MI POESÍA Y EL MES DE MAYO. RECITALES: ACADEMIA Y POESÍA Y LA POESÍA , TIERRA DE TODOS

mayo 20, 2019 de 10:49 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, MIS POEMAS, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
Etiquetas: , , , , , , , , ,

En un mes  especialmente activo en materia de recitales, presentaciones y conferencias,  mañana ,  martes 21 de mayo,  participaré, junto a destacado grupo de creadores,  en un Recital de poesía organizado por la Academia Peruana de la Lengua, titulado precisamente, La Academia y la poesía.
El local, la Galería de Arte del Centro Cultural CCori Wasi de la Universidad Ricardo Palma, Av. Arequipa 5198, Miraflores, Lima  La hora 7:00 p.m.

 

Y no quiero dejar más días sin agradecer a la Casa Museo de José Carlos Mariátegui por la gentil invitación que dio lugar a una hermosa oportunidad de leer mis poemas ante un nutrido y cálido auditorio el día 14  de mayo.

La poesía, Tierra de todos, fue el título de mi presentación.
¡Muy agradecida!

Anuncios

SIN NOMBRE PROPIO (1973), “un contundente alegato”, MI POESÍA SEGÚN ANA MARÍA PORTUGAL

febrero 9, 2019 de 12:53 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, MI POESÍA SEGÚN ..., MIS POEMAS | Deja un comentario
Etiquetas: , , , , , ,

Entre las primeras notas que recibió la publicación de mi primer poemario, Sin nombre propio, Lima, 1973, se encuentra  esta publicada por la escritora y periodista Ana María Portugal en el diario La Nueva Crónica el domingo 1° de julio de aquel mismo año. La comparto ahora con renovada gratitud.

La poesía nunca dejará de ser ese testimonio inveterado de todo lo que acontece en el interior del poeta, supremo alquimista que tiene el poder de transmitir, no solo la belleza formal de un universo inefable y complejo, donde la palabra es cincelada, modelada y transformada, sino también de asumir la condición de portavoz universal de las miserias y los goces, de las esperanzas y los fracasos del género humano.

El poeta escribe desde su habitáculo interior. Nunca irá al acto creativo limpio de sus acosos, de sus angustias, de sus miserias. Todo lo que él crea está comprometido indesligablemente con su condición humana.  Un libro de poesía además de ser un oráculo, es la confesión, a viva voz, de una historia personal que, sin embargo,  trasciende para fundirse en miles de historias personales  que acontecen simultáneamente.  Todo esto lo volvemos a comprobar cuando abrimos un libro de poesía de calidad.  Nos ha ocurrido recientemente con un breve poemario titulado Sin nombre propio (1), de Sonia Luz Carrillo, poetisa de la nueva generación (éste es su primer libro).

La nota fundamental en estos breves versos, desnudos de todo alarde metafórico, está dada en el tema: un contundente alegato a favor de sus congéneres femeninas, las mujeres de esta época.

Contrariando la opinión de los editores que niegan a esta poesía toda vinculación con “el feminismo”, sostenemos que justamente Sonia Luz Carrillo, que escribe desde su ámbito de mujer, ha denunciado sin atenuantes, y usando el mismo lenguaje que emplearía una auténtica militante del “Woman Liberation”, la condición alienada de la mujer bajo el sistema capitalista: “Ella no sabe nada/ de arte/ ni de política/ Ella cada año/ pare un nuevo hijo./ Ella no saca para nada/ las delicadas narices del hogar”/.

Lo que pasa es que la palabra feminismo ha sido satanizada, y su sentido tergiversado  para beneficio, claro está, de aquellos que no quieren entender que la liberación de la mujer está implícita en el reconocimiento de sí misma como ser oprimido en función de la biología. Bueno, pero ese es otro problema que no vamos a discutirlo aquí.

Al arremeter contra los mitos fabricados por la sociedad, Sonia Carrillo bucea en el fondo de sus angustias,  inhibiciones, contándonos su peripecia cotidiana de esposa, madre y ciudadana, entidades que al fin y al acabo se funden en una, al descubrir descarnadamente cuánto cuesta ser mujer: “Tú te pones a escribir,/tú no te enteras que las tareas se amontonan,/ entonces se te acusa de loca o despiadada,/ se te arrojan palabras/ como pájaros heridos/ moribundos/ que luego serán/ carroña acumulada en tu memoria./ Más tarde se te acariciará/ y tún no tienes ningún deseo/ de hacer el amor./ Tú te sientes más cerca del horror de la guerra”.

