DE PARTE DE LOS POBRES. HOMENAJE A LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN DEL ARZOBISPO MÜLLER, ACTUAL PREFECTO DE LA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

junio 22, 2013 en 12:56 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Noticias y demás... | 1 comentario
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Arzobispo Gerhard Ludwig Müller

Arzobispo Gerhard Ludwig Müller

Por su importancia,  reproduzco el artículo de GIANNI VALENTE, publicado  el sábado 22 de junio  de 2013, en  Vatican Inside, del diario italiano  La Stampa, desde la Ciudad del Vaticano.

http://vaticaninsider.lastampa.it/es/vaticano/dettagliospain/articolo/teologia-della-liberazione-freedom-theology-teologia-de-la-libertad-vaticano-vatican-25842/

LLEVA COMO TÍTULO

ROMA Y LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN: FIN DE LA GUERRA

El Prefecto del ex Santo Oficio, Müller, hace un homenaje, bajo el signo de su amistad con el teólogo peruano Gutiérrez

«El movimiento eclesial teológico de América Latina, conocido como “teología de la liberación”, que después del Vaticano II encontró eco en todo el mundo, debe ser considerado, según mi parecer, entre las corrientes más significativas de la teología católica del siglo XX». Quien consagra la teología de la liberación con esta halagadora y perentoria evaluación histórica no es algún representante sudamericano de las estaciones eclesiales del pasado. El “certificado· de validez llega directamente del arzobispo Gerhard Ludwig Müller, actual Prefecto del mismo dicasterio vaticano -la Congregación para la Doctrina de la Fe (CdF)- que durante los años ochenta, siguiendo el impulso del Papa polaco y bajo la guía del entonces cardenal Ratzinger, intervino con dos instrucciones para indicar las desviaciones pastorales y doctrinales que también incluían los caminos que habían tomado las teologías latinoamericanas.

La evaluación sobre la teología de la liberación no es una declaración que se le escapó accidentalmente al actual custodio de la ortodoxia católica. El mismo juicio, meditado, aparece en las densas páginas del volumen del que proviene la cita: una antología de ensayos escrita a cuatro manos, impresa en Alemania en 2004, y que ahora está por ser  publicada en Italia con el título De la parte de los pobres, Teología de la liberación, Teología de la Iglesia (Ediciones Messaggero, Padua, Emi).

El libro hoy irrumpe casi como un acto para clausurar las guerras teológicas del pasado y los residuos bélicos que de tanto en tanto brillan para esparcir alarmas que representan ya intereses, ya pretextos. El volumen lleva las firmas del actual responsable del ex Santo Oficio y del teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, padre de la teología de la liberación e inventor de la misma fórmula usada para definir esa corriente teológica, cuyas obras fueron sometidas a exámenes rigurosos durante bastante tiempo por parte de la CdF en su larga estación ratzingeriana, aunque nunca se le haya atribuido ninguna condena.

Padre Gustavo Gutiérrez y Arzobispo Müller acompañados de los doctorres Salomón Lerner y Marcial Rubio. Lima, Pontificia Universidad Católica, 2008

Padre Gustavo Gutiérrez y Arzobispo Müller acompañados de los doctores Salomón Lerner y Marcial Rubio. Lima, Pontificia Universidad Católica, 2008

 

El libro representa el resultado de un largo camino común. Müller nunca ha ocultado su cercanía a Gustavo Gutiérrez, a quien conoció en 1998 en Lima durante el curso de un seminario de estudios. En 2008, durante la ceremonia para el doctorado honoris causa concedido al teólogo Müller por la Pontificia Universidad Católica del Perú, el entonces obispo de Ratisbona definió como absolutamente ortodoxa la teología de su maestro y amigo peruano. En los meses anteriores al nombramiento de Müller como guía del Dicasterio doctrinal, justamente su relación Gutiérrez fue evocada por algunos como prueba de la no idoneidad del obispo teólogo  alemán para el puesto que ocupó (durante 24 años) el entonces cardenal Ratzinger.

En los ensayos de la antología, los dos autores-amigos se complementan recíprocamente. Según Müller, los méritos de la teología de la liberación van más allá del ámbito del catolicismo latinoamericano. El Prefecto indica en que la teología de la liberación ha expresado en el contexto real de la América Latina de las últimas décadas la orientación hacia Jesucristo redentor y liberador que marca cualquier teología auténticamente cristiana, justamente a partir de la insistente predilección evangélica por los pobres. «En este continente», reconoce Müller «la pobreza oprime a los niños, a los ancianos y a los enfermos», e induce a muchos a «considerar la muerte como una escapatoria». Desde sus primeras manifestaciones, la teología de la liberación “obligaba” a las teologías de otras partes a no crear abstracciones sobre las condiciones reales de la vida de los pueblos o de los individuos. Y reconocía en los pobres la «carne misma de Cristo», como ahora repite Papa Francisco.

Justamente con la llegada del primer Papa latinoamericano surge con mayor fuerza la oportunidad para considerar esos años y esas experiencias sin los condicionamientos de los furores y las polémicas de entonces. Aún alejándose de los ritualismos del “mea culpa” postizos o de las “rehabilitaciones” aparentes, hoy es mucho más fácil reconocer que ciertas vehementes movilizaciones de algunos sectores eclesiales en contra de la teología de la liberación estaban motivadas por ciertas preferencias de orientación política más que por el deseo de custodiar y afirmar la fe de los apóstoles. Los que pagaron la factura fueron los teólogos peruanos y los pastores que estaban completamente sumergidos en la fe evangélica del propio pueblo, que acabaron “triturados” o en la sombra más absoluta. Durante un largo periodo, la hostilidad demostrada hacia la teología de la liberación fue un factor precioso para favorecer brillantes carreras eclesiásticas.

Padre Gustavo Gutiérrez, siempre cercano infundiendo esperanza

Padre Gustavo Gutiérrez, siempre cercano, infundiendo esperanza.

En uno de los textos, Müller (que en una entrevista del 27 de diciembre de 2012 había expresado la hipótesis  del escenario de un Papa latinoamericano después de Ratzinger) describe sin medias tintas los factores político-religiosos y geopolíticos que condicionaron ciertas “cruzadas” en contra de la teología de la liberación: «Con el sentimiento triunfalista de un capitalismo, que probablemente se consideraba definitivamente victorioso», refiere el Prefecto del dicasterio doctrinal vaticano, «se mezcló también la satisfacción de haber cancelado de esta manera cualquier fundmento o justificación de la teología de la liberación. Se creía que el juego era muy sencillo con ella, arrojándola al mismo conjunto de la violencia revolucionaria y del terrorismo de los grupos marxistas». Müller también cita el documento secreto, preparado para el presidente Regan por el Comité de Santa Fe en 1980 (es decir cuatro años antes de la primera Instrucción vaticana sobre la teología de la liberación), en el que se solicitaba al gobierno de los Estados Unidos de América que actuara con agresividad en contra de la «Teología de la liberación», culpable de haber transformado a la Iglesia católica en «arma política contra la propiedad privada y el sistema de la producción capitalista». «Es desconcertante en este documento», subraya Müller, «la desfachatez con la que sus redactores, responsables de dictaduras militares brutales y de potentes oligarquías, hacen de sus intereses por la propiedad privada y por el sistema productivo capitalista el parámetro de lo que debe  valer como criterio cristiano».

