ALEJANDRO ROMUALDO, HASTA SIEMPRE, MAESTRO!

mayo 28, 2008 en 3:19 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Documentos, JARDIN DE DELICIAS | 11 comentarios

Qué decir? Han pasado varias horas que me informaron de lo sucedido. La muerte sorprendió a Xano. Y aún no me cabe la sorpresa.  El poeta admirado desde la adolescencia, el amigo a ratos retraído, a ratos difícil,  a ratos jubiloso como un niño dispuesto a la sorpresa. El de la magnífica ironía. Altivo y digno. El que me enseñó a leer la poesía y los acontecimientos de la mejor manera: sin dogmas y con la indispensable irreverencia  a los poderes de todo tipo. Especialmente al poder nacido de las estrechas capillas. 

Ha muerto el maestro de actitud estética. Ha muerto Xano. El que evadía a los periodistas y se burlaba de la hipocresía de los homenajes. Me dicen que ha muerto. Y no me cabe aún la noticia. Escucho a los amigos, leo sus mensajes y sólo sé correr de nuevo a su esencia, sus libros, sus apuntes, el recuerdo. Sus muchos libros que en nuestros estantes llevan su nombre porque él  los fue cediendo a nuestra curiosidad con generoso empeño de formarnos. Maestro. Ricardo y yo nos quedamos de alguna manera huérfanos. Xano lo sabe. El supo del cariño compartido a través de las décadas, el pan y esas larguísimas conversas rodeados del juego de nuestros hijos que ahora también asisten apenados a nuestra pena.

Ricardo Falla Barreda, Alejandro Romualdo, Sonia Luz Carrillo.
Lima, 1977

Sonia Luz Carrillo, Alberto Tauro del Pino, Alejandro Romualdo y Mario Florian. Recital en la Asociación Nacional de Escritores y Artistas ANEA,  finales de los años 70′

Jano, en casa , como tantas veces.

Xano, en casa , como tantas veces. Sonia Luz Carrillo, Alejandro Romualdo y Ricardo Falla Barreda.

……………

    

Alejandro Romualdo y Sonia Luz Carrillo.  Lima, Olivar de San Isidro, 2006

 Sé que la poesía escrita en nuestra lengua ha perdido a uno de sus más grandes y exigentes creadores. Sé que en el país que amó, y que muchas veces tan duramente lo trató, se abrirá  un inmenso lugar para su nombre. Pero el dolor con que escribo estas líneas me dice que como familia hemos perdido a Xano y que solo tengo una oración que acompañe su viaje  y la tarea de seguir hablando a tiempo  y a destiempo del arco inmenso que abarca su enorme poesía. 

 Romualdo dijo, dice:

MISERIA DE LA IDEOLOGÍA

 

Nada más terrible

que una conciencia limpia

en el tercer planeta del sol

Wislawa Szymborska

 

Los mismos que las piernas te cortaron

en estricto privado,

hoy te regalan las muletas

en acto público.

Oh Publio,

agradece a Magnanimus la gracia.

No lo pienses dos veces: Sólo una

cabeza tienes.

 

Mas no la inclines. No sea que mañana

te la cercenen

sin pensarlo una vez: filosofía

de la miseria,

pues los mismos que las piernas te

cortaron

en cámara oscura,

hoy las muletas te regalan

en ágora luciente.

Qui populi sermo est? (Percio Flaco)

No pierdas la cabeza: “Marx

no era tan loco”, dijo Engels.

Avanza, Publio. El camino ha

terminado

pero no el viaje.

 

ESCULTURAS PARA FAMA

 

Oh Fama silenciosa, más que nunca

valió gozar, temprano y discreto,

tu secreto encanto,

bajo el verde árbol dorado

del atardecer.

Excúsame,

si he llegado tarde a la cena.

Me demoré

quitando y puliendo para ti

las piedras del camino.

De: Né pane, né circo (Ni pan ni circo), Edizione Farherenheit 451, Roma, 2002

 

Fotos:

1. Ricardo Falla Barreda, Sonia Luz Carrillo, Romualdo, en El Palermo de finales de los 70’

2.  Durante un recital en la ANEA, Sonia Luz, Alberto Tauro, Romualdo y Mario Florián, abril del 77

3.  En el Olivar de San Isidro, Alejandro Romualdo y Sonia Luz Carrillo, invierno del 2006.

ACTUALIZACIÓN: ALEJANDRO ROMUALDO, VIDA Y POESÍA

VIDEO  DEL  PROGRAMA PRESENCIA CULTURAL   04/06/2008  (Incluye la lectura del  “Canto Coral a Tupac Amaru”  y también nuestras  declaraciones  en el día de su deceso)

También ver:

https://hablasonialuz.wordpress.com/2007/07/20/oro-y-miseria-del-peru-alejandro-romualdo/

 

https://hablasonialuz.wordpress.com/2007/03/11/palabra-por-palabra-alejandro-romualdo/

 

https://hablasonialuz.wordpress.com/2006/09/06/el-poeta-alejandro-romualdo-en-la-poesia-peruana-de-los-anos-50/

AQUÍ:

…y el corazón ardiendo. MI POESÍA SEGÚN ALEJANDRO ROMUALDO

https://hablasonialuz.wordpress.com/2013/04/28/y-el-corazon-ardiendo-mi-poesia-segun-alejandro-romualdo/

 

TAMBIÉN VISITAR LOS ENLACES:

Un poeta ha muerto

http://palabrasatajos.blogspot.com/2008/05/un-poeta-ha-puerto.html

y

Xano en el corazón 

http://serialismo.blogspot.com/2008/05/xano-en-el-corazn.html

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LA RAZÓN, crónica del primer diario de izquierda. Libro del maestro JUAN GARGUREVICH REGAL

agosto 10, 2017 en 12:44 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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El 14 de marzo de este año, Ricardo Portocarrero Grados,  Gustavo Espinoza y yo, acompañados de Fanny Palacios, directora dela Asociación Amigos de Mariátegui, presentamos en  la Casa Mariátegui, en Lima, la tercera edición de La Razón, crónica del primer diario de Izquierda, obra del periodista, historiador y maestro universitario,  Juan Gargurevich. Libro dedicado a la primera etapa de la labor periodística  de José Carlos Mariátegui. La primera edición fue de 1978 con las ilustraciones de Carlos Tovar que esta edición también recoge. Aquí, reproduzco mi intervención  como un homenaje al amigo, al colega, al maestro Juan Gargurevich   Regal

Ricardo Portocarrero Grados, Gustavo Espinoza, Sonia Luz Carrillo Mauriz y Fanny Palacios, Casa Mariátegui, Lima, 14 de marzo 2017

 

LA RAZÓN DE UN TÍTULO

La Razón, crónica del primer diario de Izquierda, tiene y tenía, como apuntaba el autor en la primera edición de 1978, la intención de “aportar información acerca de aquella etapa (la que Mariátegui llamara su ‘Edad de piedra’, alrededor de 1919) en el origen de su interés por la teoría y la praxis revolucionaria”.  De ahí la necesidad de indagar en el pensamiento de la época y la influencia más notable al momento de elegir  el Amauta un nombre para la publicación. Indudablemente  que aquí  encontramos  la prédica y el estilo de Manuel Gonzáles Prada de enorme influencia  tanto en Haya como en Mariátegui y en  la generación de intelectuales y artistas indigenistas de la década del 20’

Recordamos la encendida admiración de José Carlos  Mariátegui por Gonzales Prada
cuando  en los Siete ensayos de interpretación… nos dice:

“González Prada prefiere siempre la afirmación a la negación, a la duda. Su pensamiento es atrevido, intrépido, temerario. Teme a la incertidumbre. Su espíritu siente hondamente la angustiosa necesidad de dépasser le doute. La fórmula de Vasconcelos pudo ser también la de González Prada: “pesimismo de la realidad, optimismo del ideal”. Con frecuencia, su frase es pesimista: casi nunca es escéptica.

“El pensamiento de González Prada, aunque subordinado a todos los grandes mitos de su época, no es monótonamente positivista. En González Prada arde el fuego de los racionalistas del siglo XVIII. Su Razón es apasionada. Su Razón es revolucionaria. El positivismo, el historicismo del siglo XIX representan un racionalismo domesticado. Traducen el humor y el interés de una burguesía a la que la asunción del poder ha tornado conservadora. El racionalismo, el cientificismo de González Prada no se contentan con las mediocres y pávidas conclusiones de una razón y una ciencia burguesas. En González Prada subsiste, intacto en su osadía, el jacobino.”

(…)

“De González Prada debe decirse lo que él, en Páginas Libres, dice de Vigil. “Pocas vidas tan puras, tan llenas, tan dignas de ser imitadas. Puede atacarse la forma y el fondo de sus escritos, puede tacharse hoy sus libros de anticuados e insuficientes, puede, en fin, derribarse todo el edificio levantado por su inteligencia; pero una cosa permanecerá invulnerable y de pie: el hombre”

 

LA RAZÓN COMO CULMINACIÓN DE UN PROCESO

El libro del maestro  Juan Gargurevich  tiene un propósito muy claro, mostrar la gestación del pensamiento y la actitud social en Mariátegui  y  su convicción del papel del periodismo  para crear conciencia de los problemas: “El periodismo fue el puente que utilizó Mariátegui para acercarse a la realidad peruana tan poco conocida y estudiada en los años de su juventud. En sus artículos en los diarios La Prensa El Tiempo se perfilaba ya la energía futura”.

Fino observador,  Gargurevich  señala un hecho de lenguaje que da la clave de su pronto entusiasmo frente a la revolución bolchevique. La incorporación de nuevos vocablos: “Nuevas palabras, “bolchevique”, “clase obrera”, “trasformación de la sociedad”, “imperialismo”, comienzan a surgir en sus comentarios”.
¿De dónde provienen estas nociones que aparecen en los textos?  Gargurevich ilustra acerca de la composición del equipo de La Razón, diario de la tarde:

“Gran cantidad de influencias se conjugaron para plasmar la idea de editar ese periódico. Anarquistas puros, anarcosindicalistas, socialistas utópicos, románticos contestatarios, integraban el grupo que rodeó a Mariátegui para confeccionar esas páginas que entonces parecieron terribles a los calmados limeños”

Luego, remarca que no solo es acercamiento intelectual. Según el autor, Mariátegui  se acerca “a la realidad concreta que escuchaba de labios de los obreros”. Como consecuencia, conjetura que Mariátegui “se aleja de la burguesía ignorante y retrógrada que admiraba su talento de escritor pero mantenía fura de su estrecho círculo aristocratizante”.    Para concluir con una aseveración que es la idea central del libro: “La culminación de ese proceso es la creación del diario La Razón” (Gargurevich 1977: 10).

 

Difícil agotar en una reseña  la riqueza del libro que hoy presentamos. Es un cofre de inagotables informaciones. Por ejemplo, en el capítulo III, Juan señala el impacto que ocasiona la salida del diario: “La aparición de La Razón en el mercado periodístico limeño fue como la explosión de un petardo…”

Especial regalo de Juan a sus lectores es la transcripción de las “Palabras preliminares” con la  que se abre el diario “La Razón, diario independiente de la tarde” el 14 de mayo. Una joya que no me resisto a compartir con ustedes:

“Este diario no sale para servir un transitorio interés electoral. Aspira a conquistar una posición permanente en la prensa peruana y a conquistar dentro de ella personalidad propia. Su aparición en un agitado momento de elecciones políticas es un mero accidente, un ocasional sincronismo, una subjetiva coincidencia. La Razón no se halla vinculada a ninguno de los bandos en lucha. Posee absoluta independencia para contemplar el gravísimo problema político sin los pequeños apasionamientos de tal o cual partidarismo.
Tampoco es la razón la manifestación de uno de esos diletantismos  literarios que escogen el periódico como órgano de sus aventuras.  El público conoce a sus organizadores. Sabe que son dueños de una foja de servicios desprovista de todo blasón brillante, pero timbrada por la más constante y honrada devoción al deber.

Es costumbre entre nosotros que los periódicos nuevos se presenten con un programa más o menos retórico y más o menos musical. Mas como nuestra vida en la prensa nos ha hecho apreciar el convencionalismo de estas declamaciones, hemos resuelto prescindir de ellas, convencidos de que en esta hora de programas electorales, estamos más obligados que nunca a economizar al público la lectura de promesas falsas y frases redondas”

(Cita en Gargurevich 2017: 79-80)

Ilustración de Carlos Tovar (Carlín) para la edición de 1978 ,  reproducida en la presente.

NOVELAR LA HISTORIA. AVIVAR LA MEMORIA A TRAVÉS DE LA APLICACIÓN DE TÉCNICAS NARRATIVAS PRESTADAS DE LA LITERATURA

Paso ahora a hablar de las características de enunciación en el libro de Juan Gargurevich. Su estrategia textual.

¿Estamos ante un libro de historia?

En el prólogo de 1977, último párrafo, Gargurevich  califica su obra como “Esta historia del diario La Razón pretende aportar información acerca de aquella etapa en el origen de su interés por la teoría y la praxis revolucionaria…” (p. 11)

El segundo prólogo de 1980 se inicia con estas palabras:

”Este relato fue trabajado con la intención de forjar una historia sencilla que luego fue necesario enriquecer… “más adelante ilustra de que este “relato sencillo, repito, se complicó hasta el punto de tener que reducirlo, para no cansar,  a una biografía de solo ocho meses”  Y continúa dando razones sobre el tipo de texto que mejor se adapta a su propósito expositivo:
“Menos de un año en la vida de un joven. Pero en el caso de José Carlos Mariátegui la anécdota (cuento corto que narra un incidente interesante o entretenido, una narración breve de un suceso curioso ) adquiere tal categoría e importancia que superó nuestras posibilidades de atrapar aquellos días en un relato simple. Y por todo esto también fue escrito como una biografía novelada.