Y luego se pregunta intrigada: “Dime Safo/ tú que también fuiste hembra/ e intentabas poesía/ ¿Fuiste también tenida/ en bello/ apetecible/ gran estorbo?.  Sin duda ninguna, este testimonio desgarrado pero valiente, lúcido y consecuente, convertido en poesía, representa un valioso aporte no solo para la literatura, también para la concientización femenina dentro del actual proceso de cambios.

  • “Sin nombre propio”, Sonia Luz Carrillo. Talleres gráficos Minerva. Editorial Causachum, Lima, 1973. Carátula Víctor Escalante.

En: Diario  La nueva Crónica, página editorial, Lima, domingo 1° de julio de 1973

Ana María Portugal

Periodista y escritora, se inició en la poesía publicando  Poemas (1960-61) y Mano de poesía (1962), Las celebraciones (1970).  Participó en diferentes eventos literarios realizados en Arequipa como el primer Festival de Poetas Jóvenes, la primera Feria de Arte y Poesía (1962), o el Certamen Poético Sur-peruano (1963). Integrante del grupo Poesía 64, fue corresponsable de la revista de literatura Homo. 

A partir de los primeros años de los 70’ realiza una intensa actividad periodística en diversos medios. En Lima, Integró en 1973 el primer movimiento feminista Acción para la liberación de la mujer peruana, y  desde entonces ha continuado su labor de reivindicación de los derechos de la mujer. Fue cofundadora en 1979, del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán. En 1978, junto a Esther Andradi, había publicado el libro Ser mujer en el Perú.  Como investigadora en temas de género, es autora de muchas e importantes trabajos acerca de la presencia en la historia de las mujeres peruanas y latinoamericanas.

Desde hace muchos años reside en Santiago de Chile donde tiene a su cargo la coordinación de Isis Internacional.

POESÍA ABIERTA. POEMAS REUNIDOS DE RICARDO FALLA BARREDA

julio 15, 2018 de 2:01 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | 1 comentario
Etiquetas: , , , , , , , , ,

Ricardo Falla Barreda. Recital Casa Museo José Carlos Mariátegui, Lima, abril, 2018

Evidencia de un ininterrumpido trabajo en poesía, Ricardo Falla Barreda, publicó en el mes de setiembre del año 2017, su obra poética reunida en una edición del  Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Recientemente, la Revista LETRAS, en su número de enero – junio 2018, Volumen 89, N° 129, ha publicado esta reseña de mi autoría que transcribo en toda su extensión.

 

Pequeña historia de conciencia (1971) se encuentra entre los libros de poemas que abren una década de reconocida importancia  por traer al quehacer literario peruano la presencia y voz de nuevos sujetos y distintas poéticas. Con él, Ricardo Falla Barreda inicia un camino de poesía ininterrumpido a lo largo de décadas y hasta el presente.

Testimonio de este continuado trabajo en el que se registran y se expanden algunos temas y van surgiendo nuevos motivos, son los libros Contra viento y marea (1973), Mi capital (1979), Poesía abierta (1982), Interludios (2006), Escrito en Tierra (2016)  y ahora esta reunión de textos que incluye Otros poemas (2017), muestra de una personal, definida  poética de cerca de 300 páginas.

Más que compendio un amplio panorama en el que queda explícita una poética de variada tesitura y elaborada formulación que le hace decir al poeta Alejandro Romualdo, autor del prólogo  a Mi capital:

  “Es una poesía culta, de espectro ambicioso, que le permite plantar rosales en el pecho lacerado de la historia contemporánea…Sus poemas son dominios subversivos del símbolo y la metonimia…Es la vida misma, pero escrita con experiencia fantástica, es decir, no descrita ni ilustrada…entre cuyas páginas reposa el ramo encantado de la inteligencia poética, signo de su esplendor imaginativo, imagen de su claridad conceptual” (Romualdo 1979)

Textos que subvierten la realidad  directamente observada tanto por la naturaleza de las motivaciones como por la intervención de los recursos formales puestos al servicio de la exposición poética. Estos méritos son señalados por el poeta y maestro universitario Manuel Velásquez Rojas, quien en la Presentación de Interludios califica a los libros que lo antecedieron, Mi capital y Poesía abierta, como libros de madurez.

Con agudeza, el maestro Velásquez Rojas, advierte que “de un primer registro de manifestaciones formales de la poética del 70, Ricardo Falla conserva el coloquialismo” y luego distingue “pero no es la conversación que en una tradicional calle de Lima se puede escuchar. No. Ahora es un diálogo con los íconos preferidos…Coloquio que recrea un espacio cultural para el ícono y su trascendencia”.

Este rasgo distintivo es muy importante de resaltarse por ser clara manifestación de la diversidad de motivaciones que animan al creador y su  capacidad de dialogar con íconos de múltiples etapas históricas y espacios culturales.