Después de haber pasado décadas de batallas y contraposiciones, justamente la amistad entre los dos teólogos (el Prefecto de la Doctrina de la Fe y el que durante un tiempo fue perseguido por el mismo dicasterio doctrinal) alimenta finalmente una óptica capaz de distinguir los obsoletos armazones ideológicos del pasado de la genuina fuente evangélica que impulsaba muchos de los derroteros del catolicismo latinoamericano después del Concilio. Según Müller, justamente Gutiérrez, con sus 85 años (y que planea viajar a Italia y pasarse por Roma en septiembre), ha expresado una reflexión teológica que no se limitaba a las conferencias ni a los cenáculos universitarios, sino que se nutría de la savia de las liturgias celebradas por el sacerdote con los pobres, en las periferias de Lima. Es decir, esa experiencia básica gracias a la que -como dice siempre simple y bíblicamente el mismo Gutiérrez-  «ser cristianos significa seguir a Jesús». Es el Señor mismo, añade Müller al comentar la frase de su amigo peruano, quien «nos da la indicación de comprometernos directamente por los pobres. Hacer la verdad nos lleva a estar de parte de los pobres». 

Libro

Gianni Valente, el autor del artículo, es licenciado en Historia religiosa del Oriente cristiano,  periodista de la Agencia Fides y experto en asuntos religiosos. Colabora con la revista digital Vatican Insider del diario italiano La Stampa y con la revista de geopolítica Limes. Ha realizado diversos reportajes sobre la vida de las comunidades cristianas en China, Rusia y  países de América Latina y de Oriente Medio. Es autor de varios libros, entre ellos El profesor Ratzinger y Ratzinger en el Vaticano. Su más reciente libro  es Francisco, un papa del fin del mundo.Entrevistas y textos inéditos.

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EN MEDIO DEL ASOMBRO LO FUGAZ SE HIZO ETERNO… poema de ROMUALDO

junio 15, 2013 en 1:08 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comunicación y Cultura, JARDIN DE DELICIAS | 4 comentarios
Altamira, pintura rupestre

Altamira, pintura rupestre

EL ARTE

Los ciervos y las aves

detuvieron su vuelo

para siempre grabados

en las piedras inmóviles

Así llegó este ciervo

hasta estos ojos deslumbrados

así llegaron estas aves

a posarse en sus manos

En medio del asombro

lo fugaz se hizo eterno

tangible lo que era

solo el aire de un vuelo

L’ARTE

I cervi e gli uccelli

arrestarono il loro volo

per sempre incisi

sulle pietre immobili

Così giunse questo cervo

fino a questi occhi abbagliati

così giunsero questi uccelli

a posarsi sulle mani

In mezzo allo stupore

il fugace divenne eterno

tangibile cìo che era

solo l’aria di un volo

ALEJANDRO ROMUALDO

En:  Ni pan ni circo  (Né pane ne circo)  Traducción de Antonio Melis. Roma, Edizione Fahrenheit 451, 2002, p.114

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CLORINDA MATTO DE TURNER, MERCEDES CABELLO Y OTRAS ESCRITORAS , HOY EN EL CECUPE DE PARÍS

junio 12, 2013 en 1:18 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Noticias y demás... | 1 comentario

    LA HISTORIA DEL PERÚ  A TRAVÉS DE SUS MUJERES ESCRITORAS

CLORINDA               MERCEDES

Clorinda Matto de Turner                                          Mercedes Cabello de Carbonera

La actividad incesante  del Centro Cultural Peruano (Centre Culturel Péruvien) CECUPE  de París, esta noche está dedicada a  la presencia de las escritoras peruanas  en  la historia del Perú.  La nota que me hace llegar, la querida amiga y directora del Centro, Yolanda Rigault, señala que en gran parte la historia del Perú se  transmite citando las obras de escritores masculinos y, lamentablemente, se refiere  con  menor frecuencia a la contraparte femenina.  Por ello,  hoy miércoles 12 de junio, Luisa Ballesteros Rosas  profesora de literatura y civilización de América Latina en la Universidad de Cergy Pontoise,  hablará  en París  de autoras  peruanas, de sus escritos y   de hechos poco conocidos de la historia del país desde  Clorinda Matto de Turner, Mercedes Cabello Carbonera y  un vasto panorama.

La reunión se realizará  esta noche en   la  Maison de l’Amérique Latine (217 boulevard Saint-Germain, 75007 Paris)

Contacts :     www.cecupe.com

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PADRE GUSTAVO GUTIÉRREZ. TEOLOGÍA EN DIÁLOGO CON LA LITERATURA

junio 9, 2013 en 12:43 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea | Deja un comentario

Teólogo Padre Gustavo Gutiérrez y Profesor Ricardo Falla Carrillo, Director de los Estudios de Humanidades en la UARM

EXPOSICIÓN  QUE  PRESENTÉ  EN LA UNIVERSIDAD ANTONIO RUIZ DE MONTOYA  EL 04 DE ABRIL DE 2012 ,  CON OCASIÓN DEL CICLO   ‘TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN ENCUENTROS Y DESAFÍOS’ , texto  posteriormente publicado con ligeras variantes en la Revista Páginas   Nº 229, marzo de 2013

HABLAR DE DIOS  DESDE LA LITERATURA

En primer lugar, quiero agradecer al Programa de Humanidades de la UARM,  la invitación a participar en esta jornada que me significa  un verdadero privilegio: Hablar de una persona  a la que no solo se admira por la brillantez de su pensamiento sino que se le tiene  enorme gratitud por la siempre  afectuosa  acogida y sabio magisterio a través de varias décadas.  Privilegio desafiante porque implica ingresar a aspectos de una disciplina  distinta  a las que frecuento.  Puesta en la tarea y aceptando los riesgos, lo que sigue es la presentación de algunos textos y autores en los que confluyen literatura y Teología de la Liberación,  observaciones que hoy adquieren connotaciones especiales al celebrarse en nuestro país, en abril,  el mes de las letras.

Padre Gustav Gutiérrez y Sonia Luz Carrillo

Padre Gustavo Gutiérrez y Sonia Luz Carrillo

Empezaré mencionando la amistad que Gustavo Gutiérrez, fino escritor, a la par que teólogo, ha sabido cultivar y cultiva con los artistas, en este caso con poetas, narradores y ensayistas. Hecho sugerente pues no se trata solo del lector sensitivo y atento sino que su lectura de las obras se ha visto enriquecida por la cercanía, las vivencias compartidas  y el intercambio de ideas. Desde muy joven amigo cercano de Juan Gonzalo Rose; posteriormente de Alejandro Romualdo, Washington Delgado  y de tantos otros poetas; lector acucioso y profundo de   César Vallejo; amigo cercano de José María Arguedas; lector  fecundo de José Carlos Mariátegui.  Amigo de Alberto Escobar, Antonio Cornejo Polar, Carlos Iván Degregori,  y de tantos otros.

