BLANCA VARELA Y TRES DE MIS POEMAS LEÍDOS EN SU HOMENAJE. Video de la Casa de la Literatura Peruana

agosto 12, 2017 en 1:00 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, MIS POEMAS, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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BLANCA VARELA
En recuerdo de su nacimiento el 10 de agosto de 1926.

 

En  setiembre de  2016, la Casa de La Literatura Peruana organizó  el  Congreso Internacional Palabras para un canto: homenaje a Blanca Varela, actividad a la que fui invitada  junto a destacados escritores peruanos.  El jueves 29 de setiembre  participé con una exposición  acerca de la obra de la gran poeta peruana en el contexto de la producción poética de los años 50′,  y también en el Recital programado  aquel día en  su  Homenaje.
En esa ocasión, como quedó registrado en el video que comparto ,  leí , en primer término,  un poema de Blanca seguido de tres poemas míos.

El poema de Blanca Valera, de su libro Ejercicios materiales (1993) se titula “Morir cada día un poco más”.

Los tres poemas míos son:  “Mi cuerpo” de Tierra de todos (1989) p. 39; ” Escenas” de Las frutas sobre la mesa (1998) p.p. 25-26 y “Equilibrio” de Callada fuente (2011) p. 11

 

AQUÍ MIS TEXTOS LEÍDOS EN SU HOMENAJE

MI CUERPO

Mi cuerpo

de mujer

mi pensativo

cuerpo

suave

y firme

sostiene

el peso de mi cabeza

ESCENAS

Escena  1

Toma    1

Entre tú y yo

un gentío

un enorme ruido

conglomerado

de palabras.

A lo lejos tú

haciendo equívocas señas

que no sé interpretar

como adiós

o llamada.

Escena  1

Toma    2

Entre tú y yo

un denso tiempo

muchos inviernos

atormentados

primaveras cándidas

veranos insulsos.

Años

vida

imbatibles nudos

implacables.

Y yo que no sé

cómo encontrar  el hilo

Ni qué decir

que voy a hablar

del tiempo.

Escena  1

Toma    3

Tú y yo

al medio

de distintos caminos

mirando de soslayo.

A lo lejos

los brazos tendidos

a la nada

y algo

parecido a la tristeza.

No importa mucho

que sigas

haciendo algunas señas

que  yo no sé interpretar

si son de adiós

o de llamada.

EQUILIBRIO

Escudriñar líneas

adentrándose en la

imagen

(seda, niebla escurridiza)

como quien avanza

de puntillas

por la cuerda

floja

Avanzar

La mirada en soslayo

intentando

amablemente

desplazar máscaras

sin peder el misterio

por exceso de luz

Caminar

o detenerse a contemplar

paisajes

(páginas, oscuros pozos)

Expandirse

aferrando

sílabas

Anidar

en páginas ajenas

Sorteando

a cada paso

el riesgo

de perder

el equilibrio.

Video  difundido el 10 de octubre de 2016  por la Casa de la Literatura Peruana con el título POEMAS PARA BLANCA VARELA: SONIA LUZ CARRILLO

LA RAZÓN, crónica del primer diario de izquierda. Libro del maestro JUAN GARGUREVICH REGAL

agosto 10, 2017 en 12:44 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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El 14 de marzo de este año, Ricardo Portocarrero Grados,  Gustavo Espinoza y yo, acompañados de Fanny Palacios, directora dela Asociación Amigos de Mariátegui, presentamos en  la Casa Mariátegui, en Lima, la tercera edición de La Razón, crónica del primer diario de Izquierda, obra del periodista, historiador y maestro universitario,  Juan Gargurevich. Libro dedicado a la primera etapa de la labor periodística  de José Carlos Mariátegui. La primera edición fue de 1978 con las ilustraciones de Carlos Tovar que esta edición también recoge. Aquí, reproduzco mi intervención  como un homenaje al amigo, al colega, al maestro Juan Gargurevich   Regal

Ricardo Portocarrero Grados, Gustavo Espinoza, Sonia Luz Carrillo Mauriz y Fanny Palacios, Casa Mariátegui, Lima, 14 de marzo 2017

 

LA RAZÓN DE UN TÍTULO

La Razón, crónica del primer diario de Izquierda, tiene y tenía, como apuntaba el autor en la primera edición de 1978, la intención de “aportar información acerca de aquella etapa (la que Mariátegui llamara su ‘Edad de piedra’, alrededor de 1919) en el origen de su interés por la teoría y la praxis revolucionaria”.  De ahí la necesidad de indagar en el pensamiento de la época y la influencia más notable al momento de elegir  el Amauta un nombre para la publicación. Indudablemente  que aquí  encontramos  la prédica y el estilo de Manuel Gonzáles Prada de enorme influencia  tanto en Haya como en Mariátegui y en  la generación de intelectuales y artistas indigenistas de la década del 20’

Recordamos la encendida admiración de José Carlos  Mariátegui por Gonzales Prada
cuando  en los Siete ensayos de interpretación… nos dice:

“González Prada prefiere siempre la afirmación a la negación, a la duda. Su pensamiento es atrevido, intrépido, temerario. Teme a la incertidumbre. Su espíritu siente hondamente la angustiosa necesidad de dépasser le doute. La fórmula de Vasconcelos pudo ser también la de González Prada: “pesimismo de la realidad, optimismo del ideal”. Con frecuencia, su frase es pesimista: casi nunca es escéptica.

“El pensamiento de González Prada, aunque subordinado a todos los grandes mitos de su época, no es monótonamente positivista. En González Prada arde el fuego de los racionalistas del siglo XVIII. Su Razón es apasionada. Su Razón es revolucionaria. El positivismo, el historicismo del siglo XIX representan un racionalismo domesticado. Traducen el humor y el interés de una burguesía a la que la asunción del poder ha tornado conservadora. El racionalismo, el cientificismo de González Prada no se contentan con las mediocres y pávidas conclusiones de una razón y una ciencia burguesas. En González Prada subsiste, intacto en su osadía, el jacobino.”

(…)

“De González Prada debe decirse lo que él, en Páginas Libres, dice de Vigil. “Pocas vidas tan puras, tan llenas, tan dignas de ser imitadas. Puede atacarse la forma y el fondo de sus escritos, puede tacharse hoy sus libros de anticuados e insuficientes, puede, en fin, derribarse todo el edificio levantado por su inteligencia; pero una cosa permanecerá invulnerable y de pie: el hombre”

 

LA RAZÓN COMO CULMINACIÓN DE UN PROCESO

El libro del maestro  Juan Gargurevich  tiene un propósito muy claro, mostrar la gestación del pensamiento y la actitud social en Mariátegui  y  su convicción del papel del periodismo  para crear conciencia de los problemas: “El periodismo fue el puente que utilizó Mariátegui para acercarse a la realidad peruana tan poco conocida y estudiada en los años de su juventud. En sus artículos en los diarios La Prensa El Tiempo se perfilaba ya la energía futura”.

Fino observador,  Gargurevich  señala un hecho de lenguaje que da la clave de su pronto entusiasmo frente a la revolución bolchevique. La incorporación de nuevos vocablos: “Nuevas palabras, “bolchevique”, “clase obrera”, “trasformación de la sociedad”, “imperialismo”, comienzan a surgir en sus comentarios”.
¿De dónde provienen estas nociones que aparecen en los textos?  Gargurevich ilustra acerca de la composición del equipo de La Razón, diario de la tarde:

“Gran cantidad de influencias se conjugaron para plasmar la idea de editar ese periódico. Anarquistas puros, anarcosindicalistas, socialistas utópicos, románticos contestatarios, integraban el grupo que rodeó a Mariátegui para confeccionar esas páginas que entonces parecieron terribles a los calmados limeños”

Luego, remarca que no solo es acercamiento intelectual. Según el autor, Mariátegui  se acerca “a la realidad concreta que escuchaba de labios de los obreros”. Como consecuencia, conjetura que Mariátegui “se aleja de la burguesía ignorante y retrógrada que admiraba su talento de escritor pero mantenía fura de su estrecho círculo aristocratizante”.    Para concluir con una aseveración que es la idea central del libro: “La culminación de ese proceso es la creación del diario La Razón” (Gargurevich 1977: 10).

 

Difícil agotar en una reseña  la riqueza del libro que hoy presentamos. Es un cofre de inagotables informaciones. Por ejemplo, en el capítulo III, Juan señala el impacto que ocasiona la salida del diario: “La aparición de La Razón en el mercado periodístico limeño fue como la explosión de un petardo…”

Especial regalo de Juan a sus lectores es la transcripción de las “Palabras preliminares” con la  que se abre el diario “La Razón, diario independiente de la tarde” el 14 de mayo. Una joya que no me resisto a compartir con ustedes:

“Este diario no sale para servir un transitorio interés electoral. Aspira a conquistar una posición permanente en la prensa peruana y a conquistar dentro de ella personalidad propia. Su aparición en un agitado momento de elecciones políticas es un mero accidente, un ocasional sincronismo, una subjetiva coincidencia. La Razón no se halla vinculada a ninguno de los bandos en lucha. Posee absoluta independencia para contemplar el gravísimo problema político sin los pequeños apasionamientos de tal o cual partidarismo.
Tampoco es la razón la manifestación de uno de esos diletantismos  literarios que escogen el periódico como órgano de sus aventuras.  El público conoce a sus organizadores. Sabe que son dueños de una foja de servicios desprovista de todo blasón brillante, pero timbrada por la más constante y honrada devoción al deber.

Es costumbre entre nosotros que los periódicos nuevos se presenten con un programa más o menos retórico y más o menos musical. Mas como nuestra vida en la prensa nos ha hecho apreciar el convencionalismo de estas declamaciones, hemos resuelto prescindir de ellas, convencidos de que en esta hora de programas electorales, estamos más obligados que nunca a economizar al público la lectura de promesas falsas y frases redondas”

(Cita en Gargurevich 2017: 79-80)

Ilustración de Carlos Tovar (Carlín) para la edición de 1978 ,  reproducida en la presente.

NOVELAR LA HISTORIA. AVIVAR LA MEMORIA A TRAVÉS DE LA APLICACIÓN DE TÉCNICAS NARRATIVAS PRESTADAS DE LA LITERATURA

Paso ahora a hablar de las características de enunciación en el libro de Juan Gargurevich. Su estrategia textual.

¿Estamos ante un libro de historia?

En el prólogo de 1977, último párrafo, Gargurevich  califica su obra como “Esta historia del diario La Razón pretende aportar información acerca de aquella etapa en el origen de su interés por la teoría y la praxis revolucionaria…” (p. 11)

El segundo prólogo de 1980 se inicia con estas palabras:

”Este relato fue trabajado con la intención de forjar una historia sencilla que luego fue necesario enriquecer… “más adelante ilustra de que este “relato sencillo, repito, se complicó hasta el punto de tener que reducirlo, para no cansar,  a una biografía de solo ocho meses”  Y continúa dando razones sobre el tipo de texto que mejor se adapta a su propósito expositivo:
“Menos de un año en la vida de un joven. Pero en el caso de José Carlos Mariátegui la anécdota (cuento corto que narra un incidente interesante o entretenido, una narración breve de un suceso curioso ) adquiere tal categoría e importancia que superó nuestras posibilidades de atrapar aquellos días en un relato simple. Y por todo esto también fue escrito como una biografía novelada.

En el tercer prólogo, 2016, el autor nos cuenta  de las vicisitudes de la ubicación del texto cuando lo envía a Cuba al concurso de Casa de las Américas. Lo envía en la categoría “Literatura para jóvenes”  pero los especialistas lo trasladan al género “Testimonio”.

Personalmente creo que en uno y otro caso había error. Primero que se trataba de identificar el tipo de texto no la naturaleza del lector implícito. Y en el segundo caso, simplemente cualquiera que lea el texto verá rápidamente que no se trata de un testimonio, del relato a los que haya asistido el autor.

 

HIBRIDACIÓN DE TEXTOS, SE DIRÍA EN NUESTROS DÍAS

La Razón, crónica del primer diario de Izquierda de un ejemplo de la destreza del autor para  producir  un relato con inclusión de diálogos ficcionales, crónica, Inserción de textos de variada naturaleza (Nota informativa, párrafos de columnas editoriales, Manifiestos de terceros, etc.

