PERIODISTAS: TESTIGOS MOLESTOS

marzo 31, 2007 en 3:06 am | Publicado en Comunicación y Cultura | 1 comentario

La situación ni es nueva ni se da solo en el Perú pero lo que viene ocurriendo en la actualidad en materia de agresiones y amenazas contra la actividad periodística en el país recrudeció en marzo y a juzgar por lo ocurrido en los últimos días puede empeorar.

Muerte en Jaén

Miguel Pérez Julca, periodista de 38 años, llegó cadáver al hospital general de Jaén el sábado 16 de marzo. Tenía la cabeza destrozada por la balas.

Era un testigo molesto y una voz que clamaba contra los actos de corrupción del alcalde de la localidad y la semana anterior había denunciado también la inseguridad ciudadana.

El crimen hasta el momento sigue impune.

“Los compañeros son otro lote”

No olvidamos que pocos días antes, el 9 del mismo mes, Marcos Sifuentes y Marco Antonio Vásquez, reporteros de televisión, asistentes indeseados en un acto público del Partido Aprista, fueron amenazados, retenidos y golpeados.

El caso tuvo repercusión política, se hizo el ruido acostumbrado pero luego del anuncio del secretario general del APRA de que se sancionaría a los atacantes en aplicación del código interno de ética, pese a la amplia difusión y los pronunciamientos, hasta el momento la impunidad es total.

“El próximo eres tú”

Como ha sido ampliamente difundido, al asesinato de Pérez Julca siguió la amenaza de muerte a otros tres periodistas de Jaén. Ismael Burga, corresponsal de Ideeleradio y periodista de Radio Marañón, Walter Altamirano de Radio Amajú y Juan Vásquez, corresponsal de América Noticias y periodista de canal 9 en Jaén, recibieron un preocupante mensaje d texto en sus celulares anunciándoles que si persistían en sus indagaciones correrían la misma suerte que su colega. Los periodistas pidieron garantías y se han iniciado “las investigaciones del caso” por parte de la Policía Nacional. Hasta el momento, que se sepa, no ha pasado nada. Impunidad absoluta.

Peligro fatal

Agresiones físicas, procesos judiciales y administrativos, autocensuras, conflictos con las empresas de comunicación, amenazas y, en casos extremos, la muerte hacen de la más noble de las profesiones o el más vil de los oficios -según se ejerza- una actividad del más alto riesgo.

La falta de seguridad en el ejercicio de la libertad de informar sobre todo “donde los periodistas viven en condiciones de corrupción, pobreza o temor” se aborda en cuanto seminario o encuentro trate de la actividad periodística y es la preocupación de entidades tanto nacionales como internacionales

Precisamente un Congreso de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, realizado en septiembre del año pasado, analizó el tema Periodismo, una profesión de alto riesgo.

En enero de este año el Instituto Prensa y Sociedad reportaba casi un centenar de agresiones. Y la Sociedad Interamericana de Prensa por su parte alertaba sobre las dificultades en el acceso a la información y la impunidad ante los crímenes a periodistas.

Tu libertad y la mía

Se reclama veracidad y responsabilidad a los periodistas pero esta obligación pasa por la actuación transparente de las autoridades y la comprensión de los dueños de medios de la especial naturaleza del servicio que venden: El bien debe ser de calidad y el trabajador calificado y respetado.

La actividad periodística puede haberse visto menoscabada por la actuación deplorable de muchos de sus operadores pero esto no debe llevar a confusión. Como recordó el Tribunal Constitucional
hace unos meses “la libertad de expresión no se limita a exteriorizar pensamientos, ideas y opiniones; implica asimismo la libertad de buscar, recibir y difundir información. Y ello por todos los medios existentes y disponibles en cada circunstancia de lugar y tiempo.”

La impunidad ante los casos denunciados atenta contra el tejido social. No se trata solo de la defensa de medios y periodistas sino de un derecho de la sociedad a la información plural y responsable que haga viable la vida común porque lo que está en juego es, en realidad, la libertad de pensar, de contar con los elementos de juicio que nos permitan adoptar posiciones o decidir acciones con verdadera autonomía.

HUBERT LANSSIERS

marzo 23, 2007 en 2:08 am | Publicado en Comentarios diversos | 14 comentarios

lanssiers.jpg A un año de su partida resuena en los oídos el canto de las reclusas despidiendo en una cárcel limeña al Padre Hubert Lanssiers. Era una canción que aparentemente no tenía mucho que ver con la ocasión. Ellas, entre sollozos, le decían “Adiós, chico de mi barrio”. Así lo sentían, amigo de barrio, amigo confiable. Y es que había sabido convivir y evangelizar sin sermones, acompañar – por casi treinta años – sin aspavientos en las más terribles circunstancias a reclusos y reclusas de los penales en su trabajo como capellán.

