LITERATURA

Paso ahora a hablar de las características de enunciación en el libro de Juan Gargurevich. Su estrategia textual.

¿Estamos ante un libro de historia?

En el prólogo de 1977, último párrafo, Gargurevich  califica su obra como “Esta historia del diario La Razón pretende aportar información acerca de aquella etapa en el origen de su interés por la teoría y la praxis revolucionaria…” (p. 11)

El segundo prólogo de 1980 se inicia con estas palabras:

”Este relato fue trabajado con la intención de forjar una historia sencilla que luego fue necesario enriquecer… “más adelante ilustra de que este “relato sencillo, repito, se complicó hasta el punto de tener que reducirlo, para no cansar,  a una biografía de solo ocho meses”  Y continúa dando razones sobre el tipo de texto que mejor se adapta a su propósito expositivo:
“Menos de un año en la vida de un joven. Pero en el caso de José Carlos Mariátegui la anécdota (cuento corto que narra un incidente interesante o entretenido, una narración breve de un suceso curioso ) adquiere tal categoría e importancia que superó nuestras posibilidades de atrapar aquellos días en un relato simple. Y por todo esto también fue escrito como una biografía novelada.

En el tercer prólogo, 2016, el autor nos cuenta  de las vicisitudes de la ubicación del texto cuando lo envía a Cuba al concurso de Casa de las Américas. Lo envía en la categoría “Literatura para jóvenes”  pero los especialistas lo trasladan al género “Testimonio”.

Personalmente creo que en uno y otro caso había error. Primero que se trataba de identificar el tipo de texto no la naturaleza del lector implícito. Y en el segundo caso, simplemente cualquiera que lea el texto verá rápidamente que no se trata de un testimonio, del relato a los que haya asistido el autor.

 

HIBRIDACIÓN DE TEXTOS, SE DIRÍA EN NUESTROS DÍAS

La Razón, crónica del primer diario de Izquierda de un ejemplo de la destreza del autor para  producir  un relato con inclusión de diálogos ficcionales, crónica, Inserción de textos de variada naturaleza (Nota informativa, párrafos de columnas editoriales, Manifiestos de terceros, etc.

Presencia de un narrador omnisciente, que describe con plástica eficacia:
“En 1919 Lima era una ciudad pequeña cuyo crecimiento hacia los Andes era frenado por una pequeña colina pomposamente llamada Cerro San Cristóbal.

Hacia el oeste, para el lado del mar, la ciudad terminaba en la carretera el puerto del Callao, que se iniciaba en el monumento al Combate del 2 de mayo de 1866; hacia el noreste el Convento de los Descalzos marcaba el final de la ciudad; hacia el suroeste, el monumento a Francisco Bolognesi estaba ya 2extramuros pues ahí partía la vía hacia Magdalena. En el lado opuesto estaban los Barrios Altos, el cuartel de Barbones de un lado y la plazuela de las Maravillas del otro.

Hacia el sureste crecía trabajosamente (ojo con el adverbio) el nuevo barrio de La Victoria (creado en 1920, gobierno de Leguía. Fundo “La Victoria” de doña Victoria Tristán, esposa del Presidente Don Rufino Echenique.)

Un total de menos de cuatrocientas manzanas que los tranvías eléctricos recorrían lentamente; barrios de élite y de plebe. Los ricos se movilizaban desde el centro hacia el Paseo 9 de diciembre; los pobre se agrupaban en los Barrios Altos, el Rímac y La Victoria” (p. 21)

 

Presencia de diálogos ficcionales con focalización interna, subjetiva. Notable la forma cómo sugiere el desdén con que Leguía entre esquiva y disfruta la zalamería de un personaje:
“El colombiano Forero se acercó con entusiasmo al hombre pequeño, elegantísimo, que miraba con enorme concentración el paso de los caballos de la primera carrera del hipódromo londinense.

  • Feliz año, presidente!

Con sonrisa fácil, seductora, el distinguido turfman contestó el saludo aunque no pudo disimular su disgusto por la interrupción en el momento en que debía elegir.
(pp. 23 – 24)

RELATO TAN REALISTA COMO PERSONAL, SUBJETIVO.

Al final de la larga jornada esquivando el sabotaje para que el diario no viera la luz…

“Con la chaqueta en la mano, Mariátegui salió a la Plaza de Armas, ya envuelta en sombras. Detuvo un coche, se encaramó con trabajo en é y pidió al cochero que lo llevara a la calle Ormeño.
Un canillita corrió hacia ellos y les ofreció La Razón. José Carlos llevó la mano al bolsillo y sacó cinco centavos: “Dame uno, chico”. El cochero preguntó qué es eso?  Y Mariátegui contestó: “Es un diario  proletario, compañero”.

 

Texto narrativo, con datos verídicos,  periodismo en uso de técnicas narrativas diversas. Elegante y eficaz escritura. La crónica al servicio de la historia del periodismo; trabajo exhaustivo  con las fuentes  y diestro uso de técnicas narrativas procedentes de la literatura a fin de dar cuenta de la realidad. La múltiple realidad  la observable y la que late en la intersubjetividad de una época y un pueblo.