LOS ENCUENTROS

LA TEMPRANA AMISTAD CON JUAN GONZALO ROSE

Es este un punto de partida para cumplir con lo que los organizadores de este conversatorio han denominado ‘encuentros’.  Poeta y teólogo mantienen  una prolongada amistad. Juan Gonzalo Rose, autor de poemas imborrables como”Epístola a Bartolomé de las Casas” del año 1968 (¡Ah miliciano del amor cristiano! / En nombre de mi pueblo te bautizo: / Fray hombre,/ Fray amigo, /Fray hermano”)  y de “La pregunta” de 1954;  poema  con que Gustavo abre, en 1986,  su Hablar de Dios desde el sufrimiento del Inocente: Una reflexión sobre el libro de Job,

Mi madre me decía:
si matas a pedradas los pajaritos blancos,
Dios te va a castigar;
si pegas a tu amigo,
el de carita de asno,
Dios te va a castigar.

Era el signo de Dios
de dos palitos,
y sus diez teologales mandamientos
cabían en mi mano,
como diez dedos más.

Hoy me dicen:
si no amas la guerra,
si no matas diariamente una paloma,
Dios te castigará;
si no pegas al negro,
si no odias al rojo,
Dios te castigará;
si al pobre das ideas
en vez de darle un beso,
si le hablas de justicia
en vez de caridad,
Dios te castigará.
Dios te castigará.

No es este nuestro Dios,
¿verdad mamá?

Acerca de la temprana amistad  que unió a estos admirables creadores, la hermana del poeta, en entrevista dada en noviembre del 2003,  narra algunos pasajes de la vida del escritor y responde a la pregunta de por qué  salió Juan Gonzalo del Colegio Claretiano, lo siguiente:

“De ese colegio lo sacan porque uno de los padres claretianos habló una vez defendiendo a Francisco Franco y Juan Gonzalo lo refutó acusando al dictador de asesino. Tendría unos 15 o 16 años. No era que le interesase en ese momento la política sino que él conocía que Franco había matado a García Lorca y para él, que le gustaba la poesía, no le quedó otra cosa que defender al poeta asesinado.”

El entrevistador inquiere ¿Qué hizo entonces? Y María Teresa narra:

“Después de ese incidente vino mi papá a Chorrillos, como director del colegio Eguren, donde Juan Gonzalo acabó su media. Allí conoce al padre Gustavo Gutiérrez y se hicieron amiguísimos. El padre Gutiérrez lo adoraba. Con el tiempo los dos se influyeron, eso lo reconoció mi hermano, en el tema político y religioso. Cuando muere Juan Gonzalo lo hace como cristiano.”  (Las edades, 2007)

Juan Gonzalo Rose

Juan Gonzalo Rose

En “La pregunta”, precursoramente se encuentra implícita  las nociones  contrapuestas del Dios castigador y el Dios amor, desarrolladas en la Teología de la liberación.

EXTENSO DIÁLOGO CON ALEJANDRO ROMUALDO

De  la cercanía a Alejandro Romualdo puedo dar fe. En el joven autor de La torre de los alucinados (1949), obra que lleva un epígrafe de Rilke: (“Mira, Dios, un recién llegado/ se aproxima, construyendo, a ti, que ayer, solo un niño era”)  los estudiosos advierten no solo la presencia de Rilke  sino temas de inmediatas connotaciones religiosas. Cercanía y coincidencias generacionales.  Es necesario remarcar que Gustavo Gutiérrez pertenece  a la brillante Generación de los años 50’ que tantos nombres ilustres aporta  a la cultura del país y que uno de sus más reconocidos poetas es Alejandro Romualdo.  En el año 1951, Xano, escribe:

“Dios en su temporal, pálido espejo/ humano se revela, está tan hondo/ tan brutal, amarrado a mi reflejo;/ ¡Animal humanísimo en el fondo! /… ¡Ay la humana figura en que lo agarro/ en que lo divinizo y lo constato / del espejo a la piel/ del sueño al barro!” (“Fondo común” En: Mar de fondo, 1951)

Como ha señalado Marco Martos, “En los años 50/52, la poesía de Romualdo se distinguirá todavía por una preocupación de orden religioso; la divinidad aparece hermanada con el hombre, y más aún, inventada por él. Después, en el poemario España elemental, el tema es el dolor por el sufrimiento del pueblo español.”

Romualdo,  más adelante, en En la extensión de la palabra de 1974, en variadas ocasiones aludirá a una religiosidad sin Dios. Libro que todavía  reclama una atención más dedicada. Romualdo que en el año 1977 y al lado de Gustavo Gutiérrez, afirmó de José María Arguedas que “no solo logró trazar un sentido de las letras y el pensamiento humano, sino lanzar y tatuar una visión del Perú contemporáneo” (Romualdo 1977:33)

Si nos preguntamos sobre la vinculación de los textos creativos con la teología, encontramos que la base  estos textos y el hablar de Dios que propone la Teología de la Liberación, está claramente establecida en  la postura estético ética   de los creadores literarios en defensa de la vida, la adhesión a los más desfavorecidos, a los humildes y ofendidos.

GUTIÉRREZ,  LECTOR DE VALLEJO

Vallejo

La poesía, nos dice Gustavo Gutiérrez, es un lenguaje privilegiado  para hablar de Dios. Y en la poesía de César Vallejo,  no solo encontrará  la fuente para  frecuentes citas  sino que le dedicará  un minucioso estudio. La naturaleza  icástica del  texto poético y, por ello, su papel revelador de realidades es puesto de manifiesto cuando afirma:

“La  poesía es un lenguaje privilegiado para hablar de Dios. … no es posible hablar de aquel que la Biblia considera el Amor y la Vida, si no con belleza. Diría que  hay un segundo aspecto, y es el que no hay nada más cuestionador que la poesía. Creo que Vallejo  hace eso con su poesía: una interpelación permanente al vivir humano, a la relación con Dios, a la sociedad a la que pertenece” (Gutiérrez 1993:117)

En su estudio acerca de la poesía de Vallejo, Gutiérrez advierte la que no toda referencia bíblica  puede denotar  una dimensión de esa naturaleza, por ello sobre la  concepción religiosa  de Vallejo precisa:

“Entiendo por dimensión religiosa de un texto, de un autor: lo que dice en referencia directa a Dios.. Todos sabemos, por ejemplo, que hay en Vallejo numerosas referencias bíblicas, muchas más de las que los estudios nos recuerdan, porque las más de las veces son implícitas. Sin embargo, me parece que estas referencias bíblicas no adquieren sentido religioso si no vamos a lo que me he permitido llamar el núcleo central. Por ello no llamaría dimensión religiosa a una mención bíblica si ella no está sostenida por una actitud del autor ante Dios” (118)

Con estos presupuestos el padre Gutiérrez, analiza el carácter universal de Vallejo a partir de la experiencia humana  más profunda y cuestionante del dolor. Y citando el poema “Los nueve monstruos” dirá: “Se trata de un dolor que no solamente es personal, sino que abarca la humanidad entera”. (119)

Sin embargo, esta exposición reiterada del sufrimiento  “alrededor del cual giran muchas imágenes y muchas intuiciones del poeta” (118) no anulan la esperanza. El sufrimiento “no elimina en Vallejo un hálito de esperanza, de alegría, de ganas de vivir”.  Señala luego la contradicción  que aparece en el poema “Voy a hablar de la esperanza” , “uno de los más dolorosos” del autor  de Poemas Humanos.