Presencia de un narrador omnisciente, que describe con plástica eficacia:
“En 1919 Lima era una ciudad pequeña cuyo crecimiento hacia los Andes era frenado por una pequeña colina pomposamente llamada Cerro San Cristóbal.

Hacia el oeste, para el lado del mar, la ciudad terminaba en la carretera el puerto del Callao, que se iniciaba en el monumento al Combate del 2 de mayo de 1866; hacia el noreste el Convento de los Descalzos marcaba el final de la ciudad; hacia el suroeste, el monumento a Francisco Bolognesi estaba ya 2extramuros pues ahí partía la vía hacia Magdalena. En el lado opuesto estaban los Barrios Altos, el cuartel de Barbones de un lado y la plazuela de las Maravillas del otro.

Hacia el sureste crecía trabajosamente (ojo con el adverbio) el nuevo barrio de La Victoria (creado en 1920, gobierno de Leguía. Fundo “La Victoria” de doña Victoria Tristán, esposa del Presidente Don Rufino Echenique.)

Un total de menos de cuatrocientas manzanas que los tranvías eléctricos recorrían lentamente; barrios de élite y de plebe. Los ricos se movilizaban desde el centro hacia el Paseo 9 de diciembre; los pobre se agrupaban en los Barrios Altos, el Rímac y La Victoria” (p. 21)

 

Presencia de diálogos ficcionales con focalización interna, subjetiva. Notable la forma cómo sugiere el desdén con que Leguía entre esquiva y disfruta la zalamería de un personaje:
“El colombiano Forero se acercó con entusiasmo al hombre pequeño, elegantísimo, que miraba con enorme concentración el paso de los caballos de la primera carrera del hipódromo londinense.

  • Feliz año, presidente!

Con sonrisa fácil, seductora, el distinguido turfman contestó el saludo aunque no pudo disimular su disgusto por la interrupción en el momento en que debía elegir.
(pp. 23 – 24)

RELATO TAN REALISTA COMO PERSONAL, SUBJETIVO.

Al final de la larga jornada esquivando el sabotaje para que el diario no viera la luz…

“Con la chaqueta en la mano, Mariátegui salió a la Plaza de Armas, ya envuelta en sombras. Detuvo un coche, se encaramó con trabajo en é y pidió al cochero que lo llevara a la calle Ormeño.
Un canillita corrió hacia ellos y les ofreció La Razón. José Carlos llevó la mano al bolsillo y sacó cinco centavos: “Dame uno, chico”. El cochero preguntó qué es eso?  Y Mariátegui contestó: “Es un diario  proletario, compañero”.

 

Texto narrativo, con datos verídicos,  periodismo en uso de técnicas narrativas diversas. Elegante y eficaz escritura. La crónica al servicio de la historia del periodismo; trabajo exhaustivo  con las fuentes  y diestro uso de técnicas narrativas procedentes de la literatura a fin de dar cuenta de la realidad. La múltiple realidad  la observable y la que late en la intersubjetividad de una época y un pueblo.

Al final, ante esta obra de Juan Gargurevich, escritor de fuste de prosa lozana,  ya no cabe preguntar  ¿Qué es?

Queda la convicción: Es  escritura de la más alta calidad. La que pone los recursos del lenguaje al servicio de la belleza útil. Escritura que nos reconcilia con lo mejor del texto narrativo, con lo mejor de  la tarea humana de comunicar.

No dejaremos de agradecer  por esta hermosa tarea de  Juan Gargurevich, querido amigo.

Una larga amistad

Gracias

JUAN GARGUREVICH REGAL (En sus palabras)
Periodista, Profesor de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Profesor en la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. ¿Especialidad? Periodismo y su historia. Autor de varios libros sobre el tema. ¿El último? La tercera edición de La Razón. El primer diario de izquierda.

https://tiojuan.wordpress.com/

 

 

“SOÑAR LO POSIBLE” MI POESÍA SEGÚN JULIO ORTEGA (1981)

julio 24, 2017 en 4:32 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comunicación y Cultura, Documentos, MI POESÍA SEGÚN ..., MIS POEMAS | Deja un comentario
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“A los veinte años dirigía la revista literaria Páramo y empezaba a publicar sus primeros poemas caracterizados desde entonces por una especial sensibilidad poética y una atenta conciencia social sobre la realidad peruana” poeta Cecilia Bustamante (1981) en la contraportada del libro.

SONIA LUZ Carrillo nos propone, en su poema “Balance a tiempo”, “la audacia de soñar lo posible”. Aprendizaje que demanda la solidaridad con el drama social de nuestro medio. La crítica de los sistemas de alienación, la defensa de un lenguaje del entendimiento común. Sostener así, un lugar humanizado por la palabra es el propósito de esta poesía, animada por su emotividad precisa. Su último libro, La realidad en cámara oscura, viene a demostrar esta calidad inmediata de su poesía. Nacida en Lima el 48, Sonia Luz Carrillo había publicado anteriormente Sin nombre propio (73), Poemas (76), …y el corazón ardiendo (79), libros en los que ha ido precisándose la dicción despojada, antimetafórica, la lucidez crítica y la sensibilidad de esta poesía de lo cotidiano y la comunicación.

Soñar lo posible (“constatar la dureza de lo sencillo”) es también la alternativa “para reconocernos” (“débiles/sensatos perfectibles/amados”). El reconocimiento de la experiencia da forma a la conciencia. Y la solidaridad nos suma a las grandes promesas de la transformación: “fuegos /  dulcemente traducibles en elementos necesarios/ para afrontar las contiendas”.

La palabra en el “furtivo instante” nos descubre en un mundo pleno (“Nada extraordinario/ todo tan sencillo”), el cual sin embargo, ha sido ocupado por el lenguaje enemigo: “sordos emisores/respuesta inaudible” . Por eso, “la realidad en cámara oscura” es aquí una “verdad en Kodalite”, esto es, una realidad disputada por el “lenguaje del medio”, ocupada por la tecnología del emisor que impone el silencio domesticado al receptor.

Marx utilizó la imagen de la cámara oscura para ilustrar el proceso de mistificación que produce la ideología. El sujeto alienado ha convertido su manera de percibir en natural porque la ideología distorsiona las imágenes que procesa.

En estos poemas, sin embargo, la cámara oscura ya no es una metáfora del ojo invirtiendo las imágenes sin saberlo; aquí la cámara oscura es la realidad misma, ocupada por la tecnología. De modo que la distorsión está en que la realidad es un sucesivo revelado, el producto de la tecnificación que modela nuestras relaciones y percepciones.

Pero la poesía de Sonia Luz Carrillo no se propone simplemente un discurso crítico traducible a cualquier otro. Es una poesía severa que se recorta con agudeza de la narración para fijarse como síntesis sensible.

Con Mercedes Eguren, Carmen Ollé, Dalmacia Ruiz Rosas, Gloria Mendoza, Enriqueta Belevan, entre otras, Sonia Luz Carrillo forma parte de esa nueva promoción de escritoras que como Coral Bracho en México o Gioconda Belli en Nicaragua, están demostrando que tienen algo nuevo y valioso que decir.

Empezar a dar a estas escritoras la atención crítica que merecen  requiere, por cierto, modificar algunas percepciones algo distorsionada en la cámara oscura ideológica de no pocos de nosotros.

ARTÍCULO  del escritor y académico JULIO ORTEGA, publicado en el Diario de Marka , en Lima, 1981 , a propósito de   la aparición de  mi libro La realidad en cámara oscura, Lima, Ediciones Capulí. Colección Urpy, Poesía Femenina Peruana. Dirigida por Cecilia Bustamante.

En la segunda parte del artículo el autor se refiere al libro de cuentos Sing song del escritor peruano Alfonso La Torre, publicado por la misma editorial y el mismo año.

Julio Ortega Perú, 1942

Después de estudiar Literatura en la Universidad Católica, en Lima,  y publicar su primer libro de crítica,  La contemplación y la fiesta (1968), dedicado al “boom” de la novela latinoamericana, emigró a Estados Unidos invitado como profesor visitante por las Universidades de Pittsburgh y Yale. Vivió en Barcelona (1971-73) como traductor y editor. Volvió de profesor a la Universidad de Texas, Austin, donde en 1978 fue nombrado catedrático de literatura latinoamericana. Lo fue también en la Universidad de Brandeis y desde 1989 lo es en la Universidad de Brown, donde ha sido director del Departamento de Estudios Hispánico y actualmente es director del Proyecto Transatlántico. Ha sido profesor visitante en Harvard, NYU,  Granada y Las Palmas, y ocupó la cátedra Simón Bolívar de la Universidad de Cambridge. Es miembro de las academias de la lengua de Perú, Venezuela, Puerto Rico y Nicaragua. Ha recibido la condecoración Andrés Bello del gobierno de Venezuela en 1998 y es doctor honorario por las universidades del Santa y Los Angeles, Perú, y la Universidad Americana de Nicaragua. Consejero de las cátedras Julio Cortázar (Guadajara, México), Alfonso Reyes (TEC, Monterrey), Roberto Bolaño (Universidad Diego Portales, Chile) y Jesús de Polanco (Universidad Autónoma de Madrid/Fundación Santillana). Dirige las series Aula Atlántica en el Fondo de Cultura Económica, EntreMares en la Editorial Veracruzana, y Nuevos Hispanismos en Iberoamericana-Vervuert.  Ha obtenido los premios Rulfo de cuento (París), Bizoc de novela breve (Mallorca), Casa de América de ensayo (Madrid) y el COPE de cuento (Lima). De su crítica ha dicho Octavio Paz: “Ortega practica el mejor rigor crítico: el rigor generoso.”

CON GRATITUD POR AQUELLA   ATENTA LECTURA, TOMO ESTA INFORMACIÓN DEL BLOG DEL AUTOR

http://www.elboomeran.com/blog/483/julio-ortega/

 

EL ROSTRO DEL SEÑOR DE SIPÁN

julio 21, 2017 en 1:19 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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EL SEÑOR DE SIPÁN fue un antiguo gobernante Mochica que vivió en el siglo III d.C.
Sipán, es una localidad cercana a Chiclayo, parte del complejo arqueológico de Huaca Rajada, en la costa norte del Perú .  El hallazgo de la tumba,  hace 30 años se constituyó en el Proyecto Arqueológico más importante de América del siglo XX. El cuerpo, reveló a un noble, de entre 40 a 50 años, de 1, 67 m. de estatura, con ricos ornamentos, armas e insignias de oro, plata y cobre dorado que señalaban su importancia. En aquel momento, se trató de la primera tumba de un gobernador precolombino que había permanecido intacta.
Tener ahora una aproximación de su rostro nos lleva a los peruanos a reflexionar en la múltiple e inmensa riqueza histórica de la que somos herederos. Herencia que en su diversidad nos fortalece y desafía.
Aquí muy importante información:

ROSA DE LIMA EN LA IMAGINERÍA POPULAR PERUANA

junio 22, 2017 en 12:08 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Noticias y demás... | Deja un comentario
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CONMEMORANDO  ESTE AÑO  EL VI CENTENARIO DE LA MUERTE DE SANTA ROSA DE LIMA, ISABEL FLORES DE OLIVA, Y EL CENTENARIO DE LA CREACIÓN DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ, se ha inaugurado la exposición “Santa Rosa en la imaginería popular”, en el local del Instituto Riva-Agüero, Jirón Camaná 459, Lima 1.

Como sabemos, Isabel Flores de Oliva, conocida luego como Santa Rosa de Lima, nació en la Ciudad de los Reyes, el 30 de abril de 1586, hija de Gaspar Flores, natural de Puerto Rico y María Oliva de Herrera natural de Lima. Su vida transcurrió entre la atención a los más necesitados,  la oración y la penitencia.  Fue conocida en la capital del virreinato como un modelo de vida mística y a la vez, ejemplo de servicio solidario. La santa limeña falleció el 24 de agosto de 1617, sus restos fueron trasladados al convento de Santo Domingo de Lima donde reposan hasta la actualidad.