Al final, ante esta obra de Juan Gargurevich, escritor de fuste de prosa lozana,  ya no cabe preguntar  ¿Qué es?

Queda la convicción: Es  escritura de la más alta calidad. La que pone los recursos del lenguaje al servicio de la belleza útil. Escritura que nos reconcilia con lo mejor del texto narrativo, con lo mejor de  la tarea humana de comunicar.

No dejaremos de agradecer  por esta hermosa tarea de  Juan Gargurevich, querido amigo.

Una larga amistad

Gracias

JUAN GARGUREVICH REGAL (En sus palabras)
Periodista, Profesor de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Profesor en la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. ¿Especialidad? Periodismo y su historia. Autor de varios libros sobre el tema. ¿El último? La tercera edición de La Razón. El primer diario de izquierda.

https://tiojuan.wordpress.com/

 

 

AL PIE DEL ORBE. VALLEJO Y EL COSMOPOLITISMO

julio 4, 2016 de 12:11 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Captura de un filme donde Vallejo aparece junto a Antonio Machado en 1937. Revista Velaverde http://www.revistavelaverde.pe/buscando-a-cesar-vallejo/ Captura de un filme donde Vallejo aparece junto a Antonio Machado en 1937. Revista Velaverde

ESCRITURA Y PENSAMIENTO, revista de la Unidad de Investigaciones de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, publicó en su N° 36, año XVIII, enero -junio 2015, este trabajo de mi autoría que ahora comparto en su totalidad.

ESCRITURA Y PENSAMIENTO

 

Al usar los datos SE RUEGA SEÑALAR LA FUENTE

AL PIE DEL ORBE.   VALLEJO Y EL COSMOPOLITISMO

Mg. Sonia Luz Carrillo  Mauriz

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

Resumen

El arco magnífico de la poesía de César Vallejo, ciudadano del orbe, desde sus inicios hasta sus últimos textos,  se va ensanchando desde la base de una moral de la fraternidad y la ciudadanía múltiple. El propósito de estas líneas es indagar la forma en la que su poética  va abriéndose  a   visiones, referencias y temas cada vez más complejos, asumiendo  diversos aportes,  hasta construir  un mundo creativo de excepcional  compromiso cósmico. En momentos en los que reaparecen sentimientos y actitudes exclusivistas o de identidades excluyentes, es necesario esrtudiar la presencia de los rasgos cosmopolitas en la obra de nuestro autor.

César Vallejo / Cosmopolitismo / Poesía de César Vallejo / Vallejo y el arte universal

Para esta búsqueda  partimos de la noción de cosmopolitismo en tanto  la capacidad  de apropiación de lo universal y diverso por parte de los creadores que no solo conservan lo propio  sino que, potenciándolo, logran hacer ingresar lo  particular  y propio al  acervo mundial.

Una definición útil en este abordaje literario es la expresada por Guy Scarppetta en Eloge du cosmopolitisme (1981) citado por Carlos Guillén Entre lo uno y lo diverso. Introducción a la literatura comparada. (Guillén 1985: 425) al referir que se trata de  “La insubordinación de la literatura ante los orígenes, los mitos, los arquetipos, las ataduras radicales.”

En este punto, es necesario recordar que  el afán cosmopolita hunde sus raíces en el pensamiento humanista y está presente en la noción de  los derechos humanos, la convivencia en paz entre individuos de diversa procedencia, base de una moral de la fraternidad.

Ser cosmopolita

Del griego cosmos (mundo, universo, orden) y politis  (ciudadano), como señala Francisco Andrés Santos (2007) “en los últimos años ha venido ganando nuevo peso entre muchos pensadores políticos el viejo ideal en torno al «cosmopolitismo», como un ideal  por el  cual todos los seres humanos, con independencia de sus diferencias de estatus y pertenencias políticas, deben ser considerados como miembros  de una sola comunidad ético-política, la «comunidad de todos los seres humanos»

Si nos atenemos a la definición de individuo cosmopolita tenemos “Dicho de una persona que considera todos los lugares del mundo como patria suya.” Ampliando el sentido se puede asumir que un escritor cosmopolita es aquel capaz de plasmar en su obra las vicisitudes de un ciudadano de todas partes, un creador pleno de sentimiento  de universalidad.

Julia Kristeva, respondiendo en una entrevista dada al diario  La Nación de Argentina en noviembre de 2011, ilustra la condición cosmopolita de un escritor al precisar: “Soy una ciudadana europea, de origen búlgaro, de nacionalidad francesa, que se considera una intelectual cosmopolita”,. Luego, enfatiza la importancia de los desplazamientos, el exilio voluntario o impuesto por las circunstancias, en el arribo a una postura cosmopolita, al señalar que el exilio “es el motor de una incesante indagación”.

