CONGRESO INTERNACIONAL “POÉTICAS HISPANOAMERICANAS DE LOS SIGLOS XX y XXI. DE LA VANGUARDIA A LA POSMODERNIDAD” HOMENAJE A ESTUARDO NÚÑEZ HAGUE. Lima, Perú, del 21 al 23 de abril de 2014

abril 20, 2014 en 6:41 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario

AFICHE - CONGRESO POÉTICAS HISPANOAMERICANAS DE LOS SIGLOS XX Y XXI

CONGRESO INTERNACIONAL “POÉTICAS HISPANOAMERICANAS DE LOS SIGLOS XX y  XXI. DE LA VANGUARDIA A LA POSMODERNIDAD”. HOMENAJE A ESTUARDO NÚÑEZ HAGUE. Lima, Perú, del 21 al 23 de abril de 2014

PROGRAMA

LUNES 21 DE ABRIL

Lugar: Casa Museo Ricardo Palma

10:00 a. m.

Inauguración a cargo de Marco Martos Carrera, presidente de la Academia Peruana de la Lengua

Mesa 1: 10:30 a. m.

1. «El encuentro con el Nuevo Mundo y las incitaciones poéticas de la extrañeza»

Pedro Lastra (Academia Chilena de la Lengua)

2. «Edición extraordinaria, a medio siglo de una polémica»

Alberto Varillas Montenegro (Academia Peruana de la Lengua)

3. «La generación poética de los ochenta: tradición y ruptura»

Plinio Chahín (Universidad Autónoma de Santo Domingo)

Mesa 2: Lugar: Instituto Raúl Porras Barrenechea, 4:00 p.m.

1. «La escritura/deseo en la poesía de Violeta Barrientos»

Judith Paredes Morales (UNFV)

2. «Paradigmas estéticos neovanguardistas en la poesía de Juan Gonzalo Rose»

Nora Fataccioli Rubio (UNFV)

3. «El sentimiento gótico en Las inmensas preguntas celestes (1992) de Antonio

Cisneros»

Elton Honores (UNMSM)

Mesa 3: 5:00 p. m.

1. «Poéticas regionales: una mirada a la poesía de los 80 (Medina, García y

Gavidia) en La Libertad (Perú)»

Gonzalo Espino Relucé (UNMSM)

2. «El epigrama como dispositivo de enunciación en la poesía de Ernesto

Cardenal»

Eduardo Lino Salvador (UNMSM)

3. «César Vallejo: la injusticia ante la ley»

Juan Paredes Carbonell (Universidad Nacional de Trujillo)

Mesa 4: 6:00 p. m.

1. «Una aproximación a la poética de la ficción vargasllosiana»

Jorge Valenzuela Garcés (UNMSM)

2. «Elogio de la danza de José Ruiz Rosas, una lectura interpretativa»

Henry Rivas Sucari (UNSA)

3. «Las posibilidades de la crítica literaria actual»

Miguel Maguiño Veneros (UNMSM)

MARTES 22 DE ABRIL

Lugar: Instituto Raúl Porras Barrenechea

Mesa 5: 4:00 p.m.

1. «Una aproximación a la ontología de la poesía de Jorge Eduardo Eielson»

Dennis Lazo Ramos (UNFV)

2. «La representación del paisaje rural peruano en la poesía de César Vallejo.

Una relectura de Trilce (1922)»

Alejandro Mautino Guillén (Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo)

3. «El hedor del mundo muerto en Arte de navegar de Juan Ojeda»

Segundo Castro García (Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo)

Mesa 6:  5:00 p. m.

1. «Poéticas urbanas: la voz de lo diverso en la poesía de mediados del siglo XX»

Sonia Luz Carrillo Mauriz (UNMSM)

2. «Blanca Varela y el Zen: un encuentro inevitable»

Milagros de Vivanco Castro-Mendivil (PUCP)

3. «Búsqueda y hallazgos en la poesía de Roger Santibáñez»

Sigifredo Burneo Sánchez (Universidad Nacional de Piura)

Mesa 7: 6:00 p. m.

1. «Ética estética: la poesía de Carlos Germán Belli»

Inmaculada Lergo (Universidad de Sevilla)

2. «Primera aproximación a la zoopoética hispanoamericana: los casos de

Vallejo, Cisneros y Pacheco»

Rita Rodríguez Rocha (UNMSM)

3. «El marxismo gótico en los manifiestos de Xavier Abril»

Christian Elguera Olórtegui (UNMSM)

 

MIÉRCOLES 23 DE ABRIL

Lugar: Instituto Raúl Porras Barrenechea

Mesa 8: 4:00 p. m.

1. «Innovación y ruptura del lenguaje estético: aplicaciones de recursos

vanguardistas en la poesía de Luis de Rodrigo»

Miguel Ángel Barreto Quiche (UNFV)

2. «Pensamiento decolonial en Choza y Vida de Efraín Miranda Luján»

Edith Pérez Orozco (UNFV)

3. «Posmodernidad e industrias culturales en la poesía de Oswaldo Chanove»

Richard Leonardo (UNMSM)

Mesa 9:  5:00 p. m.

1. «Celebración de Jorge Eduardo Eielson: de la escritura visual a la escritura rítmica»

Lorena García Pizarro (UNFV)

2. «Romualdo, arte de la palabra o poética de la vida»

Ricardo Falla Barreda (UNMSM)

3. «La poliacroasis y el referente prehispánico en “Alturas de Macchu Picchu” de Pablo Neruda»

Camilo Fernández Cozman (Academia Peruana de la Lengua)

Mesa 10: 6:00 p. m.

1. «La presencia de lo divino (Theos) en la temática de la poética

hispanoamericana del siglo XX y XXI»

Willy Palomino Castro (Universidad Peruana Unión)

2. «La antropofagia de Oswald de Andrade como opción decolonial: utopía y

vanguardia en América Latina»

Armando Alzamora (UNFV)

3. «Gonzalo Rojas, práctica y teoría poética»

Marco Martos Carrera (Academia Peruana de la Lengua)

Homenaje a Estuardo Núñez Hague

7:00 p. m.

1. «La teoría literaria contemporánea en el Perú: la labor pionera de Estuardo Núñez»

Carlos García Bedoya Maguiña (UNMSM)

2. «Valoración crítica del Panorama actual de la poesía peruana de Estuardo

Núñez»

Américo Mudarra Montoya (UNMSM)

3. Intervención de Rodrigo Núñez Carvallo

Ceremonia de clausura

8:00 p. m.

Marco Martos Carrera, presidente de la Academia Peruana de la Lengua

Brindis de honor

INAUGURACIÓN:

CASA MUSEO RICARDO PALMA

Dirección: General Belisario Suárez 189, Miraflores

 

PONENCIAS Y CLAUSURA:

INSTITUTO RAÚL PORRAS BARRENECHEA

Dirección: Calle Colina 398, Miraflores

Teléfono: 619-7000 anexo 6102

TAGS:  Congreso Poéticas Hispanoamericanas ,  Literatura Hispanoamericana Lima 2014 ,  Homenaje Estuardo Núñez Hague

ROSARIO CASTELLANOS y ‘EL SEGUNDO SEXO’, OBRA DE SIMONE DE BEAUVOIR, A PROPÓSITO DE BETTY FRIEDAN.

marzo 16, 2014 en 1:43 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Rosario Castellanos

Rosario Castellanos

“Mujer que sabe Latín… no encuentra marido ni tiene buen fin” decía (dice) un refrán. Bajo la primera frase de esta provocadora sentencia, la brillante poeta y ensayista mexicana Rosario Castellanos, publica en 1973 un conjunto de ensayos dedicados a la obra de mujeres de distintos  países y lenguas. Al abordar los trabajos de la lideresa estadounidense Betty Friedan, Castellanos no encuentra manera más feliz de introducirnos a la obra de la autora de Mística de la feminidad (1963) que reseñando El Segundo sexo (1949), el hasta hoy influyente trabajo de la filósofa francesa Simone de Beauvoir.  Con ocasión de celebrarse en marzo el día que conmemora la larga batalla por la igualdad entre hombres y mujeres transcribo fragmentos de una y otra pionera del pensamiento sobre la condición de la mujer.

Aquí fragmentos de “Betty Friedan: Análisis y praxis” , de Rosario Castellanos:

“Cuando hace 20 años Simone de Beauvoir publicó en París su ensayo sobre El segundo sexo provocó un escándalo, al menos y tal como  ella lo consigna minuciosamente en sus memorias, nacional. Recibió cartas insultantes, fue objeto de burlas, apareció caricaturizada en los periódicos, se le anatemizó como a una proscrita.

¿Qué delito había cometido? Simplemente examinar, con la mayor objetividad y rigor científico posible, y con el soporte de una teoría filosófica,  un hecho que se había mantenido hasta entonces en el plano puramente natural: el hecho de ser mujer.

Simone de Beauvoir

Simone de Beauvoir

Simone de Beauvoir enfoca, por primera vez, el fenómeno desde una perspectiva que ya no es la de la fatalidad biológica, que ya no es la del destino  impuesto por las funciones corporales sino que es elección libre dentro del marco de una cultura. Y sobre esa elección influyó una serie de factores religiosos, morales, intelectuales tras de los que se enmascaraban  intereses económicos  y sistemas de explotación cuya eficacia dependía, en gran parte,  de la dosis  de dogmatismo que fueran capaces de segregar y de hacer absorber a quienes estaban girando alrededor de su órbita.

La tentativa de Simone de Beauvoir  por crear una conciencia de la realidad femenina y por hacer un inventario de las posibilidades de cumplimiento y de realización que presentan nuestras actuales circunstancias superó la barrera inicial de rechazo , para entrar en el terreno de la influencia. Una influencia que fue mucho más honda y revulsiva entre los hombres y que se ha filtrado con mucha más dificultad entre las mujeres. Porque temen contemplar su propia imagen y carecer de las fuerzas suficientes  para modificarla.

Más he aquí, de pronto, que 20 años después el foco de la preocupación sobre el tema se traslada de Francia a los Estados Unidos, donde pierde su carácter de individual y privado (tan propio del pensar latino, tan peculiar en la era de Gutemberg) para adquirir una dimensión colectiva. Aunque, desde luego, la encargada de  la formulación de las interrogantes y de la proposición de las respuestas sea una sola persona, portadora de esa otra gran ‘mayoría silenciosa’.

En Betty Friedan el problema del feminismo se manifiesta inicialmente como un malestar que casi podrías calificarse de visceral. Ella es una mujer norteamericana que encarna el ideal de la mujer norteamericana.

Betty Friedan

Betty Friedan

(…)
Como ante un complot, como ante un crimen, Betty Friedan medita: ¿A quién aprovecha la situación creada a partir de un espejismo y mantenida y difundida por todos los medios masivos de comunicación, por todos los instrumentos de propaganda? Y Betty Friedan responde, luego de hacer pesquisas, interrogatorios, encuestas: La mística femenina surge al final de la segunda Guerra Mundial y tiende, como meta inmediata, a eliminar a las mujeres que habían suplido en el trabajo a los hombres que se encontraban en  el frente. Se distorsionó la imagen de la career woman hasta hacerla repugnante y ridícula, mientras se exaltaba la figura de la mujer que hornea su propio pan, cose su propia ropa, teme a los ratones y no encuentra apoyo sino en el amplio y fuerte tórax  de un hombre. La mujer hiedra, la mujer parásito que se nutre de vitalidad ajena.

(…)

Cuando los magos de la manipulación de cerebros cubrieron esa primera etapa descubrieron un nuevo filón: la mujer hogareña era un ente consumidor por excelencia. Y la rodearon de productos sin los cuales no valía la pena vivir: aparatos, muebles, adornos.”

mujerquesabe

En, Mujer que sabe latín, (1era. Ed. 1973) 3era. Reimpresión, México, Fondo de Cultura Económica, letras mexicanas, 2001, pp. 116-120

Rosario Castellanos ((Ciudad de México, 1925 – Tel Aviv, 1974) Poeta, narradora y ensayista mexicana, reconocida como una de las creadoras más importantes de su país y el continente.  Licenciada y Magíster en  Letras por  la  Universidad Nacional Autónoma de México, realizó estudios de posgrado en   Estética y Estilística en la Universidad de  Madrid. Entre muchos cargos y distinciones, Castellanos fue  también Secretaria del Pen Club Internacional (con sede en París).  Fue Embajadora de México en Israel, murió en Tel Aviv el 7 de agosto de 1974  y sus restos reposan en la Rotonda de los hombres ilustres, en Ciudad de México.

segundo sexo

Como homenaje a la gran Simone de Beauvoir, dejo  un fragmento de la Introducción de:

El segundo sexo

a Jacques Bost.