En este punto, el teólogo presenta una interesante distinción entre sufrimiento y tristeza. De esta última dice que “trae cerrazón, amargura”.  Y luego llama nuestra atención  sobre el poema “Los nueves monstruos”  donde se habla del crecimiento del dolor y sin embargo se repite “Hay hermanos muchísimo que hacer” en muestra inequívoca que  la voz que habla en el poema no se encierra en sí  misma sino que se abre a la solidaridad.

Desde la propuesta raigal de la Teología de la liberación, el amor  ante el que sufre  y el llamado al cambio por la acción solidaria, es leída  la poesía de César Vallejo. Poesía que ostenta también como rasgo distintivo  el reclamo, el cuestionamiento  humano a Dios por el sufrimiento. “Si tú hubieras sido hombre, hoy supieras ser Dios”.  Ya en Teología de la liberación, (1972: 262) Gutiérrez había relacionado estos versos, “doloroso reclamo” los llama, al tema de la obra cinematográfica de Buñuel, Nazarín.

La lectura de Gutiérrez a este verso que pudiera ser considerado una blasfemia, es sumamente esclarecedora:

“Hay un profundo reclamo –permítanme emplear la expresión técnica – de encarnación de Dios en este texto de Vallejo… En una perspectiva cristiana si comprendemos que Dios nos ama, es porque uno de nosotros nos amó. Podemos afirmar que Dios nos ama porque Jesús, el judío, el nazareno, nos amó. Es a través del amor de un ser humano que se nos revela el amor de Dios. Hay aquí, en Vallejo, aunque aparentemente en negativo, una intuición muy  profunda.

Permítanme decir que si ya el poema de Vallejo (creado a inicios del siglo pasado) era  extremadamente  interpelante, la  explicación del teólogo de la liberación (a fines del mismo siglo) lo es aún más.  La exigencia de amor  adquiere dimensiones más dilatadas. Cómo hablar de Dios sin el acompañamiento del amor en concreto. El amor universal  que hace que Gutiérrez recuerde y cite  el poema “Traspié entre dos estrellas” (“Amado el que tiene chinches/ amado  el que no tiene cumpleaños / amado el que lleva reloj  y ha visto a Dios”):

“Esas ‘bienaventuranzas’ son maneras de proclamar el amor por diferentes personas, amor por el pobre miserable, por el pobre pobre. Y aquí viene entonces el tema de la utopía: “Desayunados todos en una mañana eterna”

En los párrafos finales Gustavo Gutiérrez  señala que Vallejo habla de Dios “a partir de Dios hecho hombre, de aquel que llamamos Jesucristo. Y es por eso que ve en él al Dios – simultáneamente – que crea y al Dios que le duele el corazón”. Para el teólogo de la liberación, “Vallejo prefiere ver a un Dios que muere y que resucita”.  Y por ello la cita de “Masa” (Entonces, todos los hombres de la tierra le rodearon; /les vio el cadáver triste, emocionado;/ incorporóse lentamente, / abrazó al primer hombre; echóse a andar…). En palabras de Gustavo, “El amor da vida, vence a la muerte”.

Un punto  necesario de remarcar es el del respeto con el que Gutiérrez  se acerca a las obras literarias  y a sus creadores.  Nunca desde una postura didascálica sino con la actitud del lector atento y abierto  a lo que los textos y autores registran. Como lo advierte al inicio del trabajo sobre la concepción religiosa de Vallejo:

“quisiera decir que intento entrar  en el asunto con un gran respeto por las convicciones personales de este hombre. Creo que a ese nivel, el de las convicciones personales, hay umbrales que a nadie, salvo al interesado, le está permitido atravesar”. (Gutiérrez 1993:118)

Algo parecido responde al ser preguntado en 1977 acerca del suicidio de José María Arguedas:

“Ni condeno ni justifico. ¿Quién soy yo para justificar o condenar un acto muy difícil de explicar que se mueve a niveles de profundidad muy grandes? A esto aludía hace un momento cuando dije que hay umbrales que no podemos atravesar y este, para mí, es uno de ellos”.  (Gutiérrez 1977:69)


GUTIÉRREZ  Y ARGUEDAS

Calandrias

José María Arguedas es, sin lugar a dudas, el autor  literario más estrechamente vinculado a la Teología de la liberación y más citado por Gustavo  Gutiérrez. Como se recuerda, Teología de la Liberación. Perspectivas (1971) se inicia con una larga cita de Todas las sangres (1964). Más adelante, refiriéndose a la solidaridad concreta, el teólogo dirá: “La predicación de la palabra  sería vacía y ahistórica si pretendiera escamotear esta dimensión,  no sería el mensaje de Dios que libera, de aquel que se reintegra, como diría José María Arguedas” (Gutiérrez 1972: 348). Frases estas últimas tomadas del Último diario de El zorro de arriba y el zorro de abajo (1969).

Gutiérrez ha indicado de manera explícita que “En Arguedas hay ciertamente un proyecto de liberación, buscado a través de tanteos, pero con honda convicción y amor. Los años en que forjó su obra son particularmente efervescentes.  La búsqueda fue atormentada, porque fue hondamente vivida en la encrucijada de marchas y contramarchas históricas de un pueblo” (Gutiérrez 1990: 11)

La sintonía entre el narrador y el teólogo  es referida por el propio Arguedas en la carta que le dirige a Gustavo el 25 de agosto del 69, cinco días después del primer borrador de ¿Último diario?,  como refiere  Gutiérrez  en su ensayo sobre el narrador:

“Querido Gustavo: Creo haber terminado, aunque muy exabruptamente (sic) la novela. Tu tarjeta me llegó un día singularmente oportuno. Tuve días duros, muy duros. Ya habían empezado cuando nos vimos. Tu visita me hizo mucho bien. Con tus palabras que leí en Chimbote y más con el trato directo contigo, se fortaleció mi fe en el porvenir que jamás me falló ¡Qué bien nos entendemos y vemos, juntos, regocijadamente la luz que nadie apagará! Saludos a César (Arróspide) Un abrazo, José María” (Gutiérrez  1990:24)

En el plano del lenguaje, César del Masto ubica esta cercanía  desde la postura ética: “el lenguaje de las obras del novelista y del teólogo interpela al lector porque nace de una profunda capacidad para hacer suyos y decir, con ‘sangre y no solo por profesión’ los sufrimientos y las esperanzas de los últimos. Gracias a que comparten un mismo mirador que los hace ver la historia y dar testimonio de ella desde el lugar de los pobres, la literatura de Arguedas y la teología de la liberación cuestionan la conciencia del lector desde las heridas de un país…”.