(POESÍA QUE DIALOGA con Amarilis, Mariátegui, Señor de Sipán, Cervantes, Kafka, Bizet, Picasso, John Lennon)

Así, por ejemplo, lo observamos  en coloquio con personajes  tales como la autora de la “Epístola a Belardo”, la poetisa Amarilis del siglo XVII, en el poema “Epístola a Amarilis” (“Te veo Amarilis/ porque eres una surtidora de poemas/ porque eres una surtidora/… Te leo Amarilis/ en estos años que transito al irremediable/ destino de la soledad en piedra/ y te vuelvo a imaginar escribiendo/ sobre las tensiones entre el morir y el nacer/ entre el orto y el cenit/ la claridad del alma y la palidez del rostro/ porque en los resplandores matinales/ te alojaste/ enramada/ como ave dejando una estela ardiente”) ; con un personaje homérico como en el poema “Bajo el viento de Ulises”; con el pensador peruano José Carlos Mariátegui, en “Escena contemporánea” (“Matriz de mi tiempo/ cuídate de los que te aman/ para que el hombre no sea polvo de otro hombre/ ni piedra adscrita a cementerio alguno”) ; o el poema dedicado al Señor de Sipán en “Variaciones ante un mundo de bronce”; dialogar con el personaje cervantino en “En el espacio Quijotal”. También registrar la desesperación del detenido o desaparecido injustamente en “Ante los ojos de Joseph K.”, alusión al absurdo kafkiano. O encontrar relaciones entre la pintura y la poesía en el poema “Picasso” y entre la poesía y otras manifestaciones artísticas como en “A Carmen de Bizet”. Y también íconos de la cultura popular contemporánea como el compositor, músico  y cantante John Lennon en “La hora de John”, entre otros referentes.

Sin duda, otro de los incentivos de esta vasta poética se encuentra en la exasperada expresión  de un humano en permanente rebeldía contra la persistencia  de factores de deshumanización.   Los reclamos, entonces, no solo son sociales, en el sentido de enfrentar un sistema social. Hay de eso, es cierto. Pero van más allá. Es una intensa recusación ante todo tipo de mecanismos que flagelan a los más débiles, a los anónimos e ignorados de la historia. Poemas como “Área de salud”:

(“no respire/no se mueva/ salga/ un portero/ cierra la conjunción/ de la tristeza/ murmullo /de enigma/ en el silencio/ un grito/ recién nacido/ sopla/ identificado con las horas/ el día ha comenzado/ (la conciencia del país / está narcotizada)”)

o “Bandera de pueblo joven” (“Eres el privilegio de quien te mira…/Eres el brazo desnudo/ que oprime al aire/ Eres el incesante grito/ de los despedazados a navaja/ Eres la gota que cuenta la sed/ que nos devora”) son magníficas exposiciones poéticas de esta aseveración. La profesora universitaria Gissela Gonzáles Fernández, autora de la Introducción del libro que reseño, advierte en estas preocupaciones “La actitud de abierta polémica (otra característica recurrente) que halla pleno desarrollo en el compromiso social del yo poético…involucrado en todas las dimensiones de ser humano”  (Gonzáles 2017)

La historia del territorio en el que se afincan desasosiegos  y anhelos aparece reiteradamente. Por ejemplo, en el poema “Cronología extensa” , largo poema dedicado al jurista y amigo Alberto Ruiz Eldredge Rivera, se poetiza, a la manera de un recuento, hechos de la historia peruana y que concluye con versos que son apelación a una  indudable esperanza: ”Claridad con el día Claridad/ dentro de todos y para todos/ No digo/ que la consigna figure/ sino/ Avancemos/ a ritmo de paso humano./ El sol dispersa la canción de la alegría/ a puro brillo/ sobre la tierra.”

Este repertorio de dilatados registros, actualiza igualmente expresiones líricas que son respuestas del yo poético a las amenazas de cosificación de lo humano latentes en la tecnolatría avizoradas precozmente a inicios de los años 70. Por ejemplo, el poema “Basta paren” dedicado a un conjunto de trabajadores del área de informática de una entidad, en el que leemos:

“Basta/ paren/ central de procesamiento de datos electrónicos/ sistema I.B.M. made in USA/  Dentro de mí oigo el traqueteo/ de sus máquinas/ Fuera de mí el hombre es reemplazado/ Pasan conmigo uno a uno los dígitos/ Yo no soy el hombre que dirige/ (…) Un espacio de sonidos/ y código modular al nombre/ otro espacio de sonidos/ y computadoras 3/70 al cerebro/ traqueteo traqueteo traqueteo / se establecen análisis de sistemas/ no llega el sol a la cara…”.