Existe un principio bueno que ha creado el orden, la luz y el hombre, y un principio malo que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer.

Pitágoras.

Todo cuanto sobre las mujeres han escrito los hombres debe tenerse por sospechoso, puesto que son juez y parte a la vez.

Poulan de la Barre

NOTA: Este libro ha sido escrito durante los años 1948-1949. Cuando empleo las palabras ahora, recientemente, etc., me refiero a ese período. Ello explica también que no cite ninguna obra publicada después de 1949.

INTRODUCCIÓN

Durante mucho tiempo dudé en escribir un libro sobre la mujer. El tema es irritante, sobre todo para las mujeres; pero no es nuevo. La discusión sobre el feminismo ha hecho correr bastante tinta; actualmente está punto menos que cerrada: no hablemos más de ello. Sin embargo, todavía se habla. Y no parece que las voluminosas estupideces vertidas en el curso de este último siglo hayan aclarado mucho el problema. Por otra parte, ¿es que existe un problema? ¿En qué consiste? ¿Hay siquiera mujeres? Cierto que la teoría del eterno femenino cuenta todavía con adeptos; estos adeptos cuchichean: «Incluso en Rusia, ellas siguen siendo mujeres.» Pero otras gentes bien informadas -incluso las mismas algunas veces- suspiran: «La mujer se pierde, la mujer está perdida.» Ya no se sabe a ciencia cierta si aún existen mujeres, si existirán siempre, si hay que desearlo o no, qué lugar ocupan en el mundo, qué lugar deberían ocupar. «¿Dónde están las mujeres?», preguntaba recientemente una revista no periódica (1). Pero, en primer lugar, ¿qué es una mujer? «Tota mulier in utero: es una matriz», dice uno [TOTA MULIER EST IN UTERO: «Toda la mujer consiste en el útero». Para indicar que la mujer está condicionada por su constitución biológica.] Sin embargo, hablando de ciertas mujeres, los conocedores decretan: «No son mujeres», pese a que tengan útero como las otras.

Todo el mundo está de acuerdo en reconocer que en la especie humana hay hembras; constituyen hoy, como antaño, la mitad, aproximadamente, de la Humanidad; y {15}, sin embargo, se nos dice que «la feminidad está en peligro»; se nos exhorta: «Sed mujeres, seguid siendo mujeres, convertíos en mujeres.» Así, pues, todo ser humano hembra no es necesariamente una mujer; tiene que participar de esa realidad misteriosa y amenazada que es la feminidad. Esta feminidad ¿la secretan los ovarios? ¿O está fijada en el fondo de un cielo platónico? ¿Basta el frou-frou de una falda para hacer que descienda a la Tierra? Aunque ciertas mujeres se esfuerzan celosamente por encarnarla, jamás se ha encontrado el modelo. Se la describe de buen grado en términos vagos y espejeantes que parecen tomados del vocabulario de los videntes. En tiempos de Santo Tomás, aparecía como una esencia tan firmemente definida como la virtud adormecedora de la adormidera. Pero el conceptualismo ha perdido terreno: las ciencias biológicas y sociales ya no creen en la existencia de entidades inmutablemente fijas que definirían caracteres determinados, tales como los de la mujer, el judío o el negro; consideran el carácter como una reacción secundaria ante una situación. Si ya no hay hoy feminidad, es que no la ha habido nunca. ¿Significa esto que la palabra «mujer» carece de todo contenido? Es lo que afirman enérgicamente los partidarios de la filosofía de las luces, del racionalismo, del nominalismo: las mujeres serían solamente entre los seres humanos aquellos a los que arbitrariamente se designa con la palabra «mujer»; las americanas en particular piensan que la mujer, como tal, ya no tiene lugar; si alguna, con ideas anticuadas, se tiene todavía por mujer, sus amigas le aconsejan que consulte con un psicoanalista, para que se libre de semejante obsesión. A propósito de una obra, por lo demás irritante, titulada Modern Woman: a lost sex, Dorothy Parker ha escrito: «No puedo ser justa con los libros que tratan de la mujer en tanto que tal… Pienso que todos nosotros, tanto hombres como mujeres, quienes quiera que seamos, debemos ser considerados como seres humanos.»

De: Simone de Beauvoir, El segundo sexo, (1era. Ed.1949), Buenos Aires, 3era. Ed., Editorial Sudamericana, 2009 (Traducción de Juan García Fuente) pp. 15-16

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MUJERES PERIODISTAS. De los esfuerzos por el reconocimiento al tiempo de la responsabilidad compartida

marzo 9, 2014 en 1:09 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | 2 comentarios
Exposición en el Colegio de Periodistas de Lima. 8 de marzo 2014.   Sonia Luz  Carrillo.

Exposición en el Colegio de Periodistas de Lima. 8 de marzo 2014. En la mesa el Decano del Colegio de Periodistas, Max Obregón Rossi, periodista Luis Grados y  Sonia Luz Carrillo  en  uso  de la palabra.

Con motivo de conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, el Colegio de Periodistas de Lima llevó a cabo una serie de actividades.  En la ceremonia central, que contó con la presencia de distinguidas colegas periodistas,  fui invitada por el Decano del Colegio Profesional, periodista Max Obregón Rossi, a  dar una conferencia  que  reproduzco. 

Señor Decano del Colegio de Periodistas de Lima, señoras y señores miembros de  este Colegio Profesional, señoras y señores

Agradezco la invitación del Decano de la Orden, colega Max Obregón Rossi, para participar en esta ceremonia en  la que se recuerda el 8 de marzo de 1857, cuando en una fábrica textil de  Nueva York 110 mujeres murieron calcinadas. Reclamaban la reducción de su jornada laboral en 10 horas, el propietario incendió el edificio y les provocó la muerte. Posteriores luchas por reconocimiento e igualdad  laboral y cívica de las mujeres, condujeron a que en 1910, en Copenhague, surgiera  la idea de un día internacional el que finalmente fue fijado por las Naciones Unidas  en 1977 como el 8 de marzo en  recuerdo de la conquista lograda en esa fecha por Alejandra Kollontai, tras la Revolución de Octubre.

Conmemorando esta fecha compartiré con ustedes algunas reflexiones acerca de la presencia de las mujeres en el periodismo peruano  y también acerca de los desafíos que enfrenta actualmente el periodismo  en nuestro país.

Los medios de comunicación se han convertido en un referente importante- tal vez el más importante-  para la representación de la vida social.  Su estudio demuestra la necesidad de abordar la tarea  considerando las reformulaciones de pensamiento y acción que motiva la difusión de mensajes y sus indudables consecuencias en la colectividad con especial énfasis en la expresión de nuevos sujetos y sensibilidades. Y es que la comunicación es, indudablemente, el espacio en el que se libran las batallas por el reconocimiento.

Desde estas nociones, hace algún tiempo me interesó el fenómeno de la incorporación creciente de las mujeres a la actividad de comunicación. Realicé y publiqué un estudio que indagó sobre las características de su presencia y actuación.

Una las interrogantes del estudio era si la creciente incorporación de mujeres al periodismo, a la comunicación, había determinado cambios en la sociedad peruana en torno a la percepción de la acción de las mujeres. Otra pregunta era la incidencia del grado de profesionalismo alcanzado en el accionar de las comunicadoras, especialmente a partir de la creación o expansión de las facultades o escuelas de comunicación.

El estudio reveló, entre otros aspectos, que en aquel momento – inicios de la década de los 90’- si bien era una presencia que iba ganando en número, aprecio y reconocimiento, esta no se expresaba  en términos de liderazgo. Sin embargo, un tema interesante de resaltar es que las periodistas entrevistadas eran enfáticas en señalar  como valor diferenciado que la mujer periodista tenía un desempeño más ético respecto a sus pares varones y que existía, en su percepción,  más  facilidad para conectar con “el mundo de la vida” a la vez que mayor disciplina y responsabilidad.

Como era de esperarse, el estudio de los casos – a través de  entrevistas a profundidad-   puso en evidencia los obstáculos de orden cultural y de índole individual que frenaban sistemáticamente un mejor desempeño, las dificultades para tener igualdad en los honorarios y el acceso a cargos de dirección. Las situaciones difíciles  que provenían de la vida conyugal  o la existencia de hijos menores, etc. No obstante esto, era posible asegurar que continuaba produciéndose un cambio en la sociedad peruana respecto al acceso de las mujeres a diversos espacios profesionales.

Pero en este día  que es un día de la memoria, se impone que revisemos brevemente   la historia del periodismo  y la actuación de las mujeres. Ocasión para  recordar a las pioneras. Aquellas que desde fines del  siglo XIX e inicios del XX hicieron del periodismo, muchas veces al mismo tiempo que la literatura, el recurso para exponer su visión de la realidad y fueron abriendo camino a una nueva percepción de la mujer comprometida con los asuntos públicos. Imposible no recordar a Mercedes Cabello de Carbonera (1845-1909) y Clorinda Matto de Turner (1854-1909). Esta última de intensa actividad periodística tanto en Arequipa como en Lima al punto que la encontramos en el grupo de los que fundaran, en 1887, la revista El Perú Ilustrado.

Pioneras

Escritoras como María Jesús Alvarado, autora de numerosos artículos sobre educación, feminismo, indigenismo, que luego, durante el Oncenio de Leguía, sufrió cárcel y exilio por sus ideas sociales. Asimismo a las asistentes a las veladas literarias que reunían a mujeres periodistas, escritoras, bohemios y luchadores sociales. Entre ellas a Juana Manuela Gorriti, Josefa Messía, Clara de Buendía, Carmen Larriva, entre otras.

Los años 20 fueron decisivos para la formación de la conciencia moderna en el Perú. Algunas mujeres descubren su papel en la nueva sociedad industrial y empiezan a enjuiciar los valores y convencionalismos. Así, las primeras décadas del XX tendrán en Ángela Ramos y Magda Portal (poeta de la vanguardia) dos figuras importantes que hacen del periodismo la vía de sus propuestas sociales. Ambas amigas de José Carlos Mariátegui; la primera, autodidacta, escribió en El Comercio, El Tiempo, La crónica, Mundial y Amauta, entre otras publicaciones. Magda  Portal, poeta y política se dedicó al periodismo hasta los últimos años de su vida. Otras escritoras y periodistas contemporáneas de Mariátegui fueron Dora Mayer, María Wisse, Catalina Recavarren, Adela Montesinos y Emilia Romero.

A lo largo del siglo y a tenor de los cambios producidos por la modernización y  el crecimiento de las ciudades, la emergencia de nuevas actividades económicas y la expansión de la educación, las mujeres continuaron incorporándose a distintas labores. Entre ellas el periodismo al que llegan tanto desde la literatura como desde otras  profesiones  y diversas ocupaciones. Era, sin embargo, una presencia muchas veces eventual.

Individualidades destacadas y excepcionales de mediados de siglo XX fueron Elsa Arana Freyre, directora del suplemento “Siete días del Perú y del Mundo”, del diario La Prensa y Doris Gibson que en 1950, al lado de Francisco Igartua, fundó y condujo luego por largas décadas la revista Caretas. Sin olvidar a Maruja Venegas, homenajeada recientemente y que tuvo – y tiene – una larga labor educativa en la radio.

En décadas posteriores se encuentra ya de forma permanente mujeres en las salas de redacción. Mencionemos – con el riesgo que significa siempre citar y cometer involuntarias omisiones-  en forma breve  a  algunas periodistas en medios limeños – otro riesgo, consciente  como soy  de  la diversidad de situaciones en un extenso y multicultural país-  como Lupe Ormeño, Carmela Garcés, Sarina Helfgot, Ana María Portugal, María Teresa Nadramia, Alfonsina Barrionuevo. De los años 70’ mencionaré a Denis Merino, Maruja Barrig, Carmen Pitot, Sara Beatriz Guardia, Amanda Barral (que de relatora de noticias pasó luego a ejercer la jefatura de mesa en Panamericana); Jenny Vásquez Solís, Begoña Ibarra, Zoraida Portillo, Maruja Muñoz  y Rina Barea;  y las reporteras gráficas Antonieta Gamarra y Carmen Barrantes, entre otras  valiosas periodistas.   Aquí  debo referir que mi labor en distintas redacciones se inició en los primeros años de la década 70’ donde con frecuencia era la única o una de las pocas mujeres.