En el tercer prólogo, 2016, el autor nos cuenta  de las vicisitudes de la ubicación del texto cuando lo envía a Cuba al concurso de Casa de las Américas. Lo envía en la categoría “Literatura para jóvenes”  pero los especialistas lo trasladan al género “Testimonio”.

Personalmente creo que en uno y otro caso había error. Primero que se trataba de identificar el tipo de texto no la naturaleza del lector implícito. Y en el segundo caso, simplemente cualquiera que lea el texto verá rápidamente que no se trata de un testimonio, del relato a los que haya asistido el autor.

 

HIBRIDACIÓN DE TEXTOS, SE DIRÍA EN NUESTROS DÍAS

La Razón, crónica del primer diario de Izquierda de un ejemplo de la destreza del autor para  producir  un relato con inclusión de diálogos ficcionales, crónica, Inserción de textos de variada naturaleza (Nota informativa, párrafos de columnas editoriales, Manifiestos de terceros, etc.

Presencia de un narrador omnisciente, que describe con plástica eficacia:
“En 1919 Lima era una ciudad pequeña cuyo crecimiento hacia los Andes era frenado por una pequeña colina pomposamente llamada Cerro San Cristóbal.

Hacia el oeste, para el lado del mar, la ciudad terminaba en la carretera el puerto del Callao, que se iniciaba en el monumento al Combate del 2 de mayo de 1866; hacia el noreste el Convento de los Descalzos marcaba el final de la ciudad; hacia el suroeste, el monumento a Francisco Bolognesi estaba ya 2extramuros pues ahí partía la vía hacia Magdalena. En el lado opuesto estaban los Barrios Altos, el cuartel de Barbones de un lado y la plazuela de las Maravillas del otro.

Hacia el sureste crecía trabajosamente (ojo con el adverbio) el nuevo barrio de La Victoria (creado en 1920, gobierno de Leguía. Fundo “La Victoria” de doña Victoria Tristán, esposa del Presidente Don Rufino Echenique.)

Un total de menos de cuatrocientas manzanas que los tranvías eléctricos recorrían lentamente; barrios de élite y de plebe. Los ricos se movilizaban desde el centro hacia el Paseo 9 de diciembre; los pobre se agrupaban en los Barrios Altos, el Rímac y La Victoria” (p. 21)

 

Presencia de diálogos ficcionales con focalización interna, subjetiva. Notable la forma cómo sugiere el desdén con que Leguía entre esquiva y disfruta la zalamería de un personaje:
“El colombiano Forero se acercó con entusiasmo al hombre pequeño, elegantísimo, que miraba con enorme concentración el paso de los caballos de la primera carrera del hipódromo londinense.

  • Feliz año, presidente!

Con sonrisa fácil, seductora, el distinguido turfman contestó el saludo aunque no pudo disimular su disgusto por la interrupción en el momento en que debía elegir.
(pp. 23 – 24)

RELATO TAN REALISTA COMO PERSONAL, SUBJETIVO.

Al final de la larga jornada esquivando el sabotaje para que el diario no viera la luz…

“Con la chaqueta en la mano, Mariátegui salió a la Plaza de Armas, ya envuelta en sombras. Detuvo un coche, se encaramó con trabajo en é y pidió al cochero que lo llevara a la calle Ormeño.
Un canillita corrió hacia ellos y les ofreció La Razón. José Carlos llevó la mano al bolsillo y sacó cinco centavos: “Dame uno, chico”. El cochero preguntó qué es eso?  Y Mariátegui contestó: “Es un diario  proletario, compañero”.

 

Texto narrativo, con datos verídicos,  periodismo en uso de técnicas narrativas diversas. Elegante y eficaz escritura. La crónica al servicio de la historia del periodismo; trabajo exhaustivo  con las fuentes  y diestro uso de técnicas narrativas procedentes de la literatura a fin de dar cuenta de la realidad. La múltiple realidad  la observable y la que late en la intersubjetividad de una época y un pueblo.

Al final, ante esta obra de Juan Gargurevich, escritor de fuste de prosa lozana,  ya no cabe preguntar  ¿Qué es?

Queda la convicción: Es  escritura de la más alta calidad. La que pone los recursos del lenguaje al servicio de la belleza útil. Escritura que nos reconcilia con lo mejor del texto narrativo, con lo mejor de  la tarea humana de comunicar.

No dejaremos de agradecer  por esta hermosa tarea de  Juan Gargurevich, querido amigo.

Una larga amistad

Gracias

JUAN GARGUREVICH REGAL (En sus palabras)
Periodista, Profesor de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Profesor en la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. ¿Especialidad? Periodismo y su historia. Autor de varios libros sobre el tema. ¿El último? La tercera edición de La Razón. El primer diario de izquierda.

https://tiojuan.wordpress.com/

 

 

‘MI INVENCIÓN MÁS HUMILDE QUE SIEMPRE SE EXTRAVÍA’ POEMAS DE FRANCISCO CARRILLO

octubre 13, 2009 en 2:54 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Noticias y demás... | 3 comentarios

F.Carrillo

Solíamos bromear por nuestro común apellido y no fueron pocas las veces que debí aclarar ante terceros que no nos unía más consaguinidad que la de la poesía, el respeto y cariño por la amistad y la palabra. La última vez que conversamos, en el  local del Instituto Porras, en Lima, me comentó lo saludable que se encontraba y la cantidad de proyectos literarios que lo animaban. Me pidió poemas, “a mi regreso de Huancayo, conversamos, sobrina” me dijo con su infaltable y acogedora sonrisa. Paco Carrillo, el querido profesor y poeta amigo, no regresó. Un accidente de carretera nos dejó sin su cálido magisterio. Hoy se cumplen diez años.

 

Busco tu poema

Busco tu poema

en el agua

en la neblina de mayo

en la luz de la tarde

en esa ave que va por el jardín

y luego escapa

 

¿Dónde está tu poema?

¿Está  en el tejado

a punto de volar otra vez?

 

Tu poema ¿es un hilo invisible?

cada vez más delgado,

¿una tela de araña?

 

¿Es quizás un haiku

que te hace meditar,

otros versos que luego escondes

en el libro de Basho?

 

 Al otro lado del mundo

Al otro lado del mundo, allá te quiero,

posterior a la muerte, en el vacío,

con el pino deshecho y olvidado,

con el lago lejano y extendido,

con el hijo soñado en el rocío

de la flor más lejana de un planeta dormido.

 

Poesía mía

 Qué fácil engañarla

tal su pureza

frágil a la que sin embargo destruye

 

poesía humilde poesía

mi rincón más secreto y conmovido

solo te doy las horas

robadas al trabajo

mi invención más humilde

que siempre se extravía

 

a veces pienso que escribo

oh exaltado traidor

para que todos vean

mis vurdas impurezas

y envidio

al que siempre me antecede

y ha escrito lo mío

 

mas al fin

soy un hombre común

y me reduzco

a mis diarios quehaceres

y a que mi hijo me recuerde

viviendo poesía

en los momentos tristes

que le guarda la vida.

 De: En busca del tema poético, 1960

Los textos los he tomado de Haraui N° 128, Selección a cargo de Enma de Carrillo y Maruja Carrillo, esposa e hija del poeta. Edición a cargo del escritor Víctor Mazzi, Lima, noviembre de 1999.

Haraui

FRANCISCO CARRILLO ESPEJO (Lima,  marzo de 1925 – Huancayo,  octubre de 1999) Poeta, ensayista y profesor del departamento de Literatura de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM, Ejerció la docencia también en las universidades San Cristóbal de Huamanga, Agraria de La Molina. Igualmente en la de Hawai, Chapman College y de Washington, en los Estados Unidos.

En Poesía, es autor de Provincia, 1959; En busca del tema poético, 1960; Cuzco, 1962; Yaravíes, 1964; Brevedad del amor, 1963; En narrativa, Unas vacaciones perdidas y un libro de cuentos: Egegik, entre otras obras.

Estudioso de Garcilaso Inca, publicó Diario del Inca Garcilaso, 1562-1616, Lima, 1996 ; Garcilaso, el Inca. Vida y obra. Lima, IIH, UNMSM  y Cronistas indios y mestizos III: El Inca Garcilaso de la Vega (Enciclopedia histórica de la literatura peruana, 8, Lima: Horizonte, 1996. 249 p)

Publicó también Lecturas peruanas, Como hacer la tesis y el trabajo de investigación universitario, la Enciclopedia histórica de la literatura peruana, 9 tomos, entre otras obras.

Fundó y dirigió la revista de poesía Haraui, – la de más larga vida en la historia de la Literatura peruana – que difundió la obra de numerosos poetas desde 1963 hasta 1999. Es autor, además,  de diversas antologías literarias, así como de numerosos artículos en las más prestigiosas revistas literarias.

VER

HARAUI: TRASCENDENCIA Y REMEMORACION

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JÜRGEN HABERMAS Y LA ÉTICA DEL DIÁLOGO, celebrando los 80 años del maestro

junio 19, 2009 en 2:56 am | Publicado en Comunicación y Cultura, Documentos | 1 comentario

Habermas

Sólo pueden pretender validez aquellas normas que pudiesen contar con el asentimiento de todos los afectados como participantes en un discurso práctico. 

En las sociedades modernas,  sólo es posible una comprensión pacífica cuando los ciudadanos acuerdan mutuamente sus propios intereses”.

J. Habermas

El filósofo alemán Jürgen Habermas,  uno de los intelectuales de más influencia en el siglo XX y lo que va del presente, cumple 80 años.   “Considerado el intelectual que dio contenidos al movimiento del 68 y último representante de la Escuela de Francfort, después de Theodor Adorno y Max Horkheimer, Jürgen Habermas nació en Düsseldorf, el 18 de junio de 1929. Como a otros intelectuales de su generación, las ideologías totalitarias de principios del siglo XX, sobre todo el nazismo, marcaron su pensamiento, fueron el punto de partida de su enseñanza académica y se reflejaron en sus comentarios sobre el acontecer político contemporáneo.”

Autor de una de las obras más influyentes de las últimas décadas del XX, su monumental  Teoría de la acción comunicativa (1981), su labor continuó con trabajos como Conciencia moral y acción comunicativa y  Moralidad y ética (1986) y Ética del discurso de 1991.

En el 2001 recibió el Premio de la Paz de los libreros alemanes en la Feria del Libro de Francfort, en el 2003 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales y en el 2008 se le otorgó el Premio Internacional Brunet  pro Derechos Humanos.  

De su Ética del discurso, y por la pertinencia para el momento presente copio estos fragmentos acerca de la moral del diálogo:

¿Qué intuiciones morales trae el concepto de la ética del discurso?

Queda en pie la cuestión de por qué la explicación que la ética del discurso da del punto de vista moral o de la imparcialidad del juicio moral recurriendo a un procedimiento, habría de poder considerarse expresión adecuada de nuestras intuiciones morales, las cuales no son algo procedimental, sino algo sustancial.

Morales llamaré a todas las intuiciones que nos informan acerca del mejor modo de comportarnos para contrarrestar mediante la consideración y el respeto la extrema vulnerabilidad de las personas. Pues, desde un punto de vista antropológico, la moral puede entenderse como un mecanismo protector que sirve de compensación a la vulnerabilidad estructuralmente inscrita en las formas de vida socioculturales. Vulnerables en este sentido y, por tanto, moralmente necesitados de atención y consideración son los seres que sólo pueden individuarse por vía de socialización. La individuación espacio-temporal de la especie humana en ejemplares particulares no viene regulada por un mecanismo genético que directamente vaya de la especie al individuo particular. Antes bien, los sujetos capaces de lenguaje y acción sólo se constituyen como individuos porque al crecer como miembros de una particular comunidad de lenguaje se introducen en un mundo de la vida intersubjetivamente compartido.

En los procesos comunicativos  se forman y mantienen cooriginalmente la identidad del individuo y la del colectivo. Pues con el sistema de pronombres personales, el uso del lenguaje orientado al entendimiento, que caracteriza a la interacción socializadora, lleva inscrita una inmisericorde coerción que obliga al sujeto a individuarse; y es a través de ese mismo medio que representa el lenguaje cotidiano como a la vez se impone la intersubjetividad que sirve de soporte al proceso de socialización.

Cuanto más se diferencian las estructuras de un mundo de la vida, con tanta más claridad se ve cómo la creciente capacidad de autodeterminación del sujeto individuado va entretejida con una creciente integración en redes cada vez más densas de dependencias sociales. Cuanto más progresa la individuación, tanto más se ve envuelto el sujeto particular en una red cada vez más densa y sutil de recíprocas posibilidades de desamparo e indefensión, y de correspondientes necesidades de protección que implican un sinnúmero de riesgos. La persona sólo desarrolla un centro interior en la medida en que a la vez se extraña de sí en relaciones interpersonales comunicativamente establecidas. Ello explica el riesgo, por así decir, constitucional y la vulnerabilidad crónica a que está sometida la identidad, que son incluso superiores a la palpable posibilidad de merma y quebranto a que está sujeta la integridad del cuerpo y de la vida.