A cuántos ayudó a encontrar a Jesucristo? Nunca lo sabremos. Abundan, sin embargo, los testimonios de la fe recuperada por su ejemplo y cercanía humana, fieramente humana. Luchar por la paz y por la dignidad de la persona en cualquier circunstancia, propiciar la liberación de los inocentes injustamente detenidos, trabajar incansablemente por el mejoramiento humano mediante el trabajo y el arte, fue para este miembro de la congregación de los Sagrados Corazones la forma consecuente de proclamar el seguimiento al Dios de la Vida .

Como se ha mencionado muchas veces, el Padre Hubert Lanssiers había nacido en Bruselas, Bélgica y sufrido los horrores de la guerra. Desde 1974 se quedó a vivir y trabajar en el Perú en los penales Castro Castro, San Jorge, El Frontón, Santa Mónica. . En 1996 adquirió la nacionalidad peruana. Recordar su vida y obra en medio de las iniquidades que aún zarandean la patria que eligió es una brisa que alienta y compromete.

EL DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA

marzo 21, 2007 en 10:39 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, JARDIN DE DELICIAS | 2 comentarios

En esta bitácora celebro continuamente la poesía. Y no faltaba más! Hoy que es su día, aquí dos textos memorables:

La piedra absoluta
(Fragmento)

Martín Adán

Poesía se está de fuera:
Poesía es una quimera
Que oye ya a la vez y al dios.
Poesía no dice nada:
Poesía se está callada,
Escuchando a su propia voz

CANTO A MI MISMO
(Fragmento)
Walt Whitman

Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que me atribuyo, también quiero que os lo atribuyáis,
pues cada átomo que me pertenece también os pertenece a vosotros.
Vago e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a placer sobre la tierra,
para contemplar una brizna de hierba estival.
Mi lengua, cada molécula de mi sangre emanan de este
suelo, de este aire.
He nacido aquí, de padres de cuyos padres nacieron aquí y
cuyos padres también nacieron.
A los treinta y siete años de edad, en perfecta salud,
comienzo a cantar, deseando hacerlo hasta la muerte.
Que se callen los credos y las escuelas,
que retrocedan un momento, conscientes de lo que son y sin olvidarlo nunca.
Me brindo al bien y al mal,
dejo hablar a todos,
a la desenfrenada Naturaleza con
su energía original

CÉSAR VALLEJO CUMPLE AÑOS

marzo 16, 2007 en 7:22 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos | 5 comentarios

 

Según la partida de bautizo, el poeta nació en el mes de marzo de 1892. Sin embargo, sobre el día exacto existe controversia, mientras el 16 se celebra a San Abraham y Vallejo tiene por nombre César Abraham, la familia por mucho tiempo señaló el 19 como la fecha de nacimiento.

Como se menciona en Noticias Trujillo un simposio realizado en la ciudad de Córdova, en 1959, quiso dar por terminado el tema adoptando el 16 como la fecha del acontecimiento.

Cualquiera fuera el día exacto, lo importante es que marzo da una ocasión para recordarlo, releerlo y proponer su lectura desde nuevas perspectivas. Y, a despecho de toda desesperanza reencontrar su utopía que previó un día en el que

“Solo la muerte morirá!
se amarán todos los hombres
y trabajarán todos los hombres
engendrarán todos los hombres
comprenderán todos los hombres”

P.D.
El comentario de Germán me anima a añadir otro dato que colaboró con la confusión en torno a la fecha del nacimiento de César. Se trata del poema “Aniversario” del libro Poemas Humanos , ahí leemos:

¡Cuánto catorce ha habido en la existencia!
¡Qué créditos con bruma en una esquina!
(…)
¡Cuánto catorce ha habido en tan poco uno!
(…)
¡Cuánto catorce en un solo catorce!
(…)

¿Qué te diré ahora,
quince feliz, ajeno, quince de otros?
Nada más que no crece ya el cabello,
que han venido por las cartas,
que me brillan los seres que he parido,
que no hay nadie en mi tumba
y que me han confundido con mi llanto.
¡Cuánto catorce ha habido en mi existencia!

Tags: César Vallejo

HEREDARÁS LA SED? El problema del agua en el Perú

marzo 12, 2007 en 9:54 pm | Publicado en Comentarios diversos | 7 comentarios

glaciares.jpg

Entretenidos como andamos con cuanta trifulca escandalosa se suscita entre políticos, muchas veces del mismo bando, pasamos por alto problemas desantendidos, realmente acuciantes y de los que depende la vida de la población.

Y no me refiero solo a la educación de pronóstico reservado para -por lo menos- los próximos diez o quince años si se sigue adoptando sólo medidas efectistas para el aplauso de la platea.

Tampoco la realidad laboral con su alta tasa de desempleo oculto y desprotección generalizada de los trabajadores o un sistema de salud que deja fuera de toda atención a la mayoría, compromete a las generaciones futuras y ha hecho del maltrato a los pacientes su más preciada divisa.