Sin embargo, no siempre el término cosmopolita gozó de consenso. Si nos atenemos a lo referido por Roland Barthes (1953) en El grado cero de la escritura cuando hablando de la “Escritura política”, encontramos la connotación que el stalinismo le atribuyó:

“Ligada a una acción, la escritura marxista se hizo rápidamente, de hecho, un lenguaje de valor. Este carácter,… invadió completamente la escritura stalinista triunfante. Ciertas nociones, formalmente idénticas y que el vocabulario neutro no designaría dos veces, están escindidas por el valor, y cada lado se une a una palabra distinta: por ejemplo, “cosmopolitismo” es la palabra negativa de “internacionalismo”  (Barthes 1997)

En torno a este punto, es interesante constatar, una vez más, la postura  independiente de algunos creadores como es el caso de José Carlos Mariátegui, como lo refiere, por ejemplo, Federico Álvarez: “En el campo teórico  literario el eclectismo de Mariátegui se evidencia en su concepto positivo de lo cosmopolita” (Álvarez 2002: 176). El citado autor explica:

“En el siglo XX  lo cosmopolita adquirió un matiz peyorativo al ser contrapuesto con los movimientos políticos populares  con la identidad nacional. El marxismo ruso lo convirtió en epíteto insultante, no pocas veces relacionado con el eclectismo y  de allí pasó con igual sentido al marxismo europeo occidental…  Sin embargo, de vuelta a  América, retomó su intención progresista. Mariátegui dividió  la  literatura del Perú y en definitiva la de toda América Latina en tres etapas: colonial, cosmopolita y nacional  y definió como cosmopolita  “aquella que asimila simultáneamente elemento de  diversas literaturas extranjeras”. Y según Mariátegui, es González Prada quien inicia la transición de la literatura colonial a la cosmopolita. Y así llegan de la mano de Eguren y Valdelomar  las influencias parnasianas, simbolistas, d’anunzianas y wildeanas” (Álvarez 2002:178)

Como se recuerda, Mariátegui (1928) ubica a Vallejo en el periodo Nacional, sin embargo, es conocida la adhesión del poeta a González Prada a quien dedica “Los dados eternos”: Y por otro lado, para Mariátegui, “El primer libro de César Vallejo, Los Heraldos Negros, es el orto de una nueva poesía en el Perú. (Mariátegui 1965: 268)

Más adelante, el propio Mariátegui, al ponderar el surgimiento del indigenismo y la superación del colonialismo, señala:

“Nos vienen, de fuera, al mismo tiempo, variadas influencias internacionales. Nuestra literatura ha entrado en su período de cosmopolitismo. …Por los caminos universales, ecuménicos, que tanto se nos reprocha, nos vamos acercando cada vez más a nosotros mismos.” (Mariátegui 1967: 304-305)

Tempranamente, al pie del orbe

Desde los primeros  poemas de Los heraldos.. (1918)  la influencia del Modernismo en la poesía de Vallejo  es  notable  y ha sido  ampliamente documentada. Las referencias, los recursos de estilo y  los vocablos denotan los rasgos del cosmopolitismo, preciosismo y notas de exotismo caros al movimiento rubendariano. Son muchos los ejemplos que se pueden citar. Aquí, en “La voz del espejo” la voz poética aludirá a “La luz azul que alumbra y da el ser al cardo” y más adelante “Van al pie de brahacmánicos elefantes reales, / y al sórdido abejeo de un hervor mercurial/ parejas que alzan brindis esculpidos en roca”.

Las referencias se hacen cada vez más distantes, como en “Santoral” cuando se alude a “Viejo Osiris! Llegué  hasta la pared enfrente de la vida”  y luego al nombre de un rey asirio “Sardanápalo. Tal, botón eléctrico/ de máquinas de sueño fue mi boca”.

Para Washington Delgado (2009)

Los heraldos negros de César Vallejo,  se inscribe todavía dentro del modernismo, aunque…no totalmente: hay ya indicios de separación o divorcio, a veces leves, a veces marcados. Las influencias de Darío, de Lugones, o de Herrera son claramente perceptibles: abundan los versos con sílabas contadas, las estrofas rimadas, las referencias cosmopolitas, los refinamientos verbales. También son perceptibles las irregularidades métricas, los prosaísmos, la aspereza melódica” (Delgado 2009:45)

La ruptura del modernismo se hace patente  en Trilce (1922). Los poemas muestran las formas de la vanguardia y sus recursos de experimentación verbal; así la expresión se fragmenta, se modifican las palabras  y los versos adquieren autonomía respecto al conjunto: “Nombre   Nombre/ ¿Qué se llama cuanto heriza  nos/ Se llama Lomismo que padece/ nombre    nombre  nombre  nombre”. (II)

El vanguardismo, vasto  en búsqueda de nuevas formas  para las nuevas realidades, involucra a artistas de diferentes  especialidades y define su carácter cosmopolita al erigir una estética que,  rompiendo  con el racionalismo, aspira a crear   un lenguaje  de  dimensiones universales.