Aunque en las anteriores obras de Arguedas – como bien lo demuestra el estupendo ensayo de Gutiérrez Entre las calandrias– se había ido esbozando la distinción entre el Dios inquisidor  y el Dios liberador, es en el Zorro de arriba y el zorro de abajo, especialmente en el capítulo final  y en el Último diario, donde esta se proclama de manera definitiva.

“Es mucho menos lo que sabemos que la gran esperanza que sentimos, Gustavo? ¿Puedes decirlo tú, el teólogo del Dios liberador, que llegaste a visitarme aquí, a Lorena 12 75, donde estuvimos tan contentos a pesar de que yo en esos días ya no escribía nada? Claro; yo te había leído en Lima esas páginas de Todas las sangres en que el sacristán y cantor de San Pedro de Layhuaymarca, le replica a un cura del Dios inquisidor, le replica con argumentos  muy semejantes a los de tus lúcidas y patéticas conferencias pronunciadas, hace poco, en Chimbote” (Arguedas 1969:285)

Sobre la circunstancia en la que Arguedas le hace conocer el mencionado pasaje de Todas las sangres, Gustavo Gutiérrez narra que fue en 1968, en presencia  de C. Arróspide, “José María nos leyó estas páginas…diciendo con cierta picardía “lo siento, pero ya había escrito esto antes de tus conferencias en Chimbote” (Gutiérrez 1990: 84)

El trabajo de Gutiérrez sobre Arguedas, por la importancia de los datos que aporta amerita  un abordaje independiente que excede los propósitos de esta jornada. Sin embargo, no quiero dejar de mencionar lo señalado por el poeta Washington Delgado en el Prólogo de la obra:

“Hay escritores que son religiosos y escritores que no lo son, independientemente de sus convicciones personales… César Vallejo y  José María Arguedas se apartaron de la iglesia católica y no asumieron ningún credo, pero ambos son religiosos…. Vallejo ha escrito: ‘Yo no sufro este dolor como católico, como mahometano ni  como ateo. Hoy sufro solamente. Si no me llamase César Vallejo, también lo sufriría’. Asimismo escribió Vallejo: ‘Amado sea aquel que tiene chinches/ el que lleva un zapato roto bajo la lluvia,/ …el animal, el que parece un loro/ el que parece un hombre, el pobre rico/ el pobre pobre, el pobre miserable”. Esa es la religiosidad de César Vallejo. Esa es también la religiosidad de José María Arguedas.  Puede ser una religiosidad sin Dios, pero tiene un centro de divino: la angustia íntima y el intenso amor al prójimo. Nadie mejor que Gustavo Gutiérrez para estudiarla, comentarla y explicarla” (Delgado 1990: XV- XVI)

Muchas son las frases de Gustavo Gutiérrez, en su ensayo Entre las calandrias, que van han centro del mensaje arguediano. Elijo a estas por considerarlas plenas de sugerencia  para las tareas del presente y futuro:

“Arguedas escribe a partir de una estirpe capaz, tal vez, de darle unidad e identidad a un país dislocado y desgarrado, estableciendo en él una fraternidad de los miserables” (1990:3-4)

Frases que leemos 22 años después de publicadas y que me llevan a otra afirmación del autor en la misma obra, cuando hablando de la necesidad de continuar el estudio de la cuestión en Arguedas, señala: “Una visión de la vida fijada en el pasado se cierra en última instancia a la visión cristiana. La fe cristiana implica abertura al futuro, dinamismo histórico, fe en el porvenir”.

A más de cuarenta años  de  publicado  Teología de la liberación. Perspectivas, estamos ya en ese ‘porvenir’. En el trayecto Gustavo Gutiérrez, doctor Honoris Causa de multitud de universidades del mundo, miembro de la Academia Peruana de la Lengua desde 1995, ha recibido el merecido amplio reconocimiento que lo ubica como uno de los teólogos más influyentes del siglo XX y lo que va del XXI,

“Por su coincidente preocupación por los sectores más desfavorecidos y por su independencia frente a presiones de todo signo, que han tratado de tergiversar su mensaje, el jurado considera que Gustavo Gutiérrez y Ryszard Kapuscinski son dos modelos éticos y admirables de tolerancia y de profundidad humanística. Oviedo, 30 de abril de 2003 (Acta del Jurado.  Premios Príncipe de Asturias Comunicación y Humanidades 2003)

A inicios del presente siglo, Gustavo nos siguió invitando – como lo hace persistentemente – a la esperanza; Cuando el departamento de Teología de la PUCP lo nombró Profesor Emérito, en el 2004, nos dijo citando una vez más a Arguedas:

“Es un tiempo que se puede convertir en un horizonte de esperanza, en una afirmación de libertad, de ruptura  con la idea explícita o implícita de un destino inexorable. En este marco debe colocarse la inteligencia de la fe en el Dios de la vida, de su reino y si justicia. Y no solo   la teología, el conocimiento en general. Un conocimiento comprometido con un país impaciente por realizarse, como decía José María Arguedas.” (Gutiérrez  2004: 47)

 

COMENTARIOS FINALES

Lejos del contexto de mediados del siglo pasado, en el que el pensamiento y el arte se encontraban influidos de la noción liberadora en América Latina, y la literatura jugaba un papel importante en el registro de una dimensión axiológica problematizando las situaciones de inequidad, mientras anunciaba  el cambio de estructuras, el panorama hoy presenta nuevos desafíos  que tienen  que ver con las características del espacio desde el que se enuncia el texto literario y las particulares y complejas condiciones de la difusión, distribución  e interpretación.

De un lado,   la realidad contemporánea pone de manifiesto – cada día con más fuerza y extensión-   el individualismo asociado a visiones de mundo marcadas por el  escepticismo y la levedad de las experiencias humanas. Circunstancia en la que se constata la fragilidad de proyectos personales o de compromisos para con la sociedad en el contexto de un desarrollo tecnológico nunca antes visto y que puede entrañar el peligro de la estrechez de una lógica tecnológica excluyente de una perspectiva teleológica (negación del pasado y aceptación de un presente efímero como única realidad) y lo que sería más grave con pérdida de la perspectiva ética. En esta época los creadores deben lidiar con  la indiferencia. No solo respecto al tema religioso o de Dios sino con todos los llamados “grandes relatos”.

Sin embargo, este tiempo que  como señala Umberto Eco, está signado por la falta de solidaridad y ve “hordas desheredadas que salen a tocar, a veces con violencia, a las puertas del bienestar, el hambre de continentes enteros, nuevas e incurables pestes, la destrucción interesada de suelos…” (Eco 2006: 28-29) también presenta el surgimiento de interesantes rasgos  de nuevas sensibilidades –  sobre todo entre los más jóvenes-  atentas  a temas   tales  como una efectiva igualdad  entre los seres humanos; condena de las exclusiones; , preocupación por el destino del planeta, necesidad de empleo digno, etc.  Sensibilidad que se expresa en la obra de  los creadores, y tiene que ver, como a lo largo de la historia, con la capacidad o el sentido del asombro  y  la solidaridad  con todo lo humano, especialmente, con los seres  más desvalidos:

El trabajo con la palabra  desde siempre ha registrado  en imágenes  reflexiones que trascendiendo la literatura, significan  un  compromiso raigal de quien la construye  con su ser íntegro  en relación consigo y con los otros.  El arte,  la literatura – se lo proponga  o no  el creador –  tiene una dimensión  ética,  que  muchas veces se  constituye en una suerte de religiosidad laica.   La poesía, por ejemplo, intenta llegar a las esencias que reordenen el caos  y con frecuencia profetiza en el sentido que interpreta las aspiraciones o los clamores de una época en el sentir individualizado.