En 1995 el Banco de Crédito del Perú (BCP)  convocó a un concurso nacional con el tema de Santa Rosa de Lima tanto en cerámica como en pasta, pintura, talla en piedra de Huamanga y otras líneas artesanales. El Museo de Artes y  Tradiciones Populares asumió el acopio de los objetos que llegaron de todas partes del país. Parte de las obras seleccionadas para la muestra se donaron al Museo y la diferencia fue cedida al santuario de Santa Rosa. Transcurrieron diez años aproximadamente y las obras recibidas del BCP pasaron a integrar las colecciones del Museo.  Las colecciones etnográficas se han incrementado con las bibliográficas, las documentales y las artísticas que posee el Instituto Riva-Agüero, que también está celebrando setenta años de su fundación.

La muestra va desde el miércoles 21 de junio hasta la primera semana de setiembre de lunes a viernes en el horario de 10:00 a.m. a 7:00 p.m. El costo de ingreso es 2 soles adultos y 1 sol estudiantes, niños y jubilados. Mayores informes al 6266600 anexo 6601-6602, o a los correos electrónicos ira@pucp.edu.pe y dira@pucp.edu.pe.

 ‘UNA SOLA CARNE’  DE ALFREDO  PÉREZ  ALENCART O EL DISCURSO AMOROSO DE LA SUBLIME EXALTACIÓN POÉTICA. ENSAYO DE LEOCADIA REGALO.

junio 21, 2017 en 12:00 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Una sola carne, de Alfredo Pérez Alencart, escritor peruano español se presenta en la ciudad de Lima luego de su  presentación en Salamanca. Selección de poesía amorosa que viene recibiendo atención y elogios. En esta ocasión me complace reproducir el minucioso ensayo de la escritora portuguesa Leocadia Regalo  como una invitación al encuentro con Alfredo y Jacqueline, queridos amigos, el lunes 26 a las 7:00 p.m. en el local del Colegio de Abogados de Lima, Av. Santa Cruz 255, Miraflores, con la participación de los poetas  Harold Alva y Héctor Ñaupari. Aquí el estudio tomado de
http://www.crearensalamanca.com/el-discurso-amoroso-de-la-sublime-exaltacion-poetica-ensayo-de-leocadia-regalo/

Más que una antología de poesía amorosa, Una Sola Carne se nos presenta como un canto sapiencial con sucesivos movimientos, unificados por una búsqueda apasionada del lenguaje, una contemplación que se va desdoblando en distintas evocaciones, un conocimiento – ora extasiado y jubiloso, ora lúcido y penetrante – que enraíza la poesía en la vida.

Como si fuese un himno nupcial, un epitalamio con el que el poeta Alfredo Pérez Alencart celebra los esponsales a lo largo de “veintitantos septiembres” con Jacqueline, su Musa, la poesía asume el valor de meditación sobre la vigorosa alegría de vivir la conyugalidad, combinada con la dimensión confidencial de la memoria, que origina, por la sublimación, la creación poética como trance y exaltación, rumbo a un espacio de utopía personal, lugar del deseo y de su plena realización. El lenguaje concibe la metamorfosis de ese mundo que acoge a los amantes y nos abre acceso al milagro que solo ellos saben compartir. La vida sucede en una intemporalidad que pertenece a sus gestos, a su entrega, a su intimidad, a su capacidad de procurarse la felicidad.

Pedí el fuego y se me concedió en toda su totalidad.

Solo soy el cuerpo que te contiene mientras crece

la noche  y reaparecen milagros reconocibles

tomando posición.

 !Oh entusiasmo, guarda en tu puño firme

la contraseña

de este encarnado deleite!

             Noche tatuada, p. 54

Al hablar de esta poesía, se piensa en encantamiento, en sublime comunión, en metamorfosis de la sangre en el verbo. La plenitud del amor encuentra palabras que trasmiten su poder sobre el universo de los esposados. Los cuerpos, como pura afirmación del ser y como exigencia de una dignidad sin precio, buscan la fusión, la unidad, la intemporalidad.

                          Ah, Dios fue testigo del goce

mojando nuestras bocas al crepúsculo, al amanecer

detenido un instante mientras bailaban las estaciones.

                         Si lo hicimos, p. 49-50

 El amor se revela en su dimensión diurna que es aspiración de luz, busca de bondad, dádiva de ternura, así como en esa vivencia nocturna, hecha de ansiedad, de deslumbramiento, de éxtasis y de júbilo. Se unen y complementan estas dos dimensiones para anunciar la armonía sagrada de la unión de los cuerpos, perseguida de poema en poema, construida en una materia translúcida y fluida, densa de imágenes que proporcionan a los poemas un contenido inmediato, para imponer sus voces y sus horizontes cargados de música.

¡Hágase la luz en el espejo azul de nuestro tálamo!

¡Apáguese la luz para admirar la sinuosidad

de las caricias!

Y así vamos salvando los días, aferrados a la melódica

compañía de las aguas y a la solidez que el amor cimenta.

                         Eres mi Corina, p. 118

La mujer, como fuente de deseo, cantada en todo el esplendor de la sensualidad y de la contemplación estética, es considerada como vía para el conocimiento de la totalidad del ser, como razón de permanencia y fidelidad a un estado de gracia que se metaforiza en el concepto de patria.

Así es, a rasgar la noche con luz que muscula más luz

abalanzada desde los ojos desplegados por un querer

que manotea de pronto mortales impaciencias

o palomas de veinte colores rosando el horizonte

alcanzable de esa mujer con patria que no tiene frio

porque su talle es dulce llama esbelta

donde se transfiguran los anhelos.

Noche tatuada (p.53)

  

He llegado a comprender que

– en este mundo-

mi patria verdadera

la encuentro

en el mapa de tu cuerpo.

 Patria (p.41)

Ya sea invocada como Amada, princesa, gacela del Líbano, Eva, Enviada, Corina, morena, “mujer de ojos extremos”, Dulcinea, alma gemela, compañera, Querubina, Sulamita, en una vastísima alusión al núcleo de lo femenino, anima que se conjuga con animus, Tierra que es abrazada por el Cielo, alma y espíritu en plena unión, la Esposa es parte integrante de la humanidad del poeta y a ella dedica versos emocionados y apasionados, como los del poema He de nombrarte, Jacqueline (p. 138).

El juego libre con la poesía surge como especie de manipulación de los modelos literarios, en las múltiples formas y relaciones posibles entre los textos. La imitación, la estilización, la paráfrasis, la cita, crean ese tejido poético urdido con materiales intertextuales: las resonancias bíblicas del Génesis, del Cantar de los Cantares, de los Salmos, de los Proverbios, del Eclesiastés están presentes a lo largo del discurso, así como el diálogo intertextual con los poetas místicos San Juan de la Cruz, Fray Luis de León y Santa Teresa de Ávila, con Cervantes y hasta con el escritor brasileño José de Alencar, que inmortalizó a Iracema. Así se instala una tensión permanente, intrínseca al proceso de creación, entre construcción y expresión o entre convención poética y espontaneidad. Esta tensión es superada con la simplicidad de una forma natural, resultado paradojal del esfuerzo constructivo del estilo, mediante el dominio técnico del lenguaje y, simultáneamente, la cristalización espontánea del misterio de la inspiración. Retomadas de la tradición, las palabras con un aire de viejas conocidas, se reagrupan en imágenes formadoras de una especie de constelación visionaria, en torno a los puntos de manifestación del sujeto poético.

Mujer: espósame con invocaciones

que nombran lo amado, con emoción continua, con risas

que destellen eternidad y asedio a mis partes mortales,

asiladas por tu respiración en mitad de la almohada:

centro vivo, pulsación que me concierne, cerebro febril

gravitando en la certeza de mis manos, movimiento

libre de tus nervios principales en cuya rotación

nunca quedo a oscuras.

                         Mujer de ojos extremos, p. 30

Alfredo y Jacqueline

Una Sola Carne nos ofrece la medida humana y artística del universo particular del poeta, descubriendo cómo en él se interrelacionan y funden lenguaje, realidad y sueño, por obra de la imaginación creadora, cuya forma de proceder en él se expone abiertamente. Acompañar los movimientos del deseo del poeta en cuanto creador de ese universo particular, de un cosmos propio, es comprender que ahí se encuentra la emoción poética.

 La alianza secreta de sonido y sentido, el descubrimiento de la fuerza encantatoria de ciertas palabras o de encuentros de palabras en imágenes inesperadas, el poder de la revelación que, de repente, adquieren los nombres más simples de lo cotidiano, en instantes de iluminación, son las metas de ese itinerario que desemboca en el reino de la poesía.

Nuestro corazón ha visto un día futuro por el reino

del recomienzo carne viva de un espíritu flamígero

que engendra su regreso no por casualidad ni tan

temprano. Una sola carne un solo músculo nuestro

corazón sigue en pie por si enseña su claridad el milagro…

                         Mordisco para una resurrección, p. 55

Para Alencart, la revelación simbólica de la poesía, la inspiración repentina ocurre en el suelo de la más humilde cotidianidad, desde donde lo poético, como sublime secreto, puede ser desentrañado, es decir, re-velado, por fuerza de la depuración y condensación del lenguaje, en la forma simple y natural del poema.

También te amo

cuando tu rostro me despierta a las siete y treinta

e inaugura el nuevo día con la ternura

de unos labios carentes de carmín.

Contemplarte refugiada entre las sábanas

resulta suficiente para trazar la caminata

que supera el desencanto y encara

el agrio jornal y la envidia de quienes escrutan

demasiado el insistente vuelo.

            Mujer de la mañana, p. 115

El discurso sencillo establece una especie de mediación que tiende a contener (en el doble significado de este verbo) la elevación secreta. Es decir: el estilo llano tiende a convertirse en un medio para atenuar el contacto con la pura exaltación, como si esta, en su apariencia inmediata, implicase un excesivo poder.

Es curioso que el discurso humilde – medio que el Cristianismo forjó, modificando la retórica clásica, con el recurso a una mezcla de los niveles del estilo, donde lo alto puede estar contenido en lo bajo, como una forma de difundir la doctrina compleja y de encauzar ampliamente el mensaje divino – se presta aquí para dar expresión accesible y aceptable a algo que, al mismo tiempo, se busca y se teme, en un plano humildemente humano.

El poeta hace coincidir el momento de la inspiración poética con una manifestación epifánica, como si se tratase de una “sacralización del instante”, mientras que su lenguaje para decir lo poético evita la elevación, buscando en la humildad del suelo humano las palabras ciertas con las que parece exorcizar la grandeza dominadora de lo sagrado. El misterio más elevado de la poesía, su irrupción repentina e inexplicable, se deja apresar en una forma profana, semejante al estilo de la humildad que el Cristianismo creó para comunicar los más altos misterios de su fe. Así, se puede hablar en una especie de dialéctica entre lo sencillo y lo complejo como el proceso que constituye la base expresiva del universo lírico de Alencart. Adoptando un “sermo humilis”, el poeta altera los medios expresivos dominantes, con el fin de exprimir una vivencia compleja, en un estilo muy semejante al de la tradición cristiana, haciendo de lo sublime oculto una  condición primera del lenguaje poético.

La poesía tiende a confundirse, en la esencia, con  instantes de revelación y exaltación, momentos de extraordinaria intensidad vital, de súbita iluminación del espíritu impelido por movimientos del deseo que traen consigo imágenes de la memoria del cuerpo y de la necesidad física de plenitud amorosa.

Bulle el mundo en cada giro de los torsos. Se oxigena

el mundo en cada pausa del placer magnánimo. La

práctica es dilatada y se va haciendo palabra sobre los

cuerpos desnudos que se sostienen por el vientre,

confundidos de arriba abajo, colonizados en la síntesis

del deseo y en las posiciones propicias para la revancha.