El poema “XV” de Trilce, cita al escritor francés Daudet,  y pone de manifiesto la transposición de tiempos en una visión cinética:

“Has venido temprano a otros asuntos/ y ya no estás. Es el rincón/ donde a tu lado/ leí una noche/ entre tus tiernos puntos/ un cuento de Daudet. Es el rincón/ amado. No lo equivoques”

Respecto a este poema, el poeta Xavier Abril (1980), en su Exégesis trílcica advierte “la indiscutible influencia mallermeana”. En el prólogo puntualiza: “En mi primer ensayo acerca de Vallejo (1958) estudié algunos de los puntos fundamentales de Trilce: el espacio, el tiempo, el número, el habla, así como el influjo idiomático quevediano y el estético propio de Mallarmé.” Luego explica:

“…la llegada a Lima del número de la revista Cervantes, de Madrid, del mes de noviembre de 1919, que contenía el poema de Mallarmé  (“Una jugada de dados jamás abolirá el ocaso”) debe haberse producido en diciembre del mismo año o, a lo sumo, en enero de 1920. La asimilación, por parte de Vallejo, de sus principios estéticos y programáticos, no fue, desde luego, instantánea sino lenta, penetrante, segura… En efecto, la aplicación de los fundamentos teóricos mallarmeanos a Trilce, descubre a su autor la sagaz actitud de mesura, de cálculo, que le orienta hacia el feliz remate de una estética diferenciada y superadora de la precedente.” (Abril 1980:17-18)

Los motivos de la cultura occidental apropiados  y  recreados pueblan los versos de esta obra admirable publicada en 1922, el mismo año en que se publica Ulises de Joyce, La tierra baldía de Elliot, las Elegías de DuinoAnabase de Saint John Perse  y  los Sonetos a Orfeo de Rilke.

“¿Por aquí estás, Venus de Milo?/ Tú manqueas apenas pululando/ entrañada en los brazos plenarios/ de la existencia/ de esta existencia que todaviiza/ perenne imperfección”  (XXXVI)

Trilce, es exponente de la presencia de la vanguardia en la poesía peruana. Y. precisamente, una de las características de la vanguardia es su carácter cosmopolita, el registro en la creación literaria de las circunstancias surgida en las urbes.  En Trilce encontramos  las angustias y las faltas de sentido  de las urbes y la falta de sentido de la  propia existencia.

La estancia europea

El 17 de junio de 1923,  Vallejo parte a Europa y el contacto con la realidad de grandes urbes será fuente de exaltación,  de desilusión  y también oportunidades de expansión vital y creativa. Como anota Carlos Batalla (2012) va “con un sueño rondándole la cabeza: ser un ciudadano del mundo. Su llegada a París, Francia, el 14 de julio de ese año, marcó un punto de quiebre no solo en su poesía sino también en su visión de la vida y del mundo que le rodeaba.”

“Se convirtió, sin advertirlo, en un voyerista de sus contemporáneos. Disfrutó de su libertad y de un compañerismo internacional que nunca hubiese podido vivir en el Perú. Apreció teatro moderno, se vinculó con académicos, conversó con los vanguardistas y visitó la naciente URSS, a donde viajó con el entusiasmo del idealista que nunca dejó de ser”.

Acerca de esa etapa, Américo Ferrari (1968) recuerda: “Durante los primero años de su estancia en Europa, Vallejo escribe poca poesía, pero va madurando en sí la substancia de lo que más tarde serán los Poemas Humanos”. Y tenemos que añadir que también Poemas en Prosa. Para Georgette de Vallejo la producción de estos textos tendría que haberse realizado entre 1923-24 y 1929 (de Vallejo 1968: 490).

No olvidamos que el primer texto de Poemas en prosa se inicia “Hay, madre, un sitio en el mundo, que se llama París. Un sitio muy grande y lejano y otra vez grande”. Este conjunto también registra el deslumbramiento ante la compleja realidad urbana. En “Hallazgo de la vida”, leemos:

“Señores! Hoy es la primera vez que me doy cuenta de la presencia de la vida…

Nunca, sino ahora, ha habido vida. Nunca, sino ahora, han pasado gentes. Nunca, sino ahora, ha habido casas y avenidas, aire y horizonte.

…Nunca, sino ahora, supe que existía una puerta, otra puerta y el canto cordial de las distancias.”

En 1925, luego de mil vicisitudes, Vallejo empieza a trabajar en una agencia de noticias y posteriormente obtiene una beca para estudiar Derecho en la Universidad de Madrid, sin embargo, al no tener obligación de permanecer en esa ciudad, siguió viviendo en París desde donde enviaba sus colaboraciones periodísticas. Con esa subvención, más los ingresos por concepto de artículos, Vallejo se establece en el antiguo Hotel Richelieu en la calle Molière, muy cerca del Teatro de la Comedia Francesa y de la plaza del Palais Royal. Etapa de intenso aprendizaje con frecuentes visitas a exposiciones, conciertos, y cafés. Vida parisina que le permite conocer, entre otros artistas a  Antonin Artaud, Pablo Picasso y Jean Cocteau.