Hasta esos momentos los periodistas hombres y mujeres se habían formado en las salas de redacción de los diarios y de ahí habían pasado muchas veces a la radio y posteriormente a la televisión. No habían cursado la carrera de comunicaciones. Esta circunstancia generaba algunas tensiones entre periodistas prácticos y los egresados de comunicaciones.

En las últimas décadas del XX y lo que va del presente siglo, diversas  circunstancias tanto de orden socio-cultural  como empresarial y de orden tecnológico han ido modificando  el perfil de la profesión. Etapa en la que la  presencia de la mujer periodista, la comunicadora,  es tan amplia que sería muy largo – y extremadamente riesgoso-  mencionar nombres.

En torno al tema de la profesionalización, recordemos que la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica fue fundada en 1945 bajo la dirección de Matilde Pérez Palacios, una de las primeras parlamentarias peruanas; y en 1947 se creó la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En 1958 la Asociación de periodistas creó el Instituto Jaime Bausate y Mesa. El Instituto de Periodismo de la Universidad San Martín de Porres fue fundado en 1962.

Como anota Gargurevich, “En 1972 la Universidad Católica decidió cerrar la Escuela de Periodismo, inclinándose hacia la aplicación de las herramientas audiovisuales para la educación”. La Escuela de San Marcos en 1981 adoptó el nombre de escuela Académico Profesional de Comunicación Social. En 1972, la Universidad de Lima fundó su Facultad de Ciencias de la comunicación.

Con la existencia de estos centros de formación, un panorama distinto se comienza a apreciarse a fines de los años 70’ e inicios de los 80’. Las mujeres profesionales de la comunicación, aquellas que hacen del periodismo su proyecto de vida están más nítidamente presentes en los medios y muchas de ellas son egresadas de estos centros de formación.

La percepción que tienen de sí mismas y de su labor revelan su paso por las aulas. En el año 1994, cuando realizaba el estudio mencionado, repasé con mis entrevistadas algunos temas como características de la formación profesional, acceso a los medios y naturaleza de sus vínculos laborales, aspectos remunerativos y de expectativas profesionales, riesgos inherentes a la labor, ejercicio de la libertad individual, etc.

Como señalé hace un momento, una  conclusión a la que se pudo pude arribar en el estudio mencionado,  fue que, pese a la creciente  presencia de mujeres en los medios, ella aún no se manifestaba en términos de liderazgo. En años posteriores  vemos que aún no existe proporción entre la cantidad de reporteras y redactoras en los medios y su acceso a cargos de dirección.

Una sociedad con deficiente representación a través de los medios masivos de comunicación

De otro lado, pese a que el nuevo siglo ha traído la presencia de muchas mujeres en actividades socialmente importantes, el gran volumen informativo no registra una adecuada representación de la variedad y riqueza de esa participación.  Habría que preguntarse, por ejemplo, cuantas noticias tienen a las mujeres como importantes y valiosas  protagonistas en  los diferentes ámbitos de la vida social, intelectual, cultural, artística, científica. Cuántas noticias tienen a mujeres como enfoque central  y no solo en temas  relacionados a  escándalos, crímenes y otros hechos de violencia, enredos de farándula, entretenimiento, etc. 

Dicho esto, es indispensable reconocer  que hoy en el periodismo peruano  se observa una aguda crisis de representación de la sociedad peruana en su conjunto. A las características globales que ha adquirido la labor informativa, basada casi exclusivamente en la espectacularización y el escándalo se unen otros complejos inveterados problemas de exclusión.

Amplias zonas de la múltiple realidad nacional no son atendidas por los medios. Por eso creo firmemente que los temas de falta de reconocimiento y exclusión no pasan exclusivamente por la circunstancia de género.  Sabemos poco del país y mucho de la vida privada de algunos personajes intrascendentes.

De otro lado, creo indispensable recordar que desde la pasada década de los 90’ las fallas éticas se evidencian tanto en hombres como en mujeres periodistas. Difícil olvidar el accionar de un grupo de periodistas en los graves momentos de la dictadura que asoló al país durante la década oprobiosa de los años 90′. Problema complejo en el que intervienen factores tanto políticos, empresariales, como culturales, sociales e individuales.

Asimismo, no es posible obviar el hecho de que la labor de  comunicación, especialmente en medios audiovisuales, está fuertemente marcada por el “vedetismo” donde periodismo y farándula se confunden obstaculizando el surgimiento de auténticos liderazgos.

Es cierto que existen valiosísimas colegas en el ejercicio del periodismo en los diversos soportes. Ellas día a día con su labor, muchas veces mal remunerada y laboralmente inestable, van configurando la imagen de mujer profesional. Es cierto también que existe mucha gente  se proclama y es reconocida como periodista  sin estar preparada para tan delicada labor: crear sentido de lo social.

El periodismo atraviesa hoy una grave crisis de identidad. Mientras las informaciones desbordan en violento sensacionalismo y futilidad, la búsqueda de rentabilidad ha sustituido la noción de servicio. El valor Verdad, base del periodismo corre cada día mayor riesgo de convertirse en un concepto vacío. El despliegue técnico no ha ido a la par del aspecto profesional y deontológico que legitime la actuación del profesional periodista o comunicador, que le dé credibilidad ante los diversos públicos.

En esta  circunstancia cabe  preguntarnos ¿Estamos construyendo una sociedad moderna en la que vaya de la mano libertad con responsabilidad?  Ardua tarea para un Colegio Profesional.

Estas reflexiones han querido reseñar brevemente los esfuerzos por el reconocimiento y las responsabilidades compartidas. Están motivadas por la  renovada esperanza en un colegio profesional, el Colegio de Periodistas de Lima, y he creído necesarias presentarlas en este día que se conmemora la lucha por la dignificación de la mujer por un mundo de paz.


Muchas gracias.

Periodistas reconocidas por el Colegio de Periodistas de Lima. 8 de marzo 2014

Periodistas reconocidas por el Colegio de Periodistas de Lima. 8 de marzo 2014

Tags: Mujer+Periodismo . Día+Internacional+Mujer ,  Periodismo+en+el+Perú ,  Periodismo+Sociedad+Perú

COMUNICADO DE LA PRESIDENCIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE VENEZUELA: Construir la paz y evitar la violencia

febrero 22, 2014 en 1:34 am | Publicado en Comentarios diversos, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario

Venezuela. Foto The Guardian

Ante  la crítica situación que vive el país,  el pasado 14  de febrero la Conferencia Episcopal  de Venezuela emitió el siguiente comunicado.

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1.   Los Obispos de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana expresamos nuestra profunda preocupación por el creciente clima de tensión que ha caracterizado la vida nacional en los últimos días. Como pastores de la Iglesia manifestamos nuestro deseo de contribuir al fortalecimiento de la paz entre todos los venezolanos. Rechazamos cualquier tipo de violencia, tanto en las manifestaciones como fuera de ellas, así como los excesos en la represión de las mismas. Lamentamos la muerte de tres ciudadanos, la situación de salud de los heridos y el gran número de estudiantes detenidos. Expresamos nuestras sinceras condolencias a los familiares de los fallecidos.

2.         El derecho a la protesta pacífica, así como el derecho a la libertad de expresión e información, son valores sociales imprescindibles para el ejercicio de una auténtica democracia. Los que ejercen responsabilidades públicas deben garantizar el ejercicio de esos derechos, evitando el uso de medidas judiciales para amedrentar y castigar a los disidentes.

3.         Frente a los grandes desafíos de nuestro país en la lucha contra la inseguridad personal y la violencia social, y ante los graves problemas económicos que nos afectan a todos, la protesta contra el Gobierno es legítima y constitucional, pero debe ser pacífica. El recurso a la violencia como medio para imponer las propias posiciones, venga de donde venga, es moralmente inaceptable. Esta debe ser desterrada siempre tanto del lenguaje como de las acciones. Los grupos violentos deben ser desarmados y controlados por las autoridades policiales, en concordancia con la política de desarme. Exigimos una exhaustiva investigación y el castigo a los culpables en el marco de la Constitución y las leyes, observando el debido proceso judicial.

4.         Le corresponde, en primer lugar, a las diversas instancias del Estado atender los justos reclamos de los diversos sectores y ofrecer las condiciones mínimas para un diálogo social que permita superar los problemas sociales y económicos. Este diálogo se evalúa por los resultados; debe basarse en el respeto de las legítimas diferencias y tener como finalidad la búsqueda del bien común, que va más allá de los intereses de personas o grupos.

5.         Pedimos a los dirigentes de todos los partidos y agrupaciones, tanto sociales como políticas, que alienten a todos sus partidarios a contribuir con su conducta y sus palabras a bajar las tensiones, al reconocimiento de los adversarios y a la mutua reconciliación. Que sea firme y sostenido el propósito de construir la paz y evitar cualquier tipo de manifestación violenta que rompa la sana convivencia entre todos los ciudadanos.

6.         Pedimos a los directivos de los Medios de Comunicación Social y a los comunicadores sociales informar la verdad con objetividad y evitar la exaltación de la violencia.

7.         Rogamos a todos los sacerdotes mantener en las celebraciones litúrgicas y en toda ocasión la plegaria por “los líderes y por todos los constituidos en autoridad, para que podamos gozar de una vida tranquila y pacífica, con toda reverencia y dignidad” (1 Tm 2,2). Invitamos de igual manera a todos los católicos a elevar oraciones a Dios, Padre de todos, y a pedir la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, en favor de la reconciliación del país.

Emmo. Sr. Cardenal, Jorge Urosa Savino. Arzobispo de Caracas. Presidente de Honor de la CEV

Diego Rafael Padrón Sánchez, Arzobispo de Cumaná. Presidente de la CEV

José Luis Azuaje Ayala, Obispo de Barinas. 1° Vicepresidente de la CEV

Mario Moronta Rodríguez, Obispo de San Cristóbal. 2° Vicepresidente de la CEV

Jesús González de Zárate Salas, Obispo Auxiliar de Caracas. Secretario General de la CE

Caracas, 14 de Febrero de 2014

Fuente:  http://www.arquidiocesisdecaracas.com/iglesia_comu/popup_noticias/noticias_140214.html

Foto: Protestas en Venezuela. The Guardian.

Tags.  Crisis+Venezuela+2014  , Protestas+Venezuela+2014 , Conferencia+Episcopal+Venezuela

CARTA DE UNAMUNO A RUBÉN DARÍO, Homenaje en Salamanca el 22 de febrero.

febrero 19, 2014 en 10:49 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
Miguel de Unamuno por Miguel Elías, Salamanca, 2014

Miguel de Unamuno por Miguel Elías, Salamanca, 2014

Rubén Darío por Miguel Elías (146x114  Técnica mixta sobre lienzo) Salamanca, 2014

Rubén Darío por Miguel Elías (146×114 Técnica mixta sobre lienzo) Salamanca, 2014

El  18 de enero se conmemoró el nacimiento del poeta nicaragüense  Rubén Darío (Metapa, hoy Ciudad Darío, 1867) y el 6 de febrero su fallecimiento (León, 1916). Celebrando al más reconocido representante del Modernismo hispanoamericano, el próximo 22 de febrero en el Aula Unamuno de la Universidad de Salamanca, se llevará a cabo un encuentro organizado por la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad de Salamanca, la Sociedad de Estudios literario y Humanísticos de Salamanca y el Festival Internacional de Poesía de Granada, de Nicaragua.

Dando cuenta de esta actividad nos llega un artículo del poeta peruano-español, Alfredo Pérez Alencart, publicado en el portal de Salamanca Radio Televisión en el que explica  que en el acto se dará lectura, en la voz de José María Sánchez Terrones,  a  la  carta que Don Miguel de Unanumo  escribiera al conocer  la muerte del poeta nicaragüense.

El mencionado artículo difunde este preciado documento y el autor remarca su carácter de “hermosa ofrenda de don Miguel, … nota arrepentida de ciertos desdenes e ingratitudes hacia Darío.” Las ilustraciones se las debemos al pintor y profesor de la  Universidad de Salamanca, Miguel Elías.

Reproduzco con verdadero placer  el  valioso documento: 

Hay que ser justo y bueno…

¡Pauvre  Lelian! se dijo de Verlaine, y Rubén lo recordaba. ¡Pobre Rubén!, digo yo ahora. Porque este otro niño grande era también, como aquél, bueno, entrañadamente bueno. Débil, entrañadamente débil. No podía consigo mismo. Y paseó por ambos mundos su pavor ante el misterio y su insaciable sed de reposo para ir a morir junto a su cuna, él, el hombre de todos los países cuya patria no era de este mundo.