Nocturno en Tejares, p. 116

El estado de poesía equivale, así, a una especie de estado de trance, en el cual el poeta, impulsado por la fuerza creadora, queda poseído por los instantes del éxtasis, cogido por un entusiasmo vital. La evocación del fulgor amoroso es, por así decir, una epifanía, una forma de manifestación de lo sagrado, que hace del poeta el ser fascinado, en locura momentánea de origen divino, como se observa en la concepción platónica de la inspiración poética, cuyos ecos atravesaron los siglos, resurgiendo con variantes y modulaciones en nuestros días. En Alencart la concepción amorosa es esencialmente humana, ligándose directamente a una raíz material, el cuerpo y el deseo, identificándose con una visión erótica, frecuentemente marcada por la desnudez y por la intensidad de la unión carnal. La exaltación sublime supone una elevación del espíritu, aunque las imágenes que el deseo proyecta en esa especie de voluptuosidad divina guardan claras señales de la percepción del cuerpo, como si evocasen un cielo ensoñado, en cuanto signos alucinados de esa percepción material, con el disfrute de los momentos de plenitud física y espiritual.

Apartándose propiamente de la experiencia religiosa, la iluminación en Alencart se aproxima paradójicamente a la noción del milagro. Ella es la intensidad momentánea del Eros, que proporciona al poeta el sublime amor en íntima alianza con Dios.

Alcanzar el Cielo por tu Cuerpo. Y girar allí, con el Dios

atento.

 Esquirlas, p. 163

 

Ato tu torso con el mío, y el deseo se refina y vive Dios en los

dos, sin agotar el rocío de su cielo.

             Ibídem, p. 155

La razón de tu cuerpo es preparación para que, entre asfixia y

asfixia, entable diálogo con Dios.

            Ibídem, p. 158

Así, el amor humano es espejo y manifestación del propio Dios, que se torna presente entre aquellos que se aman. Por eso, esta antología reúne himnos, odas, salmos, aforismos o haikus, que constituyen, por así decir, una liturgia amorosa, ritualizando la constante entrega del par que se volverá “uno”.

El Amado alisa el talle de la felicidad

sobre la piel en penumbras, en albores

de fiesta que propician íntimos desórdenes

para abrasarse dentro y fuera. Tremendo

poder el del amor conyugal en comunión,

entregándose a una boda para siempre.

(…)

La Amada se encoge en la pulpa de la vida

por fiel mandato de las savias mezcladas,

del fondo relevante del amor, de las delicias

invisibles, de los cánticos de un Amado

que no cambia de rumbo y bebe de su risa

y forja los días con su fosforescente ternura.

Cántico de los cuerpos, p. 25

De ahí la constatación lúcida y desafiante de esta acepción de la sexualidad: Lo sexual para el ser humano no debe ser una candente excentricidad, sino una inseparable y cotidiana muestra de estar vivo. (p.145)

El descubrimiento del misterio, equiparable al milagro de la poesía, es también el descubrimiento de la eternidad ante el destino inevitable de la condición humana: Extraña plenitud cuando formamos un único cuerpo, cuando  más  nos compenetramos sintiendo que aplazamos la muerte. (p. 165).

El mundo puede ser

un eclipse,

pero la eternidad

somos nosotros.

             Eternidad, p. 71

Por su riqueza y profundidad, la poesía de Alfredo Pérez Alencart permite variadas lecturas de distinto abordaje. Se trata de un habla poética que se expresa en la liberación de su total energía, atrapando al lector y manteniendo con este una complicidad tejida en los intersticios de la memoria y en la piel del deseo. Sin trascendencias, dogmas o mitos moralizadores, el discurso amoroso – presente en los poemas de Una Sola Carne – vive de un lenguaje que es sencillo pero denso, directo y a la vez simbólico, eufórico, también lúcido, para celebrar el fulgor de “una sola carne y una sola alma”, el esplendor del erotismo como manifestación natural que conduce al estadio de perfección y al entendimiento de/con Dios.

Hay que guardar, de esta voz del Poeta, y más allá del placer de la lectura, la aprehensión de los ecos de la autenticidad asumida en su mensaje profundo, que se fundamenta en valores y dimensiones esenciales, ¡tantas veces olvidados!, que celebran el Amor como comunión infinita de los seres que se entregan libre y desprendidamente en sus brazos.

(Traducción de José da Costa)

La autora del ensayo por Miguel Elías

LEOCÁDIA REGALO (S. Jorge – Açores, Portugal, 1950). Licenciada en Filología Románica por la Facultad de Letras de la Universidad de Coimbra, ejerció funciones  docentes y de formación de profesores  en la enseñanza secundaria y superior, estando ya jubilada. Escritora, ensayista y traductora, publicó obras de carácter científico y pedagógico, teniendo colaboraciones dispersas, especialmente crítica literaria, en revistas, periódicos y blogs. Como poeta,  publicó su primer libro, Pela Voz de Calipso, en 1998, seguido de Sob a Égide da Lua (Palimage Editores, 1999).  Passados os Rigores da Invernia aparece en 2003, en la Editorial Caminho. Años más tarde aparecen Tons do Sul, en 2011 y, en el ámbito de la literatura infanto-juvenil, Lia no país da poesia (2014), integrado en el Plan Nacional de Lectura, ambos con edición de Terra Ocre / Palimage. Está representada en varias antologías.

 

 

 

UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS.TRADICIÓN Y DOCTRINA DE LA AUTONOMÍA. 466 ANIVERSARIO, DISCURSO DE ORDEN POR EL Mg. RICARDO FALLA BARREDA

mayo 19, 2017 en 1:45 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Discurso de Orden, Mg. Ricardo Falla Barreda. Salón General, local histórico de la UNMSM, Lima

El 12 de mayo del presente año la Universidad Decana de América, San Marcos de Lima, celebró el 466 aniversario de su creación, entre otras numerosas actividades, con una Sesión Solemne realizada en el histórico e imponente Salón General de La Casona  del Parque Universitario, actual Centro Cultural de la universidad.   El discurso de Orden  estuvo a cargo del Magíster Ricardo Falla Barreda, profesor principal e investigador de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la casa de estudio que a lo largo de los siglos ha aportado al país los nombres de hombres y mujeres que enorgullecen la cultura, las ciencias y las artes del Perú.

El texto, rigurosa presentación de hechos y circunstancias históricas, constituye una sólida argumentación del carácter fundacional de la actividad universitaria peruana y especialmente en lo que se refiere al concepto de autonomía universitaria, nacida de la especificidad de la Universidad Decana de América.

Por su interés y calidad argumentativa  es fundamental difundirlo en su totalidad.

SEÑOR DOCTOR, ORESTES CACHAY BOZA

RECTOR MAGNÍFICO DE LA REAL Y PONTIFICIA UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS.

Señor Presbítero de la Orden de Predicadores fundadora de la Universidad de San Marcos Richard Manrique Díaz, Prior del Convento de Santo Domingo de Lima.

Señora Doctora,  Elizabeth Canales Aybar,  Ilustre Vicerrectora Académica de Pregrado.

Señor Doctor, Felipe San Martín Howard, Ilustre Vicerrector de Investigación y Posgrado.

Respetables Señores Rectores de las Universidades Tricentenarias y Republicanas del Perú y del extranjero que nos honran con su presencia.

Eminente Señor Embajador del Reino de España.

Ilustres representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en el Perú.

Insignes Señores Decanos.

Distinguida Señora Doctora Teonila García Zapata, Presidenta de la Comisión de Celebraciones Conmemorativas del 466 aniversario de nuestra Universidad.

Distinguidos Profesores Principales, Asociados y Auxiliares.

Representantes del cuerpo administrativo de la Universidad.

Señoritas Alumnas y Caballeros Alumnos.

Distinguida concurrencia.

Señor Rector Magnífico:

La tradición es fuente de derecho: Hace 466 años de un día como hoy, el Emperador Carlos de Gante, o Carlos I de España y V de Alemania, decretaba de puño y letra, mediante Real Provisión emitida en la ciudad de Valladolid, lo siguiente: “Fray Tomás de San Martín de los Predicadores pide fundarse Estudio General para la Ciudad de los Reyes del Perú; crease el dicho Estudio General para la Ciudad de los Reyes con los mismos privilegios, libertades y exenciones que goza el Estudio General de Salamanca. Yo, el Rey”. Luego, y de acuerdo al orden jurídico de la época, los notarios elaboraron la Real Cédula que sería firmada por la Reyna Juana de España, madre del Emperador.

La creación de San Marcos fue, pues, por Real Provisión, acto político y jurídico de mayor jerarquía que la real cédula, donde se puede apreciar el papel jugado por el dominico Fray Tomás de San Martín OP, doctor en Teología y Maestro en Artes, hombre que gozaba de gran prestigio intelectual y ético, y por estas virtudes su nombre fue anotado por el Emperador. El 25 de julio de 1 571, el Papa San Pío V confirmaba la fundación de San Marcos mediante la Bula Exponi Nobis, inmediatamente después de obtener el Pase Regio del Consejo de Indias de Sevilla; así, luego de confirmar a perpetuidad la fundación de la Universidad, estableció que “el estudio general tiene valor perpetuo y puede pechar para todo el orbe”, lo que se quería decir, en la semántica de hoy, es que los grados expedidos por San Marcos, tienen valor académico en todo el mundo. Así, se cumplía en toda su extensión el procedimiento jurídico instaurado por el Emperador Carlos en aplicación de las Nuevas Ordenanzas de 1 525 derivadas de la política regalista impuesta por él: la autoridad del rey está por encima a la autoridad del Papa, quedando así: primero, la emisión de la Real Cédula; segundo, Pase Regio del Consejo de Indias; y tercero, la confirmación pontificia. San Marcos, pues, quedó ubicada por derecho propio en la cumbre de las gestas históricas relevantes del Perú y del mundo, y por ello siempre será la Universidad del Perú, Decana de América. Este acto jurídico estructurado en los Reinos y Provincias del Perú, conserva en la República del Perú toda su vigencia y consecuencia.

Distinguida concurrencia: los primeros años de la joven universidad limeña no fueron satisfactorios. La actividad académica iniciada en enero del 1 553 mediante las Facultades de Teología y Artes (Letras), siendo su primer rector el dominico Dr. Fray Juan Bautista de la Roca, se desarrollaba en el Convento de Santo Domingo de Lima; en este lugar se tenía con frecuencia la interminable y acalorada disputa, propia de la escolástica, entre dominicos y jesuitas, franciscanos y mercedarios, agustinos contra laicos, y todos contra todos. Y es que el funcionamiento se hacía con arreglo a la Constitución dominica, por ello, sea quien fuere el prior del convento éste se convertía de hecho en rector. En 1 571, el Virrey Francisco de Toledo, en el contexto de la confirmación de la fundación de San Marcos mediante la Bula Exponi Nobis, emitió la Real Cédula que aprobaba la primera Constitución (estatuto) de la Universidad con el siguiente título “Constituciones de la Universidad de Los Reyes. Hecha por el ilustre Señor Rector y Doctores y Maestros de la dicha Universidad”. Y en el capítulo Uno, se inscribió “Como se elige Rector cada año que sea lego”, y a continuación anotaron: “Primeramente el Rector ha de ser lego, dottor, elegido por votos de todo el claustro, y por cédulas secretas, y ha de ser anual, que se elige a cada año (…)”. Antes, de proseguir, veamos que sucedía en las Universidades de Salamanca y México. La Universidad de Salamanca, la más antigua de España, modelo de San Marcos, ordenaba su funcionamiento de acuerdo al libro Las Partidas de Alfonso X de Castilla tildado por su pueblo como “El sabio”, quien al referirse al complejo asunto de la Universidad dispuso que el “rector debe ser elegido por consejo de Consiliarios en número de ocho”. Pues bien, la Universidad de México que a la sazón reproducía en su seno el funcionamiento de Salamanca, dispuso que “el rector debe ser elegido por consejo de Consiliarios en número de cuatro”. Ambas universidades, carecían de Estatuto propio, y al ver que San Marcos se investía del derecho de poseerlo, acontecimiento que le permitía la elección del rector por todo el claustro, profesores y estudiantes, por voto secreto, pidieron al Rey Felipe II que les concedieran los mismos privilegios otorgados a la Universidad de Lima. Recién en 1 600 Felipe III aprobó la reforma de Farfán en alusión a Pedro de Farfán autor de la Constitución de la Real y Pontificia Universidad de México; y en 1 603 aprobó la llamada reforma de Caldas en reconocimiento al Dr. Juan Álvarez de Caldas, autor de la primera constitución de la Universidad de Salamanca. Así, y partir de este momento histórico, todas las universidades de naturaleza real y pontificia del mundo, recibieron la autorización de tener Constituciones propias, con la intención que eligieran al rector al igual que lo hacía San Marcos de Lima.