El poeta peruano Jorge Nájar – quien reside desde hace más de treinta años en París, donde ha ejercido la docencia y escrito varias obras, entre ellas Vallejo y la célula non plus ultra – en el documental de la serie Ruta Cervantes, “Ruta Vallejo”, afirma “Tengo la convicción de  que el mejor poeta de todos los vallejos, porque existen varios, es el Vallejo parisino, el poeta francés para decirlo de manera más amplia”. Luego explica el porqué de su aseveración:

“Toda la poesía, aparte de España aparta de mí este cáliz, quedó de una manera que él no había terminado de organizar pero los poemas son tan fuertes que cualquier organización hace resaltar la poderosa voz, la inmensa compenetración con el drama humano y todo eso ocurrió por su vida parisina. No sé qué hubiera ocurrido de quedarse en Lima, en Trujillo o en Santiago de Chuco. A lo mejor, hubiera sido un poeta notable pero no tan revolucionario como el que terminó siendo” (Nájar 2011)

El año 1926, Vallejo  publica en Favorables París Poema, (París, 1926, Nº 1), la revista que fundara con Juan Larrea, un artículo titulado “Poesía nueva”. Se trata de la exposición de una poética que tiene las huellas de la reflexión acerca de la expresividad  de lo que llama una “sensibilidad realmente nueva”:

“Los materiales artísticos que ofrece la vida moderna, han de ser asimilados por el espíritu y convertidos en sensibilidad. El telégrafo sin hilos, por ejemplo, está destinado, más que a hacernos decir “telégrafo sin hilos”, a despertar nuevos temples nerviosos, profundas perspicacias sentimentales, amplificando videncias y comprensiones y dosificando el amor: la inquietud entonces crece y se exaspera y el soplo de la vida, se aviva. Ésta es la cultura verdadera que da el progreso; éste es su único sentido estético, y no el de llenarnos la boca con palabras flamantes. Muchas veces las voces nuevas pueden faltar. Muchas veces un poema no dice “cinema”, poseyendo, no obstante, la emoción cinemática, de manera obscura y tácita, pero efectiva y humana. Tal es la verdadera poesía nueva.”

En esta nueva poética, Juan Paredes Carbonell encuentra, por ejemplo, la transposición a la poesía de la estética de Pablo Picasso:

“Como se sabe, el cubismo picasiano desarticula el ser, el objeto y lo recompone buscando una nueva sintaxis, un reordenamiento de las partes, hasta lograr un efecto distinto al que produce la figura convencional. Es lo que Vallejo hace en Poemas humanos, en base a metonimias y sinécdoques…en la praxis de la creación poética, Vallejo diría lo siguiente: ‘Un hombre pasa con un pan al hombro/ ¿Voy a escribir después sobre mi doble? Y versos más adelante mostraría este transtexto de trazo indudablemente picasiano: ‘Un paria duerme con un pie a la espalda ¿Hablar después a nadie de Picasso?” (Paredes 2009: 170-171)

El contacto con el arte occidental es fundamental para el poeta en su visión del arte y su relación con los públicos. De otro lado, la admiración al pintor del Guernica queda confirmada, cuando en una crónica, reunida junto a otros notables textos periodísticos, recogida en una selección del maestro Jorge Puccinelli (1987) y también citada por el poeta Winston Orrillo (2009) dice:

“Las obras de Picasso y sus amigos, al igual que las maravillas del Renacimiento, pasarán a la categoría de celebridades, no por haber descendido al grueso público sino por haberlo educado hasta hacerle ascender  hacia ellas y por encerrar, en sí, un ritmo cósmico” (Vallejo, desde Europa. Crónicas y artículos 1923-1038) Lima, editorial fuente de cultura peruana, 1987. Edición de Jorge Puccinelli, p. 298)

Este “ritmo cósmico” y la esperanza en el futuro es puesto en relieve por Américo Ferrari en el Prólogo  de la Obra poética completa (1968), al referirse al “Himno a los voluntarios de la República”, señala:

“En esta invocación de la sociedad del futuro se precipitan todos los motivos profundos, los sueños, las intuiciones originales de la poesía de César Vallejo… Este mundo soñado en que hablarán los mudos y los tullidos andarán, en el que no habrá muerte (“solo la muerte morirá”) representa la victoria del Bien absoluto sobre el mal; el ideal social de Vallejo arraiga hondamente en su sentimiento ético y metafísico de la vida”

Acerca del desarrollo temático a lo largo de la creación vallejiana, Ferrari advierte algunas líneas:

“… van surgiendo, una tras otra, todas las grandes obsesiones: la eternidad , y por consiguientes, en filigrana, el tiempo (“la unidad sencilla, justa, colectiva, eterna”); el amor, que el poeta seguirá asociando con el alimento (“se amarán todos los hombres/ y comerán…y beberán”) ; … y finalmente, tres motivos centrales: la abolición de la muerte, la realización  del hombre en el trabajo, y la comprensión  universal: “Comprenderán todos los hombres”.  Vallejo vuelve a plantear, al fin de su obra, la cuestión mayor de su poesía, la que aparecía en el umbral de Los heraldos negros: Comprender.   Aquí el tono afirmativo deja traslucir la gran ansiedad ante el problema del conocimiento  y del saber que no habrá abandonado nunca a Vallejo durante los veinte años transcurridos entre Los heraldo negros y España aparta de mí este cáliz” (Ferrari  1968: 45-46)

Julio Vélez (1993:90) por su parte, al considerar que “unas breves pinceladas en las modernidades cosmopolita e insular pueden ayudarnos a valorar en su justa medida la aportación teórica vallejiana de la “Estética del trabajo”, precisa: “Al hablar  de trabajo como sujeto poético, lo estoy entendiendo al modo vallejiano y no económico”. Luego cita como “unidad de los hombres con la naturaleza”  a los poemas: “Un hombre pasa con un pie al hombro”, “Gleba”, “Parado en una piedra”, “Telúrica y magnética”, “Considerando en frío”, entre otros.

Otra manifestación del diálogo  de la  poética de Vallejo con la obra de otros grandes creadores, es por ejemplo, el que se produce con Charles Chaplin, como señala Natalia Gómez (2008):

“A partir de 1925, año en el que Vallejo empieza sus colaboraciones en Mundial, el escritor peruano escribe con asiduidad reseñas sobre el cine y el teatro. Entre estos artículos, Vallejo denota un especial interés en el trabajo de Charles Chaplin. Esta admiración por el cineasta británico ya ha sido mencionada en ensayos de Xavier Abril, Armando Bazán, Jean Franco, Juan Larrea, Guido Podestá, Roberto Armiso y más recientemente en Víctor Fuentes. Todos los críticos coinciden en señalar que la influencia del director cinematográfico queda patente en la obra póstuma vallejiana y sobre todo en Poemas humanos.” (Gómez 2008)

Efectivamente, en “Me viene, hay días una gana ubérrima” es posible hallar el amor humanísimo hecho tierna ironía, en imágenes que recuerdan el humor de Charlot:

“…y, viniendo de lejos, da ganas de besarle / la bufanda al cantor,/ y al que sufre, besarle en su sartén, / al sordo, en su rumor craneano, impávido; / al que me da lo que olvidé en mi seno, / en su Dante, en su Chaplin, en sus hombros. // Quiero, para terminar, / cuando estoy al borde célebre de la violencia / o lleno de pecho el corazón, querría / ayudar a reír al que sonríe, / ponerle un pajarillo al malvado en plena nuca, / cuidar a los enfermos enfadándolos”

Respecto a la mención de Dante Alighieri, no puedo dejar de mencionar la interpretación del maestro Leopoldo Chiappo de este poema:

“Dante es la grandeza que está en cada hombre… la capacidad de vivir desde sí mismos, desalienados…//Dante en el poema de Vallejo adquiere una doble significación: la personal, el poeta; la universal, todos los hombres. Dante y Vallejo, Vallejo y Dante, dos cumbres de la verdadera humanidad” (Chiappo  1993: 151-152)

Vallejo celebra

¿Cuánto ha cambiado a Vallejo la vivencia europea?  El 27 de octubre de 1929, escribe, desde Niza,  a su hermano Néstor Vallejo:

“Después de hacer un giro por las principales capitales europeas, te escribo estas cuatro líneas desde Niza en vísperas de volver a París… Es muy probable que el año entrante vuelva a Perú. Antes voy a publicar cuatro libros sobre temas y con orientaciones emanadas de mi experiencia y de mi vida transcurrida en siete años de ausencia de América.  He cambiado mucho: en moral, en conducta, en ideas y hasta físicamente. Gentes que vienen del Perú me dicen que no soy  ni sombra de lo que era ahí” (Vallejo Correspondencia 2011: 280)

Acaso Vallejo pierde en sus múltiples contactos rasgos de identidad?  No lo creemos si  como afirma Tzvetan Todorov:

“todo individuo participa de identidades múltiples y toda identidad está sujeta al cambio… No hay nada más desolador que ver a los individuos encerrarse a sí mismos… // La identidad tiene como paradoja que designa a la vez nuestra unicidad (como en los documentos de identidad) y nuestra universalidad (como en la identidad humana). (Todorov 2011)

Concluyendo, podemos decir que el arco magnífico de la poesía de César Vallejo, ciudadano del orbe,  se ha ido ensanchando en base a una moral de la fraternidad; su ciudadanía múltiple, únicamente  reconoce los límites del amor  fraterno y universal y el abrazo masivo, de todos los hombres y mujeres de la tierra.