Conocí y traté a Rubén; no lo bastante. Conservo de él una docena de cartas, en algunas de las cuales se ve al hombre. Fue quien me llevó a La Nación, de Buenos Aires, en que colaboro hace años.

Quiero ahora aquí, como ofrenda al hombre, comentar una de esas cartas. Con esta lengua que el Demonio nos ha dado a los hombres de letras, dije una vez delante de un compañero de pluma que a Rubén se le veían las plumas —las de indio— debajo del sombrero; y él que me lo oyó, ni corto ni perezoso, esparció la especie que llegó a oídos de Darío. Y este, poco después, el 5 de septiembre de 1907, me escribía desde París: “Mi querido amigo: Ante todo para una alusión. Es con una pluma que me quito debajo del sombrero con la que le escribo. Y lo primero que hago es quejarme de no haber recibido su último libro. Podrá haber diferencias mentales entre usted y yo, pero…” No copio lo que sigue, pues no quiero aparecer haciéndome el propio artículo ante la muerte, aun fresca y palpitante de pena, del óptimo poeta y hombre mejor.

Seguía luego la carta así: “Mas yo quisiera también de su parte alguna palabra de benevolencia para mis esfuerzos de cultura”. Tampoco debo copiar lo que sigue, y que a mí se refiere, hasta que dice: “Y en cuanto a lo que a mí respecta, una consagración de vida como la mía merece alguna estimación”. ¿Alguna estimación? ¿Nada más que alguna estimación? ¡Noble Rubén! ¡Con qué dignidad, con qué nobleza se quejaba de una conducta que, en verdad, no debí haber para con él seguido!

La carta acababa así: “La independencia y la seriedad de su modo de ser le anuncian para la justicia. Sobrio y aislado en su felicidad familiar, debe comprender a los que no tienen tales ventajas. Usted es un espíritu director. Sus preocupaciones sobre los asuntos eternos y definitivos le obligan a la justicia y a la bondad. Sea, pues, justo y bueno. Ex todo corde, RUBÉN DARÍO.”

Han pasado más de ocho años de esto; muchas veces esas palabras de noble y triste reproche del pobre Rubén me han sonado dentro del alma, y ahora parece que las oigo salir de su enterramiento, aún mollar. ¿Fui con él justo y bueno? No me atrevo a decir que sí.  Quería alguna palabra de benevolencia para sus esfuerzos de cultura de parte de aquéllos con quienes se creía, por encima de diferencias mentales, hermanado en una obra común. Era justo y noble su deseo. Y yo, arando sólo mi campo, -desdeñoso en el que creía mi espléndido aislamiento, meditando nuevos desdenes, seguí callándome ante su obra. ¿Fue esto justo y bueno? No me atrevo a decir que sí.

Él, por su parte, no se calló ante la mía. Ante mi obra poética, quiero decir. Cuando publiqué mi primer volumen de poesías, lo mejor, sin duda, lo más cordial que sobre ellas se dijo, fue lo que dijo Rubén en un artículo de La Nación, bonaerense. No lo olvidaré nunca. Y las cartas que después me escribió fueron nobles, sinceras y dignas. Y es aquél óptimo poeta era un hombre mejor.

Le acongojaban las eternas e íntimas inquietudes del espíritu, y ellas le inspiraron sus más profundos, sus más íntimos, sus mejores poemas. No esas guitarradas que se suele citar cuando de su poesía se habla, eso de “la princesa está triste; ¿qué tendrá la princesa?” o lo del “ala aleve del leve abanico”, que no pasan de leves cosquilleos a una frívola sensualidad acústica; versos de salón sin intensidad ninguna. Porque el pobre Darío tuvo la triste suerte de todos los que de verdad remueven y ahondan y renuevan, y es que de lo suyo adquiera más pronta y extensa boga lo menos suyo y lo más flojo. Si me hubiera dejado guiar por lo que de él me recitaban los que decían admirarle más, no le hubiese leído nunca. ¡Fortuna grande que le conocí y descubrí al hombre, y éste me llevó al poeta! Al indio —lo digo sin asomo de ironía; más bien con pleno acento de reverencia—, al indio que temblaba con todo su ser, como el follaje de un árbol azotado por el cierzo, ante el misterio. Pues para él era el mundo en que erró, peregrino de una felicidad imposible, un mundo misterioso.

“Sea, pues, justo y bueno”. Esto me decía Rubén cuando yo me embozaba arrogante en la capa de desdén de mi silencioso aislamiento, de mi aislado silencio. Y esas palabras me llegan desde su tumba reciente ahora que veo llegar la otra soledad, la de la cosecha.

¡No, no fui justo ni bueno con Rubén; no lo fui! No lo he sido acaso con otros. Y él, Rubén, era justo y era bueno. Era justo; capaz, muy capaz de comprender y de gustar las obras que más se apartaban del sentido y el tono de las suyas; capaz, muy capaz de apreciar los esfuerzos en pro de la cultura que iban por caminos, los al parecer más opuestos a los suyos. Tenía una amplia universalidad, una profunda liberalidad de criterio. Era benévolo por grandeza de alma, como lo fue antaño Cervantes. ¿Sabía que él se afirmaba más afirmando a los otros? No, ni esta astucia de fino egoísmo ha­bía en su benevolencia. Era justo, esto es, comprensivo y tolerante, porque era bueno.

Aquel hombre, de cuyos vicios tanto se habló y tanto más se fantaseó, era bueno, fundamentalmente bueno, entrañadamente bueno. Y era humilde, cordialmente humilde. Con la grande humildad que, a las veces, se disfraza de so­berbia. Se conocía, y ante Dios – ¡y hay que saber lo que era Dios para aquella suprema flor espiritual de la indianidad— hundía su corazón en el polvo de la tierra, en el polvo pisado por los pecadores. Se decía algunas veces pagano, pero yo os digo que no lo era. No descansó nunca aquel su pobre corazón sediento de amor. No de amar, sino de que se le amase.

“Alguna palabra de benevolencia para mis esfuerzos de cultura”. Aún me resuena esta queja y reproche y demanda. ¡Que no era pedirme una limosna, no, no!, sino era pedirme una justicia. “Sea, pues, justo y bueno”.

Nadie como él nos tocó en ciertas fibras; nadie como él utilizó nuestra comprensión poética. Su canto fue como el de la alondra; nos obligó a mirar a un cielo más ancho, por encima de las tapias del jardín patrio en que cantaban, en la enramada, los ruiseñores indígenas. Su canto nos fue un nuevo horizonte, pero no un horizonte para la vista, sino para el oído. Fue como si oyésemos voces misteriosas que venían de más allá de donde a nuestros ojos se juntan el cielo con la tierra, de lo perdido tras la última lontananza. Y yo, oyendo aquel canto, me callé. Y me callé porque tenía que cantar, es decir, que gritar acaso, mis propias congojas, y gritarlas como bajo tierra, en soterraño. Y para mejor ensayarme me soterré donde no oyera a los demás.

¡Pobre Rubén! ¿Te llegarán tarde estas líneas de tu amigo que no quiere ser injusto ni malo? Nunca llegan tarde las palabras buenas Dicen que la hora de la muerte es la de las alabanzas. Pero si estas son sinceras y son justas, hasta vale la pena de morirse, porque ante Dios y los hombres resuenen las alabanzas sinceras y justas. ¿Por qué en vida tuya, amigo, me callé tanto? ¡Qué sé yo…! ¡Qué sé yo…! Es decir, no quiero saberlo. No quiero penetrar en ciertos tristes rincones de nuestro espíritu. Pero tú, pobre Rubén, me estás diciendo desde tu reciente tumba: “Sea justo con los otros, con todo-; sea bueno con los otros, con todos”. Pero…

De tal modo se tapa uno los oídos para no oír a los demás y que no le distraigan de sí mismo y le dejen así oír mejor la voz de sus entrañas, que acaba por no oírse ni a sí mismo. Y no comprende uno que esa voz que cree de sus entrañas es la voz de los otros, de aquellos a quienes no quiere oír, que por sus entrañas le llega.

Sí, buen Rubén, óptimo poeta y mejor hombre: éste tu huraño y hermético amigo, que debe ser justo y debe ser bueno contigo y con los demás, te debía palabras no de benevolencia, de admiración y de fervorosa alabanza, por tus esfuerzos de cultura. Y si Dios me da salud, tiempo y ánimo, he de decir de tu obra lo que —más vale no pensar en porqué—no dije cuando podías oírlo. ¿Lo oirás ahora? Quisiera creer que sí.

Hay que ser justo y bueno, Rubén.

FUENTE:

http://www.salamancartv.com/contributorpost/unamuno-en-voz-de-sanchez-terrones-rinde-homenaje-a-dario-y-en-su-propia-aula-dira-hay-que-ser-justo-y-bueno-ruben-entre-pinturas-de-miguel-elias/

También  ver:

EL CRISTO DE VELÁSQUEZ EN LA POESÍA DE MIGUEL DE UNAMUNO

http://hablasonialuz.wordpress.com/2007/04/01/el-cristo-de-velasquez-en-la-poesia-de-miguel-de-unamuno/

A  ESPAÑA  OTRA  VEZ

http://hablasonialuz.wordpress.com/2008/09/30/a-espana-otra-vez-xi-encuentro-de-poetas-iberoamericanos-en-salamanca/

Tags: Rubén+Darío , Miguel+de+Unamuno ,  Carta+Unamuno+Darío , Alfredo+Pérez+Alencart , Miguel+Elías , Universidad+de+ Salamanca

MAESTRÍA EN COMUNICACIONES EN LA DECANA DE AMÉRICA, ACREDITADA INTERNACIONALMENTE

febrero 18, 2014 en 5:59 pm | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario

letras

INGRESA  A  SAN  MARCOS  O  VUELVE  A  SAN MARCOS. LA MAESTRÍA EN COMUNICACIONES  EN  LA DECANA DE AMÉRICA, ACREDITADA INTERNACIONALMENTE, TE  ESPERA.

El  Posgrado sanmarquino en Comunicaciones, de la  Facultad  de Letras  y  Ciencias  Humanas,  te abre las puertas nacionales e internacionales – con el reconocido prestigio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos –  a un desempeño profesional y académico solvente y creativo, acorde a las nuevas prácticas impulsadas por los avances de la ciencia y la tecnología en un mundo multicultural.

La exigente  formación  que nos caracteriza,  y el exhaustivo análisis de casos, perfeccionan tus aptitudes para la Formulación de Proyectos y estrategias de Comunicación, Asesorías y Consultorías en organismos públicos y privados,  y te colocan  en óptima  posición  para el ejercicio de la docencia universitaria.

Acreditación  Internacional UNMSM:  Red Internacional de Evaluadores de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (RIEV-UDUAL)

INSCRIPCIONES HASTA EL 14 DE MARZO! 

Facultad de Letras y Ciencias Humanas – UNMSM
Ciudad Universitaria de la UNMSM. Av. Venezuela cuadra 34 – Lima 1
Teléfono: 452 4641 anexo 41 – 619 7000 anexo 2821 y 2834.
Telefax: 452 1166.
Correo electrónico: upglet@unmsm.edu.pe;    mcubillas_af@unmsm.edu.pe

La Facultad  de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM ostenta con orgullo el  Primer Premio Nobel de Literatura otorgado a un escritor peruano; es una de las Facultades  fundadoras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1551) y  en ella se han formado  personalidades que han aportado  a  la cultura nacional obras universalmente reconocidas. Pero es, sobre todo, un espacio abierto a la reflexión y creación de nuevos conocimientos a la luz  del acontecer y la sensibilidad de cada época.

La Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM ostenta con orgullo el primer Premio Nobel de Literatura otorgado a un escritor peruano; es una de las Facultades fundadoras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1551) y en ella se han formado personalidades que han aportado a la cultura nacional obras universalmente reconocidas. Pero es, sobre todo, un espacio abierto a la reflexión y creación de nuevos conocimientos a la luz del acontecer y la sensibilidad de cada época.

Requisitos para  postular  a  la  Maestría:

Poseer el Grado Académico de Bachiller en Ciencias dela Comunicación  y afines;  Ciencias Sociales;  Derecho y Ciencias políticas;  Educación,   entre otros  estudios humanísticos.