Ni mencionaré las muertes en las pistas y carreteras que día a día demuestran lo poco que vale la vida para las autoridades, los empresarios del transporte y los choferes abiertamente criminales. O la contaminación atmósférica, sonora y visual que agobia a los habitantes urbanos con el surgimiento de nuevas enfermedades, y nos hace cada vez más sordos y estresados.

Como si todo esto fuera poco, tenemos a la vuelta de la esquina un serísimo problema de falta de agua para las próximas décadas. Hoy la BBC se ocupa del rápido deshielo de los glaciares andinos. Tema que no puede seguir soslayándose más aún cuando el crecimiento de las ciudades en la costa – donde ya vive más del 70% de la población- hace que la demanda se multiplique y en momentos en que se trata de implementar en Lima el programa “Agua para todos” que, según afirma el especialista peruano Carlos Silvestri, de continuar con las actuales deficiencias de infraestructura para el almacenamiento y manejo del agua, servirá de muy poco para paliar la sed que se cierne sobre la desértica ciudad.

Los glaciares peruanos se derriten y “estamos al borde del abismo”, alertan los científicos. La población y sus autoridades parecen no darse cuenta.

Que tal si dejamos de distraernos con las bombitas y las bombardas y empezamos a cuidar la Vida, así con mayúsculas?

PALABRA POR PALABRA, ALEJANDRO ROMUALDO

marzo 11, 2007 en 9:40 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, JARDIN DE DELICIAS | 5 comentarios

romualdo.JPG

ESCRITO PARA TI

Se abre la mar ( El alba se despliega
como una ola sobre el mar).
Qué bien me siento
cuando estoy así. A tu lado
hablaría y hablaría
siglos enteros junto al mar, por todos
estos acres, secos años que han pasado
como cuchillos.

Silencio largo. Aire
reprimido.

Áspera mar, inmensa
y ávida hembra que cubrió mi pecho, yo
te amo
para mí quiero el aire que respiras
el aire limpio y libre que respiras, tú
levantaste un sueño entre mis ojos
para mí, soñaste
para mí,
tú me ayudaste a levantarme, cuando
aquellos querían hundirme (por la luz
que me alumbra), me diste
un poco
de pecho,
para respirar.

No quiero nada. Nunca. Nada,
sino otra vez tu cuerpo, tu alma de paz,
como un tranquilo mar abierto. Amor,
en esta inmunda cárcel no me faltes, eres
una ventana al mar, a la mañana. Palabra
por palabra, será verdad
tanta belleza. (La tarde se despliega
como la cola de un pavorreal).
Mi bien
yo te escucho
tu mano sobre mi hombro, tu cabeza
en mi pecho, como
una mansa paloma.

No quiero vivir más
sin ti.

Los pocos años que uno vivirá
no valen nada si no estás. Es todo
lo que puedo decir abiertamente (La noche
se despliega
como las alas de un cormorán). Por eso
he decidido hablar y hablar y hablar
solo, como el mar
con el mar, hoy que me siento
a tu lado, que me tiendo
a tu orilla,
a vivir.

Alejandro Romualdo

Nació en La Libertad en 1926, en la ciudad de Trujillo, al norte del territorio peruano. Con La torre de los alucinados obtuvo, en 1949, el Premio Nacional de Poesía. Su obra, una de las experiencias poéticas más audaces y de más amplio registro en nuestra lengua, continuó con Cámara lenta (1950), El cuerpo que tú iluminas (1951),
Mar de fondo y España elemental (ambos de 1952), Poesía Concreta (1954), Poesía (1954) , Edición extraordinaria (1958) , Como Dios manda (1967),
Cuarto Mundo (1970), El movimiento y el sueño (1971), En la extensión de la palabra (1974) , Poesía íntegra (1986), Mapa del paraíso (Antología,1998), Né pane, né circo (Roma, 2002) reeditado en español en el 2004 por el Instituto Nacional de Cultura de Perú.

“Escrito para ti” En: Mapa del paraíso (Prólogo de Alfonso Ortega Carmona). Salamanca, Cátedra de poética Fray Luis de León, Universidad Pontificia, edición al cuidado del poeta Alfredo Pérez Alencart, 1998, p. 139

Ver: “Salón de belleza”  /  Romualdo en la poesía peruana de los años 50′ , alejandro-romualdo-y-la-creacion-insaciable , alejandro-romualdo-hasta-siempre-maestro

Foto: Romualdo, San Isidro, Lima, 2005 (S.L. Carrillo)

URBANOTOPÍA, “Una mirada breve a la obra de la mayor cantidad de creadores”. Martín Zúñiga.

marzo 8, 2007 en 1:57 am | Publicado en Conversas | Deja un comentario

martinzuniga.jpg

Conocí la página URBANOTOPÍA al haber sido citada por los amigos y poetas Marita Troiano y Feliciano Mejía, la seguí y a fines del año pasado la enlacé a este sitio.