Fuentes

Abril, Xavier

1980    Exégesis trílcica.  Lima, Editorial gráfica Labor

Álvarez, Federico

2002    La respuesta imposible: Eclecticismo, marxismo y transmodernidad. México, Siglo XXI editores

Barthes, Roland

1997    El grado cero de la escritura. México: Siglo XXI editores.        http://www.cholonautas.edu.pe/modulo/upload/Roland%20Barthes.pdf  (Consulta 20.09.12)

Batalla, Carlos

2012   “Vallejo en El Comercio. A 120 años de su nacimiento” En El Comercio de Lima, Versión en línea.http://blogs.elcomercio.pe/huellasdigitales/2012/03/vallejo-en-el-comercio-a-120-a.html  (Consulta 07.10.12)

Chiappo, Leopoldo

1993    “Vallejo, lector poético de Dante” En: Intensidad y altura de César Vallejo. Lima,  Fondo editorial de la PUCP

De Vallejo, Georgette

1968    “Apuntes biográficos sobre Poemas en prosa y Poemas humanos” En: César Vallejo. Obra poética completa. Lima, Francisco Moncloa editores. Edición con facsímiles

Delgado, Washington

2009    “Las novedades poéticas de César Vallejo”. En: Dolor, cuerpo y esperanza en Vallejo. Lima, Fondo editorial del Congreso del Perú

Ferrari, Américo

1968    “Prólogo” En César Vallejo. Obra poética completa. Lima, Francisco Moncloa editores. Edición con facsímiles.

Gómez, Natalia

2008    “La sombra de Chaplin en César Vallejo” En: Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid. Versión en línea

http://www.ucm.es/info/especulo/numero39/chaplinv.html  ( Consulta 05.10.12)

Guillén,  Carlos

1985    Entre lo uno y lo diverso. Introducción a la literatura comparada. Barcelona, Grijalbo

Kristeva, Julia

2011    “El joven moderno necesita ideales que nadie le propone”. Entrevista. En diario La Nación, 6 de noviembre, Buenos Aires.

Mariátegui, José Carlos

1965    “El proceso de la literatura”. En: Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. Lima, Empresa editora Amauta. (11ma. Ed.)

Nájar, Jorge

2011    “Ruta César Vallejo” En: Rutas Cervantes. En línea: http://paris.rutascervantes.es/ruta/cesarvallejo    (Consulta 15.09.12)

Puccinelli, Jorge (editor)

1987    Vallejo, desde Europa. Crónicas y artículos 1923-1938 Lima, editorial fuente de cultura peruana. Citado por Winston Orrillo (2009) en: “Goce estético, verdad y magisterio en César Vallejo” En: Dolor, cuerpo y esperanza en Vallejo. Lima, Fondo editorial del Congreso del Perú

Santos, Francisco Andrés

2007    “Ciudadanía europea y ciudadanía cosmopolita: Convergencias y divergencias” En: Cuadernos electrónicos de Filosofía del Derecho. http://www.uv.es/CEFD/15/andres.pdf  ( Consulta 15.09.12)

Todorov, Tzvetan

2001    “Destinos de la identidad”. En Letras libres: El Islám y la modernidad. Nº2  Noviembre 2011http://www.letraslibres.com/hemeroteca/edicion-espana/el-islam-y-la-modernidad (Consulta 12.09.12)

Vallejo, César

1968    Obra poética completa. Edición facsimilar. Lima, Francisco Moncloa editores.

2011    Correspondencia completa. Edición de Jesús Cabel. Valencia, España, Editorial Pre-textos.

1926    “Poesía nueva” En Favorables, Paris, Poema Nº1 .Citado en: http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/libros/literatura/la_polem_vang/Poes_Nue.htm (Consulta 10.09.12)

Vélez, Julio

1993    “Estética del trabajo. Una alternativa a la vanguardia”.  En Intensidad y altura de César Vallejo. Lima, Fondo editorial de la PUCP

Villena Vega, Nataly

2007    “El Cosmopolitismo y su irradiación en El paraíso en la otra esquina y Travesuras de la niña mala  de Vargas Llosa”  En Espéculo, revista literaria de la Universidad Complutense de Madrid, 2007 http://www.biblioteca.org.ar/libros/150961.pdf

(Consulta 15.09.12)

Foto tomada de la Revista Velaverde
http://www.revistavelaverde.pe/buscando-a-cesar-vallejo/

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MAR DE LIMA, el mar que miro…o me mira

enero 23, 2016 de 11:10 pm | Publicado en Algunas fotos, Creación, Documentos, Miscelánea | Deja un comentario
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Atardecer, en Magdalena

Atardecer, en Magdalena. Verde, mar y cielo. Al fondo, las islas San Lorenzo y El Frontrón

Foto: Sonia Luz Carrillo.
Distrito de Magdalena del mar. Lima, Perú , enero 2016

GIOVANNA MINARDI, ACERCA DE ‘BALA PERDIDA’, minificción de Sonia Luz Carrillo

enero 16, 2016 de 12:49 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, MI POESÍA SEGÚN ..., Miscelánea | 2 comentarios
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Librominardi

Giovanna Minardi, reconocida investigadora de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Palermo, Italia, publicó el año 2006 en Lima Breves, brevísimos. Antología de minificción peruana. Obra en la que aparece “Bala perdida”, microrrelato de mi autoría. Al año siguiente, en 2007, Minardi participó en el  XVI Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas realizado en París con el tema “La Minificción en el Perú”. De las Actas correspondientes reproduzco unos párrafos dedicados a mi breve texto.