La conciencia de la fragilidad de la vida y las preguntas que suscita conduce a consideraciones más allá de la materialidad. En estas circunstancias el sentido religioso coincide con un compromiso radical con la vida. Para Luigi Giussani  el sentido religioso  está en esas emociones inteligentes y dramáticas, además inevitables, aunque el clamor o la obtusidad  de la vida pretenda acallarlas… y para quien está comprometido con la problemática de la vida, el sentido religioso es el compromiso con la vida entera. (1998: 72)

Una tarea para posteriores estudios  podría ser  auscultar las nuevas formas en al que, en la sensibilidad de nuestros días se manifiesta el espíritu de’ la calandria consoladora’ y  del ‘Dios liberador’  y abordar, asediar con ese propósito los textos literarios producidos en las últimas décadas  convencidos que la Palabra  puso su tienda entre nosotros. Y continúa su fecunda tarea.

FUENTES

Arguedas, José María (1969) El zorro de arriba y el zorro de abajo. Lima, Losada

Delgado, Washington. (1990) Prólogo a Entre las calandrias. Un ensayo sobre José María Arguedas. Gustavo Gutiérrez. Lima, Centro Bartolomé de las Casas y CEP,

Del Masto, César. (2011) “Golpear como un río la conciencia del lector. JMA y la teología de la liberación”. En Revista Páginas Nº 223. Lima; Centro de Estudios y Publicaciones pp. 38-49

Eco, Umberto y Martini, Carlo María. (2006) ¿En qué creen los que no creen?. México, Taurus . Decimoprimera reimpresión.

Gutiérrez, Gustavo. (1972) Teología de la liberación. Perspectivas. Salamanca: Sígueme

———————-, Romualdo Alejandro y Escobar, Alberto (1977) Arguedas: Cultura e Identidad Nacional . Lima, EDAPROSPO

——————– (1990) Entre las calandrias. Un ensayo sobre José María Arguedas. Lima, Centro Bartolomé de las Casas y CEP,

———————- (1993)  “La concepción religiosa de Vallejo”. En Intensidad y altura de César Vallejo. Autores Varios, Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú.

———————- (2004) “Entre la experiencia y la esperanza en el Perú”. En:  Cuadernos del Archivo de la Universidad, Nº 35. Lima, PUCP

Guissani, Luigi. (2005) El sentido religioso. Lima: Fondo editorial UCSS-Encuentro.

FOTOGRAFÍA:  Padre Gustavo Gutiérrez  y Coordinador Académico del Departamento de Humanidades  de la UARM, Profesor Ricardo Lenin Falla C.

EN CASO DE USAR LA INFORMACIÓN , SE  RUEGA CITAR LA FUENTE

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XVI SEMINARIO TALLER DE INVESTIGACIÓN 2013 EDGARDO RIVERA MARTÍNEZ. Facultad de Letras y CCHH. UNMSM

junio 5, 2013 en 2:12 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Noticias y demás... | Deja un comentario
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FLCCHH

 La Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM, a través de su Unidad de Investigación,  ha organizado el XVI Seminario Taller de Investigación que se  realizará en el auditorio de la Facultad (Ciudad Universitaria) durante los días 6 (jueves) y 7 (viernes) de junio de 2013, entre las 9:30 de la mañana  y 7:00 de la noche

 Este año el Seminario Taller lleva el nombre de Edgardo Rivera Martínez, en homenaje al notable narrador e investigador sanmarquino,  y en él se evaluarán los resultados de las investigaciones desarrolladas en el año 2012 y se discutirá acerca de los Programas y Líneas de Investigación que se ejecutan  en la Facultad a través de sus tres Institutos de Investigación.

PROGRAMA

JUEVES 6 DE JUNIO 

9:30 a.m. a 9:45 a.m.   Presentación del XVI Seminario Taller

Dr. Jorge Valenzuela Garcés

Director de la Unidad de Investigación.

Dr. Antonio González Montes

Responsable  del XVI Seminario Taller de Investigación.

9:45 a.m. a 10.00 a.m.   Inauguración

Dr. Bernardino Ramírez,  Vicerrector  de Investigaciones de la UNMSM

10.00 a.m. a 11.20 a.m.  Mesa  Redonda 1: Estudios andinos 1

Isabel Gálvez Astorayme de Gálvez: La metáfora en el quechua ayacuchano: un estudio semántico-cognitivo

Emérita Escobar Zapata: Sistema fitonímico de los pueblos de Tupe y Cachuy. Un estudio etnolingüístico

Felipe Huayhua Pari: Variación dialectal del aimara de la selva de Puno (San Juan del Oro)

Félix  Quesada  Castillo: Complementación en el quechua de Sihuas

11.20 a.m. a 12.00  m. Mesa  Redonda 2: Interculturalidad

Silvestre Zenón Depaz Toledo: Filosofía e interculturalidad en Gamaliel Churata

Dorian Espezúa  Salmón: ¿Cuántos y cuáles son los proyectos lingüísticos en la literatura peruana?

12.00 m. a 1.00 p.m. Mesa  Redonda 3: Estudios amazónicos

Óscar Victorino Coello Cruz: Onomástica trasandina en El marañón (1578) de Diego de Aguilar y de Córdova

Pedro Manuel Falcón Ccenta: El castellano de migrantes indígenas bilingües amazónicos en Lima metropolitana.

Lilia Salomé Llanto Chávez: Esquemas cognitivo-semánticos de los sistemas de cuantificación no definida en quechua y asháninca

1.00 p.m. a 3.00 p.m. Refrigerio

3.00 p.m. a 3.40 p.m. Mesa  Redonda 4: Estudios andinos 2

Santiago López Maguiña:Puntos de vista, semi simbolismos y retórica en El zorro y el zorro de abajo

Mauro Mamani Macedo: Aproximación a un reconocimiento y visibilización de la literatura aymara peruana.

 

3.40 p.m. a 5.00 p.m.  Mesa  Redonda 5: Estudios Clásicos e hispánicos  (1)

Ana María  Gispert- Sauch Colls: Nociones básicas sintácticas del latín para acceder a textos clásicos.

Rosa Natalia Carbonel: Madurez sintáctica en los alumnos del primer y segundo año de secundaria del colegio estatal Antenor Orrego-Zárate.