 TRÁMITES Y  COSTO:

http://letras.unmsm.edu.pe/index.php/admision-posgrado/requisitos-maestria

 

TAMBIÉN VER:

http://hablasonialuz.wordpress.com/2012/01/20/maestria-en-comunicaciones-en-la-universidad-nacional-mayor-de-san-marcos/

Tags: Maestría+Comunicaciones+UNMSM  , Posgrado+Comunicaciones+UNMSM , Facultad+Letras+San+Marcos

UCHURACCAY, 31 aniversario de la herida y homenaje conjunto del Colegio de Periodistas de Lima, ANP y FPP

enero 20, 2014 en 12:26 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario

Periodistas Uchuraccay

El 26 de enero de 1983 fueron asesinados  en la  localidad ayacuchana de Uchuraccay los periodistas peruanos Eduardo de la Piniella, Pedro Sánchez y Félix Gavilán de El Diario de Marka, Jorge Luis Mendívil y Willy Retto de El Observador, Jorge  Sedano de La República, Amador García de la revista Oiga y Octavio Infante del diario Noticias de Ayacucho. Con ellos también murieron el guía Juan Argumedo y el  comunero    Severino  Huáscar Morales. 

Han transcurrido 31 años y desde entonces  los  periodistas peruanos no han dejado de considerar  el caso como una herida abierta: Testigos e inculpados murieron sospechosamente a lo largo del proceso   y  las familias aterrorizadas huyeron a otras  localidades dejando despoblado  el  lugar.  Es por ello que  aspirando a  una auténtica democracia en la que la búsqueda de la verdad  no constituya   un riesgo de muerte para quien ejerce  la profesión,  un renovado Colegio de Periodistas de Lima, con la conducción del periodista Max Obregón  Rossi, la Asociación Nacional  de  Periodistas  y la federación de Periodistas del Perú realizarán un programa de actividades conjunto para recordar el 31 aniversario de la masacre de los Mártires  de  Uchuraccay. 

Según informa la nota de prensa, se trata de  una semana intensa de actividades a realizarse desde el  lunes 20 al domingo 26 de enero en  diferentes sedes institucionales y otros locales.

Programa

El  lunes 20 se inicia  el homenaje,  a partir de las 7 pm., con una muestra fotográfica, de diarios de la época y un conversatorio con los colegas Pablo Truel (Decano de Lima y director de El Observador cuando ocurrió la tragedia), Arturo Salazar Larraín (director de La Prensa entonces), Miguel Humberto Aguirre (integrante del staff de EFE en aquellos años) y Oswaldo Sánchez (presidente de la Asociación de Reporteros Gráficos en 1983).

Esta actividad se realizará en el local del Colegio de Periodistas, Avenida Canevaro 1474 en Lince. 

A lo largo de semana las actividades abordarán temas como el Derecho a la Información y la Pluralidad Informativa; el Caso Uchuraccay en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; el  viernes 24  a las 11:00 am., se llevará a cabo el foro “Entre la Noticia y la vida”.Plan de protección para periodistas, en el Auditorio del Museo del Tribunal de la Santa Inquisición, organizado por la ANP;  el domingo 26, a las 9:00 am., una Romería al Cementerio El Ángel, cuadra 16 de Jr. Ancash, seguida de una Misa de Honras  a las 11:00, en la Iglesia de Santo Domingo, Jr. Camaná 170 en el Centro Histórico de Lima. Las actividades culminan con una Sesión Solemne  en el local del Colegio de Periodistas de Lima, Av. Canevaro 1474, Lince. 

Horas antes de la tragedia: de izquierda a derecha De la Pinela, Mendívil, Retto, Sedano  y Amador García.

Horas antes de la tragedia: de izquierda a derecha Eduardo de la  Piniella, Jorge Luis Mendívil, Wlly Retto,  Jorge Sedano y Amador García.

 

VER:  http://desdeeltecho.blogspot.com/2012_01_01_archive.html

También ver: Jorge Luis Mendívil, el crimen fue en Uchuraccay

http://hablasonialuz.wordpress.com/2008/01/29/jorge-luis-mendivil-el-crimen-fue-en-ucchurachay

Tags: Crimen+Uchuraccay ,  Homenaje+Mártires+Uchuraccay , Colegio+Periodistas+Lima ,  Asociación+Nacional+Periodistas ,  Federación+Periodistas+Perú

REPORTE ANUAL DE HABLA SONIA LUZ. GRACIAS AMIGOS!

enero 2, 2014 en 2:58 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Reporte

Como cada año,  Wordpress me hace llegar  las cifras  de lectoría  y  preferencias producidas  a  lo largo del año.  En  esta  ocasión  y  pese  a  que  no he  dedicado  el tiempo  que en anteriores años  dedicaba  a la actualización del  blog,    las cifras  son  nada desdeñables  y eso  se lo debo  a ustedes  queridos lectores y lectoras.   Quedo  deudora  de  su gemtil compañía  a  lo largo  de 2013.  Feliz  Nuevo Año!
Aquí  las cifras.  Mil gracias!

BLOGBLOG

El  REPORTE ANUAL  se puede ver aquí
http://hablasonialuz.wordpress.com/2013/annual-report/  y  tiene  como Presentación  el  texto  que sigue
 

¡Números emocionantes!

El Museo del Louvre tiene 8.5 millones de visitantes por año. Este blog fue visto cerca de 130.000 veces en 2013. Si fuese una exposición en el Museo del Louvre, se precisarían alrededor de 6 días para que toda esa gente la visitase.

En 2013 hubo 47 artículos nuevos, aumentando el archivo completo de este blog a 838 artículos. Hubo169 imágenes subidas, ocupando un total de 46 MB. Eso es cerca de 3 imágenes por semana.

El día más movido del año fue abril 22   con 1.140     visitas.

El artículo más popular del día fue DÍA DEL IDIOMA, CERVANTES Y EL QUIJOTE A TIEMPO Y A DESTIEMPO. (Hasta el momento y desde  abril de 2008, este post ha sido visto  74,353 veces).

Tendría  que  agregar  que  hasta  el  momento de  escribir  estas líneas   las  visitas  totales al blog  suman  1.220.496!  (Un millón docientos veinte mil cuatrocientos  noventa y seis visitas).

Ente otros posts   muy   visitados  se encuentra, por ejemplo

LAS CAMPANAS DOBLAN POR TI. POEMA DE JOHN DONNE  que a la fecha registra  45,510 visitas.

Me  parece  muy  estimulante lo   que  el Informe  señala  en  torno  a la  procedencia de  los  visitantes:
” ¡Eso es un total de 119 países!
Países principales: Perú, México, y España”.

Es  muy grato  saber, por  ejemplo,  que  63   lectores  visitan  el blog  desde Australia,  32  lo  hacen desde  Rusia; de  EEUU, 6,814;  de Argentina,  9,489; de  Brasil 509; de  Alemania  436,  etc.

Tags: Habla Sonia Luz , Reporte anual del blog , Blog Sonia Luz Carrillo  ,  Actividad+blogs

ALEGRÍAS, ESPERANZAS Y AÑO NUEVO 2014

diciembre 31, 2013 en 4:11 pm | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Francisco  y   jovenes

“Quisiera desear a todos, a las personas y a los pueblos, una vida llena de alegría y de esperanza”, ha publicado en su muro de Facebook el Papa Francisco, remarcando así las dimensiones individuales y sociales de nuestras alegrías y esperanzas. Recuerdo que hace algunos meses , en una muy difundida entrevista, se le preguntó si era optimista y respondió algo digno de repetirse: “Más que optimismo, tengo esperanza”.
Me gustó mucho esa precisión. Creo particularmente en la altura y profundidad de la esperanza. ¡Alegre y esperanzado Año Nuevo!

COUFFON: EL INTERMEDIARIO, EL POETA, EL INEFABLE, homenaje a Claude por el poeta peruano Jorge Nájar, al que adhiero agradecida por su vida y obra

diciembre 19, 2013 en 11:45 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
Claude Coufon

Claude Couffon

COUFFON:

EL INTERMEDIARIO, EL POETA, EL INEFABLE

Un caso muy curioso dentro de la poesía francesa contemporánea acaba de apagarse. Claude Couffon ha muerto. Esta mañana, 18 de diciembre del 2013, me lo cumicó por teléfono la misma Elisa, su esposa. Ha fallecido en el Hospital de Caen, muy cerca de la localidad donde nació en 1926. Y al evocarlo se me viene a la memoria el primer poema con el que se abre Tarde o Temprano, su último libro: “Me hubiera gustado ser otro. / No aquél a quien se conoce / e incluso se reconoce. // Ser Bosquet o Sabatier. / Alberti o Neruda, / Louis Aragon o Paul Eluard. / O bien / tantos otros que ríen en sus barbas… // Pero yo sólo soy / -disculpen si me ufano- / aquél que todos llaman Couffon.”

EL INTERMEDIARIO

En 1976, a fines de noviembre, en los mingitorios de La Complutense descubrí una serie de garabatos con pretensiones de letrilla. Muchas de ellas estaban habitadas por la pretensión política, por el veneno de la envidia o simplemente por la más burda grosería. He aquí un ejemplo: “En París, cada bufón / tiene su Couffon.” Yo venía de Lima y estaba de paso hacia París. Antes de emprender el viaje había vendido toda mi biblioteca. Uno de los sectores más acariciados era la poesía de García Lorca y los documentos que lo acompañaban, entre ellos el mítico Granada y García Lorca de Couffon publicado por Losada, en Buenos Aires, en 1967. ¿Ven lo que quiero decir? ¿Calibran el volumen de la envidia? ¿Quiénes eran los bufones según el chistosito autor de esa canallada? Recordemos que hasta 1976 Couffon había traducido e introducido en el mundo del libro francés no sólo la poesía de García Lorca sino también la de Miguel Hernández, la de Rafael Alberti, la de Blas de Otero, la obra narrativa de Miguel Ángel Asturias, la ambición de Pablo Neruda y los cantos de Nicolás Guillén, entre otros. No vale pues la pena ocuparse de la naturaleza del autor del citado graffiti. Vale, sí, ocuparnos del intermediario, del passeur como dicen los franceses, una especie en vías de extinción dentro del universo literario, no sé si sólo francés, de nuestros días.

El otro chisme que se me viene a la memoria ocurrió en París, en el invierno de 1978. De vez en cuando me reunía con algunos amigos en el Café de la Ciudad Universitaria para hablar de nuestros afectos comunes: la política, el arte, la literatura y para intercambiar impresiones sobre la sociedad en la que nos encontrábamos. En esas sobremesas se me hizo familiar el nombre de Couffon. Las referencias lo presentaban como un profesor universitario, investigador y promotor de literatura en lengua castellana, tanto de éste como del otro lado del océano. Es la reencarnación de Midas, decían. Alguien, Dionisio o no sabían qué dios, le había otorgado el poder de convertir en oro todo cuanto tocaba en el mundo de las letras. Así decían. Pero más allá del aspecto externo de su trabajo, ¿quién era en realidad el personaje? La interrogación quedó sin respuesta durante algún tiempo hasta que llegué a conocerlo personalmente gracias a la mediación del poeta Armando Rojas. En las reuniones con Armando y Couffon saltó ante mis ojos la evidencia de que el personaje era dueño de un afilado sentido del humor, capaz de convertir en ángel al más pintado de los diablos. Desde entonces compartimos innumerables conversaciones, más de un Taller de Traducción en diferentes localidades de Francia, e incluso algunas aventuras de edición; por mi parte también he atizado el fuego de los comadreos de quienes encontraban inexplicable su obra de difusión de poesía, narrativa y ensayo en lengua castellana de los últimos cincuenta años.

En el mes de abril del 2002, después de haberlo hablado repetidas veces, en las pausas de los Talleres de Traducción dirigidos por Couffon, entre jóvenes aprendices de traducción, vinos blancos, ostras y bogavantes, llegamos a convenir fechas aproximadas para una serie de entrevistas sobre su aventura de intermediario en el mundo literario parisino. El domingo 21 de abril de ese año los electores franceses acababan de provocar un cataclismo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales eliminando de la confrontación al candidato socialista Lionel Jospin, para poner al representante de la derecha tradicional, Jacques Chirac, frente al ultra derechista Jean Marie Le Pen. El lunes por la mañana cuando descolgué el teléfono para llamar a su casa de Nogent sur Marne, Couffon parecía apesadumbrado y me dijo que una de las explicaciones del cataclismo había que buscarlas en el crecimiento de la inseguridad y la violencia que los socialistas no habían podido controlar. Así un asunto de policía urbana pasaba a convertirse en tema decisorio de las opciones políticas en Francia. Sin entrar en mayores discusiones fijamos para el día siguiente, martes 23, la fecha de nuestro encuentro. Eran las once de la mañana cuando me presenté en su casa. Couffon estaba afanado en enviar un fax para confirmar unas conferencias sobre Neruda. Por fin, a las doce del día, arrancamos con una entrevista que duró por lo menos tres horas.