Posteriormente recibí una amable invitación de Martín Zúñiga. Como había seguido solo la obra de algunos poetas difundidos (por una curiosa circunstancia que tiene que ver con la visión de la pantalla) no me enteré del proyecto en su conjunto hasta hace pocos días. Por eso lo primero que pregunté a Martín fue desde dónde me escribía y cuál era su nacionalidad.

-Peruano y escribo desde el Cuzco fue la contestación con la que se inició nuestro diálogo electrónico previo a la publicación de mis poemas con una resonancia que me permitió constatar el alto nivel de lectoría de la página.

Martín es poeta con tres libros editados, con textos antologados en Poesía viva del Perú (Guadalajara, 2005) promotor cultural nato. Y sobre todo poeta de calidad. Si no, leamos este breve poema encontrado en su blog:

LocuraPorque la luz fue primero
antes que el miedo o la lluvia
que es la creatura primera,
antes aún que el descanso
o la caída
sombra es el sol, sombra y espera.Urbanotopía, acierto de título, tiene a Martín como curador. Ah, la utopía de la urbe, en tanto lugar de encuentros múltiples (personalmente, caro tema). Yo venía precisamente del corazón de una realidad que me había perturbado por los signos y sobre todo algunos discursos de contradicción entre mundo urbano y mundo rural. Perú, querido y profundo (todo él, de punta a punta) y siempre mágico.Ahora llega a su edición 200. Dicen que en el Perú somos miles y entonces tiene harto trabajo por delante pero aprovecho la ocasión para comentar y preguntar a Martín algunas cosas. Desde el Cuzco milenario y cosmopolita, el poeta responde:

Creo que lo primero que llama la atención cuando uno se encuentra con la página es el carácter de espacio amplio, generoso, esa especie de territorio liberado en que se ha convertido. Urbanotopía es una oportunidad de hacer justicia poética a muchos creadores que de otra forma no pueden hacer conocer sus trabajos. Digo yo y pregunto: Qué añades a esta reflexión?

– Pues en realidad, y a pesar de las recomendaciones de muchos lectores, amigos, colaboradores, etc. etc., para que sea más riguroso con los textos que suelo subir a la pagina, el proyecto nació con el espíritu libre de no regatear con el espacio ni con el trabajo de ninguno de los creadores.

Es así que a pesar del pedido general de 5 poemas, en muchos casos se han publicado más. Siete, y hasta más poemas.

Esto no es una antología, lo que pretende ser es un catalogo vario y amplio de todo lo que actualmente se esta haciendo en el Perú y fuera.

Cómo se manifiesta la utopía urbana?

– El referente urbano sí que es constante y no creo que podría ser de otra manera, ya que muchos de los que publican tienen la tecnología y los fenómenos urbanos metidos en los dedos.

Casi a diario tratas con textos poéticos de gran diversidad, crees que se puede establecer algunos rasgos generales presentes en la poesía peruana publicada en la página?

– En realidad, la cotidianidad es uno de los fuertes de los poetas peruanos, pero hay de todo como en bodega. Simbolismo, surrealismo, poesía de la experiencia, genero, panfleto, de todo..

En fin, no hay una generalidad. Tanto jóvenes como mayores son románticos y rebeldes. Lo que si, hoy más que nunca quizás la poesía esté gozando de buena salud. Así lo demuestran las paginas amigas de Argentina, Chile, Brasil, España y México (muy pronto muchos mas países) con los que estoy en contacto.

Tu mapa de quehacer poético peruano qué datos relevantes te brinda en cuento a ubicación o lugar e residencia?

– Desde una página como Urbanotopía ves la poesía peruana desde un ángulo muy distinto al corriente. Descubres que hay poetas muy buenos en lugares imposibles de creer. He conocido por ejemplo una poeta peruana que radica en España desde muy pequeña y que es simplemente excelente.

Tengo una curiosidad, Martín, en líneas generales ¿cómo responden los invitados? Supongo que la mayoría con mucho entusiasmo. Pero- y no tienes que citar nombres – también has encontrado algunos o algunas dueños (as) de un yo superlativo que haya tenido reticencias o se haya negado a publicar?

– En realidad más de uno. Aunque solo alguno con un yo superlativo. La mayoría que rechaza la invitación a participar en la página lo hace por no llevarse bien con los “nuevos” medios o porque en fin, cree que Internet no es un espacio apropiado para la literatura.

Martín, coincidirás conmigo que es todo un tema para el debate considerando los derechos de autor. Finalmente, al tener una alta lectoría a través de Internet qué futuro avizoras para la edición de poemarios? Dejarías de editar un poemario?

– Claro que no. Internet es un medio de difusión, pero un medio que va muy rápido. Demasiado rápido, diría yo. Lo que hoy día es noticia mañana es olvido total, por mayor fenómeno que haya sido en su momento.