Ahora, retornemos a la Constitución de San Marcos. En el artículo antes citado, se pueden apreciar varios conceptos: primero, el “rector debe ser lego”, es decir, laico, y con ello estaba surgiendo una nueva situación de la vida universitaria de la época con extraordinaria proyección al futuro, la universidad era definida como institución secular, laica, abierta a todas las líneas de pensamiento e independiente del Estado monárquico propietario de ella; segundo, el rector, al ser elegido por todo el claustro, profesores y estudiantes mediante votación secreta, es decir, fuera del alcance de las connivencias del poder político o religioso, mostraba el surgimiento de una situación novedosa que luego caracterizaría a las Universidades del mundo: la autonomía universitaria, lo que implicaba reconocer que la Universidad se gobierna por sí misma y se modifica por sí misma; además, al establecer que los electores, profesores y estudiantes, “todo el claustro”, confirmaba el concepto clásico que define a la institución universitaria, “universitas magistrorum et scholarium et discipulorum” corporación de profesores, estudiantes y egresados. Con legítimo orgullo podemos afirmar que la Autonomía Universitaria, hecho que significaba no solo distanciarse de las arquitecturas del poder político de turno, sino la preservación del fuero académico de perfil democrático como rasgo central que define a las Universidades, fue creación heroica de los profesores de San Marcos, tal como dejó constancia el propio Virrey Toledo, quien supo escuchar a la Universidad y renunció a imponerle su criterio, al decir “hecha por el ilustre señor rector y doctores y maestros de la dicha universidad”. Es probable -en vista de la pérdida de valiosa información relacionada a los actos académicos y administrativos de la universidad a consecuencia de la guerra del Pacífico-, que los autores de la innovadora Constitución de San Marcos fueran los doctores Pedro Fernández de Valenzuela, Gaspar de Meneses, Antonio Sánchez Renedo, Juan de Herrera, Jerónimo López Guarnido, Marcos de Lucio, en vista que entre 1 571 y 1 576 ocuparon sucesivamente por elección el cargo de Rector. No obstante, lo que pueda interpretarse, Fernández de Valenzuela fue el primer rector electo por votación secreta de todo el claustro, profesores y estudiantes; y el 22 de diciembre de 1 574, siendo rector el Dr. Marco de Lucio, adoptó el nombre del evangelista San Marcos y el blasón y bandera que la distingue hasta hoy. En 1 602, Antonio Ricardo imprimió por primera vez la Constitución de San Marcos en calidad de documento que consolidaba las modificaciones y agregados al texto original efectuados en 1 578, 1 581 y 1 584. En el actual Estatuto, se afirma que la primera Constitución impresa de la Universidad la realizó Antonio Ricardo en 1 575. Sucede que recién en 1 584 entró en funcionamiento la imprenta del célebre artesano turinés, siendo el primer texto que estampó para el Perú y Sudamérica La pragmática de los diez días. Por tanto, resulta imposible sostener que en 1 575 se prensó la Constitución, simplemente porque Antonio Ricardo aún no estaba en el Perú ni había instalado su imprenta; pensamos que se trata de una simple errata que deber ser inmediatamente corregida.

En 1 584, en momento que los Reinos y Provincias del Perú era gobernado por el virrey Martín Enriques, éste molesto por los aires de independencia que mostraba la universidad limeña, situación que la consideró peligrosa para los intereses de la corona, modificó la Constitución de San Marcos de 1 571 y estableció que “La elección de Rector y consiliarios la han se hacer cada año el Rector y consiliarios presentes como se hace en la Universidad de Salamanca y los consiliarios sean ocho (…)” Esta modificación que puso en evidencia la situación de la Universidad de Salamanca como era la ausencia de autonomía para autogobernarse, generó malestar entre los profesores y estudiantes de San Marcos, y acudieron en actitud de queja ante el rey Felipe II, quien desautorizo a su Virrey, le prohibió terminantemente intervenir en los asuntos de la Universidad, aceptó el reparo y restituyó el derecho del claustro de actuar con plena autonomía. Dicen los Proverbios, “no hay nada nuevo bajo el sol”; pues bien, la elección del rector y demás autoridades por votación secreta de toda la comunidad universitaria la poseyó San Marcos desde 1 571 hasta 1 850 año que fue instaurada la modalidad representativa, la asamblea. Hoy, la ley 30220 al disponer que las autoridades sean elegidas por toda la comunidad académica, no ha hecho otra cosa que retrotraernos al modelo virreinal. Y para que se tenga idea de la expectación limeña relacionada a la elección del rector de San Marcos, en 1 849 el poeta Manuel Asencio Segura, escribió en el Espejo de mi tierra: “aunque gruñan severos Aristarcos / yo prefiero a estos tiempos que dan grima / aquellos tiempos en barullos parcos / en que tan solo se agitaba Lima / cuando elegía su rector San Marcos o votaba una cátedra de prima”.

Invitados. Representantes de los más importantes organismos públicos y privados. En esta ocasión, la sesión contó además con la asistencia de numerosos rectores de otras universidades- públicas y privadas – del país.

El actuar con autonomía, asimismo, implicaba que la Universidad reconocía un cuadro de deberes y responsabilidades, por ello, la Constitución de 1 571 modificada en 1 578 por el mismo claustro (Rector, Jerónimo López Guarnido), 1 581 ( Rector, Pedro Gutiérrez Flores) y 1 584 (Rector, Antonio de Molina), se instituyó el llamado Claustro de los Diputados conformado por dos catedráticos, un teólogo, un jurista, quienes representaban a las cátedras de teología, cánones y leyes, además participaban dos consiliarios bachilleres en representación de teología, cánones y leyes; dos Maestros, uno en teología y otro en cánones o leyes; dos estudiantes en representación de las Facultades. Este Claustro de los Diputados tenía la función exclusiva de opinar y fiscalizar respecto a los actos administrativos y financieros de la universidad, velar por la conservación del local, fijar criterios para la obtención de rentas, y aplicar penas y multas a quienes infringían la Constitución de la Universidad. El claustro de los diputados, pues, instituido en la Universidad de Salamanca, fue adoptado por San Marcos, pero enriquecido al integrar en su seno al Rector, al maestre de escuela, bedel y secretario de la universidad. Así, nacía la conducción corporativa de la Universidad a la que hoy denominamos Consejo Universitario; asimismo se fijaban conceptos básicos en materia universitaria, a saber, autonomía académica, económica, normativa y administrativa.

LA VIDA ACADÉMICA DE SAN MARCOS RESULTABA, Y RESULTA,  IMPOSIBLE REAL IZARLA SIN AUTONOMÍA

La vida académica de San Marcos resultaba, y resulta, imposible desarrollarla sin autonomía. Por ello, los rectores cuidaban con escrupuloso celo cualquier atisbo de intervención del poder político de turno en los asuntos universitarios. Tanto era así, que el eminentísimo Doctor Pedro de Peralta y Barnuevo, tres veces electo rector de San Marcos en los primeros lustros del siglo XVIII, logró que la Real Audiencia de Lima creara el cargo universitario de Alcalde del crimen con la finalidad de sancionar dentro del fuero sanmarquino a quienes transgredían la ley al interior del claustro. Así, nacía el derecho de la Universidad de cuidarse por sí misma ante las inconductas de diverso tipo cometidas por algún miembro de la comunidad universitaria.

Bajo los alcances de la Constitución de 1 571 con sus respectivas modificaciones y actualizaciones a tenor de los cambios históricos del Perú y el mundo, San Marcos se gobernó hasta 1 850, año en que el gobierno de Ramón Castilla aprobó el Reglamento de Educación Pública mediante el cual, al referirse a la Universidad, derogaba la Constitución de San Marcos de 1 571 en momentos que el Dr. José Martín Garro se desempeñaba como Rector, dejando constancia que el Estado respeta el privilegio de la Universidad de sancionar sus estatutos, de elegir a sus autoridades, aprobar o desaprobar su planes de estudio, fijar sus rentas y gastos, administrarse y modificarse por sí misma. En 1 856 en momentos que el Dr. José Dávila y Condemarín ejercía el cargo de Rector, se adoptó la modalidad representativa, asamblea de profesores para la elección del rector, anulándose el derecho de los estudiantes de participar con voz y voto en los órganos de gobierno universitario. Hay que advertir que, durante el periodo monárquico de la historia peruana, no obstante, el desagrado que mostraban los virreyes por la amplia autonomía que poseía la Universidad, incluso al aprobarse las llamadas reformas borbónicas en el siglo XVIII que trajo consigo la expulsión de la Compañía de Jesús del suelo latinoamericano, la Universidad de San Marcos fue respetada en su dignidad autonómica. Es más, a pesar del profundo enfado manifestado por el virrey Agustín de Jáuregui al escuchar el discurso colmado de reivindicaciones sociales y políticas que pronunciara el muy ilustre Dr. José Baquíjano y Carrillo, precursor de la Independencia, la autoridad virreinal respetó escrupulosamente la autonomía universitaria.

El 30 de julio de 1 821, la Universidad de San Marcos en la voz del Doctor José Ignacio Mier, Rector, juró en nombre de toda la comunidad sanmarquina la independencia del Perú, y dijo “Juramos a Dios y a la Patria defender con nuestra opinión, persona y propiedades la Independencia del Perú de cualquier otra dominación extrajera”. Este juramento se mantiene incólume hasta nuestros días, y por ello San Marcos siempre se ha reafirmado en la defensa de nuestros recursos naturales, de la integridad territorial de la patria, del conjunto de la sociedad y sus culturas, de la libertad e independencia a la que tienen derecho los peruanos de ayer, hoy y de siempre.

En 1 825, luego de fundarse la República del Perú, el Dr. Toribio Rodríguez de Mendoza, gran Prócer de la Independencia, fue elegido rector de San Marcos. Este prohombre de la república era conocido y respetado por sus ideas jacobinas -izquierdista, le dirían hoy en día- a pesar de ello los profesores vinculados a su línea ideológica criticaron su actitud de respeto a quienes profesaban pensamiento distinto al de él. Rodríguez de Mendoza, hombre culto y justo, les respondió a sus ocasionales censores: “Como diría Voltaire en respuesta a la viuda de Helvetius, no concuerdo con sus opiniones, pero lucharé hasta el final para que puedan expresarlas”. Y aquí se formula y dibuja el espíritu de la autonomía universitaria y que traza la línea axiológica de San Marcos hasta nuestros días: la libertad de expresión, de opinión, de todos los miembros del claustro es consustancial al principio de autonomía universitaria; y los garantes de ello son el rector, en primer lugar, y el cuerpo de catedráticos. En San Marcos, pues, desde aquellos lejanos tiempos no hay, ni debe haber, delito de opinión, de crítica. Y es que el disfrute de la libertad, el libre albedrío, es el más precioso don que la humanidad ha recibido de quien la hizo. Además, expresa en el caso de San Marcos su extraordinaria fortaleza ética institucional. El goce de la libertad a la que juró San Marcos como conquista de la conciencia, la conduce con la autoridad moral que posee, a rechazar la opresión de cualquier tipo, la intolerancia, la prepotencia, y reprobar con energía el uso del terror como método de acción política-social cometida por cualquiera de los miembros de su comunidad y fuera de ella.

En 1 876, el presidente Manuel Pardo promulgó la ley de Instrucción Pública donde se creó el estatus de universidad mayor y universidad menor. San Marcos fue catalogada como Universidad Mayor, que significa en el decir de la ley, el imperio de sus privilegios, a saber: actuar con plena autonomía académica, económica, normativa y administrativa, elegir a sus autoridades, aprobar sus planes de estudio, modificarse por sí misma. En cambio, para las universidades menores, era el Ministerio de Instrucción Pública la entidad que las tutelaba en el más amplio sentido del término. San Marcos, pues, es la única universidad mayor que el Perú posee, y por ello en su nomenclatura dice Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Se trata del rango que la República del Perú le reconocía, y reconoce, a tenor de su tradición, fuente de derecho.