Las éticas de la compasión se percataron muy bien de que esta profunda vulnerabilidad hace menester se garantice la atención y consideración recíprocas. Y esta atención y consideración han de estar dirigidas simultáneamente, así a la integridad de la persona individual, como al vital tejido de relaciones de reconocimiento recíproco, en las que sólo mutuamente pueden las personas estabilizar su quebradiza identidad. Ninguna persona puede afirmar su identidad por sí sola. Ello ni siquiera se logra en el desesperado acto de suicidio, que los estoicos ensalzaron como signo de la soberana autodeterminación del sujeto superindividuado y aislado. Las certeras reacciones de la conciencia hacen columbrar al entorno más próximo que ese acto, en apariencia el más solitario de todos, no sea quizás otra cosa que una consumación del destino que supuso una exclusión del mundo de la vida intersubjetivamente compartido, destino que, por tanto, es responsabilidad de todos.

Como las morales están cortadas a la medida de la posibilidad de quebranto de seres que se individúan por socialización, han de cumplir siempre dos tareas a la par: hacen valer la intangibilidad de los individuos exigiendo igual respeto a la dignidad de cada uno; pero en la misma medida protegen también las relaciones intersubjetivas de reconocimiento recíproco por las que los individuos se mantienen como miembros de una comunidad.

A estos dos aspectos complementarios responden el principio de justicia y el principio de solidaridad. Mientras que el primero exige igual respeto e iguales derechos para cada individuo, el segundo reclama empatía y preocupación por el bienestar del prójimo. La justicia en el sentido moderno se refiere a la libertad subjetiva de individuos incanjeables. En cambio, la solidaridad se refiere a la eudaimonía de individuos implicados y hermanados en una forma de vida intersubjetivamente compartida. William K. Frankena (1908—1994) habla de principle of justice, es decir, de principio de igualdad de trato, y de principle of benevolence, que nos manda fomentar el bien común, evitar los daños y hacer el bien. Pero la ética del discurso explica por qué ambos principios provienen de una y la misma raíz de la moral, justo de la vulnerabilidad necesitada de compensación que caracteriza a seres que sólo pueden individuarse por vía de socialización, de suerte que la moral no puede proteger lo uno sin lo otro, no puede proteger los derechos del individuo sin proteger a la vez el bien de la comunidad a que el individuo pertenece.

El motivo básico de las éticas de la compensación puede desarrollarse hasta un punto en que se ve clara la conexión interna de ambos principios morales que hasta ahora en filosofía moral han supuesto siempre puntos de partida para tradiciones opuestas. Las éticas del deber se han especializado en el principio de justicia, las éticas de los bienes se han especializado en el bien común. Pero ya Hegel se percató de que se yerra la unidad del fenómeno moral básico cuando se aíslan ambos aspectos oponiendo un principio a otro. El concepto de eticidad de Hegel parte, por tanto, de una crítica a dos unilateralizaciones que resultan simétricas. Hegel se vuelve contra el universalismo abstracto de la justicia, tal como viene expresado en los planteamientos individualistas de la Edad Moderna, así en el derecho natural racional, como en la ética kantiana; pero con la misma decisión rechaza el particularismo concreto del bien común tal como se expresa en la ética de la polis de Aristóteles o en la ética tomista de los bienes. La ética del discurso hace suya esta intención básica de Hegel para desempeñarla con medios kantianos.

La afirmación que acabo de hacer se vuelve menos sorprendente si se tiene en cuenta que los discursos, en los que las pretensiones de validez que se han tornado problemáticas se tratan como hipótesis, representan una especie de acción comunicativa que se ha vuelto reflexiva. Así, el contenido normativo de los presupuestos de la argumentación está tomado simplemente de las presuposiciones de la acción orientada al entendimiento, sobre las que, por así decir, los discursos se asientan.

El verdadero núcleo del derecho natural racional puede salvarse, por tanto, con la tesis de que todas las morales coinciden en una cosa: todas coinciden en extraer del propio medio que representa la interacción lingüísticamente mediada, al que los sujetos socializados deben su vulnerabilidad, también los puntos de vista centrales que permiten una compensación de esa debilidad y vulnerabilidad. Todas las morales giran en torno al trato igual, a la solidaridad y al bien común; pero éstas son ideas básicas que derivan todas ellas de las condiciones de simetría y de las expectativas de reciprocidad que caracterizan a la acción comunicativa, es decir, que cabe encontrarlas inscritas en lo que mutuamente se atribuyen y de consuno mutuamente se suponen los implicados en una práctica cotidiana orientada al entendimiento. Ahora bien, dentro de la práctica comunicativa cotidiana estas presuposiciones del empleo del lenguaje orientado al entendimiento sólo tienen un alcance limitado.

En el reconocimiento recíproco de sujetos capaces de responder de sus actos, que orientan su acción por pretensiones de validez, están ya in nuce las ideas de igualdad de trato y solidaridad; pero estas obligaciones normativas no superan los límites del concreto mundo de la vida de una etnia, de una polis o de un Estado. La estrategia de la ética del discurso de obtener los contenidos de una moral universalista a partir de los presupuestos universales de la argumentación tiene perspectivas de éxito precisamente porque el discurso representa una forma de comunicación más exigente, que apunta más allá de las formas de vida concretas, en que las presuposiciones de la acción orientada al entendimiento se generalizan, abstraen y des-limitan, es decir, se extienden a una comunidad ideal de comunicación que incluye a todos los sujetos capaces de lenguaje y de acción.

Estas consideraciones sólo tienen por fin aclarar por qué me cabe esperar que la ética del discurso logre acertar con algo sustancial valiéndose de un concepto procedimental e incluso pueda hacer valer la interna conexión de los aspectos que representan la justicia y el bien común, que las éticas del deber y los bienes trataron por separado. Pues el discurso práctico, en virtud de sus exigentes propiedades pragmáticas, puede garantizar una formación de la voluntad común, transparente a sí misma, de suerte que se dé satisfacción a los intereses de cada individuo sin que se rompa el lazo social que une objetivamente a cada uno con todos.

Pues como participante en la argumentación cada uno se ve remitido a sí mismo y se representa a sí mismo y permanece, sin embargo, inserto en un contexto universal; esto es lo que quiere decir Karl-Otto Apel con la expresión comunidad ideal de comunicación. En el discurso no se rompe el lazo social de pertenencia comunitaria aun cuando el acuerdo que de todos se exige apunte por encima de los límites de cada comunidad concreta.

El acuerdo alcanzado discursivamente depende tanto del o del no insustituibles de cada individuo, como de la superación de su perspectiva egocéntrica. Sin la irrestricta libertad individual que representa la capacidad de tomar postura frente a pretensiones de validez susceptibles de crítica, un asentimiento fácticamente obtenido no puede tener verdaderamente carácter general; sin la capacidad de cada uno de ponerse solidariamente en el lugar del otro no puede llegarse en absoluto a una solución que merezca el asentimiento general.

El proceso de formación discursiva de la voluntad colectiva da cuenta de la interna conexión de ambos aspectos: de la autonomía de individuos incanjeables y de su inserción en formas de vida intersubjetivamente compartidas. Los iguales derechos de los individuos y el igual respeto por su dignidad personal vienen sostenidos por una red de relaciones interpersonales y de relaciones de reconocimiento recíproco. Por otra parte, la calidad de una vida en común no se mide sólo por el grado de solidaridad y el nivel de bienestar, sino también por el grado en que en el interés general se contemplan por igual a los intereses de cada individuo. La ética del discurso amplía frente a Kant el concepto deontológico de justicia a aquellos aspectos estructurales de la vida buena que desde el punto de vista general de la socialización comunicativa cabe destacar de la totalidad concreta de las formas de vida siempre particulares, sin caer por ello en los dilemas metafísicos de neoaristotelismo.”

 

Ética del discurso

J.Habermas. Frankfurt/Main, Marzo 1991.

(Traducción: Manuel Jiménez Redondo)

Versión digital: http://www.ucm.es/info/eurotheo/habermas.htm#4.-%20Filosofía%20del%20sujeto

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¿DIGERIR LA ALTERIDAD? MÁS ALLÁ DEL ÚLTIMO IKARO por Jorge Nájar

junio 3, 2018 en 2:10 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | 2 comentarios
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Acerca de la muerte de Olivia Arévalo Lomas (shipiba) y Sebastián Paul Woodroffe (canadiense) en Tushmo, Yarinacocha, cerca de Pucallpa, el  poeta y narrador Jorge Nájar peruano amazónico,  nacido en Pucallpa, me hace llegar este texto, testimonio y preocupada indagación, que reproduzco en extenso tanto por la información que contiene como por las interesantes interrogantes que abre.

Como ser imparcial es un imposible, comenzaré señalando que yo también soy shipibo. No es una disculpa sino una afirmación. No seré imparcial pero trataré de ser justo. ¿Ser justo o ser imparcial no significan lo mismo? Para comenzar, ellos somos nosotros. Pero, en su mayoría, ellos son mejores que muchos de nosotros; comenzando por la base, son bilingües, lo que significa un mejor entendimiento con el entorno, una mejor y más compleja relación con su espacio de predilección. En los años 50 del siglo pasado fuimos a la escuela juntos. Hemos crecido juntos en las calles de Pucallpa, el conglomerado urbano levantado en lo que fue uno de los espacios más importantes del universo shipibo -y eso hasta antes de la llegada de la carretera central a las orillas del río Ucayali. Hemos trabajado juntos en la shiringa y la extracción maderera. También pienso en los años de la Reforma de la Educación. Pienso en los años de Sinamos. Pienso en los años de la Reforma Agraria.

Si bien ahora vivo en Francia, el rostro de Ronin impera encima de uno de los muebles de mi casa en París. Es un pequeño ceramio con el rostro de ese dios en primera plana. En la misma sala de casa luce un cuadro pintado por el genio creador de Gino Ceccarelli: una abstracción de la cosmogonía shipiba. Ahí están el cántaro y la luna envueltos en una noche luminosa por la osatura de lo que podría ser la serpiente cósmica. Y sobre la mesa siempre están las telas adquiridas hace décadas en ‘Moroti Shobo’, Yarina Cocha. Y, para evitar más petulancias, no voy a entrar en los detalles sobre los libros relativos a ese mundo que habitan en mi biblioteca. Donde sea que haya residido y donde sea que me encuentre, el mundo shipibo ha estado conmigo. En esas condiciones, yo también soy ellos. En esas condiciones, imposible ser imparcial.

Me estoy refiriendo al doble asesinato ocurrido el 19 de abril de 2018 en la comunidad Victoria García. El 22 de abril leí en el diario La República de Lima una información sobre el asesinato de la curandera Olivia Arévalo Lomas (81 años) y linchamiento un ciudadano canadiense, Sebastián Paul Woodroffe (41 años), crímenes ocurridos en Tushmo, Yarinacocha, cerca de  Pucallpa. Y naturalmente se desató en mí la necesidad de conocer los detalles. El diario señalaba que el canadiense disparó al corazón de la anciana y la población se abalanzó sobre él aprovechando que la moto en la que llegó no arrancó. Lo cogieron y acabaron con su vida. La aparición del video en el que se ve a pobladores del asentamiento castigar y ahorcar a Woodroffe movilizó al personal de la Dirección de Investigación Criminal de la Policía Nacional, a miembros de la Región Policial de Ucayali y de la Oficina de Inteligencia Policial. También La República daba cuenta de un aviso firmado por Julián Arévalo: “Por favor, hermanos, ayuden a pasar esto por Facebook. Este es el hombre que asesinó a la maestra Olivia Arévalo después de hacerle cantar un icaro. Esto pasó en la colonia Victoria Gracia, Ucayali, Perú. Esperemos que lo encuentren. Se paga recompensa!” Se han visto muchos otros casos de violencia en el mundo amazónico pero nunca hasta ahora se había focalizado tanto la contradicción entre lo endógeno y lo exógeno.

Con el titular de “El último ikaro”, el diario Impetu del 23 de abril informó sobre el sepelio de Olivia Arévalo Lomas. Me dicen que la historia es la siguiente: el extranjero viene a Pucallpa en busca de un curandero para emprender un aprendizaje sobre las propiedades de las plantas medicinales amazónicas. Nadie explica en base a qué información llegó hasta la casa de la curandera. Se enlaza la amistad entre el canadiense y ella. El hijo de ella, Julián Vásquez Arévalo, le pide un préstamo de dinero. Tiempo después, Woodroffe comenzó a pedir la devolución del préstamo. Una y otra vez fue a buscar al deudor pero éste se volvió inubicable. Enfurecido por sentirse víctima de una estafa, Woodroffe terminó disparando tres balazos a la mujer, la única que daba cara a sus requerimientos. Acto seguido se produjo el linchamiento del canadiense. Y los asesinos se dieron a la fuga.