Las paginas en Internet si no son alimentadas constantemente, “actualizadas” según la jerga, caen en el olvido, una vez que lees algo no te detienes a releerlo. Así funciona Internet y la poesía en cambio es algo mas íntimo, es una lectura a la cual regresas una y otra vez, hasta el hartazgo, si es que un lector de poesía se puede hartar de regresar aunque sea solo mentalmente a un poema, a un verso, a cierto pie de página.

Y el libro es mucho mejor soporte para la literatura, de lejos. La idea de una página como Urbanotopía es acercar con una mirada breve a la obra de la mayor cantidad de creadores por parte de la mayor cantidad de lectores. Luego, si algo te gusta, vas y lo buscas en alguna librería.

Larga vida para esta experiencia poética. Salud con todos!

SARA MARÍA LARRABURE, NARRADORA PERUANA DE LOS AÑOS 50′

marzo 6, 2007 en 10:51 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura | 12 comentarios

A propósito del Día Internacional de la Mujer y como había adelantado hace unos días, entrego ahora fragmentos del texto cuya versión completa ha sido publicado en el libro Mujeres que escriben en América Latina edición dirigida por la escritora peruana Sara Beatriz Guardia.

¿Es que no hubo una voz de mujer en la narrativa peruana de los años cincuenta? Sí, sí que la hubo. En ese importante periodo destaca la obra de Sara María Larrabure (Lima 1921- 1961) dueña de una obra que destella por el equilibrio de la exposición de un perturbador mundo interior y el conocimiento – precoz, para la prosa de aquellos días- de las técnicas de narrar que revolucionaron el cuento y la novela.

Coetánea de Carlos Eduardo Zavaleta, Julio Ramón Ribeyro, Eleodoro Vargas Vicuña, Enrique Congrais y Mario Vargas Llosa, en 1947 ganó con un ensayo un premio en los Juegos Florales Sanmarquinos. En 1949 publicó su única novela Rioancho y en 1957 su colección de cuentos La escoba en el escotillón.

Retrato de Sara María Larrabure.
Salvador Dalí (1904-1989)
http://www.christies.com/lotfinder/LotDetailsPrintable.aspx?intObjectID=5580473

Tal como lo he contado en otras oportunidades, personalmente, llegué a Sara María durante una clase de literatura en la que mi maestro, el narrador Carlos Eduardo Zavaleta, exponía acerca de la narrativa de los años 50’ y ante mi pregunta si no había alguna mujer. Respondió. “Sí, había una, muy buena: Sara María Larrabure”.

Recordó luego su belleza física. Lo mismo ocurrió cuando pedí información a un poeta que la había conocido. Coincidieron narrador y poeta en el elogio a su belleza física. Poco después, en un artículo el narrador la describe “Mujer delgada, culta y elegante, de altas piernas, rostro pálido y pelo rubio injustamente extranjero” y añade “en verdad una de las figuras iniciales de esa generación” (Zavaleta 1997).

En un breve párrafo de un Diccionario (Milla Batres t. VI, 1994: 60) encontré luego que había nacido en Lima en 1921, fundado la revista Centauro y que su obra narrativa se caracterizó “por la flexibilidad del estilo y una veracidad poco común en el ambiente limeño de su época”.

Para Ricardo González Vigil, es injusto el olvido de la bra de Sara María Larrabure, “con mucho la mayor contribución femenina de la llamada Generación del 50”.

El crítico resalta su vinculación con Simona de Beauvoir y reconoce que siendo el existencialismo francés una de las corrientes más influyentes entre los narradores de la mencionada generación “en ninguno de ellos se dio una postura existencialista propiamente dicha, ya que enlazan la enseñanza existencialista con otras corrientes, como sí en buena parte de las páginas de Sara María Larrabure” (González Vigil, 1991: 347).

Muchos años antes, en el Prólogo a su única novela, Rioancho (Barcelona, 1949) R. Santos Torroella, había señalado “el hallazgo y la autenticidad de un estilo propio, madurado con lentitud, saltando ágilmente del contenido a la expresión, enriquecido en todo momento por una inteligente y fina comprensión de los latidos de la vida, de alma y realidad, a los que se dirige su atención con cálida y penetrante solicitud” (Santos 1949: 7-11).

Luis Alberto Sánchez (1989) la considera “una fulgurante promesa, expresión de precocidad y liberación poco usuales en el medio al que pertenecía y del que extrajo tono y temas”. De los cuentos que integran La escoba en el escotillón, elogia la “pulcritud para componer y su vigilante conciencia estética” así como “su capacidad de observación poco común sobre todo en el campo psicológico”.

Posteriormente, en la selección de cuentos escritos por sanmarquinos, realizada por Carlos Eduardo Zavaleta y Sandro Chiri, (2003) se recuerda que “la autora ganó un premio de ensayo con tema clásico” en los Juegos Florales universitarios de 1947, y que “se dedicó a apoyar revistas culturales como Centauro (1950–1951); y a traducir esporádicamente a Omar Khayam o a T. S. Eliot”.