La destacada poeta Sonia Luz Carrillo, que se ha iniciado desde hace poco a la minificción, en su brevísimo texto “Bala perdida” mezcla el tema de la violencia con el del comercio del sexo:

“La misma sucia esquina, como todas las noches. De improviso un rápido zumbido, un ardiente escozor. Interminable caída”

(En: Minardi 2006: 85).

Calle 1

El ritmo de la muy concisa e intensa narración es muy poético, se podría casi transcribir en versos –“La misma sucia esquina/ como todas las noches. / De improviso un rápido zumbido, / un ardiente escozor. / Interminable caída” –, en los que nótese la repetición de ciertas vocales y consonantes: en el primero y en el último verso predominan las vocales i y a, una abierta y una cerrada, junto a la presencia, en el primer verso, de la otra vocal abierta u, que se repite dos veces, y, en el ultimo, casi paralelamente, de la cerrada e, siempre dos veces.

Los lexemas son todos llanos, excepto la conclusiva caída, cuyo hiato subraya el significado “descendiente” del término. La remisión fónica y rítmica relaciona las palabras entre ellas, construye una serie de vínculos misteriosos entre éstas, dando así mayor relieve a cada palabra, exaltando y multiplicando sus significados.

Tenemos una estructura binaria en la elección de los adjetivos y los sustantivos: la carga semántica del epíteto sucia, reforzado por el adverbio misma, viene confirmada y “exaltada” en el adjetivo interminable del último verso y el significado del término esquina, que indica algo marginal, se “multiplica” en la caída final.

En la parte central de la narración predomina la vocal o y el ritmo es un poco más irregular (hay palabras llanas, una esdrújula y una aguda); el símbolo o es muy recurrente en signos que se refieren a realidades antitéticas, cuales vida y muerte, y, en efecto, la autora emplea lexemas bisémicos: el zumbido y el escozor son señales de algo en movimiento, remiten al sentido del oído y del tacto, pero en este contexto vehiculan un discurso de muerte, es decir se invierte, o por lo menos se trastorna, su perfil semántico: es un movimiento que lleva a un estatus estático, de inmovilidad.

La vida, moralmente misérrima y reiterativa, de esa anónima y emblemática prostituta viene drásticamente y repentinamente interrumpida por algo incidental y fugaz, cuyo efecto, sin embargo, es devastante y duradero, provocando su muerte. Es interesante notar como el adjetivo perdida en el título del texto, que se refiere a una bala no identificada, se relaciona estrechamente a la vida perdida de la mujer, en su doble sentido figurado y material: la comercialización de su cuerpo y la insensata tragedia final. No sabemos si esta bala perdida es producida por un acto de terrorismo, de todas maneras ella es sintomática de una situación de violencia, desorden, así como la triste existencia de la prostituta es sintomática de una realidad social dura e injusta.

Giovanna Minardi

Universidad de Palermo

LA MINIFICCIÓN EN EL PERÚ (Fragmento)

Actas del XVI Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas (2007c) Editores: Pierre Civil y Françoise Crémoux. En Centro virtual Cervantes (Recuperado el 15 de enero 2016)

http://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/16/aih_16_2_252.pdf

Lima, setiembre de 2013. Presentación de Miradas sobre el microrrelato y las fábulas de Augusto Monterroso. Casa de la Literarura. Giovanna Minardi y Sonia Luz Carrillo

Lima, setiembre de 2013. Presentación de Miradas sobre el microrrelato y las fábulas de Augusto Monterroso. Casa de la Literarura. Giovanna Minardi y Sonia Luz Carrillo

GIOVANNA MINARDI  es investigadora de lengua y literatura hispanoamericana de la Universidad de Palermo, Italia. Ha publicado, entre otras importantes obras: Julio Ramón Ribeyro y el cuento hispanoamericano (Ila, Palermo, 2003); traducido al español; Escritura y pasión. Antología de narradoras mexicanas del XX Siglo (Palermo, 1998); Cuentos, Antología de narradoras peruanas (Flora Tristan, El Santo Oficio, 2005). En el 2006,  Breves, brevísimos. Antología de minificción peruana. En setiembre de 2013, presentó en Lima  Miradas sobre el microrrelato y las fábulas de Augusto Monterroso.

Ha publicado, además diversas publicaciones de literatura hispanoamericana en revistas especializadas, participa en congresos internacionales y dicta cursos en diferentes países.

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