Con justa razón Gissela Gonzáles advierte una tendencia reflexiva, producto de la aguda observación del entorno”.

Como han señalado muchos de los que se han acercado a la obra de Falla Barreda, sin dejar el uso del “lenguaje de todos los días” – característica formal de los poetas surgidos desde finales de los años  60’-  la madura reflexión sobre el acto de la escritura es presencia insistente  en los textos. El bello poema “Rosas” es una suerte de extensa arte poética celebrado en especial por el gran poeta peruano Xavier Abril:

“He tardado en volver a sus páginas, a sus poemas …la circulación de las rosas más intrépidas y militantes que me ha tocado la suerte conocer y admirar, a la inversa de las otras rosas circunstanciales que no dieron motivo de padecimiento al hombre, al creador de sí mismo, sino a los confiados en la divinidad, palabra esta que, si no fuese idiota sería de todas manera, el factor de escape de todas las minucias” (Abril, carta personal, publicada en la Revista Gleba literaria N° 12, Lima 1982)

En torno a esta capacidad  de pensar y repensar la escritura, la profesora Gonzáles anota la presencia de “hondas y desgarradas reflexiones sobre el acto de la creación”. Ilustra al respecto la forma que esta reflexión opera en el poema “Exposición emotiva”, y precisa que “si bien al comienzo se señala la importancia del referente, rápidamente se roma conciencia de la insuficiencia de la palabra para explicarlo”. Y cita:

“Y verso/ y verso/ en medio de la calle/ contemplando el invisible paso del llanto/ de un hombre con la cara al suelo/ que al mirar su sombra/ descubre la lengua de los que viven por gusto/ Y verso y verso/ con la palabra en la boca/ frente a un cartel de ortografía dudosa/ y me falta ánimo/ frente a los que cavan el aire/ y me falta verso/ y me falta llanto”.

El tema clásico del “yo soy otro” expresado por Rimbaud se actualiza en el poema “Centinela”, el ser social y el creador en contrapunto deja a este último “absorto por los sucesos de la voz”.  La poesía se constituye en un escudo que brinda cobertura, protege:

“…en mis dolientes y dispersos poemas/ se hace visible el centinela/ que mira sin límites el ímpetu de la esperanza/ que día a día/ me hace mejor/ ante el presente y las disoluciones del tiempo que lo habita/ …/ Mi casa tiene un centinela/ como todo lo minúsculo que el silencio guarda/ Sé quién es/ pero no sé de dónde vino/ ni por qué me cuida de los ruidos del mundo”.

Es necesario también anotar que en cada uno de los libros reunidos, el hablante lírico expone, a la manera de una composición musical, diversas variaciones en torno al tema amoroso  y de los afectos en general. Con frecuencia, como lo han advertido los que han abordado a lo largo del tiempo,  a esta poesía, el sentimiento toma forma de artes poéticas.

Poesía abierta. Poemas reunidos de Ricardo Falla Barreda, se constituye en un texto artístico literario que documenta una voz poética nacida en la segunda mitad del siglo XX que no ha dejado de expandirse y diversificarse dando cuenta de una fecunda labor. Fundador en 1965 del Grupo Gleba Literaria, director de la Revista Nueva Humanidad, activo miembro de la primera promoción de poetas que dieron forma a la poesía de los años 70’, Ricardo Falla Barreda es un autor indiscutible de la poesía peruana. Así lo patentiza este libro publicado por el Fondo editorial de la UNMSM.

Sonia Luz Carrillo Mauriz

Al usar la información, se ruega citar la fuente

Aquí la versión en línea de la Revista LETRAS  de la UNMSM
http://revista.letras.unmsm.edu.pe/index.php/le

RICARDO FALLA BARREDA, poeta integrante de la Generación de los años 70′, es reconocido como uno de los más fecundos autores desde dicha etapa hasta el presente. Además, en una larga trayectoria como profesor universitario,  Profesor Principal de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de San Marcos, ha sido reconocido por su tarea como investigador. Ha estudiado el  proceso cultural peruano, y publicado  numerosas libros especialmente dedicados al siglo XVII.  En el ámbito ensayístico, destaca su  Fondo de fuego: la generación del 70, donde muestra la génesis de una generación caracterizada por el espíritu  contestatario de quienes la integraron. Igualmente, es coautor de una de las más vastas, abarcadoras,  antologías de poesía peruana, Curso de realidad, Proceso Poético 1945-1980, (1988), que reunió la obra de más de cien poetas nacionales. Trabajo pionero en la muestra de la periodización de la poesía peruana del siglo XX.

 

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.
Entries y comentarios feeds.