En el siglo veinte, el concepto de autonomía universitaria y la forma de ejercerla, legítimo patrimonio intelectual de San Marcos, ha sido tomada sin autorización alguna y aplicada en todas las universidades públicas, particulares y privadas. Y aquí, permítame la digresión, un país como el Perú, que vive desde la fundación de la república la endémica crisis del Estado-nación, hecho que ha significado en diversos momentos de sus historia la violación a los espacios democráticos que lo sustentan, con su secuela de violencia política y social, donde la lucha por la justicia social fue penalizada, las ideas de cambio reprimidas, llegándose al caso que a mediados los años sesenta del siglo pasado, en momentos que el Perú era gobernado por un civil, se dispuso la incineración de libros considerados por el poder de turno como peligrosos. Así, el viejo y glorioso campus de San Marcos fue, y es, el único espacio que la sociedad disponía para expresarse con entera libertad. Y por ello, nuestra Universidad fue intervenida muchas veces por el gobierno republicano de turno, recesada, llegándose al extremo de deportar a las autoridades, caso de los rectores José Antonio Encinas y Luis Alberto Sánchez, o que muchos profesores y estudiantes sufrieran cárcel o destierro. ¿Cuál era el delito de la Universidad? Simplemente el ser consecuente con la línea axiológica que trazara el prohombre Toribio Rodríguez de Mendoza mediante el binomio: autonomía universitaria-libertad, más la jura a la independencia del Perú.

Coro de San Marcos

Las leyes en materia educativa de 1 901 y 1 923 reconocían la más amplia autonomía en los dispositivos académicos, administrativos, normativos, económicos y el derecho de modificarse por sí misma a San Marcos, pero desconocían la potestad de los estudiantes de participar con voz y voto en los actos de gobierno universitario. En la década del diez del siglo pasado, se fundó la Federación Universitaria de San Marcos y a finales se instauró la Federación de Estudiantes del Perú, cuya demanda central era la recuperación del derecho de los estudiantes de participar con voz y voto en los actos de gobierno. En este contexto tendría lugar la célebre proclama “El grito de Córdoba” de 1918 en la universidad de Córdoba, primada de la Argentina, que propiciaba la también célebre “reformar universitaria”, cuyo vocero más representativo fue el notable Gabriel del Mazo. La propuesta reformista de Córdoba y la tradición autonomista de San Marcos confluyeron finalmente en 1930. Había finalizado la dictadura del oncenio, los jóvenes profesores Raúl Porras Barrenechea, Jorge Basadre, Luis Guillermo Leguía, Luis Alberto Sánchez, Manuel Abastos, entre otros, propusieron al Dr. José Antonio Encinas para el cargo de Rector. La histórica Asamblea Universitaria reunida en el paraninfo de la Facultad de Medicina eligió como rector al Dr. Encinas, restituyó el derecho de los estudiantes a participar en los actos de gobierno con voz y voto en la proporción de un tercio, y el candidato perdedor Dr. Víctor Andrés Belaúnde junto al Dr. José de la Riva Agüero y Osma, renunciaron a la universidad aduciendo que “la universidad se ha sovietizado” tal como lo registró el Dr. Jorge Basadre en su monumental Historia de la república. La reforma universitaria que impulsó el Dr. Encinas trajo consigo, además de la restitución de la participación estudiantil en los actos de gobierno universitario, la puesta en marcha de la extensión universitaria, la proyección social, el concurso público para cubrir las plazas docentes y la promoción docente por orden de méritos, la creación de los Institutos de Investigación, los estudios generales. La universidad, pues, se modificaba por sí misma, se gobernaba por sí misma, se administraba por sí misma bajo el imperio de la libertad de opinión y crítica; podemos reiterar que se cumplía en toda su magnitud el precepto que define a la universidad, universitas magistrorum et scholarium et discipulorum, comunidad de profesores, estudiantes y egresados. Esta reforma universitaria, costó la preciosa vida del estudiante de medicina Guido Calle, baleado por la represión policial de la época. El Dr. José Antonio Encinas estuvo dos años en el cargo de rector. En 1932 la Universidad fue intervenida por el gobierno de turno, recesada, y deportado el rector y un grupo de profesores y estudiantes, y otros fueron recluidos en la cárcel.

En 1935, en el contexto de una tímida abertura democrática, San Marcos eligió como rector al Dr. Alfredo Solf y Muro (quien en 1942 firmaría el Protocolo de Río de Janeiro a nombre del Estado peruano) y con ello la Universidad recuperaba su histórica autonomía que la Constitución de la República de 1931 consagraba como parte del ordenamiento jurídico del país. Entre 1935 a 1945 en el Perú se penalizaba la protesta social y las ansias de justicia social, en la universidad, por esta razón, se vivía el clima de censura y autocensura, y es que la línea trazada por el prócer Toribio Rodríguez de Mendoza, el imperio de la libertad de opinión y crítica, más la jura de San Marcos a la independencia del Perú, se consideraban en la vía de los hechos como subversivas. De modo que, formalmente, se respetaban los principios autonómicos dejados por José Antonio Encinas, pero menoscabados por la censura a las ideas democráticas, progresistas y de cambio social. Este periodo fue caracterizado por el eminentísimo Dr. Estuardo Núñez como “tiempo de opacidad, de ejercicio burocrático, rutinario, mediocre”. En 1945, con la elección del Dr. José Luis Bustamante y Rivero como presidente de la república, se inició la re-abertura del espacio democrático. Nuevos vientos soplaban en San Marcos, y en 1946 el Dr. Luis Alberto Sánchez era elegido rector de San Marcos, y con ello retornaba el espíritu autonómico y reformista. La ley de Instrucción Pública impulsada por el Dr. Jorge Basadre en calidad de Ministro de Educación, dejaba constancia que la universidad se gobierna por sí misma y se modifica por sí misma bajo los principios de libertad de opinión y crítica tal como rezaba el texto constitucional.

En octubre de 1948, nuevamente el Perú comenzó a vivir las vicisitudes de la ruptura del orden constitucional. San Marcos nuevamente fue intervenida, recesada, y el rector y muchos profesores y estudiantes fueron deportados, extrañados de la patria, encarcelados, sufriendo el infame rigor de las cárceles del país. Ha quedado en el registro cotidiano, la fotografía, el momento que un tanque de guerra, armamento pesado, rompió la puerta de San Marcos, y su cañón ponía puntería a los patios de derecho y de letras; apuntaban, pues, al espacio de la ley y del pensamiento.

En 1950, en vísperas de celebrarse los 400 años de la fundación de la primera universidad del continente en calidad de conmemoración nacional, el gobierno militar en respuesta al oficio rectoral donde se pedida apoyo del Estado para la realización de todo un conjunto de actividades académicas de perfil internacional destinadas al festejo continental por la creación de la primera universidad del nuevo mundo, señalaba “el gobierno de reconstrucción nacional, amparado por el texto constitucional, respeta la autonomía universitaria y le prestará su apoyo para el festejo nacional que significan los cuatrocientos años de la fundación de la Universidad Mayor de San Marcos”. El Dr. Raúl Porras Barrenechea, en brillante y memorable discurso pronunciado con ocasión de celebrarse el Primer Congreso Internacional de Peruanistas que organizara la Universidad, luego de hacer un recorrido por la historia de San Marcos como parte de la historia del Perú, ponderó con argumentación inobjetable, enjundiosa, el por qué la autonomía y libertad se sustancian en un solo cuerpo, y por qué la universidad pública es la columna vertebral del Estado democrático, esencia de inclusión social, numen de todas las etnias y clases sociales, lenguas, modos de vida.

Sanmarquinas ilustres. Tomada del diario Perú 21. Edición del Domingo 15 de mayo del 2016

En los años sesenta del siglo pasado se aprobaron las leyes universitarias 13417 y 17437, donde explícitamente se reconocía el derecho constitucional de la Universidad de gobernarse por sí misma, modificarse por sí misma, no obstante los cambios que introducían al modelo universitario.  En 1979, la nueva Constitución repetía los alcances de la Constitución de 1931, asimismo en 1993 al darse un nuevo texto constitucional, quedaba consagrada la autonomía universitaria en términos de autonomía académica, económica, normativa y administrativa. El Estado republicano, pues, mediante leyes constitucionales y ordinarias ha confirmado ampliamente la reforma universitaria iniciada 1571 la misma que generó doctrina en cuestión universitaria denominada la doctrina de San Marcos en materia de autonomía y gestión universitaria de alcance nacional e internacional.

En 1 967, Gabriel del Mazo, histórico dirigente de la Reforma Universitaria de 1 918, aquel leyera en alta voz la célebre proclama “el grito de Córdoba”, en carta dirigida al rector Luis Alberto Sánchez, expresaba “hay una Universidad continental, nuestra, típica, surgida de su propia reforma y de la reforma, con carácter diferenciado de las demás y en la historia, es San Marcos de Lima”. Del Mazo murió en 1969.

En los últimas décadas San Marcos se ha modificado por sí misma; instituyó desde hace mucho tiempo la extensión universitaria y la proyección social; ha creado nuevas facultades, escuelas académicas profesionales, institutos de investigación, ha fomentado el más completo programa de posgrado del Perú;  a fines de los años noventa creó el Consejo Superior de Investigaciones, y a inicios del siglo XXI estableció el Vicerrectorado de Investigación; precisamente en el 2 011 el Vicerrectorado Académico publicó, con auspicio de Concytec y presentado en el Congreso de la República, el estudio La producción científica en San Marcos, hechos, cifras y estándares internaciones, 2002 – 2010 del Dr. Víctor Peña, donde se prueba en forma irrefutable que San Marcos es la institución peruana que más produce en materia de investigación diversificada, de puesta en valor de nuevos conocimientos ¿se requirió alguna orden externa para hacerlo? simplemente, no ¿es algo como para vanagloriarse? tampoco; sencillamente “hicimos lo que debíamos hacer” tal como dice el Evangelio de San Lucas. Desde el 2 014 se tiene una nueva ley universitaria, la 30220, que, en el artículo primero, dice “la presente ley tiene por objeto normar la creación, funcionamiento, supervisión y cierre de universidades (…) establece los principios, fines y funciones que rigen el modelo institucional de la universidad (…) El Ministerio de Educación es el ente rector de la política de aseguramiento de la calidad de la educación superior universitaria”. De esta manera, y por primera vez en nuestra historia, a escaso tiempo de cumplir quinientos años de funcionamiento ininterrumpido, el Ministerio de Educación, el ente político del gobierno de turno, interviene en forma directa en el fuero sanmarquino. La autonomía universitaria en calidad de tradición y doctrina, fuente de derecho, ha quedado, pues, seriamente menoscabada. El sabio don Miguel de Unamuno, quien nos deslumbrara con La agonía del Cristianismo, deleitara con El Cristo de Velásquez, conmoviera con El sentimiento trágico de la vida, entre otras obras,  quien fuera rector vitalicio de la celebérrima Universidad de Salamanca, expresó a modo de sentencia “nada es más terrible que el intelecto desprovisto de base intelectual”, y en efecto, se evitan comentarios -por respeto al día jubilar de San Marcos y de las universidades peruanas- en relación a quienes tratan, desde el ámbito burocrático oficial, aspectos epistemólogos altamente complejos en materia universitaria, y más aún si se trata de San Marcos.

la hermenéutica del sujeto nos dice que San Marcos no es una universidad más de las casi 150 respetables universidades existentes en el país. San Marcos, más que universidad es un sentimiento nacional; es parte del sentido del ser peruano

Escritores sanmarquinos César Vallejo, José María Arguedas y Mario Vargas Llosa, en la Sala de Profesores de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas.

Señor Rector Magnífico, distinguida concurrencia, la hermenéutica del sujeto nos dice que San Marcos no es una universidad más de las casi 150 respetables universidades existentes en el país. San Marcos, más que universidad es un sentimiento nacional; es parte del sentido del ser peruano. El Dr. P. Rubén Vargas Ugarte, jesuita, eminente historiador, quien fuera rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú, dejó escrito en su monumental Historia del Perú: “los más oscuros poderes virreinales y republicanos se estrellaron contra sus infranqueables muros; San Marcos es el bastión de la peruanidad”. Esta es nuestra misión, ésta es nuestra visión, esta es nuestra dignidad, aquí estamos, somos, existimos. Finalmente, hemos descrito un conjunto de hechos en los que se fundamenta la tradición y doctrina autonómica de San Marcos, que, en calidad de fuente de derecho, constituye obligación cumplirla y hacerla cumplir en toda su extensión y fuerza argumentativa.