El 30 de abril leí en El País un informe sobre el caso. Llevaba un título revelador: “La maldición de la ayahuasca”, firmado por Jacqueline Fowks. Daba cuenta de lo que había sostenido el presidente de la Junta de Fiscales de Ucayali, Ricardo Jiménez. De acuerdo a los resultados de una prueba de absorción atómica realizada a las prendas del canadiense Sebastian Woodroffe, “hay una alta probabilidad de que sea el autor del crimen”. En el informe también se puede leer las declaraciones de Robert Guimaraes, presidente de la Federación de Comunidades Nativas del río Ucayali y Afluentes (Feconau): “Este ciudadano quería que le trataran con el ayahuasca de día, pero ésta solo se toma en la noche. Hay una falta de entendimiento de enfoques en los extranjeros o de cualquiera que tiene una mirada distinta sobre esta medicina. Los indígenas ven en la medicina tradicional un componente espiritual y sagrado, hay una diferencia de concepción”. El canadiense había afirmado que pretendía aprender el secreto de las plantas medicinales para tratamientos contra la adicción. El 27 de abril, prosigue la periodista, tras el asesinato de Woodroffe las autoridades canadienses actualizaron su alerta de viajes hacia Perú, y recomendaron a sus connacionales “un alto nivel de precaución debido a un delito grave”, así como por conflictos sociales y huelgas que pueden ocurrir en el país.

Se había encendido la alarma en todas las trincheras. Desde el paternalismo más rancio, pasando por el victimismo y los defensores de la sacralidad de los saberes ancestrales, se denunció la responsabilidad de usureros, de los taladores ilegales, del negocio ayahuasquero a nivel internacional así como del avance de las plantaciones de palma aceitera y de los narcotraficantes que han hecho de Ucayali una tierra de nadie después de las secuelas de la guerra interna que sacudió al país. En la información quedaban sin explicación dos conceptos nada nuevos para la sociedad amazónica: meraya e icaro. El primero califica ahora a la persona poseedora del “secreto” de las plantas, al guía durante las alucinaciones y otros efectos del ayahuasca. Se trata de un concepto que ha aflorado en los últimos tiempos para remplazar al calificativo ayahuasquero que no distinguía entre el maestro de ceremonia y el consumidor del brebaje. El segundo, icaro, también ha evolucionado. En mi adolescencia, icarar servía para designar el acto de entonar melodías “curativas”. Era prácticamente el sinónimo de embrujar. Ahora un icaro es un conjuro curanderil, una incantación con la que el curandero (meraya) acompaña al que se ha sometido a los efectos del ayahuasca. Un canto “sagrado”, dicen.

El 2 de mayo, con el titular de “Dos profesores ahorcaron a canadiense asesino” el diario Extra dio a conocer esta noticia: “Dos profesores fueron quienes quitaron la vida al turista canadiense Sebastián Woodroffe, ahorcándolo con una soga, luego que el extranjero fuera golpeado violentamente con objetos contundentes (…) Ellos fueron identificados como José Ramírez Rodríguez y Nicolás Mori Guimaraes, quienes infructuosamente vienen siendo buscados en la región de Ucayali, reveló una fuente PNP de crédito.

La maestra curandera Shipibo-Conibo Shetebo, Olivia Arévalo Lomas, murió al salir en defensa de su hijo, Julián Vásquez Arévalo, a quien el extranjero le exigía el pago de 15 mil dólares que le había prestado para construir un albergue en esa comunidad. El extranjero en un arrebato de ira y cólera, la atacó a balazos, mientras  que el deudor Julián Vásquez Arévalo, se dio a la fuga y hasta ahora permanece inubicable.”

La información no sólo precisaba el monto de la estafa, también sacaba a luz otro de nuestros más profundos problemas: la educación. Nos habíamos pasado la vida luchando para dignificar el trabajo de los actores de la enseñanza y ahora estábamos ante una monstruosidad. ¿Cómo era posible que ese tipo de personas ejercieran de profesores? Pero en vez de iniciar una reflexión sobre este asunto y sugerir medidas para evitar la repetición en futuro, inmediatamente después del doble asesinato, salieron a flote los recursos más manidos en nuestra sociedad: el victimismo y el paternalismo. La Federación de Comunidades Nativas de Ucayali y Afluentes como el Consejo Shipibo Konibo Xetebo (Coshikox) lanzaron un llamado al Estado peruano para que proteja a los pueblos indígenas que enfrentan amenazas y hostigamientos. Exigieron asimismo que la justicia del país tenga rostro indígena. Algo incomprensible cuando se es realista pues en el Perú, todos somos “indígenas” aunque muchos no lo sepan o se nieguen a aceptarlo. También se convocó a la comunidad internacional a sumarse a este llamado, en especial a los que tienen representación en el Foro Permanente de Naciones Unidas para Pueblos Indígenas. Y agradecieron las muestras de solidaridad que estaban recibiendo “para continuar con la promoción y defensa de nuestros derechos que son los de la Madre Tierra”. Por su parte la Confederación Nacional Agraria (CNA) lamentó que el Estado no implementase un mecanismo de protección para los defensores de los derechos indígenas, quienes continúan expuestos a la violencia de aquellos que pretenden despojarlos de sus territorios ancestrales. En cuanto al problema educativo y a lo ocurrido con el canadiense, mutis. Sólo mutis o alguna imprecación.

Asombrado por la cobertura periodística tanto a nivel nacional como internacional, entré en contacto con un amigo de Pucallpa. Y pregunté sobre el asesinato de la anciana curandera.

-¿Cuál es la realidad?

-Por el momento todo es especulación -dijo. Agregó que algunos medios sostenían que ella y su hijo debían dinero a unos prestamistas colombianos, que en realidad son “lavanderos” del dinero sucio proveniente de la droga. Como no había manera de recuperar el préstamo éstos le metieron tres balazos. “Y murió ahí nomás, a unos metros de su casa.”

Inmediatamente le transmití el resumen de algunos connotados opinólogos: “El asesinato revelaba la situación criminal de las empresas madereras y petroleras que operan en la selva. No es un crimen cualquiera. Es también un etnocidio el silenciamiento de la memoria y la voz de una cultura viva. Es el Perú de hoy, tan parecido al de ayer y al de siempre.” Y añadí, los nihilistas de siempre recurrían a la resurrección de un viejo fantasma.

Mi interlocutor me dijo que él también había visto esas opiniones por varios sitios. “Es la posición de los ONGeros. Olivia Arévalo Lomas es de la CCNN Paoyán, en el bajo Ucayali; radicaba ya en Pucallpa desde joven. Veo ligereza en inmiscuir al sector forestal por este caso. Pero hay algo que todos están pasando por alto: entre los miembros y dirigentes de las CCNN hay una pugna desmedida por el poder, y se dan casos fatales porque hay dinero de por medio.”

Se sumaban nuevos elementos: prestamistas lavanderos del dinero proveniente del tráfico de la cocaína y los conflictos entre las diferentes tendencias aspirantes al control de las organizaciones de las Comunidades nativas,

Unos días más tarde un comunicador de la localidad me dijo que si no moría un gringo en el Perú, el mundo no volcaba la mirada hacia el mismo Pucallpa. Y lo que ocurre cuando se observa nuestra sociedad es que no sólo salta la pus sino que estamos ante una llaga abierta:

– Aquí abundan prestamistas de dinero, producto del blanqueo del narcotráfico. La mayoría de ellos provienen de Colombia. La rutina consiste en prestar dinero a quienes tienen una bodeguita o negocio pequeño con el 20% de interés mensual; si no pagan le dan un plazo y si no cumplen el plazo matan al deudor, así de simple, por eso la confusión en el caso de la meraya, de quien se creía que había sido victima de los colombianos por una deuda  de su hijo.

– Aquí hay muchas pugnas entre gente venida de fuera con la gente ribereña local. Los recién llegados se han hecho de grandes extensiones de tierras en las riberas de los ríos, vertientes y quebradas. Lo hacen con dos fines: o para revenderlas a las transnacionales que siembran palma aceitera a buen precio, o bien para sembrío de arroz. Pero detrás de ellos está el lavado de dinero proveniente del narcotráfico ya que para hacer producir un mínimo rentable en ese cultivo es necesario contar con 10 ha. Se necesita 60 mil soles para mecanizar la tierra con tractor oruga, motobombeo del agua para el arroz, jornal del personal entre otros. Pero el verdadero problema en todo esto es el tráfico de tierras; aquí entran a tallar una serie de complicidades, comenzando por algunos inescrupulosos trabajadores del Ministerio de Agricultura, pasando por los compradores de tierras y la gente que habita en dichas tierras. Estos muchas veces son vendidos con la tierra; son como una yapa. A la hora de posicionarse vienen los problemas de pugnas y disputas que, la mayoría de veces, termina en la desocupación de los ribereños naturales del lugar desalojados por los nuevos propietarios. Esos ribereños expulsados son lo que vienen a la ciudad, los más pobres entre todos los pobres.

Teniendo en cuenta los datos precedentes es posible pensar que el doble crimen está inscrito en una doble ingenuidad. La ingenuidad de los curanderos y su entorno que piensan que a los extranjeros les sale el dinero de las narices. La ingenuidad de los extranjeros que suponen que aquí se halla la tierra sin mal. Pero el problema de los ribereños, shipibos o mestizos, se enmarca sobre todo dentro de la espiral de violencia en la que se halla sumida la ciudad de Pucallpa y sus aledaños desde los años de la guerra interna. La avalancha migratoria vertida sobre la región Ucayali hace años que ha entrado en contradicción con los usos y costumbres de la población ribereña. Hay por el lado más desarrollado de la nueva población campesina venida de todo el país, un sentido de la propiedad de las parcelas cultivadas que se debate contra la idea de los cultivos itinerantes de los nativos amazónicos. Y todo eso en la carencia de títulos de propiedad por uno y otro lado. A ello viene a sumarse la explosión del turismo étnico y del curanderismo a la caza de consumidores internacionales del ayahuasca. Y, claro que sí, no hay que olvidar las aspiraciones al control de CCNN.

Una verdadera dinamita. Hay que estar atentos.

Al mismo tiempo me enteré que la viceministra de interculturalidad del Ministerio de Cultura había estado dos días en Pucallpa y la conclusión a la que llegó junto al Ministerio Público es que el canadiense había prestado dinero a la familia de la curandera para la ampliación de un albergue destinado a la toma de ayahuasca, pero que los familiares se negaban a reconocer el compromiso. Sin embargo, desde mi punto de vista también había que averigua ¿cómo llegó a convertirse en curandera esta señora oriunda de la comunidad nativa de Paoyan? ¿Desde cuándo se había instalado en Tushmo y cómo conseguía clientes? Era fácil suponer la existencia de toda una red. ¿Quiénes de esa red estaban implicados en el asesinato del canadiense? Hay infinidad de interrogantes. Es de esperar que las autoridades den con los responsables y que se explique con claridad el hecho. Es la única manera de evitar la proliferación de leyendas sobre “plantas sagradas”.

Despaché mis interrogaciones al amigo que me dijo haber conocido a la curandera cuando era joven, en Paoyán. La respuesta fue contundente:

– No creo que ella haya aprendido a ser curandera en su pueblo; no lo creo porque los nativos, desde siempre, le han tenido pánico a los brujos y a los pishtacos. Y eso hasta la actualidad entre los que  todavía viven en su lugar de origen. Por eso mismo todo indica que fue en Pucallpa donde ella, apretada por la necesidad, desarrolló esa actividad, seguramente orientada por alguna lideresa que ya existía en Yarina. Me acuerdo de una mujer de apellido Cumapa que incluso se metió en política, formó su grupo y con la ayuda de ellos se adueñó del local  de la cooperativa ‘Maroti Shobo’. Ella orientó a las mujeres shipibas a desarrollar diversas actividades. Y es muy posible que Olivia Arévalo Lomas, en esas circunstancias, optara por la curandería, negocio redondo dentro del marco del turismo étnico, es decir convidar ayahuasca a los gringos. Así, uno de sus hijos al ver que a su mamá no le faltaba el curiqui, el dinero, también entró en el negocio y trabajaban los dos en la misma actividad. Pero como la madre ya era una anciana, éste pendejo de hijo le metió cabeza al canadiense. Eso era lo último que había informado la prensa.

-Alejandro, es muy interesante todo lo que señalas. ¿Has conocido a la curandera? ¿Has conocido a sus hijos? ¿Sabes quién es el padre?

-Te he dicho todo lo que sé, pero quien sí debe saber mucho más es el que le dio el dinero a la profesora que filmó el ajusticiamiento. Te informo también que mañana martes debe estar llegando a Pucallpa un grupo de especialistas a tratar el tema.

El 8 de mayo leí el artículo de uno de dichos especialistas. Me quedé asombrado. Nada nuevo. Demasiada prudencia. Paternalismo. Victimismo. Se lo dije al amigo periodista de Pucallpa y su respuesta fue precisa.

-Los que vivimos en Pucallpa somos testigos de que los shipibos están viviendo un acelerado proceso de aculturación. Tú como nativo de esta localidad también lo sabes. Hay que reconocer, mal que nos pese, que algunos de sus elementos integradores han entrado en un proceso de descomposición.

-¿Tienes alguna prueba concreta?

-Hay 18 shipibos presos en el penal de Pucallpa por violación de niñas entre 12 y 14 años y otros 6 más por peculado cuando ocuparon responsabilidades políticas como regidores y alcaldes distritales.

-¿Así está la cosa?

-Es mucho más grave de lo que imaginas. Se dice que el hijo de la curandera integra una banda dedicada al hurto y a las violaciones. Y lo peor, se sostiene que él promovió el linchamiento del canadiense y después victimó a la meraya.

-¿El hijo mató a su madre? ¿Eso es lo que sostienes?

-Alguien me ha dicho eso. En todo caso, él organizó la persecución y masacre del canadiense.