La traducción como búsqueda de felicidad

En la conversación salía en claro que Couffon había conocido a casi todos los poetas españoles que sobrevivieron a los estragos de la guerra; salvo a Pedro Salinas, me dijo. Eso me llevó a preguntarle cuáles habían sido los criterios que le incitaron a traducir a unos y no a otros. Había intentado traducir la poesía de Jorge Guillén, me confesó, pero para sus gustos el resultado terminaba pareciéndose demasiado a la poesía francesa. No es que fuesen copias o algo similar, matizaba; todo lo contrario, sus poemas eran profundamente suyos pero, traducidos, resultaban siendo algo semejantes a los de Valéry, con ese estilo tan puro y profundo. En cambio el efecto que le produjo la poesía de Rafael Alberti fue fulminante. Lo leía y enseguida le salía la traducción con una melodía autónoma, sin necesidad de recurrir a artilugios. Y eso, creía, se debía a que ambos, él y el traducido, tenían una sensibilidad muy cercana; esa cercanía era lo que le producía felicidad al traducir. En realidad estaba poniendo en práctica la norma superior de los traductores: traducir sólo lo que nos gusta. Naturalmente, reconocía Couffon, el poema traducido es como la interpretación de una partitura; puede haber numerosas traducciones de un mismo poema, como en música hay numerosas interpretaciones de una exclusiva partitura musical. Esa ha sido su norma: música y felicidad.

 

La traducción entendida al mismo tiempo como la búsqueda de una melodía esencial y la coincidencia de sensibilidades entre el autor y el traductor también se produjo en el caso de Nicolás Guillén y no así con José Lezama Lima. Con Nicolás las cosas se pusieron en marcha inmediatamente, me dijo. En cambio, con Lezama, pese al entusiasmo inicial, no fue así. Cuando apareció Paradiso, Lezama le pidió a Couffon que se ocupara de la traducción. Y el aceptó. Firmó incluso el contrato con la casa editorial Le Seuil. Tradujo el primer capítulo y lo publicó en la revista Lettres Nouvelles en un número consagrado a la literatura cubana. Pero después el buscador de felicidad se descolgó del texto. Me confesó incluso que no sabía qué hacer. Todo se le volvía difícil. Se pasaba horas en la traducción de 20 líneas. Y no veía ninguna salida. Dejó las cosas a un lado a la espera tal vez de alguna iluminación en otro momento. Pero la iluminación no llegaba. Entre tanto, como el tiempo pasaba, en la editorial comenzaron a preguntarse qué ocurría, por qué no recibían la traducción. Y Couffon siempre contestaba que la novela era larga, muy larga. En realidad él no había avanzado más allá del primer capítulo. Comenzaron entonces a formarse grupos de presión para que otra persona se ocupara de la traducción. Sin embargo, cuando se revisa recientes antologías de poesía cubana en francés preparadas por Couffon nos encontramos siempre con poemas de Lezama. Lezama está siempre bien servido. Es imposible no incluirlo, me dijo, si se quiere una antología equilibrada y en acorde con la realidad literaria.

 

El fenómeno de la empatía ocurrido con García Lorca, Alberti,  Nicolas Guillén se produjo también con Miguel Ángel Asturias. ¿Cómo ha hecho para identificarse con gente tan diferente?, le pregunté ese día. La respuesta fue fulminante: Todos los hombres somos dobles o triples y a veces más. Dentro de una persona cohabitan diferentes sensibilidades. Pero lo que de veras le movía era la fascinación. Con muchos de los que tradujo hubo inicialmente un encuentro intelectual muy fuerte que terminó creando eso. Se encontró por primera vez con Asturias en casa de Juan Liscano o quizá en la de Carrera Andrade, me dijo, y hacía brevísimos instantes que estaban saboreando unos vinos cuando Miguel Ángel sacó de su bolsillo unos papeles con poemas suyos. Los leyó y le dijo que le gustaría que él, Couffon, los tradujera. Lo curioso era que Asturias ya tenía traductores de primera línea como Francis de Miomandre y Georges Pilmahn que habían trabajado con libros tan importantes como Leyendas de Guatemala, Hombres de Maíz o El señor presidente. Pero el día en que él se sacó esos poemas del bolsillo y le los entregó, Couffon se quedó impresionado. Los leyó inmediatamente. Aunque eran poemas escritos en español, la esencia era profundamente india, Maya. Y eso, claro, fue lo que le impactó.

El caso de La ciudad y los perros.

Ante estas confesiones de parte, no sé cuáles sean las razones profundas por las que Couffon no haya traducido hasta ahora al escritor emblemático de los peruanos de estos días. Me refiero a Mario Vargas Llosa. Fue el primero que leyó el manuscrito de La ciudad y los perros  me dijo alguna vez. Vargas Llosa se lo había entregado en cuanto terminó de escribirla. Y él la leyó enseguida, de un tirón. Se quedó tan entusiasmado que inmediatamente habló con Nadeau diciéndole que había que publicarla, que era una maravilla. En “Les lettres nouvelles” él había publicado de Vargas Llosa un cuento de su primer libro cuando con Octavio Paz y Julio Cortazar prepararon un número especial sobre las nuevas literaturas de Latinoamérica. Cuando Nadeau recibió el manuscrito de La ciudad y los perros  le preguntó a Couffon si él estaba listo a traducirla. El caso era que Couffon, me dijo él mismo, estaba entonces muy ocupado en la traducción de dos libros de Miguel Ángel Asturias y materialmente no le quedaba tiempo. Nadeau cogió el manuscrito y dijo que lo pasaría a sus lectores. Al cabo de unos seis meses más tarde, llamó Mario a Couffon para informarse sobre el estado de las cosas. Era un jueves, día en que Nadeau recibía. Y por eso le dijo a Mario que fueran juntos a la oficina. Subieron hasta el sexto piso en que se hallaba su despacho, en uno de los cuartos para las criadas de esos que tanto había por entonces en el Barrio Latino. El despacho de Nadeau se hallaba al lado de la oficina de Sartre, en el mismo pasillo. En la entrada se encontraron con la secretaria. Mario que la conocía se quedó hablando con ella. Couffon avanzó hacia el fondo del despacho de Nadeau. Cuando le habló del manuscrito de Mario Vargas Llosa el tipo se quedó sorprendido. No se acordaba de nada. Couffon le recordó algunas características y Nadeau fue a buscarlo en el armario. Lo extrajo del fondo de una infinidad de papeles. Leyó el informe que lo acompañaba. Y mientras leía, su cara se fue convirtiendo en una máscara grave, seria, triste, hosca. Y al cabo dijo, oye Claude, este libro no vale nada. Y le mostró la nota redactada por uno de sus colaboradores. En cuatro líneas el lector del manuscrito declaraba que la novela estaba plagada por un realismo sin interés alguno. Y, claro, ante eso, todo se había paralizado. Y, por supuesto, no la iban a traducir. Couffon recuperó el manuscrito, puso el informe en el bolsillo, tomó a Mario por el brazo y salieron. Ya en la escalera Mario preguntó: ¿Qué pasa? ¿Por qué tienes esa cara? Couffon respondió sin ningún rodeo: Nadeau acababa de decir que no iban a publicar la novela. Mario empalideció. Pero en ese mismo instante Couffon pensó en otra alternativa. Bueno, le dijo, tengo muy buenos contactos con Carlos Barral. En este momento vas a tu casa y preparas un paquete con el manuscrito mientras tanto yo le escribo una carta. Y veremos. Media hora después vino Mario al café donde Couffon acababa de escribir la carta. Fueron al correo y la despacharon. Tres semanas más tarde, el mismo Mario le llamó por teléfono a Couffon para anunciarle que acababa de recibir un telegrama de Barral más o m enos con este tenor: libro magnífico. No venderlo a nadie. Te felicito. Abrazos. A partir de ese momento ya todos sabemos la suerte que ha tenido el libro entre sus millones de lectores.

El intermediario.

He citado el caso de Vargas Llosa sólo porque se trata de uno de los más conocidos. Muchos otros han pasado por su intermediación para conseguir editor. Ese ha sido también otro de sus papeles más importantes. ¿Cómo ha procedido para abrirse camino en medio de la selva oscura que siempre ha sido el mundo de la edición, ahí y donde sea? Para verlo con mayor claridad conviene recordar que después de la Segunda Guerra Mundial los hispanistas de mayor renombre en Francia eran Francis de Miomandre y Georges Pilman. Era una época en que la generación de Asturias, Neruda, Onetti y otros publicaban sus libros dentro del catálogo general de cualquier editorial y así el destino de cada libro traducido era una verdadera aventura puesto que todavía no existían las colecciones especializadas. Así se publicó por ejemplo El laberinto de la soledad de Octavio Paz. Lo había descubierto Max Poul Fouchet y lo publicó en una de las editoriales a las que él tenía acceso. En ese momento y en esa circunstancia apareció Roger Caillois a su regreso de Buenos Aires donde había establecido vínculos muy estrechos con Borges y todo su grupo. Caillois consiguió convencer a Gallimard de la necesidad de crear una colección de literatura latinoamericana. Y en La Croix du sud  aparecieron los primeros libros de Borges, las primeras novelas de Carpentier quien pronto daría en el clavo con su obra maestra El reino de este mundo, a la que siguieron luego todas sus grandes novelas. Dentro de ese contexto hay que ubicar al intermediario Couffon; un medio en el que las relaciones universitarias, políticas y periodísticas estaban interconectados.

Muchos han sostenido que entre Caillois y Couffon provocaron el lanzamiento de la literatura latinoamericana en Francia. Pero la verdad sea dicha: Caillois trabajó sólo para La Croix du Sud y prácticamente no tuvo relaciones privilegiadas con la prensa; en cambio, si bien es cierto que no llegó a dirigir una colección, Couffon tuvo la ventaja de su intensa relación con la prensa. Desde muy joven colaboró con Le Figaro Litteraire; con Lettres Françaises, una de las publicaciones de la resistencia francesa y que después de la liberación fue dirigida por Loius Aragón; también Couffon trabajó para Les Lettres nouvelles, la revista literaria creada en 1952 por François Nadeau; intensas fueron sus colaboraciones con Le temps modernes, la revista creada por Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir; y, claro, Couffon también mantuvo lazos estrechos con la revista literaria Europe.

Esa es la razón por la que, según la tendencia política, el estilo o el mundo del escritor, Couffon ha podido orientar los libros de unos y otros hacia diferentes casas editoras.

COUFFON, EL POETA

Cuando se revisa la hoja de vida de Couffon uno se queda asombrado por la enormidad de los actos en los que ha participado para promover a la obra de sus amigos; es más, es peor diría yo, en ningún momento aparece alusión alguna a cualquiera de sus poemarios. Es como si deliberadamente para él sus propios poemas no tuvieses sitio en su recargada vida pública. Y claro, en alguna oportunidad, no pude dejar de preguntar sobre el por qué. Sí, ¿Por qué el poeta Couffon se oculta detrás del bosque de los autores que ha traducido y de los libros que ha escrito para difundir la obra de los otros? La respuesta fue hablarme de un jardín secreto que, para seguir cultivándolo, había que protegerlo de las alimañas, de los pesticidas y de los riesgos de la producción en serie. Tanto ha protegido su jardín secreto que en el Homenaje que le rindieron en Francia sus amigos escritores y editores, escuché algo que me llenó de asombro.

El viernes 18 de octubre del año 2002, en la noche de homenaje a la que aludo, le oí decir a André Velter, el director de la colección de poesía de Gallimard, que el poeta Couffon había sacrificado su propia obra para dedicarse a difundir el trabajo de los otros. ¿Pero de qué sacrificio hablaba Velter? ¿No recordaba acaso que la traducción es a la vez un ejemplo de práctica lingüística y el ejemplo mismo de toda operación lingüística posible, es decir pura poesía?

Una sombra, una imagen (1973).