Raymundo Casas Navarro: El dequeísmo: aspectos sintácticos y sociolingüísticos

5.00 p.m. a 5.30 p.m. Exposición: Estructura y dinámica de las teorías científicas

Óscar Augusto García Zárate: Deflacionismo, verdad y significado

5.30 p.m. 6.00 p.m.  Exposición: Estudios de problemas éticos y de filosofía política

Rosalía Quiroz Papa de García: Problemas éticos en la actividad científica, sanción al plagio y la piratería de obras literarias en Indecopi

6.00 p.m. a 6.40 p.m.  Mesa  Redonda 6: Estudios Clásicos e hispánicos  (2)

Marcel Martín Velázquez Castro: Formas de auto documento en el siglo XIX: la construcción de la subjetividad moderna en el Perú (1824-1879)

Agustín Prado Alvarado: La novela histórica en la tradición literaria peruana

6.40 p.m. 7.00 p.m.  Exposición: Comunicación y arte

Marino Bueno: Los mochicas y el uso de dibujos como medio de comunicación

 

VIERNES 7 DE JUNIO

9.00 a.m. 9.40 a.m. Mesa  Redonda 7: Estudios coloniales

Jaime Mariaza Foy: Teoría del paisaje en la pintura virreinal peruana de los siglos XVII y XVIII

Ricardo César  Falla Barreda: La representación ensayística del XVII: Buenaventura de Salinas, Diego de León Pinelo, Juan de Meléndez (segunda parte)

9.40 a.m. a 10.40 a.m. Mesa  Redonda 8: Estudios Clásicos e hispánicos  (3)

Jorge Antonio Valenzuela Garcés: Nuevas consideraciones sobre proyecto de la novela total de Mario Vargas Llosa

Américo Mudarra Montoya: Cuerpo, violencia y poder en  Los jefes de Mario Vargas Llosa.

Esther Teresa del Carmen Espinoza Espinoza: Campo intelectual y proyectos estéticos ideológicos en la literatura peruana de principios del siglo XX

10.40. a.m. a 1.00 p. m.  Mesa  Redonda 8: Estudios Clásicos e hispánicos  (4)

Marco Gerardo Martos Carrera: La poesía de Carlos Germán Belli: las sextinas

Guissela Joanne Gonzales Fernández: Configuración de corpus poético regional en la década del 50 en Arequipa y Cusco a partir de la obra de Edgar Guzmán Jorquera y Gustavo Pérez Ocampo

Camilo Rubén Fernández Cozman: El poema argumentativo de Washington Delgado

Sonia Luz Carrillo Mauriz:  Textos ensayísticos difundidos a través de diversos medios en el Perú del siglo XX, su contribución a la percepción del carácter heterogéneo de la sociedad nacional

1.00 p.m. a  3.00 p.m.  Almuerzo de camaradería

3.00 p.m. a 4.00 p.m.  Mesa Redonda 9: Arte Contemporáneo

Nada Leonardini Herane: Escultura peruana de la segunda mitad del siglo XX

Emma Patricia Victorio Cánovas de Zevallos: La agrupación Espacio en su propuesta programática (1947-1950)

4.00 p.m. a 6.00 p.m. Debate sobre los Programas y líneas de investigación de la Facultad de Letras

6.00 p.m.  Clausura  del XVI Seminario Taller de Investigación

Doctor  Raymundo Prado Redondez, Decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas

El ingreso es libre y se invita a  la comunidad universitaria. Los docentes Responsables de las investigaciones recibirán  un Certificado en su condición de Expositores. Los demás docentes  recibirán  el certificado de asistencia.

Tags: UNMSM ,  Facultad de Letras y Ciencias Humanas , XVI Seminario Taller de Investigaciones ,  Investigación San Marcos

MI POESÍA SEGÚN LUIS ALBERTO RATTO: “acerada voz,… palabra cortante, corta y cortada, nunca entrecortada”

junio 1, 2013 en 10:58 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Documentos, MI POESÍA SEGÚN ..., Miscelánea | Deja un comentario
Sonia Luz Carrillo y Luis Alberto Ratto. Lima, Asociación Nacional de Escritores y Artistas, ANEA, 31 de julio de 1979

Sonia Luz Carrillo y Luis Alberto Ratto. Lima, Asociación Nacional de Escritores y Artistas, ANEA, 31 de julio de 1979

1979

Hace seis años, en cuarenta menudas páginas, se nos presentó bullente Sonia Luz Carrillo, con versos que rompían todos los cristales de su entorno. Sin nombre propio tituló su primer libro de poemas, agitado y ferviente, en el que la luchadora social  que es Sonia Luz, agredía, incisiva, mordaz,  a los “burgueses diminutos” en muchas de las facetas que les son comunes: la esposa ideal (pág. 22), los concursos de belleza (pág. 31), los poetas de la aldea (24,32), convencida de que “A despecho de las buenas intenciones/ es inútil/ refaccionar paredes/ y techos/ sin remover los viejos/ e inservibles/ cimientos de mi casa” (pág. 25).

Poesía combativa la suya; crítica y desmitificadora se la llamó, no sin razón. De hecho, como ella misma se definiría en uno de sus poemas: “No/ de tenues rosas/ alelíes/ o cándidas violetas, /es mi aroma,/ni es mi voz/ ni mi música” (pág. 10). En una ruptura de lo  sicológicamente esperado para quienes quisieran asignarle a la mujer, también en poesía, el paciente papel de la silenciosa espera, insurgió su acerada voz, su palabra cortante, corta y cortada, nunca entrecortada.

Desde entonces ha continuado escribiendo poesía, paralelamente con sus actividades de periodista y de profesional de los medios de comunicación social, hecha al trabajo de traducir “la vida que pasa por mis manos”, en el preciso y necesario deslinde sobre los oficios con el que abría su primer libro de poemas.

Conciencia clara, pues, clara y temprana, de un quehacer que es razón de vida y en el que el poeta o poetisa (¿también tendrá  que sentirse la discriminación  hasta en estos términos?) o  poeta y poetisa se abocan a una sola realidad, la Poesía, presente siempre  en sus Poemas – plaqueta de 1976- o  en este  … y el corazón ardiendo , cuya aparición nos congrega esta noche.

Luis Alberto Ratto. Presentación del libro ...y el corazón ardiendo. ANEA, Julio 1979

Luis Alberto Ratto. Presentación del libro …y el corazón ardiendo. ANEA, Julio 1979

Es este un libro, en el buen sentido de la palabra, maduro; en él la reflexión  está presente, pero no para apagar el fuego sino para alentarlo a afrontar las contiendas en los día “furiosamente tristes” (Pág. 15). Así puede denominar ella a esta etapa negadora de un proceso revolucionario que concitó, hace algunos años, expectativas a nivel mundial y al que Sonia Luz  no fue ajena.

Un lustro ha transcurrido desde estas fechas hasta este desconcierto que hace más necesario “No callar” para lo cual hará falta “centrar el objetivo” y “modular el volumen” como sugiere el poema que abre el libro.

 Los puntos suspensivos con que inusitadamente inicia su título señalan la continuidad que para Sonia  significa la poesía, y también su posición con  ella y en ella ante la vida. No ha habido solución de continuidad, pues, en esta tarea que no se reduce a afición de domingo sino que constituye su razón de ser, su instancia última y primera.