-Pero esa versión del asesinato no tiene fundamento -arremetí-. La Policía encontró el arma propiedad del canadiense, incluso encontró los casquillos de las balas disparadas por el arma. En la camisa del cadáver del canadiense había pruebas suficientes para sostener que él quien mató a la curandera.

-El caso es truculento y los defensores de los nativos no quieren reconocer el hecho sino justificarlo con un paternalismo pseudo antropológico.

Permanecí mudo. Recordé que el crecimiento de Pucallpa había absorbido a los caseríos periféricos donde se habían concentrado las familias de ribereños huidos de la violencia interna. Los más pobres entre los pobres. Así se explica que no pocos de ellos estén inmersos, como víctimas, en la vorágine del salvaje capitalismo nacional. Esa realidad había obligado a muchas familias shipibas a trasladarse a Lima, a Cantagallo, donde fueron quemadas sus viviendas. La gran mayoría de mis paisanos, los shipibos, sobreviven tanto en Pucallpa como en Lima, entre la precaria venta de artesanías, la mendicidad y la delincuencia.

El jueves 18 de mayo recibí en mi casillero postal el siguiente mensaje: “Jorge, esto salió hoy día en el diario Ímpetu. Te lo envío porque corrobora el comentario que te hice anteriormente, en el caso de los nativos y las ONGs, manipuladoras.”

Se trataba de la columna “Shushupe político” (shushupe, serpiente que al morder mata a su víctima). Transcribo lo referente al caso.

“PROMOCIONAL: Sería conocido en el Ministerio Público que el fiscal a cargo de la investigación del asesinato del canadiense en la comunidad Victoria García sería promocional de Cecilio Soria, conocido dirigente shipibo, y que al parecer es por Soria que los dos implicados, habrían sido advertidos para darse a la fuga (…)

MARCHA: La bronca que se armó por un dinero que habría recibido el shipibo Roberto Guimaraes de ONGs como IDI, KNE, OXFAM, entre otros, para realizar una marcha. Es harto conocido que desde hace buen tiempo muchos dirigentes viven de jugosos aportes del extranjero de estas organizaciones y éstas mismas utilizan a sus dirigentes para sus fines. Sucede que a Guimaraes, ex regidor vacado de Yarinacocha, le han puesto en la mira sus propios paisanos para ver su capacidad de convocatoria a la movilización programada para mañana 19 de mayo.”

-Rocambolesco -respondí-. Tanto el uno y el otro forman parte de la élite shipiba.

Lo que incomodaba era el anonimato del Shushupe (la serpiente que al morder mata a su víctima). En el anonimato se ocultan todos los venenos. Y en este caso, los prejuicios. Ya dije inicialmente que no iba a ser imparcial. Y lo señalo nuevamente porque se me hace que detrás de la denuncia al “promocional” y a la élite, se oculta el rechazo y la negación de la alteridad.

El 19 de mayo me enteré que a medida que avanzaban las investigaciones iba quedando en claro la existencia de bandas integradas por “mestizos y shipibos” gangrenados por la situación social y económica en la que viven.

-¿Son shipibos?

-¿Cómo saberlo? Son en realidad mestizos como tú y yo. Se sostiene ahora que una de esas bandas se organizó para eliminar al canadiense; al parecer lo mataron antes del asesinato de Olivia Arévalo Lomas porque el cuerpo del linchado fue enterrado a 500 metros del lugar donde murió la curandera, pero con la peculiaridad de que su estado de descomposición denotaba más días que el de su declarada muerte.

-Es de miedo. Casi diría inadmisible. Sería saludable la existencia de un documento público al respecto.

Hasta aquí queda claro que se han tejido diversas versiones y cada una responde a diversos intereses:

-Intereses de los ONGeros.

-Intereses de los representantes shipibos.

-Intereses de las autoridades locales y nacionales, del ministro, del Ministerio Público y de la PNP.

-Y claro de los propios Shipibos.

Lo cierto también es que en el desbarajuste actual de Pucallpa resulta difícil saber de qué viven los shipibos urbanos. La mayoría de ellos no tienen ningún oficio y se dedican a delinquir de diversas maneras:

-Manejando motokar, ya que en la actualidad es una herramienta que ellos utilizan para asaltar a cualquier ciudadano que anda distraído o a algún incauto.

-A la estafa con cualquier cuento, sea por la venta de tierras, o la sanación (es el nuevo nombre que los ayahuasqueros mestizos utilizan para atraer víctimas, ellos mismos se hacen llamar “sanadores”). Hay incluso “sanadores” mestizos, pero la mayoría de gringos quieren ayahuasqueros shipibos, para curarse de sus enfermedades, la mayoría terminales o su adicción a las drogas.

– Los shipibos o los mestizos estafadores con el cuento de la madera ya casi no existen (se quedaron en los 90’ e inicios del 2000). Tendrían que ser muy incautas las víctimas pues con la ley de consulta previa los nativos no necesitan hacerlo ya que negocian el porcentaje directamente, y hasta se dan el lujo de escoger, si quieren o no, a tal o cual maderero.

– Con el tema del petróleo e hidrocarburos tampoco tienen posibilidad de estafar ya que PeruPetro negocia desde Lima los lotes petroleros y en la actualidad no es rentable esa actividad por el bajo costo del barril del crudo a nivel internacional; y cuando el barril estaba a más de 100 dólares, hasta el año 2014, ellos preferían trabajar para las petroleras o logísticos petroleros como mano de obra porque pagaban bien.

Todo eso ha agudizado la crisis del mundo shipibo debido a que no hay trabajo en petróleo y hay menos madereros que les dejen porcentajes. Ante esa situación abandonan las riberas de los ríos y se trasladan a la ciudad. En Pucallpa cada vez hay más desempleo y más delincuencia. Muy pocos son los que consiguen trabajo en algún organismo público o en alguna ONG. La Universidad Nacional Interétnica de la Amazonía pese a que está desempeñando un papel muy importante para la formación profesional de la población joven, no podrá hacerlo todo. La mayoría de los que estudian en ahí son nativos muy jóvenes, de 16 a 23 años, que tienen incluso vivienda universitaria y comedor universitario. Ellos son de los pocos que encuentran oficios o se están generando oficios dignos para sobrevivir. El problema mayor sigue siendo el de los nativos adultos con familia y el de hijos menores. Igualmente,  el de los jóvenes que no acceden a la formación.

Ya dije que yo también soy shipibo. Y lo soy más todavía en medio de esta crisis que está destapando el doble asesinato cometido en la comunidad Victoria García. Lo soy en la medida en que somos lo que somos por el ambiente cultural en el que nos hacemos a la vida. Nací y me eduqué en Pucallpa, el núcleo central de este pueblo en las orillas del Ucayali. Mi padre que había aprendido la lengua shipiba, en numerosas oportunidades me rogó que yo también lo hiciera. Nunca invertí la fuerza de voluntad necesaria para conseguirlo pese a que crecí rodeado de muchos de ellos, no sólo en la escuela, también en los diferentes campamentos madereros en los que coincidimos durante largas temporadas. En numerosas oportunidades he estado en Paoyan, de donde era oriunda la señora Olivia Arévalo Lomas y su familia. He vivido en Roaboya y en Tiruntán, localidades todas que antaño fueron verdaderos núcleos de la población shipiba, inmersas ahora en el larguísimo proceso de etnogénesis.

¿Digerir la alteridad? Muchos de ellos si no están ahora trabajando en la enseñanza, en la policía, en el servicio médico o en los diferentes estamentos de la administración pública, son extractores o comerciantes de los productos regionales. Diré más, creo que el pueblo shipibo ha sido el que mejor ha sabido adaptarse ya no sólo a las condiciones medioambientales de la llanura amazónica, también a las sociopolíticas. Ahora todo ese mundo se halla en medio del Apocalipsis. Es el Apocalipsis en el que se encuentran todos los pobres. En la carencia de políticas estructurantes de la sociedad amazónica, muchos han caído en el bandolerismo. Pero ellos no son otros, como muchos pretenden. Ellos son nosotros mismos. Nosotros y nuestra pobreza.

Aquí suspendo este apunte. Quedan muchas cosas por esclarecer. Aquí lo suspendo a la espera de los esclarecimientos oficiales. Y sobre todo, a la espera de las decisiones políticas. Sería de la más alta irresponsabilidad dejar que todo siga pudriéndose.

Jorge Nájar

París, 1° de junio de 2018

Jorge Nájar, París, febrero 2018. Foto: Sonia Luz Carrillo

JORGE NÁJAR. Poeta, novelista y traductor, estudió en Lima Educación y Ciencias Humanas en la Universidad Nacional Federico Villarreal. En 1984 obtuvo el Primer Premio de la Bienal del Poesía del Perú, Premio Copé de Oro, con su poemario Finibus Terrae y en 2001 el Premio Juan Rulfo de Poesía convocado por Radio France Internationale. El Fondo Editorial de la UNFV publicó en 2013 su Poesía Reunida. En francés ha publicado Toile Écrite (La Différence, 1992); Gravures sur maté (Folle Avoine, 1999); Figure de proue (Folle Avoine, 2006). Hotel universo. Oráculos, fue publicado por Editorial Summa y el  IV Festival Internacional de Poesía Primavera Poética 2016. Autor de varias novelas, como El Alucinado,  de las que hemos dado cuenta en este blog. Como traductor ha organizado y traducido una Antología de Poesía contemporánea de expresión francesa publicada por la Unesco -2002- y la Universidad Católica de Lima, El Manantial Oculto, 2003. Ha organizado y traducido una antología de la poesía de Claude Michel Cluny, Ulises y su perro, Bogotá, Común Presencia, 2005 ; así como uno de sus libros de relatos, Pastoral Hotel, México DF, Verdehalago & Universidad Autónoma de Puebla, 1998). De Paul Claudel ha traducido Conocimiento del Este, Pontificia Universidad Católica del Perú, El Manantial Oculto, 2008. De Claude Coufon ha traducido A la sombra de este cuerpo, Arequipa, Universidad Nacional de San Agustín, 1988; Ventana a la noche, París, Librairie Espagnole, 1996; Tarde o temprano, México D.F., ed. Linajes editores, 2002.  Reside en París desde 1977.
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UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS.TRADICIÓN Y DOCTRINA DE LA AUTONOMÍA. 466 ANIVERSARIO, DISCURSO DE ORDEN POR EL Mg. RICARDO FALLA BARREDA

mayo 19, 2017 en 1:45 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Discurso de Orden, Mg. Ricardo Falla Barreda. Salón General, local histórico de la UNMSM, Lima

El 12 de mayo del presente año la Universidad Decana de América, San Marcos de Lima, celebró el 466 aniversario de su creación, entre otras numerosas actividades, con una Sesión Solemne realizada en el histórico e imponente Salón General de La Casona  del Parque Universitario, actual Centro Cultural de la universidad.   El discurso de Orden  estuvo a cargo del Magíster Ricardo Falla Barreda, profesor principal e investigador de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la casa de estudio que a lo largo de los siglos ha aportado al país los nombres de hombres y mujeres que enorgullecen la cultura, las ciencias y las artes del Perú.

El texto, rigurosa presentación de hechos y circunstancias históricas, constituye una sólida argumentación del carácter fundacional de la actividad universitaria peruana y especialmente en lo que se refiere al concepto de autonomía universitaria, nacida de la especificidad de la Universidad Decana de América.

Por su interés y calidad argumentativa  es fundamental difundirlo en su totalidad.

AL USAR LA INFORMACIÓN, SE SOLICITA CITAR LA FUENTE

SEÑOR DOCTOR, ORESTES CACHAY BOZA

RECTOR MAGNÍFICO DE LA REAL Y PONTIFICIA UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS.

Señor Presbítero de la Orden de Predicadores fundadora de la Universidad de San Marcos Richard Manrique Díaz, Prior del Convento de Santo Domingo de Lima.

Señora Doctora,  Elizabeth Canales Aybar,  Ilustre Vicerrectora Académica de Pregrado.

Señor Doctor, Felipe San Martín Howard, Ilustre Vicerrector de Investigación y Posgrado.

Respetables Señores Rectores de las Universidades Tricentenarias y Republicanas del Perú y del extranjero que nos honran con su presencia.

Eminente Señor Embajador del Reino de España.

Ilustres representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en el Perú.

Insignes Señores Decanos.

Distinguida Señora Doctora Teonila García Zapata, Presidenta de la Comisión de Celebraciones Conmemorativas del 466 aniversario de nuestra Universidad.

Distinguidos Profesores Principales, Asociados y Auxiliares.

Representantes del cuerpo administrativo de la Universidad.

Señoritas Alumnas y Caballeros Alumnos.

Distinguida concurrencia.

Señor Rector Magnífico:

La tradición es fuente de derecho: Hace 466 años de un día como hoy, el Emperador Carlos de Gante, o Carlos I de España y V de Alemania, decretaba de puño y letra, mediante Real Provisión emitida en la ciudad de Valladolid, lo siguiente: “Fray Tomás de San Martín de los Predicadores pide fundarse Estudio General para la Ciudad de los Reyes del Perú; crease el dicho Estudio General para la Ciudad de los Reyes con los mismos privilegios, libertades y exenciones que goza el Estudio General de Salamanca. Yo, el Rey”. Luego, y de acuerdo al orden jurídico de la época, los notarios elaboraron la Real Cédula que sería firmada por la Reyna Juana de España, madre del Emperador.