Se reconoce luego que “con este bagaje, se lanzó con admirable brío al cuento, y ahí están, como valiosas pruebas de su dedicación y esmero, sus tres libros: La escoba en el escotillón (1957), Dos cuentos (1963), y Divertimentos (1966), cuentos, estampas y artículos”. Se pondera la comprensión sicológica de sus personajes populares y “su pasión por la vida interior y riquísima de sus personajes, en especial femeninos”.

La obra de Sara María sigue siendo desconocida para la mayoría de lectores peruanos incluyendo los jóvenes narradores a los que Ricardo Sumalavia entrevista para conocer su opinión sobre la generación del 50 (Revista Quehacer, 2003) y en la que ninguno de los ocho autores, nacidos a partir de los años 70’, la menciona.(Sumalavia, 203 en http://www.desco.org.pe) .

Es evidente que ha debido pasar más de medio siglo para hacer posible una relectura y una crítica decidida a superar estereotipos temáticos y formales que habían falseado la presencia de la mujer, hubo de haber una subversión de convenciones para llegar a un registro más amplio de la experiencia femenina.

En las líneas que siguen presento solo algunos aspectos del cuento “Peligro”, texto que pone de manifiesto su diestra manera de narrar capaz de crear atmósferas tensas y sugestivas.

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“El Peligro”

En “El peligro” , publicado en 1957 en La escoba en el escotillón. y antologado por González Vigil en 1991, historia y trama son lineales y se corresponden en la presentación de una voz de niña que inicia con gran resolución, coraje y alegría un recorrido lleno de dificultades a través de un estrecho pasaje entre la maleza, lo que ella llama “un túnel”.

A poco de coronar la travesía que la llevaría a un lugar ameno y deleitoso es asaltada por un “algo” misterioso, un ser que ha estado espiándola y la ha ido llenando de pavor. La conciencia del peligro la paraliza.

Finalmente, esa entidad misteriosa, monstruosa, la ataca en lo que para Zavaleta es el símbolo de una violación (“Un bulto enorme me aplastó buscándome, estrujándome, mientras me debatía tratando de escurrirme.. El aliento fétido mareaba, pedía que me abandonase”) pero la niña reacciona y golpea con una piedra, insistentemente, al agresor.

El final es impactante: la niña se ve sola y la luz fría y blanca de la luna contra el cielo le muestra las manos húmedas. “Levanté mi mano izquierda y la abrí; en el hueco de la palma un pedazo de piel sanguinolenta se sostenía pertinaz a unos mechones lacios y negros que se incrustaban entre mis uñas rotas, violentamente criminales”.

Una narradora implicada, encarna en una voz infantil o púber, y con equilibrado manejo de la tensión, adecuada dosificación de elementos del mundo objetivo y subjetivo, nos hace ingresar desde las primeras líneas a una atmósfera inquietante.

“A toda carrera salí hacia el campo. Había un lugar donde no me encontraría, era un escondrijo que me había tardado largo tiempo hallarlo.
Quedaba en una huerta, o lo que antes fuera una huerta. Nadie se ocupaba ahora de hacer crecer en ella plantas verdes, pegadas a la tierra, alineadas correctamente; sólo algunas matas de fresas ocupaban un minúsculo rincón del gran terreno. En partes existían claros en los que erguía algún árbol y, para llegar a estos, yo tenía que arrastrarme por entre el matorral, siguiendo un túnel sombrío (que) no seguía una línea derecha, se retorcía sinuosamente hasta que llegaba al claro, cuyo centro era el árbol. Luego había que buscarlo nuevamente, ya que la entrada se hallaba disimulada; pero yo la distinguía porque la cubrían matas sospechosas. No lo había recorrido todavía en toda su extensión, sino sólo una parte, y ésta me había costado una paciente labor de días, quizás meses.”

El peligro imanta aunque lo desconocido sea sinónimo de amenaza principalmente para niñas y mujeres a las que se inocula sistemáticamente el miedo. Pero la trasgresión turbadoramente atractiva, se presenta también como el camino para la plenitud.

Mis excursiones eran sigilosas, secretas, y cuando volvía de ellas me costaban reprimendas pues mi aspecto era desastroso: arañazos en la cara, brazos, piernas y el traje desgarrado. Pero no importaba, me había obstinado en recorrerlo y descubrir su secreto, tal vez conduciría a un país encantado donde no hubiese castigos ni exigencias. Lo que yo más temía era algún encuentro con algo monstruoso que podía ser desde una serpiente hasta el dragón guardián de ese otro mundo misterioso.”