Couffon no es un jovencillo lanzado a la aventura cuando aparece su primer poemario Le temps d’une ombre ou d’une image. Ya ha realizado gran parte del recorrido que he señalado. Tiene 47 años. El libro se abre con un proemio que él denomina Raison d’écrire  – Por qué escribo – en el que se puede leer: “Se encontrarán aquí con una experiencia onírica que se produjo durante el verano de 1971 cuando el autor se hallaba en una playa de Normandía. En el duermevela de una noche de julio, brotó un primer texto y se impuso con una intensidad extraña en mi memoria. Pronto surgieron otros textos habitados por imágenes obsesiónales…” Hay que subrayar en esta cita el entendimiento del acto poético como una experiencia onírica  que produce imágenes obsesiónales. Hay que subrayar también el escenario en el que ocurre. En seguida, cuando nos confrontamos con los poemas encontramos unos textos brevísimos, como tallados en la piedra pero habitados por una fina melodía. El primero lleva por titulo Rilke: “La rose était una lampe endormie / rêvant le jour rêvant la nuit / Un courant de mort l’a ternie” — “La rosa era una lámpara adormecida / soñadora de día soñadora de noche / Una corriente de muerte la empañó”. Tres versos le han sido suficientes a Couffon para condesar el universo rilkiano. Arranca con una imagen onírica, sin duda, pero extremadamente concreta en un primer momento: la rosa, la lámpara, el adormecimiento; para evolucionar luego hacia el extra-mundo de la muerte. En el siguiente poema, llamado Nerval, también nos encontramos de entrada con algo sumamente concreto: “Los nenúfares en el negro estanque / espían la ronda sibilina / del verde y del oro al trenzarse / en el aro plateado de la bruma / del parque infinito del recuerdo.

Si estuviéramos aquí para hacer un análisis prosódico de esta poesía nos detendríamos en los mecanismos de la rima interna; en los perfiles de un universo contrastado de luz y de noche, habitado por flores, vientos, agua y toda una paleta de colores; pero ese análisis lo vamos a dejar para otra oportunidad. Hoy quiero señalar que ese primer poemario se compone de 44 piezas. En su recorrido viajamos por el universo literario que lo obsesionaba por entonces; los ya citados Rilke y Nerval, más una plétora de poetas franceses, españoles, latinoamericanos, occidentales, y para mi gran placer, también el peruano Javier Heraud, poeta emblemático de mi generación. El poemario se cierra con una especie de remate o acotación firmada por Asturias. No sé por qué en su momento no se tradujo este poemario al español.

El cuaderno de la bahía (1974).

Un año más tarde nos entregó su Cahier de la baie du mont Sain Michel. Como en el anterior poemario ahora también estamos en Normandía, pero en esta oportunidad el escenario se ha vuelto más preciso pues nos hallamos en ese lugar emblemático que es la bahía del monte Saint Michel. El libro se compone de 43 objetos verbales y 6 aguafuertes. Si en el primer poemario nos proponía un viaje inmóvil, a la luz y el aire de una playa normanda, un recorrido por las melodías de sus poetas preferidos, por la evocación de sus lecturas, por el ensueño intelectual; en el Cuaderno de la bahía asistimos, en un primer momento, a un acercamiento a ese espacio sagrado de la cristiandad contorneándolo, disfrutando de la playa, del canto de las aves, del placer de la pereza, del júbilo de las miradas, del silencio, de la desnudez de los cuerpos, de los juegos prohibidos. He aquí una de sus piezas, Plage: “El día azulino me otorga sus barcas / La gaviota / sus sedosos caprichos / Para ser eternidad la playa se despliega / El instante / privilegiado /en la belleza del movimiento / se perenniza”  ¿Qué imagen más precisa del escenario de sus placeres esperamos? Todo está dicho sobre el lugar en el que asistiremos a sus gozos. Allí donde los devotos van a recogerse para implorar algún milagro, el poeta agnóstico sube al monte mostrándonos los jardines, las murallas, la gentuza, los amores clandestinos, los secretos del pirata. Couffon no está a la búsqueda de recogimientos ni de piedades sino, sólo, de una musiquilla muy íntima, de colores apacibles y de encendidos abrazos. De este hermoso libro yo me permití extraer numerosos poemas para integrarlos en la Antología de poesía contemporánea de expresión francesa que la UNESCO, en el año 2000, tuvo a bien lanzar una primera edición y la Pontificia Universidad Católica del Perú la segunda en el 2003.

1979: Celebrations.

El libro mayor de esta primera etapa de su producción poética, Celebrations,  fue publicado en 1979. Se compones de 83 poemas. En ellos retoma sus temas constantes, el aire, los colores del lar, la alegría de vivir, el placer de disfrutar de los cuerpos y de la naturaleza; pero al mismo tiempo rompe, expande y profundiza su universo poético, otorgándole así los matices propios de la epopeya del hombre contemporáneo en su devenir planetario. Oigamos lo que dicen en Teotihuacan: “Una piedra calla y otra se despierta / en la pasividad de la memoria / La oreja oye un silencio de pie desnudo en la arena / una música olvidada de argollas y brazaletes / Un ojo oblicuo insinúa el futuro de un sueño asesinado”  El poeta nos está induciendo a reflexionar no sólo sobre el “aquí” y el “lugar” de cada quien en el planeta sino también a rastrear en su obra la evolución de esos conceptos. Miembro de una generación contradictoria que padeció los efectos de la segunda guerra mundial y que soñó con la ruptura de los entrabes sociales, desde la aparición de su primer poemario, su voz ha estado marcada por una reflexión en torno al espacio natal, como ya lo hemos señalado, no por un afán de atrincheramiento sino más bien como expresión de la existencia. Más que cualquier otra preocupación ideológica, su poética se centra en interrogantes tales como: ¿Quiénes somos? ¿Dónde vivimos? ¿Para qué vivimos?

Una negrura intensa (1980).

Mas, de pronto, en la búsqueda de elementos de respuesta a esas grandes interrogantes, el lector asiste a un cataclismo. La casa poesía que hasta ahora había venido construyendo con materiales del gozo, con colores de felicidad, con melodías armoniosas, pierde la serenidad como si hubiera sido sacudida por los huracanes de la existencia; diría incluso que se disloca, el techo vuela, puertas y ventanas se descuajeringan, las paredes se desmoronan; sólo perduran los sólidos fundamentos y uno que otro pilar. El verso que había sido azulino con sonoridades de rondalla, se ha cargado de óxido para volverse negro, de un negro profundo. Tal es el caso de Aux frontières du silence (En las fronteras del silencio), aparecido en 1980 con tres impresionantes aguafuerte de Jacques Doucet. El libro en realidad es un oratorio fúnebre compuesto de 20 estancias. He aquí dos botones, porque para muestras, como decía mi abuela, no basta uno. Conformité: “A veces / adhiero mi cuerpo totalmente /contra la imagen de mi muerte / inserto / vida / en el vacío / y entonces / siento / la forma exacta de la ausencia” El verso, para quienes consigan verlo, carece de cesuras preestablecidas, el ritmo tiende a hacer coincidir sus tiempos fuertes con los tiempos fuertes del pensamiento; el verso es una sola palabra, y si así no fuera no sería un verso. He aquí el otro botón: “Cuando muera, enterradme / en el mar, dijo Alberti, / en mi guitarra, dijo Lorca. / Cuando yo muera, enterradme / en la rosa del corazón amigo.” El poemario se cierra con la siguiente nota de pie de página: Besnières-sur-mer, julio de 1978, Hospital Henri-Mondor, Créteil, 9 de febrero de 1979. Queda claro así que el poeta ha escrito esas 20 lápidas mortuorias durante los trances de la enfermedad.

En lo sucesivo aparecerían sus otros poemarios, tallados estos en la obsidiana negra de los sacrificios y las supervivencias. A lo largo de su lectura uno va sintiendo que el poeta se deja escribir por la poesía en el más profundo desasosiego; cada una de esas entregas son verdaderos exorcismos contra la muerte. Si bien el sentido de su poesía ha cambiado radicalmente, la factura ha permanecido. Todavía vivo -dice en Corps automnal (1981)- ¿pero acaso vivir / es arrancarle luz a la espuma del tiempo?

A lo largo de los más de 30 años que lo he frecuentado pude constatar sus exaltaciones y silencios. Couffon, como francés, es un bicho raro. Sólo una vez le escuché, brevemente, hablar de sí mismo. Ocurrió en Fougères, el pueblo en el que pasó algunos años de su infancia. El arroyo que se desliza al pie de la muralla, se envuelve en una rueda dentada antes de convertirse en chorros de piedra diamantina. Mirándolo atentamente le dije que creía descubrir algún verso suyo en esa realidad. Respondió con tres o cuatro palabras para confirmar mis impresiones y cambió de tema. Estábamos en los Talleres de Traducción que él animaba en la localidad con la complicidad del centro cultural del ayuntamiento y algunos profesores de los liceos locales. Sobre sus propias creaciones Couffon es el francés más discreto que he conocido. Y ese tipo de comportamientos en mí saben engendrar curiosidad. Allí encuentra raíz esta pesquisa sobre las huellas secretas del demiurgo y su yo, es decir sobre lo que este hombre aparentemente extravertido deja traslucir en su poesía. En 1983 nos entregó Absent / Present. Perdura el tono de la elegía mas, de pronto, brota un impromptus, tal el caso del Autorretrato pintado en esas páginas: “Esta representación es mi retrato jamás pintado / tiene los colores del día a orillas de la noche // mucho azul las manos los ojos cuando tocan / el paraíso secreto de la cómplice desconocida // mucho del verde de mi soledad / verde como el agua el árbol o la pradera / a la espera del canto para sublimar el silencio // un fino reflejo de oro para darle soleada alegría / un toque de carmín para el fuego de las heridas // y azul mucho azul verde mucho verde”. Un poco como el Dante al emerger de las profundidades del infierno, volvemos a entrever en su palabra luces, colores, alusiones a sus espacios privilegiados y a las amistades de la juventud.

Como algunos poetas de su generación, Couffon no quiere limitarse exclusivamente a la escritura de versos. Sus ambiciones de renovación también se orientan hacia una deliberada voluntad de prosa y hacia estructuras no sólo limitadas a tono y registro, sino hacia la construcción de un conjunto. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los poetas franceses de hoy, no le interesa la poesía como ejercicio retórico sino más bien como antena del alma. “Me aburren los profesionales de la poesía”, me confesó una tarde en Saint Malô en que saboreábamos unas copas de vino blanco y seco frente la inmensidad del mar. 

Sherlock Homes descubre un crimen de C. Vallejo.

En una de nuestras caminatas me dijo que había descubierto una bomba. Sí, una verdadera bomba. Se trataba del ejemplar de Escalas Melografiadas, el libro de relatos que César Vallejo había publicado poco antes de abandonar el Perú. No era un ejemplar cualquiera sino el mismo que César había dedicado a su padre y en el que el autor de Trilce había cometido un crimen. Sí, el crimen de corregir sus propios relatos años después de haberlos publicado. Incrédulo, le pedí que me los mostrara. Y llegando a París constaté el crimen. Y al mismo tiempo la prueba de que Vallejo consideraba que sus palabras, el tejido que ellas constituían, estaban vivas hasta cuando él pudiera seguir nutriéndolas o sometiéndolas a dieta para arrancarles toda la celulitis. Inmediatamente llamé a un amigo mío que trabajaba en el departamento de ediciones de una universidad peruana y le hablé del asunto. Arreglé una cita para presentarle a Sherlock Homes. Así apareció en Arequipa la nueva versión de Escalas que ahora los  vallejólogos denominan el Texto Couffon. Lo que yo supuse que provocaría una explosión atómica entre los vallejianos, que andan siempre con una retrocarga bajo el brazo para disparar contra los que se atrevan con el santo varón, cayó como un golpe de espada en el agua.

A la sombra de este cuerpo (1988).