La creación de San Marcos fue, pues, por Real Provisión, acto político y jurídico de mayor jerarquía que la real cédula, donde se puede apreciar el papel jugado por el dominico Fray Tomás de San Martín OP, doctor en Teología y Maestro en Artes, hombre que gozaba de gran prestigio intelectual y ético, y por estas virtudes su nombre fue anotado por el Emperador. El 25 de julio de 1 571, el Papa San Pío V confirmaba la fundación de San Marcos mediante la Bula Exponi Nobis, inmediatamente después de obtener el Pase Regio del Consejo de Indias de Sevilla; así, luego de confirmar a perpetuidad la fundación de la Universidad, estableció que “el estudio general tiene valor perpetuo y puede pechar para todo el orbe”, lo que se quería decir, en la semántica de hoy, es que los grados expedidos por San Marcos, tienen valor académico en todo el mundo. Así, se cumplía en toda su extensión el procedimiento jurídico instaurado por el Emperador Carlos en aplicación de las Nuevas Ordenanzas de 1 525 derivadas de la política regalista impuesta por él: la autoridad del rey está por encima a la autoridad del Papa, quedando así: primero, la emisión de la Real Cédula; segundo, Pase Regio del Consejo de Indias; y tercero, la confirmación pontificia. San Marcos, pues, quedó ubicada por derecho propio en la cumbre de las gestas históricas relevantes del Perú y del mundo, y por ello siempre será la Universidad del Perú, Decana de América. Este acto jurídico estructurado en los Reinos y Provincias del Perú, conserva en la República del Perú toda su vigencia y consecuencia.

Distinguida concurrencia: los primeros años de la joven universidad limeña no fueron satisfactorios. La actividad académica iniciada en enero del 1 553 mediante las Facultades de Teología y Artes (Letras), siendo su primer rector el dominico Dr. Fray Juan Bautista de la Roca, se desarrollaba en el Convento de Santo Domingo de Lima; en este lugar se tenía con frecuencia la interminable y acalorada disputa, propia de la escolástica, entre dominicos y jesuitas, franciscanos y mercedarios, agustinos contra laicos, y todos contra todos. Y es que el funcionamiento se hacía con arreglo a la Constitución dominica, por ello, sea quien fuere el prior del convento éste se convertía de hecho en rector. En 1 571, el Virrey Francisco de Toledo, en el contexto de la confirmación de la fundación de San Marcos mediante la Bula Exponi Nobis, emitió la Real Cédula que aprobaba la primera Constitución (estatuto) de la Universidad con el siguiente título “Constituciones de la Universidad de Los Reyes. Hecha por el ilustre Señor Rector y Doctores y Maestros de la dicha Universidad”. Y en el capítulo Uno, se inscribió “Como se elige Rector cada año que sea lego”, y a continuación anotaron: “Primeramente el Rector ha de ser lego, dottor, elegido por votos de todo el claustro, y por cédulas secretas, y ha de ser anual, que se elige a cada año (…)”. Antes, de proseguir, veamos que sucedía en las Universidades de Salamanca y México. La Universidad de Salamanca, la más antigua de España, modelo de San Marcos, ordenaba su funcionamiento de acuerdo al libro Las Partidas de Alfonso X de Castilla tildado por su pueblo como “El sabio”, quien al referirse al complejo asunto de la Universidad dispuso que el “rector debe ser elegido por consejo de Consiliarios en número de ocho”. Pues bien, la Universidad de México que a la sazón reproducía en su seno el funcionamiento de Salamanca, dispuso que “el rector debe ser elegido por consejo de Consiliarios en número de cuatro”. Ambas universidades, carecían de Estatuto propio, y al ver que San Marcos se investía del derecho de poseerlo, acontecimiento que le permitía la elección del rector por todo el claustro, profesores y estudiantes, por voto secreto, pidieron al Rey Felipe II que les concedieran los mismos privilegios otorgados a la Universidad de Lima. Recién en 1 600 Felipe III aprobó la reforma de Farfán en alusión a Pedro de Farfán autor de la Constitución de la Real y Pontificia Universidad de México; y en 1 603 aprobó la llamada reforma de Caldas en reconocimiento al Dr. Juan Álvarez de Caldas, autor de la primera constitución de la Universidad de Salamanca. Así, y partir de este momento histórico, todas las universidades de naturaleza real y pontificia del mundo, recibieron la autorización de tener Constituciones propias, con la intención que eligieran al rector al igual que lo hacía San Marcos de Lima.

Ahora, retornemos a la Constitución de San Marcos. En el artículo antes citado, se pueden apreciar varios conceptos: primero, el “rector debe ser lego”, es decir, laico, y con ello estaba surgiendo una nueva situación de la vida universitaria de la época con extraordinaria proyección al futuro, la universidad era definida como institución secular, laica, abierta a todas las líneas de pensamiento e independiente del Estado monárquico propietario de ella; segundo, el rector, al ser elegido por todo el claustro, profesores y estudiantes mediante votación secreta, es decir, fuera del alcance de las connivencias del poder político o religioso, mostraba el surgimiento de una situación novedosa que luego caracterizaría a las Universidades del mundo: la autonomía universitaria, lo que implicaba reconocer que la Universidad se gobierna por sí misma y se modifica por sí misma; además, al establecer que los electores, profesores y estudiantes, “todo el claustro”, confirmaba el concepto clásico que define a la institución universitaria, “universitas magistrorum et scholarium et discipulorum” corporación de profesores, estudiantes y egresados. Con legítimo orgullo podemos afirmar que la Autonomía Universitaria, hecho que significaba no solo distanciarse de las arquitecturas del poder político de turno, sino la preservación del fuero académico de perfil democrático como rasgo central que define a las Universidades, fue creación heroica de los profesores de San Marcos, tal como dejó constancia el propio Virrey Toledo, quien supo escuchar a la Universidad y renunció a imponerle su criterio, al decir “hecha por el ilustre señor rector y doctores y maestros de la dicha universidad”. Es probable -en vista de la pérdida de valiosa información relacionada a los actos académicos y administrativos de la universidad a consecuencia de la guerra del Pacífico-, que los autores de la innovadora Constitución de San Marcos fueran los doctores Pedro Fernández de Valenzuela, Gaspar de Meneses, Antonio Sánchez Renedo, Juan de Herrera, Jerónimo López Guarnido, Marcos de Lucio, en vista que entre 1 571 y 1 576 ocuparon sucesivamente por elección el cargo de Rector. No obstante, lo que pueda interpretarse, Fernández de Valenzuela fue el primer rector electo por votación secreta de todo el claustro, profesores y estudiantes; y el 22 de diciembre de 1 574, siendo rector el Dr. Marco de Lucio, adoptó el nombre del evangelista San Marcos y el blasón y bandera que la distingue hasta hoy. En 1 602, Antonio Ricardo imprimió por primera vez la Constitución de San Marcos en calidad de documento que consolidaba las modificaciones y agregados al texto original efectuados en 1 578, 1 581 y 1 584. En el actual Estatuto, se afirma que la primera Constitución impresa de la Universidad la realizó Antonio Ricardo en 1 575. Sucede que recién en 1 584 entró en funcionamiento la imprenta del célebre artesano turinés, siendo el primer texto que estampó para el Perú y Sudamérica La pragmática de los diez días. Por tanto, resulta imposible sostener que en 1 575 se prensó la Constitución, simplemente porque Antonio Ricardo aún no estaba en el Perú ni había instalado su imprenta; pensamos que se trata de una simple errata que deber ser inmediatamente corregida.

En 1 584, en momento que los Reinos y Provincias del Perú era gobernado por el virrey Martín Enriques, éste molesto por los aires de independencia que mostraba la universidad limeña, situación que la consideró peligrosa para los intereses de la corona, modificó la Constitución de San Marcos de 1 571 y estableció que “La elección de Rector y consiliarios la han se hacer cada año el Rector y consiliarios presentes como se hace en la Universidad de Salamanca y los consiliarios sean ocho (…)” Esta modificación que puso en evidencia la situación de la Universidad de Salamanca como era la ausencia de autonomía para autogobernarse, generó malestar entre los profesores y estudiantes de San Marcos, y acudieron en actitud de queja ante el rey Felipe II, quien desautorizo a su Virrey, le prohibió terminantemente intervenir en los asuntos de la Universidad, aceptó el reparo y restituyó el derecho del claustro de actuar con plena autonomía. Dicen los Proverbios, “no hay nada nuevo bajo el sol”; pues bien, la elección del rector y demás autoridades por votación secreta de toda la comunidad universitaria la poseyó San Marcos desde 1 571 hasta 1 850 año que fue instaurada la modalidad representativa, la asamblea. Hoy, la ley 30220 al disponer que las autoridades sean elegidas por toda la comunidad académica, no ha hecho otra cosa que retrotraernos al modelo virreinal. Y para que se tenga idea de la expectación limeña relacionada a la elección del rector de San Marcos, en 1 849 el poeta Manuel Asencio Segura, escribió en el Espejo de mi tierra: “aunque gruñan severos Aristarcos / yo prefiero a estos tiempos que dan grima / aquellos tiempos en barullos parcos / en que tan solo se agitaba Lima / cuando elegía su rector San Marcos o votaba una cátedra de prima”.

Invitados. Representantes de los más importantes organismos públicos y privados. En esta ocasión, la sesión contó además con la asistencia de numerosos rectores de otras universidades- públicas y privadas – del país.

El actuar con autonomía, asimismo, implicaba que la Universidad reconocía un cuadro de deberes y responsabilidades, por ello, la Constitución de 1 571 modificada en 1 578 por el mismo claustro (Rector, Jerónimo López Guarnido), 1 581 ( Rector, Pedro Gutiérrez Flores) y 1 584 (Rector, Antonio de Molina), se instituyó el llamado Claustro de los Diputados conformado por dos catedráticos, un teólogo, un jurista, quienes representaban a las cátedras de teología, cánones y leyes, además participaban dos consiliarios bachilleres en representación de teología, cánones y leyes; dos Maestros, uno en teología y otro en cánones o leyes; dos estudiantes en representación de las Facultades. Este Claustro de los Diputados tenía la función exclusiva de opinar y fiscalizar respecto a los actos administrativos y financieros de la universidad, velar por la conservación del local, fijar criterios para la obtención de rentas, y aplicar penas y multas a quienes infringían la Constitución de la Universidad. El claustro de los diputados, pues, instituido en la Universidad de Salamanca, fue adoptado por San Marcos, pero enriquecido al integrar en su seno al Rector, al maestre de escuela, bedel y secretario de la universidad. Así, nacía la conducción corporativa de la Universidad a la que hoy denominamos Consejo Universitario; asimismo se fijaban conceptos básicos en materia universitaria, a saber, autonomía académica, económica, normativa y administrativa.

LA VIDA ACADÉMICA DE SAN MARCOS RESULTABA, Y RESULTA,  IMPOSIBLE REAL IZARLA SIN AUTONOMÍA

La vida académica de San Marcos resultaba, y resulta, imposible desarrollarla sin autonomía. Por ello, los rectores cuidaban con escrupuloso celo cualquier atisbo de intervención del poder político de turno en los asuntos universitarios. Tanto era así, que el eminentísimo Doctor Pedro de Peralta y Barnuevo, tres veces electo rector de San Marcos en los primeros lustros del siglo XVIII, logró que la Real Audiencia de Lima creara el cargo universitario de Alcalde del crimen con la finalidad de sancionar dentro del fuero sanmarquino a quienes transgredían la ley al interior del claustro. Así, nacía el derecho de la Universidad de cuidarse por sí misma ante las inconductas de diverso tipo cometidas por algún miembro de la comunidad universitaria.

Bajo los alcances de la Constitución de 1 571 con sus respectivas modificaciones y actualizaciones a tenor de los cambios históricos del Perú y el mundo, San Marcos se gobernó hasta 1 850, año en que el gobierno de Ramón Castilla aprobó el Reglamento de Educación Pública mediante el cual, al referirse a la Universidad, derogaba la Constitución de San Marcos de 1 571 en momentos que el Dr. José Martín Garro se desempeñaba como Rector, dejando constancia que el Estado respeta el privilegio de la Universidad de sancionar sus estatutos, de elegir a sus autoridades, aprobar o desaprobar su planes de estudio, fijar sus rentas y gastos, administrarse y modificarse por sí misma. En 1 856 en momentos que el Dr. José Dávila y Condemarín ejercía el cargo de Rector, se adoptó la modalidad representativa, asamblea de profesores para la elección del rector, anulándose el derecho de los estudiantes de participar con voz y voto en los órganos de gobierno universitario. Hay que advertir que, durante el periodo monárquico de la historia peruana, no obstante, el desagrado que mostraban los virreyes por la amplia autonomía que poseía la Universidad, incluso al aprobarse las llamadas reformas borbónicas en el siglo XVIII que trajo consigo la expulsión de la Compañía de Jesús del suelo latinoamericano, la Universidad de San Marcos fue respetada en su dignidad autonómica. Es más, a pesar del profundo enfado manifestado por el virrey Agustín de Jáuregui al escuchar el discurso colmado de reivindicaciones sociales y políticas que pronunciara el muy ilustre Dr. José Baquíjano y Carrillo, precursor de la Independencia, la autoridad virreinal respetó escrupulosamente la autonomía universitaria.