El género de la narradora protagonista, así como las características de la época en la que se construye el discurso, se descubre por su atuendo de niña tan poco apropiado para cualquier actividad que demande libertad de acción:

“Si entraba a rastras en el túnel mi traje nuevo se rasgaría, pero podía con cuidado remangarlo en la cintura y meterlo en el calzón asegurándolo con el elástico; la parte del corpiño se ensuciaría, pero podía sacudirlo más tarde”
“El problema eran los zapatos, eran los más nuevos que tenía: Me descalcé, introduje la falda en el calzón y me escabullí en el matorral de plantas parduscas y verde sucio”

En esta narración entrañable y dura, es posible encontrar tres instancias: la protagonista se desplaza de la exaltación infantil de la aventura al temor ante el peligro y luego el combate con ese algo violento que culmina con una atmósfera exasperante y cargada de símbolos oscuros

“Aquí hay tantas ramas. Una me hirió en el brazo desgarrándome parte de la manga. La pobre manga soportaba ahora la sangre… Lo importante era estar alerta. Alerta con los ojos, los oídos, el tacto. El peligro se podía esconder debajo del lecho de hojas húmedas sobre las que yo gateaba, o detrás del espeso matorral que se extendía a ambos lados del pasaje y arriba. Mis movimientos eran cautos,…. Lo desagradable era mirar atrás, pues entonces tenía que volver la cabeza y perder de vista lo que me esperaba delante”

“Un temblor nervioso me paralizó: algo se había movido, algo subrepticio que se arrastraba y luego silencio. Agucé mis oídos esperando más que ver, oír de donde venía”

Es significativa la forma como ella misma se da valor para continuar cuando presiente el peligro. Se reconoce niña indefensa y con todo derecho a vivir:

“¿sería una serpiente o algún monstruo?, ¿y si me mataba a mi también? No, a mi no me mataría porque yo no podía morir, yo había nacido para la vida y ésta todavía no había venido; yo no había hecho nada todavía”.

Sin embargo, al encuentro con el peligro presentido, el miedo la paraliza

“Levanté la cabeza. No vi sino sus ojos idiotas e insensibles de reptil, más arriba de mi cabeza, a pocos centímetros de mi frente. Permanecí hipnotizada con la cabeza ligeramente levantada sobre la tierra donde yacía tendida. Mis manos, ¿dónde estaban mis manos? Ahora no las sentía, las había perdido”.

Los párrafos finales son de una enorme tensión. Realidad y fantasía se mezclan en la exposición de uno de los miedos más frecuentes: el miedo a la violación el mismo que se resuelve en sentimientos agresivos

“Las pupilas desaparecieron, pero ahí estaban esperando sin moverse. El aliento fétido se hizo menos soportable. Mis músculos comenzaron a existir, tuve conciencia de mi mano izquierda debajo de mi cuerpo, la derecha crispada sobre la tierra, arañándola, pidiéndole ayuda”“Fue un movimiento instintivo y brutal. Los ojos volvieron a emerger de la penumbra cuando el puñado de tierra se escapó de mi mano cayendo certero sobre ellos. Un bulto enorme me aplastó, buscándome, estrujándome mientras me debatía tratando de escurrirme. Sus miembros buscaban mis miembros tratando de definirme. El aliento fétido mareaba, me pedía que me abandonase. Hallé una piedra y golpié, golpié donde encontraba resistencia hasta que oí el jadeo aminorarse. Seguí golpeando contra algo duro, seguí aun cuando el líquido tibio se deslizó por mis manos, seguí golpeando hasta que no oí ya nada más sino los nítidos chillidos de las lechuzas triunfantes, apaciguando al viento.“…En una mano todavía sostenía la piedra, la otra estaba cerrada guardando un secreto áspero. La luz fría y blanca me mostró unas manos húmedas con manchas de tierra mojada. Levanté mi mano izquierda y la abrí: en el hueco de la palma un pedazo de piel sanguinolenta se sostenía pertinaz a unos mechones lacios y negros que se incrustaban entre mis uñas rotas, violentamente criminales”.“El Peligro” de Sara María Larrabure nos sigue perturbando por su exhaustiva mirada interior a la sexualidad de mujer expuesta en un medio plagado de tabúes. Con gran destreza expone sentimientos confusos. La imagen final de la niña de uñas rotas, “violentamente criminales” no es la misma de aquella miedosamente valiente que inició el tránsito. La libertad y la culpa parecen colocar el punto final.Sara María Larrabure falleció a los 41 año, en 1962. La escoba en el escotillón esperó décadas para ser conocido. El desconocimiento de su obra creada precisament dentro de la narrativa más renombrada del siglo XX se explica por la condición de la autora y las circunstancias históricas en las que desarrolló su labor.

El debate de si existe o no una estructura diferente en la escritura de las mujeres debido tanto a factores de la producción textual así como a la elección y construcción de un determinado lenguaje, comenzó en el Perú recién a partir de la década de los años 70’. Y, al parecer, continúa.

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Grabados en el agua

marzo 5, 2007 en 12:49 am | Publicado en Creación, MIS POEMAS | 3 comentarios

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GRABADOS EN EL AGUA

esculpidos en el aire
extraviados
para siempre
dados por desaparecidos
entre el sueño
y la vigilia
rendidos
ante la desidia
y el cansancio
los magníficos
poemas
que no llego a escribir.