Cuando en 1988 apareció A l’ombre de ce corps, constaté la persistencia de las ideas, los motivos, las imágenes y los colores oscuros en los que se movía. En cuanto a la forma, permanecía irreprochable en su precisión. Frío se llama el poema con el que se abre ese libro; de versos gélidos, volvemos a constatar sus espantos frente a la muerte, las separaciones, las rupturas. Así, directamente, nos instala en el territorio por el que nos conducirá, tenso, obsesionado, llegando incluso a los bordes de la neurosis. El camino por el que nos lleva va de un claroscuro a otro. Desde los atardeceres durante los que el ogro de la muerte lo persigue hasta los amaneceres de nuevos consentimientos. La noche, en todo caso, será el espacio de su voz. Y allí, en las oscuridades, asistiremos a las tribulaciones del demiurgo y su yo ante las futilidades que tienen ciertos libros que se le caen de las manos. El viaje se cierra con el poema Muelle. Se trata de un significativo adiós de aquellos en los que ya no se reconoce: cuerpos, palabras, afectos, vivos y aún bellos mientras el río pasa inmutable; mientras la vida sigue su curso hacia otros territorios. Fenêtre sur la nuit -Ventana a la noche- apareció en edición bilingüe en 1996. El libro venía acompañado por tres impactantes dibujos de Guayasamín. El terror de la noche, la añoranza de los cuerpos jóvenes, pero sobre todo un constante ir y venir sobre la importancia, la vacuidad, los colores o la opacidad de las palabras, son ahora las constantes. Entre los 27 poemas que lo componen hay cuatro en prosa. Trascribo uno de ellos, Amor: Y pensar que el amor no existiría sin las palabras. Pero incluso la palabra amor es una más. Vieja voz inmutable para los cuerpos siempre nuevos. Eternidad verbal de lo efímero. Tiene el perfume de las rosas de Ronsard, de Rilke o de Eluard, el azufre del Marqués, de Baudelaire, Apollinaire o Aragon, los huesos de miles de voces, el anonimato de un planeta desde aquella pulpa amarga de una manzana sospechosa. Mito. Árbol-mito con hojas de imágenes que hombres y mujeres alimentan con savia extraña y desconocida. Sin embargo, altos y claros susurros del ahora hay en las invisibles raíces del siempre.

El libro bomba.

El libro más potente de todo este largo período de inmersión en el oscuro cargado del rojo de los infiernos, es, sin duda, Tarde o Temprano, aparecido en México en 2002. El libro se compone de 37 poemas, separados en tres cuerpos, como los antiguos retablos. De yapa, como dicen las señoras de los mercados amazónicos cuando nos regalan unos granos después de haber adquirido algo en sus puestos de venta, vienen los testimonios de algunos de sus amigos, nada menos que los poetas Senghor, Sabatier, Asturias, Carrera Andrade, entre otros. El libro arranca con ese poema impresionante que ya he leído al iniciar esta conversa y que ahora vuelvo a repetir tan sólo por el gusto de afirmarme en mis convicciones, Nombre: “Me hubiera gustado ser otro. / No aquél a quien se conoce / e incluso a veces se reconoce. // Ser Bosquet o Sabatier. / Alberti o Neruda, / Louis Aragon o Paul Eluard. / O bien / tantos otros que ríen en sus barbas…// Pero yo sólo soy / -disculpen si me ufano- / aquél que todos llaman Couffon.”  Que duda cabe, cuando alguien plantea así, de entrada, el libro, el lector tiene que estar preparado para un arreglo de cuentas. ¿Pero arreglo de qué cuentas y con quiénes? Desde la resurrección que ha significado tanto para él como para sus lectores el contenido de En las fronteras del silencio hasta el que ahora deshojamos el poeta se ha confrontado con la muerte, con la enfermedad, con los amores perdidos, con el silencio, con la traición. Agotados los espejismos del destino salvador del genero humano –aquella lucha de clases a la que hacía alusión inicialmente– y agonizantes las ideas de la trascendencia, en ningún momento su palabra se ha extraviado en los señuelos teológicos. El infierno no son los otros, como sostuvo alguien; el infierno somos nosotros mismos parece decirnos Couffon.  Y acaso el paraíso también.  Se ha refugiado, sí, en la pura inmanencia de su palabra ceñida, sin una gota de grasa, sin autocomplacencias vulgares. Pero para verificarlo, caracho, como decimos en el Perú, tendrían que leerlo, incluyendo, claro, El cuaderno secreto, poemario del que he oído hablar pero que hasta ahora no he podido conseguir en ninguna parte. Tendrían que leerlo, caracho, porque además de lo que he señalado, su voz, su palabra está también habitada de un espíritu socarrón; pero no entraré en esos detalles para que quede eso de carnada. Así es Couffon, un poeta secreto incluso con sus más cercanos amigos. Y ahora para terminar me gustaría que escucharan su voz en la lectura del poema Ceremonia de adioses con el que cierra su libro bomba.

“Ya estoy muerto. Mi corazón ha dejado de latir mientras dormía, a las cinco y veintisiete minutos de la mañana. Sensación extraña. Sentí que mis huesos crujían como si se deshicieran. Quise gritar y un soplo salió de mi boca. Mi alma, como diría el cura de mi pueblo. Tengo los ojos abiertos pero ya no veo. Mis ojos se han vitrificado, envueltos por una nube blancuzca, compacta como las que a veces veía en el cielo al viajar en los aviones. He abierto mi boca igual a cuando hacía argollas de humo con el cigarrillo, pero no se cierra. Un chapoteo de olas o de aguacero se ha cristalizado en el hueco de mis orejas. Unas manos levantan mi cuerpo. Bajan por mi vientre. Abren mis piernas, levantan y empuñan mi sexo. Lo siento largo y fofo. No, no ocurre nada. Pero la caricia es agradable. Me han cruzado de manos. Tratan de que sostenga un manojo de boj. Yo siempre he detestado el boj, su acre olor después de la lluvia. Lo rechazo endureciendo los dedos. Y se ha quedado aquí, sobre mi barriga. Han puesto un crucifijo encima de mi pecho. Nunca he creído en Dios ni en Jesucristo. Pero algo sí en el diablo. Me parecía verlo cuando miraba a Picasso, a Charlot, a Dalí, a Stalin, a Hitler, a Brassens o a Gainsbourg. ¡Ah! ¡Esta cruz me oprime! Pareciera que quisiera hundirse en mi tórax. Aplastarlo. Imprimir ahí el hierro candente con que se marca a los novillos y a los toros. ¿Hace cuanto que estoy en este lecho? ¿Cuántas horas? ¿Cuántos días? Encima de la chimenea, el incansable San Jorge del viejo reloj de péndulo debe continuar aniquilando al dragón y marcando las horas. Ya debería descomponerme, incomodar a la gente que seguro me mira con tristeza o miedo o gozo. No, me he puesto tieso, pero no siento que mi carne se reblandezca, se distienda, se agriete para liberar de sus células la sangre que se impacienta por abandonarme. ¿Me voy a despertar?

¡Eh! Pero vean cómo me trasladan, me transportan, me depositan… y me hundo…”

Con ligeras variante este fue el texto leído en Madrid, el 21 de mayo del 2008, en el homanaje que le rendimos sus amigos en Casa de América, en Madrid.

Muchos años más tarde ha ocurrido lo que tenía que ocurrir.

El poeta, el intermediario, el traductor y el amigo ha fallecido.

10 POEMAS DE VENTANA A LA NOCHE

(FENETRE SUR LA NUIT)

 

VIAJE 

De niño viajaba en sueños

por encima de los azules verdes amarillos rojos

de planisferios y mapas

de mis libros escolares

luego atravesé por esos azules verdes amarillos y rojos

y conocía a su gente

descubrí sus paisajes ritos y magias

y a veces la embriaguez de sus cuerpos

 Ahora viajo loco de contento

alrededor de una maceta de geranios

 

SIGNOS 

¿Viví antaño la angustia que te invade? ¿Acaso la muerte se olvida de tu presencia en esta orilla? Bastaría que un roce de pétalos arañara el azogue de este espejo negro, que un nacer de asustadas alas dispersara la rabia inútil o que en la muda indiferencia un helecho enganchara sus zarcillos azules al cortinaje andrajoso de la noche…

 Nos une aún el hilo del aliento

Cuerda que raspa las paredes del silencio.

 

ROJA O NEGRA 

Viví largo tiempo

por y para y en

las palabras

las vi reunirse

en ramos mágicos

cada sílaba

pétalo escrito

corola ardiente roja o negra

flores de dicha o de infortunio

cogidas por mí por ti por nosotros

o más secretas

conservadas

entre dos páginas de la vida

donde las vuelvo a encontrar ajadas

como las palabras

que deshojo esta noche.

 

INVIERNO 

Ya nada

me llega

que no sea

el hielo equívoco de las palabras

sol vacío

noche larvada

pasos que anuncian a lo lejos la cómplice presencia

y deshacen camino

hojas susurrantes en el árbol desnudo

ceniza

           cenizas

incluso

el libro cae inútil de las manos. 

 

DUDA 

¿Y si acaso el poema fuera un embuste

mórbida maniobra

para burlarse del fastidio

de vivir sin saber por qué?

¿Y si acaso la imagen fuera

espejo sin azogue

para no verse

amar u odiar

el pozo de la nada?

                            ¿O si         acaso las palabras que dicen…

                               o tal vez las que callan…

                                         sólo fueran… ? 

 

RELOJ DE ARENA 

Vacías quedan mis manos

la arena se deslizó hasta el fondo del negro envase

Sólo permanecen

algunos granos de nostálgica soledad

bajo el frío sol

incierto y brumoso

del recuerdo 

 

CANCIÓN TRISTE

A Marie-Claude

No hablo de la desolación

de caminar solitario 

por las calles de la urbe

 

De sentir en el brazo

el vacío

de otro brazo

 

De ver y no ver

lo que fue

y ya no es. 

 

INTERROGACIÓN 

Si nada permanece

¿por qué entonces este cuerpo se agota

de tanto amar 

de tanto cantar

de tanto soñar

de tanto odiar

para acabar en el olvido de una fosa? 

 

FINAL 

Cuando el amor se aleja

cuando la vida se niega a la esperanza

y las palabras del poema

ya no son más que cenizas de muerte

tú bajas hacia las fronteras del silencio

aguas glaucas donde esperan

el negro fantasma de la quimera

el hórrido rictus de la nada.

BALCÓN 

Cuando la sonrisa tiene más fuerza que el reír

En los labios siempre sedosos

cuando la canción ya asciende a estos labios

sólo con el sonido de un disco gastado

cuando el ojo aún en celo no es más que un mendigo

                que se aburre

olvidado del juvenil aroma de hoy

cuando para amarte aún y abrazarte

sólo quedan tus recuerdos 

te acercas indiferente a esta ventana que da a la noche.

 

 

Jorge Nájar

Hasta aquí  el homenaje  del poeta y narrador peruano.  Por mi parte  solo me queda añadir  ¡GRACIAS POR SU VIDA, MAESTRO!
Cuando mi amigo Jorge Nájar me anunció ayer la noticia quedé  consternada.  Ha muerto Claude Coufon, el escritor, el traductor francés amante de nuestra lengua castellana y cultura iberoamericana a quien tanto debemos  los  escritores  iberoamericanos.    En lo personal, su traducción y la incorporación de dos de mis poemas en su Poésie péruvienne du XX siecle d’expression espagnole. Geneve, Switzerland: Editions Patiño (2000).  Más adelante,  le envié  los poemas que solicitaba  para una antología de poesía creada por mujeres. Trabajo que debe haber quedado entre las tareas inconclusas  de este fecundo maestro constructor de puentes.

Antologia.Couffon

En Poésie Péruvienne du XXe Siècle, Claude Couffon, luego de un extenso y magnífico  estudio “”Petite historire de la poésie péruvivenne”,  reúne  la versión bilingüe  la obra poética de 77 poetas  agrupados por  etapas tales como : Les précurseurs; Les forgeurs;  Inquiétude sociales et politiqu- quete de l’identité;  La Generaction de 1950; La genration de 1960;  La Generation de 1970 y Avant le Nouveau  siécle.

Como se ha señalado, Federico García Lorca, Miguel Hernández, Juan Ramón Jiménez, César Vallejo, Gabriel García Márquez, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Rafael Alberti y Nicolás Guillén son solo algunos de los muchos nombres de escritores que llevó al francés a través de su impecable obra . Pero Claude el gentil caballero que me escribiera en su momento una amable nota acompañando la antología, también es un delicado, excelente poeta.   Descanse en paz, Maestro,   ahora   en el dominio de la serenidad.
Sonia Luz Carrillo

También  ver:

Homenaje a Claude Couffon en Casa de América de Madrid

http://hablasonialuz.wordpress.com/2008/05/20/homenaje-a-claude-couffon-en-casa-de-america-de-madrid/

Tags:   Claude+Couffon , Claude+Couffon+poemas ,  Couffon+por+Jorge+Nájar ,  Couffon+traductor  ,  Ha+muerto+Couffon

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