El 30 de julio de 1 821, la Universidad de San Marcos en la voz del Doctor José Ignacio Mier, Rector, juró en nombre de toda la comunidad sanmarquina la independencia del Perú, y dijo “Juramos a Dios y a la Patria defender con nuestra opinión, persona y propiedades la Independencia del Perú de cualquier otra dominación extrajera”. Este juramento se mantiene incólume hasta nuestros días, y por ello San Marcos siempre se ha reafirmado en la defensa de nuestros recursos naturales, de la integridad territorial de la patria, del conjunto de la sociedad y sus culturas, de la libertad e independencia a la que tienen derecho los peruanos de ayer, hoy y de siempre.

En 1 825, luego de fundarse la República del Perú, el Dr. Toribio Rodríguez de Mendoza, gran Prócer de la Independencia, fue elegido rector de San Marcos. Este prohombre de la república era conocido y respetado por sus ideas jacobinas -izquierdista, le dirían hoy en día- a pesar de ello los profesores vinculados a su línea ideológica criticaron su actitud de respeto a quienes profesaban pensamiento distinto al de él. Rodríguez de Mendoza, hombre culto y justo, les respondió a sus ocasionales censores: “Como diría Voltaire en respuesta a la viuda de Helvetius, no concuerdo con sus opiniones, pero lucharé hasta el final para que puedan expresarlas”. Y aquí se formula y dibuja el espíritu de la autonomía universitaria y que traza la línea axiológica de San Marcos hasta nuestros días: la libertad de expresión, de opinión, de todos los miembros del claustro es consustancial al principio de autonomía universitaria; y los garantes de ello son el rector, en primer lugar, y el cuerpo de catedráticos. En San Marcos, pues, desde aquellos lejanos tiempos no hay, ni debe haber, delito de opinión, de crítica. Y es que el disfrute de la libertad, el libre albedrío, es el más precioso don que la humanidad ha recibido de quien la hizo. Además, expresa en el caso de San Marcos su extraordinaria fortaleza ética institucional. El goce de la libertad a la que juró San Marcos como conquista de la conciencia, la conduce con la autoridad moral que posee, a rechazar la opresión de cualquier tipo, la intolerancia, la prepotencia, y reprobar con energía el uso del terror como método de acción política-social cometida por cualquiera de los miembros de su comunidad y fuera de ella.

En 1 876, el presidente Manuel Pardo promulgó la ley de Instrucción Pública donde se creó el estatus de universidad mayor y universidad menor. San Marcos fue catalogada como Universidad Mayor, que significa en el decir de la ley, el imperio de sus privilegios, a saber: actuar con plena autonomía académica, económica, normativa y administrativa, elegir a sus autoridades, aprobar sus planes de estudio, modificarse por sí misma. En cambio, para las universidades menores, era el Ministerio de Instrucción Pública la entidad que las tutelaba en el más amplio sentido del término. San Marcos, pues, es la única universidad mayor que el Perú posee, y por ello en su nomenclatura dice Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Se trata del rango que la República del Perú le reconocía, y reconoce, a tenor de su tradición, fuente de derecho.

En el siglo veinte, el concepto de autonomía universitaria y la forma de ejercerla, legítimo patrimonio intelectual de San Marcos, ha sido tomada sin autorización alguna y aplicada en todas las universidades públicas, particulares y privadas. Y aquí, permítame la digresión, un país como el Perú, que vive desde la fundación de la república la endémica crisis del Estado-nación, hecho que ha significado en diversos momentos de sus historia la violación a los espacios democráticos que lo sustentan, con su secuela de violencia política y social, donde la lucha por la justicia social fue penalizada, las ideas de cambio reprimidas, llegándose al caso que a mediados los años sesenta del siglo pasado, en momentos que el Perú era gobernado por un civil, se dispuso la incineración de libros considerados por el poder de turno como peligrosos. Así, el viejo y glorioso campus de San Marcos fue, y es, el único espacio que la sociedad disponía para expresarse con entera libertad. Y por ello, nuestra Universidad fue intervenida muchas veces por el gobierno republicano de turno, recesada, llegándose al extremo de deportar a las autoridades, caso de los rectores José Antonio Encinas y Luis Alberto Sánchez, o que muchos profesores y estudiantes sufrieran cárcel o destierro. ¿Cuál era el delito de la Universidad? Simplemente el ser consecuente con la línea axiológica que trazara el prohombre Toribio Rodríguez de Mendoza mediante el binomio: autonomía universitaria-libertad, más la jura a la independencia del Perú.

Coro de San Marcos

Las leyes en materia educativa de 1 901 y 1 923 reconocían la más amplia autonomía en los dispositivos académicos, administrativos, normativos, económicos y el derecho de modificarse por sí misma a San Marcos, pero desconocían la potestad de los estudiantes de participar con voz y voto en los actos de gobierno universitario. En la década del diez del siglo pasado, se fundó la Federación Universitaria de San Marcos y a finales se instauró la Federación de Estudiantes del Perú, cuya demanda central era la recuperación del derecho de los estudiantes de participar con voz y voto en los actos de gobierno. En este contexto tendría lugar la célebre proclama “El grito de Córdoba” de 1918 en la universidad de Córdoba, primada de la Argentina, que propiciaba la también célebre “reformar universitaria”, cuyo vocero más representativo fue el notable Gabriel del Mazo. La propuesta reformista de Córdoba y la tradición autonomista de San Marcos confluyeron finalmente en 1930. Había finalizado la dictadura del oncenio, los jóvenes profesores Raúl Porras Barrenechea, Jorge Basadre, Luis Guillermo Leguía, Luis Alberto Sánchez, Manuel Abastos, entre otros, propusieron al Dr. José Antonio Encinas para el cargo de Rector. La histórica Asamblea Universitaria reunida en el paraninfo de la Facultad de Medicina eligió como rector al Dr. Encinas, restituyó el derecho de los estudiantes a participar en los actos de gobierno con voz y voto en la proporción de un tercio, y el candidato perdedor Dr. Víctor Andrés Belaúnde junto al Dr. José de la Riva Agüero y Osma, renunciaron a la universidad aduciendo que “la universidad se ha sovietizado” tal como lo registró el Dr. Jorge Basadre en su monumental Historia de la república. La reforma universitaria que impulsó el Dr. Encinas trajo consigo, además de la restitución de la participación estudiantil en los actos de gobierno universitario, la puesta en marcha de la extensión universitaria, la proyección social, el concurso público para cubrir las plazas docentes y la promoción docente por orden de méritos, la creación de los Institutos de Investigación, los estudios generales. La universidad, pues, se modificaba por sí misma, se gobernaba por sí misma, se administraba por sí misma bajo el imperio de la libertad de opinión y crítica; podemos reiterar que se cumplía en toda su magnitud el precepto que define a la universidad, universitas magistrorum et scholarium et discipulorum, comunidad de profesores, estudiantes y egresados. Esta reforma universitaria, costó la preciosa vida del estudiante de medicina Guido Calle, baleado por la represión policial de la época. El Dr. José Antonio Encinas estuvo dos años en el cargo de rector. En 1932 la Universidad fue intervenida por el gobierno de turno, recesada, y deportado el rector y un grupo de profesores y estudiantes, y otros fueron recluidos en la cárcel.

En 1935, en el contexto de una tímida abertura democrática, San Marcos eligió como rector al Dr. Alfredo Solf y Muro (quien en 1942 firmaría el Protocolo de Río de Janeiro a nombre del Estado peruano) y con ello la Universidad recuperaba su histórica autonomía que la Constitución de la República de 1931 consagraba como parte del ordenamiento jurídico del país. Entre 1935 a 1945 en el Perú se penalizaba la protesta social y las ansias de justicia social, en la universidad, por esta razón, se vivía el clima de censura y autocensura, y es que la línea trazada por el prócer Toribio Rodríguez de Mendoza, el imperio de la libertad de opinión y crítica, más la jura de San Marcos a la independencia del Perú, se consideraban en la vía de los hechos como subversivas. De modo que, formalmente, se respetaban los principios autonómicos dejados por José Antonio Encinas, pero menoscabados por la censura a las ideas democráticas, progresistas y de cambio social. Este periodo fue caracterizado por el eminentísimo Dr. Estuardo Núñez como “tiempo de opacidad, de ejercicio burocrático, rutinario, mediocre”. En 1945, con la elección del Dr. José Luis Bustamante y Rivero como presidente de la república, se inició la re-abertura del espacio democrático. Nuevos vientos soplaban en San Marcos, y en 1946 el Dr. Luis Alberto Sánchez era elegido rector de San Marcos, y con ello retornaba el espíritu autonómico y reformista. La ley de Instrucción Pública impulsada por el Dr. Jorge Basadre en calidad de Ministro de Educación, dejaba constancia que la universidad se gobierna por sí misma y se modifica por sí misma bajo los principios de libertad de opinión y crítica tal como rezaba el texto constitucional.

En octubre de 1948, nuevamente el Perú comenzó a vivir las vicisitudes de la ruptura del orden constitucional. San Marcos nuevamente fue intervenida, recesada, y el rector y muchos profesores y estudiantes fueron deportados, extrañados de la patria, encarcelados, sufriendo el infame rigor de las cárceles del país. Ha quedado en el registro cotidiano, la fotografía, el momento que un tanque de guerra, armamento pesado, rompió la puerta de San Marcos, y su cañón ponía puntería a los patios de derecho y de letras; apuntaban, pues, al espacio de la ley y del pensamiento.

En 1950, en vísperas de celebrarse los 400 años de la fundación de la primera universidad del continente en calidad de conmemoración nacional, el gobierno militar en respuesta al oficio rectoral donde se pedida apoyo del Estado para la realización de todo un conjunto de actividades académicas de perfil internacional destinadas al festejo continental por la creación de la primera universidad del nuevo mundo, señalaba “el gobierno de reconstrucción nacional, amparado por el texto constitucional, respeta la autonomía universitaria y le prestará su apoyo para el festejo nacional que significan los cuatrocientos años de la fundación de la Universidad Mayor de San Marcos”. El Dr. Raúl Porras Barrenechea, en brillante y memorable discurso pronunciado con ocasión de celebrarse el Primer Congreso Internacional de Peruanistas que organizara la Universidad, luego de hacer un recorrido por la historia de San Marcos como parte de la historia del Perú, ponderó con argumentación inobjetable, enjundiosa, el por qué la autonomía y libertad se sustancian en un solo cuerpo, y por qué la universidad pública es la columna vertebral del Estado democrático, esencia de inclusión social, numen de todas las etnias y clases sociales, lenguas, modos de vida.

Sanmarquinas ilustres. Tomada del diario Perú 21. Edición del Domingo 15 de mayo del 2016

En los años sesenta del siglo pasado se aprobaron las leyes universitarias 13417 y 17437, donde explícitamente se reconocía el derecho constitucional de la Universidad de gobernarse por sí misma, modificarse por sí misma, no obstante los cambios que introducían al modelo universitario.  En 1979, la nueva Constitución repetía los alcances de la Constitución de 1931, asimismo en 1993 al darse un nuevo texto constitucional, quedaba consagrada la autonomía universitaria en términos de autonomía académica, económica, normativa y administrativa. El Estado republicano, pues, mediante leyes constitucionales y ordinarias ha confirmado ampliamente la reforma universitaria iniciada 1571 la misma que generó doctrina en cuestión universitaria denominada la doctrina de San Marcos en materia de autonomía y gestión universitaria de alcance nacional e internacional.

En 1 967, Gabriel del Mazo, histórico dirigente de la Reforma Universitaria de 1 918, aquel leyera en alta voz la célebre proclama “el grito de Córdoba”, en carta dirigida al rector Luis Alberto Sánchez, expresaba “hay una Universidad continental, nuestra, típica, surgida de su propia reforma y de la reforma, con carácter diferenciado de las demás y en la historia, es San Marcos de Lima”. Del Mazo murió en 1969.

En los últimas décadas San Marcos se ha modificado por sí misma; instituyó desde hace mucho tiempo la extensión universitaria y la proyección social; ha creado nuevas facultades, escuelas académicas profesionales, institutos de investigación, ha fomentado el más completo programa de posgrado del Perú;  a fines de los años noventa creó el Consejo Superior de Investigaciones, y a inicios del siglo XXI estableció el Vicerrectorado de Investigación; precisamente en el 2 011 el Vicerrectorado Académico publicó, con auspicio de Concytec y presentado en el Congreso de la República, el estudio La producción científica en San Marcos, hechos, cifras y estándares internaciones, 2002 – 2010 del Dr. Víctor Peña, donde se prueba en forma irrefutable que San Marcos es la institución peruana que más produce en materia de investigación diversificada, de puesta en valor de nuevos conocimientos ¿se requirió alguna orden externa para hacerlo? simplemente, no ¿es algo como para vanagloriarse? tampoco; sencillamente “hicimos lo que debíamos hacer” tal como dice el Evangelio de San Lucas. Desde el 2 014 se tiene una nueva ley universitaria, la 30220, que, en el artículo primero, dice “la presente ley tiene por objeto normar la creación, funcionamiento, supervisión y cierre de universidades (…) establece los principios, fines y funciones que rigen el modelo institucional de la universidad (…) El Ministerio de Educación es el ente rector de la política de aseguramiento de la calidad de la educación superior universitaria”. De esta manera, y por primera vez en nuestra historia, a escaso tiempo de cumplir quinientos años de funcionamiento ininterrumpido, el Ministerio de Educación, el ente político del gobierno de turno, interviene en forma directa en el fuero sanmarquino. La autonomía universitaria en calidad de tradición y doctrina, fuente de derecho, ha quedado, pues, seriamente menoscabada. El sabio don Miguel de Unamuno, quien nos deslumbrara con La agonía del Cristianismo, deleitara con El Cristo de Velásquez, conmoviera con El sentimiento trágico de la vida, entre otras obras,  quien fuera rector vitalicio de la celebérrima Universidad de Salamanca, expresó a modo de sentencia “nada es más terrible que el intelecto desprovisto de base intelectual”, y en efecto, se evitan comentarios -por respeto al día jubilar de San Marcos y de las universidades peruanas- en relación a quienes tratan, desde el ámbito burocrático oficial, aspectos epistemólogos altamente complejos en materia universitaria, y más aún si se trata de San Marcos.

la hermenéutica del sujeto nos dice que San Marcos no es una universidad más de las casi 150 respetables universidades existentes en el país. San Marcos, más que universidad es un sentimiento nacional; es parte del sentido del ser peruano

Escritores sanmarquinos César Vallejo, José María Arguedas y Mario Vargas Llosa, en la Sala de Profesores de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas.