ESE PEQUEÑO ESPACIO

verso en penumbra
habitación cerrada
sutil sombra
que atrae
o pasa
inadvertida.

Ese pequeño espacio
al centro
de un poema
que nos reservamos
donde no permitimos que ingresen
ni lo violen
las miradas

TENUE Y DEFINITIVA

luz
que se filtra
entre las cortinas

así
la porfiada
fantasía
hecha tema
que se enseñorea
en el poema
hace frente
a la razón
y se acepta
feliz
al grabar sus señales.

ENTONCES…

La frente
sin ataduras
el pecho
tranquilo
propicio el rededor
ubicado
cada sonido
oportuna
la luz
precisos los aromas
plenas
las palabras,
las indispensables,
sopesada toda evidencia
la piel calma

entonces
el amor
el saber
o el poema.

En: Tierra de todos, Lima 1989

Más textos en: Mis poemas

TODO ÁNGEL ES TERRIBLE. Rainer Maria Rilke

marzo 3, 2007 en 12:39 am | Publicado en JARDIN DE DELICIAS | 9 comentarios

rainermaria-rilke.jpg


LOS ÁNGELES

Tienen los labios fatigados,
Las almas claras, sin límites.
Y una nostalgia (tal vez de pecado)
A veces cruza sus sueños.

Unidos todos por tantas semejanzas,
Enmudecen en los jardines de Dios,
Como intervalos muy numerosos
En su potencia y en su melodía.

Pero cuando despliegan las alas, de pronto,
Son los promotores de un viento:
Como si Dios, con sus grandes manos de escultor,
Caminara, aplastando las páginas, a través
Del libro oscuro del Génesis.

Libro de imágenes (1899-1905)

Cementerio Presbítero Maestro. Lima, Perú Foto: Sonia Luz Carrillo

PRIMERA ELEGÍA

¿Quién, si yo clamara, entre las cohortes de los ángeles
Me oiría?

Y aun cuando uno de ellos, de pronto, me estrechara contra su corazón,
¿no me desvanecería bajo su existencia poderosa?
Porque lo bello
No es más que ese grado terrible que todavía podemos soportar,
Y si lo admiramos tanto es solo
Porque impasible, desdeña destruirnos.
Todo ángel es terrible. Así pues, me contengo
Y ahogo el clamor de mi oscuro sollozo.
(…)

SEGUNDA ELEGÍA

Todo ángel es terrible. Desdichado de mí, no obstante
Yo os invoco, pájaros casi mortales del alma, conociéndoos.

¡Cuán lejanos son los días de Tobías
En que el más resplandeciente de vosotros
Podía aparecerse, apenas disfrazado para el viaje,
En el umbral de la casa, sin provocar espanto!

(Un simple joven a los ojos de otros, solamente curioso).

Si el arcángel, hoy en día, amenaza de las estrellas,
Diera un solo paso hacia nosotros,
Nuestro corazón,
Sobresaltado, nos mataría.

¿Quiénes sois?
Precoces perfecciones, criaturas mimadas,
Elevadas crestas, aristas aurorales
De toda creación, divino polen,
Junturas de luz, pasillos, escaleras, tronos,
Aires de esencia, escudos de dicha, tumultos
De éxtasis tormentoso, y, de pronto, aislados
Espejos
Cuya belleza rebota, esparciéndose
Por el rostro que en ellos se refleja
(…)

Elegías de Duino (1912-1922)

VISTAS POR LOS ÁNGELES

Vistas por los ángeles, tal vez la cima de los árboles
Sean raíces que beben de los cielos

Y, en el suelo, las profundas raíces de un haya
Les parezcan pináculos silenciosos.

¿Acaso no es para ellos la tierra transparente,
Frente a un cielo macizo como un cuerpo?

Esa tierra ardiente, donde se lamenta
Junto a las fuentes el olvido de los muertos.

Poemas franceses (1923- 1926)

Rainer María Rilke•
(Praga, 1875 – Valmont, 1926)

Obras
Vida y canciones, 1894
El libro de horas, 1899-1903
El libro de las imágenes, 1905
Nuevas poesías, 1907
Los cuadernos de Malte Laurids Brigge, 1910
Vida de la Virgen María, 1913
Elegías de Duino, 1923
Sonetos de Orfeo, 1923

“Cartas a un Joven Poeta” de Rainer María Rilke (1875-1926) publicadas póstumamente por quien fuera su destinatario, Franz Xaver Kappus.
———————-
Rilke, R.M. Antología poética. Traducción de A. Hurtado Giol, Prólogo de José Arier Matons, Barcelona, ediciones Zeus, 1964

Ángel , detalle de escultura en el Cementerio Presbítero Maestro, Lima.   Foto:   Sonia Luz Carrillo

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