¡Honor al Dr. Fray Tomás de San Martín de la Orden de Predicadores por el valeroso esfuerzo desplegado para dar vida a la primera universidad del Perú y del continente americano, San Marcos de Lima!

¡Honor a los egregios profesores que tuvieron la visión histórica de diseñar la autonomía universitaria!

¡Honor al Dr. Pedro Fernández de Valenzuela, primer rector electo por voluntad de la comunidad universitaria sanmarquina!

¡Honor al Dr. Diego de León Pinelo, quien como rector supo defender con energía los fueros de San Marcos ante las voces eurocéntricas cargadas de prejuicios y maledicencias!

¡Honor a quienes sintieron el imperativo moral y patriótico de escribir la historia de San Marcos: ¡Antonio de la Calancha! ¡Diego de León Pinelo, José Baquíjano y Carrillo, José Dávila y Condemarín, ¡Luis Antonio Eguiguren, Carlos Daniel Valcárcel, Alberto Tauro del Pino, ¡Ella Dumbart Temple, Miguel Maticorena Estrada!

¡Honor al Dr. Pedro de Peralta y Barnuevo, tres veces electo rector de San Marcos, quien nos enseñó el valor de la ciencia, la justicia, del pensar con libertad!

¡Honor al Dr. Toribio Rodríguez de Mendoza, gran prócer de la Independencia del Perú, que, en calidad de rector de San Marcos, nos legó como línea axiológica de la autonomía universitaria el imperio de la libertad!

¡Honor al Dr. José Antonio Ribeyro, quien, como rector en los años de la cruenta guerra del Pacífico, impulsó la reconstrucción institucional de los estragos impuestos por la soldadesca que ocupó nuestra histórica Casona!

¡Honor al Dr. José Antonio Encinas, maestro, Rector de San Marcos, que tuvo la visión histórica de diseñar el modelo universitario del Perú republicano!

¡Honor al Dr. Luis Alberto Sánchez, tres veces electo rector, por ser el primer y único rector emérito de San Marcos por voluntad de la comunidad!

¡Honor a la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, fundadora de San Marcos, por sus 466 años de funcionamiento ininterrumpido, formadora de las más ilustres personalidades de la cultura peruana con proyección nacional, continental y mundial!

¡Honor y más honor a los profesores y estudiantes que dieron y dan lo mejor de sí por la causa de San Marcos!

¡Honor a Guido Calle, estudiante de medicina, quien ofrendara su preciosa vida en defensa de los ideales de la reforma universitaria!

Doctor Jorge Basadre

Decía el notable entre los notables maestro sanmarquino Dr. Jorge Basadre en calidad de legado: “una colectividad sin memoria histórica, está condenada a la decadencia”. Estas palabras del Maestro resuenan con fuerza en la razón, en el corazón, en la consciencia; por ello, afirmamos que ha llegado el momento de crear un Centro de Investigaciones de la Historia de San Marcos, de forma similar al existente en la Universidad Nacional Autónoma de México, o Salamanca o París; ha llegado el momento de honrar como se merece al Dr. Luis Antonio Eguiguren, maestro, jurista e historiador que donó con amor, gratuidad, su vida a la causa de San Marcos, erigiéndole un memorial para su permanente recordación.

La Real y Pontificia Universidad Nacional Mayor de San Marcos, cubierta de gloria, nos emplaza en calidad de Alma Mater, que significa madre nutricia, la que amamanta, o simplemente como madre de cada uno de nosotros, sus hijos, a respetarla y hacerla respetar en sus fueros, a mantener incólume su nombre, y con un cuarteto del poeta sanmarquino Alejandro Romualdo, decimos: “Como un árbol ardiendo en tierra firme, / alzo la voz al pie de la palabra. / Y en el nombre de todos, para todos, / quiero que se abra el sol dentro del alma”.

Es todo cuanto tengo que decir, Señor Rector Magnífico, gracias por concederme el privilegio de hacer uso de la palabra en el día jubilar de San Marcos y de todas las universidades peruanas; y gracias a todos Ustedes, distinguida concurrencia, por haberme prestado su atención.

¡Salud, día de las Universidades peruanas!

Es todo.

Inclusiva, diversa.

 

 

 

Hacia el V Centenario

ACTUALIZACIÓN. VIDEO DE LA SESIÓN SOLEMNE

“CARMINA BURANA” DE CARL OFFF, CELEBRANDO EL 466 ANIVERSARIO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS, a cargo del Coro Universitario de San Marcos y la Compañía de Ballet de San Marcos

abril 29, 2017 en 2:15 am | Publicado en Algunas fotos, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Como parte de las actividades por el 466 Aniversario de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, los días   2, 18 y 25 de mayo se presenta Carmina Burana en la  Casona de San Marcos (Av. Nicolás de Piérola 1222, Parque Universitario)
FUNCIÓN DE GALA  el  martes 11 de mayo en el Teatro Ella Dunbar Temple (Ciudad Universitaria UNMSM)

Casi 80 años después, luego de innumerables puestas en escena, y a 35 años del fallecimiento de Carl Orff (29 de marzo de 1982 en Munich), el Coro Universitario de San Marcos y la Compañía de Ballet San Marcos presentan, con motivo del 466 Aniversario de la universidad Decana de América, su versión a piano y percusión sinfónica. Más de ciento cuarenta artistas en escena, entre coreutas, músicos y bailarines serán parte del montaje.

En 1936, el compositor alemán Carl Orff saltó a la fama con un trabajo basado en la homónima Carmina Burana, una colección de poemas medievales de los siglos XII y XIII. Hasta ese momento, Orff sólo había sido conocido como pedagogo musical y especialista en música antigua. Sus veinticinco versos, cantados en latín, alemán y francés, nos hablan de la vida y el amor desde una perspectiva hedonista. Exalta el placer terrenal y el goce desde lo sensorial, a la vez que critica la estructura social y el clero de la Europa de hace más de 700 años. De todas las secciones que incluye, destaca el fragmento O fortuna, acaso la más popular de las canciones de Carmina Burana por su asociación con lo enigmático y hasta terrorífico en la cultura popular de nuestros días.

El Coro Universitario de San Marcos, dirigido por el maestro Armando Vértiz Cayo, prepara el trabajo de la obra con sus noventa intérpretes adultos y veinte voces infantiles, además del refuerzo de una delegación de diez miembros del Coro de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina, para una de las cuatro funciones programadas. En palabras del director de esta agrupación coral invitada, Andrés Aciar, el grupo de artistas sanmarquinos cuenta con “gente muy dúctil y hermosas voces que se adaptan rápidamente a lo que se les pide”, a propósito de su participación y asesoramiento en los ensayos. El acompañamiento musical en esta versión de Carmina Burana contará con dos pianos y percusión sinfónica completa. Igualmente, bajo la dirección de la maestra Vera Stastny y el trabajo coreográfico de Maureen Llewellyn-Jones Garrido-Lecca, los dieciséis danzantes de la Compañía de Ballet San Marcos llevarán a la acción y el movimiento cada una de las piezas musicales a interpretarse.

Por su parte, Armando Vertiz Cayo, Director de la Dirección de Música de San Marcos indica
“La potencia de Carmina Burana, una obra que crítica a los convencionalismos y a las circunstancias impuestas, es la banda sonora perfecta para celebrar los 466 años de la Universidad. Qué mejor elección para una institución que más allá de sus circunstancias, lidera y marca la historia de la nación”.

Carmina Burana se presentará en cuatro únicas funciones de ingreso libre durante el mes de mayo: los días 2, 18 y 25 a las 7:00 p.m. en el Centro Cultural de San Marcos (Av. Nicolás de Piérola 1222, Parque Universitario, Centro Histórico de Lima), así como una función de gala por el aniversario de la UNMSM el día 11 de mayo a las 7:00 p.m. en el auditorio Ella Dunbar Temple (Ciudad Universitaria, rectorado de la UNMSM – Calle Germán Amézaga 375, Lima).

FOTOGRAFÍAS: Javier Gamboa

Agradecemos su difusión.

EGUREN, ‘POETA EJEMPLAR Y ÚNICO’, MARIÁTEGUI en AMAUTA

abril 1, 2017 en 1:06 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea | Deja un comentario
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En la puerta de abril, MES DE LAS LETRAS en el Perú, comparto este valioso documento, La Introducción del  N° 21 (Lima, 1929) de AMAUTA, la célebre revista dirigida por José Calos Mariátegui, dedicado a homenajear al “mágico decorador de la noche”, José María Eguren.

POESIA Y VERDAD

 PRELUDIO DEL RENACIMIENTO DE JOSE MARIA EGUREN*

El proceso literario del Perú nos ofrece un derecho que podemos ejercitar sin peligro de competencia: el del homenaje a José María Eguren. Queremos ejercitarlo precisamente porque hasta ahora ningún grupo, ninguna revista literaria lo ha reivindicado para sí. Ni Eguren buscó nunca con su arte el homenaje público, ni Amauta ha sido empresaria de ninguno. Estos dos antecedentes garantizan la libertad y la justicia con que juntamos en las páginas siguientes los elogios que la nueva generación dedica, con inobjetable sinceridad, al grande y querido poeta.

Muerto González Prada, Eguren es el único entre nuestros mayores a quien podemos testimoniar una admiración sin reservas. En ningún otro encontramos los mismos puros dotes de creador. Y como ninguna consagración acaparadora o interesada compromete la independencia de su arte, podemos rodearlo con orgullo, y con énfasis.

Al don genial de la creación, Eguren unió siempre la pureza de una vida poética. No traficó nunca con sus versos, ni reclamó para ellos laureles oficiales ni académicos. Es difícil en el Perú ser tan fiel a una vocación y a un destino. Porque lo sabemos. Eguren nos parece más ejemplar y único.

Sin programa, sin ceremonia, sin rito, sin motivo, fuera de toda razón conmemorativa y cronológica, Amauta ha convidado a algunos de sus colaboradores literarios a participar en este insólito homenaje, para el que no hemos querido esperar, por no restarle modestia y repentinismo, los mensajes de adhesión de César Vallejo. César Falcón, Alberto Hidalgo, Enrique Bustamante y Ballivián, Armando Bazán, Blanca Luz Brum, Magda Portal y otros amigos ausentes, que habrían sido de los primeros en acudir a nuestra cita.

Esto, en fin, no es un homenaje sino un reconocimiento, una salutación. Si a Eguren le gustara el estruendo criollo, lo llamaríamos albazo. Porque, si de aquí está proscrita la pirotecnia, en su sentido municipal y jaranero, es con la alegría matinal del alba como la juventud prefiere acercarse a este decorador mágico de la noche.

Después de la larga y señera vigilia, Eguren vela alerta todavía, Tiene la sombra de una fatiga azul en los párpados; pero guarda intacta la lumbre de sus pupilas de cazador de imágenes. Nos ha dado quizá, todos sus versos; pero nos reserva aun la sorpresa de su prosa, qué será siempre poesía. Poesía y Verdad, como decía Goethe.

La evasión de la realidad lo ha conservado puro. Tiene entera la inocencia de poeta muy semejante en su caso a la del niño, pero que no debe ser entendida restrictivamente, sino como elemento estético y creativo. (Porque es riesgoso exagerar la idea de Eguren infante. A lo largo de su conversación gentil, se hace siempre el descubrimiento de su malicia). Jorge Basadre termina su magnífica versión de Eguren con la advertencia de que su elogio es también una elegía. Pero Eguren, física y estéticamente, está en la madurez. Su poesía empieza sólo ahora a influir en las cosas. El Country Club decora sus campos de tenis con la retama, la pálida flor del campo limeño que Eguren amó el primero. Es todavía poco; pero en todo lo que podemos exigir al gusto anglo-sajón de la civilización del asfalto. Al borde de las pistas de automóviles, la niña-flor de Eguren, la ginestra amarilla, es la primera victoria de su poesía.