El libro, como en toda progresión, retoma temas anteriores, para presentarlos con renovada perspectiva, e inserta otros nuevos que ha venido oteando al correr del camino. Una primera preocupación que salta a la vista es la búsqueda de la propia identidad, perceptible al modo de atenazante introspección y verificable en varios de los poemas: “permaneceré/ solo a mí/ parecida” (pág. 23), aun a riesgo de la propia soledad (pág. 13) dicho también angustiosamente en este Hai kai  realmente hermoso:

Hoy dentro de mí

Solo unos ojos

Asolándome (pág. 22)

 

Pero este mirar hacia adentro es lo que le permite, a costa de “mucho tiempo, mucho camino, mucha vida”, “distinguir la esencia de las formas” y sobre todo APRENDER LA AUDACIA DE SOÑAR LO POSIBLE, escrito así todo ello con mayúsculas en el poema “Balance a tiempo” (pág. 27) y lograr el “sólido soñar” de (el poema) “Firmemente en la tierra” (pág. 59).  Sí, soñar lo posible   es un razonado pie a tierra que preludia una serena asunción de las nuevas tareas y una  certera  visión del camino que agrupa a los  que:

…quemamos nuestras manos,

Los que tenemos el necesario optimismo

Los que no caemos en excesivo optimismo

Los que

Simplemente,  no desesperamos

Los que confía os en el curso de los ríos

Los que sabemos del tarde o temprano

En suma

Los que conocemos los clarísimos  designios

Por los cuales las plantas y los pueblos

Florecen (pág. 62  y última)

Esta clara conciencia de la madurez lograda a través del tiempo esplende en “El paso de los días” (17) y se hace huella perceptible y duradera en el “Poema cifrado”, aceptación sagaz y honda del sentido del tiempo “propicio al canto que reflexiona” (pág. 31-34).

Entre los temas recurrentes uno es el del hijo. En su primer libro se había dado entre otros, en ese inolvidable poema a su hijo Ricardo Lenin mientras llegaba, lograda síntesis de todo un acontecer vital, como solo puede lograse  mediante la decantadora propiedad de la síntesis que posee la mejor poesía (pág. 15); ahora en el recuerdo-homenaje a Rodrigo, el fugaz, prematuramente muerto; o en ese otro durante el “Tiempo de espera”  “En el que soy habitación/ y un corazón/n que crece”  y por quien siente – madre otra vez – “una nueva razón para la lucha” (pág. 56).

Sí, la lucha que Sonia Luz no ha abandonado y que la hace cantar al 19 de julio del 77 o mirar con sarcasmo el lenguaje de los medios. Es esta su posición  firmemente enmarcada  en una realidad que “nos astilla los ojos”, pero patria aquí, al fin, próxima y nuestra, que le da pie para escribir uno de los poemas mejor logrados del libro. Quisiera  leerlo entero en esta fecha de julio, tan propicia, por desgracia, a la hueca y chabacana palabrería patriotera con que se nos atosiga, más aún en este año infausto del 79; para que se vea cómo con tanta dignidad y hondura esa patria entrañable, lugar de las raíces más profundas, puede sentirse en verso sin cursilería:

 

CANTO AL ORIGEN, AL LUGAR DE LAS RAÍCES

Si algún día

Se me despoja de tus calles

Se me prohíbe recorrer

Tu perfil de guitarra

Si se me niega el derecho

A encanecerme

 A desgastarme

Entre tus piedras duras…

 

De qué color se tornará mi piel

Que no es de ningún otro

Que el que le da tu tierra.

Qué será de mi voz

Si es algo tuyo

Con el sonido y los acentos

Sólo por ti marcados

Cómo iba a vivir

Si no es en ti y contigo

Amada mía

Bella mía

Triste mía

Sonora y silenciosa

Patria

Tan urgida

Y tan cerca

y tan lejos

de lo claro. (pág. 41)

 

Son veinticinco  versos apenas, algunos de ellos bisílabos, y sin embargo, llegan a transmitir la sincera emoción  de lo sentido. Es que la verdadera poesía – y he aquí en este  libro una prueba palpable-  huye de los desarrollos ampulosos y circunscribe en la precisión sintetizadora, esencial, de los términos, el amplísimo contenido  de los conceptos y de su paralela acción evocadora.   Ha comenzado con un condicional: “Si algún día”  y tres reiteraciones referidas a castigo: “se me despoja…se me prohíbe…se me niega”;  la situación es hipotética  pero no improbable, al modo de “Si  España cae…”  vallejiano, que no fue solo un decir, como sabemos.  Qué contorno dramático adquiere entonces ése “si se me niega el derecho/ a encanecerme/ a desgastarme/ entre tus piedras duras”; al que han de seguir las preguntas para el supuesto de que tal cosa suceda:  “de qué color se tornará mi piel”.. “qué será de mi voz”…”cómo voy a vivir…” cuando piel, voz y vida son identificación plena con esa Patria Amada, Bella y Triste, pero suya, entrañablemente suya y tan urgida – a todas luces- de lo claro.

Creo sinceramente que es el ardido corazón, su rojo fuego el que surge en estas páginas y habla de una escritora cabal que marcha como diría Ricardo, su compañero, Contra viento y marea, con la antorcha encendida,  con voz propia ya, iluminando la vanguardia de nuestra mejor poesía, comprometida con su realidad y con su tiempo.

 

Lima, 31 de julio de 1979

Dr. Luis Alberto  Ratto Chueca

Dr. Luis Alberto Ratto

Profesor  en la Universidad Nacional  Mayor de San Marcos y Pontificia Universidad Católica del Perú. En la PUCP se  graduó como bachiller en 1951. En la Universidad de Salamanca, España, se doctoró  en Filosofía y Letras en 1954, con la tesis Las poesías del Príncipe de Esquilache, XII Virrey del Perú, ante un jurado integrado por  José María Ramos, Fernando Lázaro Carreter y Alonso Zamora Vicente. Es miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua.

Entre los años 1960 y 1968,  codirigió  con el poeta Javier Sologuren la Colección del Hontanar que editó diecisiete libros de poesía  de las Ediciones de La Rama Florida. En 1961, dirigió la colección Las Sumas Voces de tres poetas del Siglo de Oro español.

Sus estudios literarios han sido publicados en diversas revistas académicas y culturales tanto en el Perú como en el extranjero.  Ha ejercido el periodismo cultural en numerosas publicaciones.

TAMBIÉN VER: MI POESÍA SEGÚN JORGE NÁJAR (Dos entradas)

https://hablasonialuz.wordpress.com/2012/09/01/mi-poesia-segun-jorge-najar-en-callada-fuente-hace-un-ano/

 

https://hablasonialuz.wordpress.com/2015/12/10/los-interlocutores-en-callada-fuente-lo-cotidiano-y-lo-sacro-una-lectura-de-mi-poesia-por-jorge-najar/

 

…y el corazón ardiendo. MI POESÍA SEGÚN ALEJANDRO ROMUALDO

https://hablasonialuz.wordpress.com/2013/04/28/y-el-corazon-ardiendo-mi-poesia-segun-alejandro-romualdo/

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