No: no nos sentimos delante de un ocaso. Si a Eguren se le hubiese acabado la juventud, podría haberla recobrado en nosotros. Queremos a toda costa incluirlo en nuestra esperanza, afirmando que no sólo es pasado sino también futuro. Y que aquí Amauta preludia algo que podríamos llamar así: Renacimiento de José María Eguren.

 NOTA:

* Publicado en Amauta, como introducción al número de homenaje a José María Eguren (Nº 21, febrero-marzo de 1929, págs. 11 y 12).

Reproducido de  Boletín Casa Museo José Carlos Mariátegui, N° 93 Enero-Febrero, Lima,  2017 p.  8

DEVALUACIÓN DE LA FUNCIÓN DOCENTE UNIVERSITARIA EN MUCHOS PAÍSES, TAMBIÉN EN EL PERÚ

febrero 21, 2017 en 2:34 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | 2 comentarios
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Está ocurriendo en el ámbito universitario de muchos países. Está ocurriendo en el Perú. Los criterios de calificación de la excelencia académica tal como se vienen aplicando,  perturban la generación y difusión de nuevos conocimientos, perjudican a los investigadores y contribuyen a la devaluación de la tarea docente universitaria. Criterios cuyas causas y  consecuencias  son  analizadas por el doctor en Pedagogía, profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de León,  España,  Enrique Javier Díez Gutiérrez, en un artículo publicado el  05 de Octubre de 2016 en la página web Nueva Tribuna, bajo el título “Más allá del negocio de los sexenios universitarios”.

Es pertinente reflexionar lo señalado para el caso de España a la luz de la aplicación de estos criterios en el Perú. Por su importancia, difundo el artículo en extenso.

Dr. Enrique Javier Díez Gutiérrez. Profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de León, España

Dr. Enrique Javier Díez Gutiérrez. Facultad de Educación de la Universidad de León, España

Más allá del negocio de los sexenios universitarios

Dos multinacionales extranjeras sacan del erario público más de 25 millones de euros anuales controlando el acceso y promoción del profesorado universitario e investigador de este país.

 LA CALIDAD DEL PROFESORADO MEDIDA POR LA CANTIDAD

Para acceder a un puesto en el ámbito universitario, acreditarse para cualquier puesto docente, promocionar en la carrera académica, cobrar el complemento de investigación o simplemente no verse “cargado” con más horas de docencia, prácticamente todo profesor o profesora universitaria tiene que conseguir que dos multinacionales le admitan publicar cierto número de artículos en las revistas que ellas determinan y controlan.

El actual sistema de evaluación de la carrera profesional universitaria, especialmente a partir del Real Decreto-ley 14/2012 del PP, premia la acumulación de esas publicaciones cuantificables y comercializables que son las que generan “distinción y reconocimiento” (número de sexenios), al tiempo que “penaliza” si no se consiguen, con la imposibilidad del acceso, la no promoción, la reducción del salario y un aumento significativo de trabajo docente.

DEVALUACIÓN DE LA FUNCIÓN DOCENTE

Tiende así a convertir la función docente esencial de la universidad en un obstáculo para la promoción académica, un “castigo”, que termina por devaluar la finalidad fundamental de la universidad, provocando que el mismo profesorado la minusvalore y postergue. Sabiendo, además, que no está probado -más bien al contrario- que haya una correlación importante entre productividad de la investigación-publicación y eficacia de la docencia.

Frente a la docencia, la práctica investigadora es transformada en una inversión en el propio currículum mediante este tipo de publicaciones que sí reportan beneficios subjetivos (valoración) y materiales (compensaciones retributivas).

Este sistema valora aquellas publicaciones que tengan valor para el mercado y que se puedan cuantificar y medir. Olvida que la ciencia debe estar al servicio de la humanidad y de la mejora del mundo en el que convivimos, ligada a problemas y necesidades sociales que no siempre son valorados por el mercado, para convertirse en una moneda de cambio determinada por las exigencias del mercado.

CULTURA DEL IMPACTO Y LA CITACIÓN

Se está presionando así a la comunidad científica para transformar la investigación rigurosa en una loca carrera de la “cultura del impacto y de la citación” para ser valorado y poder promocionar. Porque este sistema ha asumido la tesis de que el factor de impacto (media de citas que en un año tiene un artículo), que mide visibilidad más que calidad, defina el valor científico de artículos y revistas.

Factor que es controlado por los datos ofrecidos por el informe Journal of Citation Report (JCR) de la multinacional Thomson Reuters a través de su producto Web of Knowledge (WOK), y por la multinacional Elsevier a través de su producto Scopus. La Fundación Española para la Ciencias y la Tecnología, dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad, las universidades y el Centro Superior de Investigaciones Científicas pagan por las licencias a estas multinacionales más de 25 millones de euros anualmente.

Mientras, en 2013, se paralizaba por recortes presupuestarios proyectos públicos nacionales, como el sistema DICE (Difusión y Calidad Editorial de las Revistas Españolas de Humanidades y Ciencias Sociales y Jurídicas) desarrollado desde 2006 por el CSIC. Integrado en una institución pública, DICE no recibía dinero de las revistas que estudiaba y catalogaba, ni tampoco directamente de quienes lo consultaban. Suerte parecida sufrieron otros proyectos públicos de prestigio como el de INRECS, INRECJ e INRECH de la Universidad de Granada en el año 2014.

POLÍTICA DE ESTADO

De esta forma, nuestras administraciones públicas son cooperadores necesarios (en financiación y difusión) de las multinacionales privadas extranjeras para el desarrollo de su sistema comercial de evaluación. Los ministerios de Ciencia y Tecnología le atribuyen la autoridad y el liderazgo que estas multinacionales se autoatribuyen en sus páginas web, desde su “monopolio de hecho” de la evaluación científica.

El conjunto del engranaje es accionado por las agencias nacionales de evaluación. Las agencias como la ANECA, que acredita la capacidad del profesorado, y la CNEAI, que reconoce a través de los sexenios la actividad investigadora realizada, priorizan como criterios de valor la publicación de artículos en revistas científicas incluidas en esas bases de datos elaboradas por Thomson Reuters y Elsevier, en detrimento de otros formatos y modos de canalizar la actividad investigadora.

LÓGICA COLONIAL

Este sistema ha recibido innumerables críticas. Desde el sesgo lingüístico y geográfico que favorece a publicaciones y autores y autoras anglosajones hasta que enfatiza estándares determinados de ciencia.

Estos criterios de valor, además, reproducen una lógica colonial pues refuerzan una lógica geopolítica de poder que margina y desprecia las revistas científicas no anglosajonas, imponiendo sin discusión el inglés como lengua “neutra”. También se ha criticado la recurrencia y la permanencia de los círculos científicos dominantes que se nutren y se citan entre sí (de las más de 8.000 revistas de todo el mundo que son incluidas en el JCR, tan solo 300 representaron más del 50% de lo que se citó y más del 30% de lo que se publicó; y un núcleo de 3.000 revistas cuenta con más del 90% de artículos citados y más del 80% de los publicados).

Asimismo, se ha enfatizado el escándalo que supone el hecho de que resultados de investigaciones pagadas con dinero público se publiquen en revistas de acceso privado.

Lo cierto es que con este modelo la producción de conocimiento se encierra en un circuito privatizado, ajeno en buena parte a su servicio a toda la sociedad y al compromiso con el bien común. A pesar de las críticas de todo tipo que este modelo ha generado, conserva intacta su capacidad de definir quién vale y quién no. Se asume así que aquello que ocurre fuera de lo validado por el modelo no existe o no sirve a la ciencia: “si tu trabajo no está aquí, no vale”.

COMPETICIÓN EN VEZ DE COLABORACIÓN

Esta bibliometría, más que aportar resultados de investigación excelentes, ha conseguido presionar a la comunidad investigadora para adaptar su trabajo hacia lo que se valora en el mercado de los sexenios.

Se abandonan las monografías o libros con conocimiento reflexivo de fondo capaces de alcanzar al gran público, pues son consideradas “méritos menores” porque puntúan menos frente a los artículos con índices medibles de impacto.

Se está generando una inflación de papers inabarcable, que pocos leen y que no siempre se escriben con el poso necesario. Se recurre al autoplagio, a las autocitas, a las redes de citas, a las guerras de citas, a no citar a posibles competidores/as, a exigencias de citar artículos publicados en los últimos años en la revista donde se quiere publicar. Se genera así un volumen innecesario de aparato de citación, un hipertrofiado marco teórico, postizo y muchas veces ni siquiera consultado, que solo sirve para aumentar este mercado de la citación, cuestionado en innumerables investigaciones y estudios.

Todo ello obliga a un proceso continuo de competición interna que fragmenta y enfrenta al profesorado, naturalizando la competencia en vez de producir formas colaborativas de pensamiento e investigación. Lo que vale, lo que cuenta, lo que tiene valor (de mercado) es la acumulación, lo inmediatamente vendible y comercializable en el mercado de la patente y la industria del rápido beneficio, no la investigación base ni la dimensión crítica de la investigación.

OTRO SISTEMA DE EVALUACIÓN DE LA PRODUCCIÓN CIENTÍFICA ES POSIBLE

Necesitamos una universidad realmente pública y democrática. Una universidad que cuestione esta concepción neoliberal de la ciencia, la investigación y la universidad. Que ponga en jaque el significado otorgado a la “excelencia”, entendida como incentivo para que se aumente de manera constante, competitiva e ilimitada la productividad.

Es necesario apostar por una universidad que sea capaz de incorporar otros elementos de valor al trabajo investigador y docente: trabajo compartido, investigación de base y a largo plazo, docencia como valor, honestidad científica, compromiso con toda la sociedad y también con las necesidades y sectores más desfavorecidos.

Los países que tienen un enfoque de modelo social y productivo de alto valor son aquellos que cuentan con más apoyos a la investigación básica y en todas las disciplinas, también las humanísticas, sociales y artísticas. No en vano dicha investigación es la que genera los cimientos para construir un modelo social más justo en lo económico, más sabio en lo social y más ecológico en lo natural. Son aquellos que valoran también el impacto social y político de la investigación no sólo por el número de citas de las publicaciones realizadas sino por la implicación en la resolución de problemas locales o en el avance del bienestar social, por la participación de la comunidad en el desarrollo de las investigaciones o porque incluyen orientaciones prácticas para la solución de problemas reales en contextos reales, sean locales o globales.

En definitiva, los repositorios públicos de “acceso abierto”, mandato expreso del programa de la Unión Europea Horizonte 2020, en la línea que plantea la Declaración de San Francisco sobre Evaluación de la Investigación (DORA) y la Declaración de Berlín, administrados por universidades u organizaciones de investigación públicas, son una valiosa infraestructura que podrían apoyar la transición a un sistema de evaluación y comunicación académica más colaborativa y eficiente.

Izquierda Unida ha presentado una Proposición No de Ley (PNL) en el Parlamento Nacional para superar las métricas basadas en el factor de impacto de las citas en JCR y similares, que miden el continente más que el contenido, ahorrar al Estado una ingente cantidad de dinero que pagamos a estas multinacionales extranjeras y sentar las bases para que la academia dé a luz un nuevo sistema de evaluación público y abierto de la investigación.

Aunque esta proposición no es ese nuevo sistema, sino una medida de urgencia, es un primer paso de otro sistema posible de evaluación de la producción científica más justo, que responda a un modelo de ciencia para el bien común.

FUENTE:

http://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/mas-alla-negocio-sexenios-universitarios/20161005102328132368.html

( Consulta 19.02.17)
Temas relacionados:
“El Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec), organismo gubernamental, dejará de ofrecer gratuitamente a fin de año el acceso las bases de datos ScienceDirect y Scorpus. La falta de financiamiento del gobierno central ha sido la causa del cierre de estas plataformas para los peruanos.”
http://rpp.pe/ciencia/mas-ciencia/cientificos-ya-no-pueden-acceder-a-crucial-banco-de-datos-por-falta-de-dinero-noticia-1016735

COMUNICADO de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
“Acceso a literatura científica en la UNMSM”
http://www.unmsm.edu.pe/archivos/Comunicado_Vice_11.pdf

 

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