Señor Rector Magnífico, distinguida concurrencia, la hermenéutica del sujeto nos dice que San Marcos no es una universidad más de las casi 150 respetables universidades existentes en el país. San Marcos, más que universidad es un sentimiento nacional; es parte del sentido del ser peruano. El Dr. P. Rubén Vargas Ugarte, jesuita, eminente historiador, quien fuera rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú, dejó escrito en su monumental Historia del Perú: “los más oscuros poderes virreinales y republicanos se estrellaron contra sus infranqueables muros; San Marcos es el bastión de la peruanidad”. Esta es nuestra misión, ésta es nuestra visión, esta es nuestra dignidad, aquí estamos, somos, existimos. Finalmente, hemos descrito un conjunto de hechos en los que se fundamenta la tradición y doctrina autonómica de San Marcos, que, en calidad de fuente de derecho, constituye obligación cumplirla y hacerla cumplir en toda su extensión y fuerza argumentativa.

¡Honor al Dr. Fray Tomás de San Martín de la Orden de Predicadores por el valeroso esfuerzo desplegado para dar vida a la primera universidad del Perú y del continente americano, San Marcos de Lima!

¡Honor a los egregios profesores que tuvieron la visión histórica de diseñar la autonomía universitaria!

¡Honor al Dr. Pedro Fernández de Valenzuela, primer rector electo por voluntad de la comunidad universitaria sanmarquina!

¡Honor al Dr. Diego de León Pinelo, quien como rector supo defender con energía los fueros de San Marcos ante las voces eurocéntricas cargadas de prejuicios y maledicencias!

¡Honor a quienes sintieron el imperativo moral y patriótico de escribir la historia de San Marcos: ¡Antonio de la Calancha! ¡Diego de León Pinelo, José Baquíjano y Carrillo, José Dávila y Condemarín, ¡Luis Antonio Eguiguren, Carlos Daniel Valcárcel, Alberto Tauro del Pino, ¡Ella Dumbart Temple, Miguel Maticorena Estrada!

¡Honor al Dr. Pedro de Peralta y Barnuevo, tres veces electo rector de San Marcos, quien nos enseñó el valor de la ciencia, la justicia, del pensar con libertad!

¡Honor al Dr. Toribio Rodríguez de Mendoza, gran prócer de la Independencia del Perú, que, en calidad de rector de San Marcos, nos legó como línea axiológica de la autonomía universitaria el imperio de la libertad!

¡Honor al Dr. José Antonio Ribeyro, quien, como rector en los años de la cruenta guerra del Pacífico, impulsó la reconstrucción institucional de los estragos impuestos por la soldadesca que ocupó nuestra histórica Casona!

¡Honor al Dr. José Antonio Encinas, maestro, Rector de San Marcos, que tuvo la visión histórica de diseñar el modelo universitario del Perú republicano!

¡Honor al Dr. Luis Alberto Sánchez, tres veces electo rector, por ser el primer y único rector emérito de San Marcos por voluntad de la comunidad!

¡Honor a la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, fundadora de San Marcos, por sus 466 años de funcionamiento ininterrumpido, formadora de las más ilustres personalidades de la cultura peruana con proyección nacional, continental y mundial!

¡Honor y más honor a los profesores y estudiantes que dieron y dan lo mejor de sí por la causa de San Marcos!

¡Honor a Guido Calle, estudiante de medicina, quien ofrendara su preciosa vida en defensa de los ideales de la reforma universitaria!

Doctor Jorge Basadre

Decía el notable entre los notables maestro sanmarquino Dr. Jorge Basadre en calidad de legado: “una colectividad sin memoria histórica, está condenada a la decadencia”. Estas palabras del Maestro resuenan con fuerza en la razón, en el corazón, en la consciencia; por ello, afirmamos que ha llegado el momento de crear un Centro de Investigaciones de la Historia de San Marcos, de forma similar al existente en la Universidad Nacional Autónoma de México, o Salamanca o París; ha llegado el momento de honrar como se merece al Dr. Luis Antonio Eguiguren, maestro, jurista e historiador que donó con amor, gratuidad, su vida a la causa de San Marcos, erigiéndole un memorial para su permanente recordación.

La Real y Pontificia Universidad Nacional Mayor de San Marcos, cubierta de gloria, nos emplaza en calidad de Alma Mater, que significa madre nutricia, la que amamanta, o simplemente como madre de cada uno de nosotros, sus hijos, a respetarla y hacerla respetar en sus fueros, a mantener incólume su nombre, y con un cuarteto del poeta sanmarquino Alejandro Romualdo, decimos: “Como un árbol ardiendo en tierra firme, / alzo la voz al pie de la palabra. / Y en el nombre de todos, para todos, / quiero que se abra el sol dentro del alma”.

Es todo cuanto tengo que decir, Señor Rector Magnífico, gracias por concederme el privilegio de hacer uso de la palabra en el día jubilar de San Marcos y de todas las universidades peruanas; y gracias a todos Ustedes, distinguida concurrencia, por haberme prestado su atención.

¡Salud, día de las Universidades peruanas!

Es todo.

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AL PIE DEL ORBE. VALLEJO Y EL COSMOPOLITISMO

julio 4, 2016 en 12:11 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Creación, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario
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Captura de un filme donde Vallejo aparece junto a Antonio Machado en 1937. Revista Velaverde http://www.revistavelaverde.pe/buscando-a-cesar-vallejo/ Captura de un filme donde Vallejo aparece junto a Antonio Machado en 1937. Revista Velaverde

ESCRITURA Y PENSAMIENTO, revista de la Unidad de Investigaciones de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, publicó en su N° 36, año XVIII, enero -junio 2015, este trabajo de mi autoría que ahora comparto en su totalidad.

ESCRITURA Y PENSAMIENTO

 

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AL PIE DEL ORBE.   VALLEJO Y EL COSMOPOLITISMO

Mg. Sonia Luz Carrillo  Mauriz

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

Resumen

El arco magnífico de la poesía de César Vallejo, ciudadano del orbe, desde sus inicios hasta sus últimos textos,  se va ensanchando desde la base de una moral de la fraternidad y la ciudadanía múltiple. El propósito de estas líneas es indagar la forma en la que su poética  va abriéndose  a   visiones, referencias y temas cada vez más complejos, asumiendo  diversos aportes,  hasta construir  un mundo creativo de excepcional  compromiso cósmico. En momentos en los que reaparecen sentimientos y actitudes exclusivistas o de identidades excluyentes, es necesario esrtudiar la presencia de los rasgos cosmopolitas en la obra de nuestro autor.

César Vallejo / Cosmopolitismo / Poesía de César Vallejo / Vallejo y el arte universal

Para esta búsqueda  partimos de la noción de cosmopolitismo en tanto  la capacidad  de apropiación de lo universal y diverso por parte de los creadores que no solo conservan lo propio  sino que, potenciándolo, logran hacer ingresar lo  particular  y propio al  acervo mundial.

Una definición útil en este abordaje literario es la expresada por Guy Scarppetta en Eloge du cosmopolitisme (1981) citado por Carlos Guillén Entre lo uno y lo diverso. Introducción a la literatura comparada. (Guillén 1985: 425) al referir que se trata de  “La insubordinación de la literatura ante los orígenes, los mitos, los arquetipos, las ataduras radicales.”

En este punto, es necesario recordar que  el afán cosmopolita hunde sus raíces en el pensamiento humanista y está presente en la noción de  los derechos humanos, la convivencia en paz entre individuos de diversa procedencia, base de una moral de la fraternidad.

Ser cosmopolita

Del griego cosmos (mundo, universo, orden) y politis  (ciudadano), como señala Francisco Andrés Santos (2007) “en los últimos años ha venido ganando nuevo peso entre muchos pensadores políticos el viejo ideal en torno al «cosmopolitismo», como un ideal  por el  cual todos los seres humanos, con independencia de sus diferencias de estatus y pertenencias políticas, deben ser considerados como miembros  de una sola comunidad ético-política, la «comunidad de todos los seres humanos»

Si nos atenemos a la definición de individuo cosmopolita tenemos “Dicho de una persona que considera todos los lugares del mundo como patria suya.” Ampliando el sentido se puede asumir que un escritor cosmopolita es aquel capaz de plasmar en su obra las vicisitudes de un ciudadano de todas partes, un creador pleno de sentimiento  de universalidad.

Julia Kristeva, respondiendo en una entrevista dada al diario  La Nación de Argentina en noviembre de 2011, ilustra la condición cosmopolita de un escritor al precisar: “Soy una ciudadana europea, de origen búlgaro, de nacionalidad francesa, que se considera una intelectual cosmopolita”,. Luego, enfatiza la importancia de los desplazamientos, el exilio voluntario o impuesto por las circunstancias, en el arribo a una postura cosmopolita, al señalar que el exilio “es el motor de una incesante indagación”.

Sin embargo, no siempre el término cosmopolita gozó de consenso. Si nos atenemos a lo referido por Roland Barthes (1953) en El grado cero de la escritura cuando hablando de la “Escritura política”, encontramos la connotación que el stalinismo le atribuyó:

“Ligada a una acción, la escritura marxista se hizo rápidamente, de hecho, un lenguaje de valor. Este carácter,… invadió completamente la escritura stalinista triunfante. Ciertas nociones, formalmente idénticas y que el vocabulario neutro no designaría dos veces, están escindidas por el valor, y cada lado se une a una palabra distinta: por ejemplo, “cosmopolitismo” es la palabra negativa de “internacionalismo”  (Barthes 1997)

En torno a este punto, es interesante constatar, una vez más, la postura  independiente de algunos creadores como es el caso de José Carlos Mariátegui, como lo refiere, por ejemplo, Federico Álvarez: “En el campo teórico  literario el eclectismo de Mariátegui se evidencia en su concepto positivo de lo cosmopolita” (Álvarez 2002: 176). El citado autor explica:

“En el siglo XX  lo cosmopolita adquirió un matiz peyorativo al ser contrapuesto con los movimientos políticos populares  con la identidad nacional. El marxismo ruso lo convirtió en epíteto insultante, no pocas veces relacionado con el eclectismo y  de allí pasó con igual sentido al marxismo europeo occidental…  Sin embargo, de vuelta a  América, retomó su intención progresista. Mariátegui dividió  la  literatura del Perú y en definitiva la de toda América Latina en tres etapas: colonial, cosmopolita y nacional  y definió como cosmopolita  “aquella que asimila simultáneamente elemento de  diversas literaturas extranjeras”. Y según Mariátegui, es González Prada quien inicia la transición de la literatura colonial a la cosmopolita. Y así llegan de la mano de Eguren y Valdelomar  las influencias parnasianas, simbolistas, d’anunzianas y wildeanas” (Álvarez 2002:178)

Como se recuerda, Mariátegui (1928) ubica a Vallejo en el periodo Nacional, sin embargo, es conocida la adhesión del poeta a González Prada a quien dedica “Los dados eternos”: Y por otro lado, para Mariátegui, “El primer libro de César Vallejo, Los Heraldos Negros, es el orto de una nueva poesía en el Perú. (Mariátegui 1965: 268)

Más adelante, el propio Mariátegui, al ponderar el surgimiento del indigenismo y la superación del colonialismo, señala:

“Nos vienen, de fuera, al mismo tiempo, variadas influencias internacionales. Nuestra literatura ha entrado en su período de cosmopolitismo. …Por los caminos universales, ecuménicos, que tanto se nos reprocha, nos vamos acercando cada vez más a nosotros mismos.” (Mariátegui 1967: 304-305)

Tempranamente, al pie del orbe

Desde los primeros  poemas de Los heraldos.. (1918)  la influencia del Modernismo en la poesía de Vallejo  es  notable  y ha sido  ampliamente documentada. Las referencias, los recursos de estilo y  los vocablos denotan los rasgos del cosmopolitismo, preciosismo y notas de exotismo caros al movimiento rubendariano. Son muchos los ejemplos que se pueden citar. Aquí, en “La voz del espejo” la voz poética aludirá a “La luz azul que alumbra y da el ser al cardo” y más adelante “Van al pie de brahacmánicos elefantes reales, / y al sórdido abejeo de un hervor mercurial/ parejas que alzan brindis esculpidos en roca”.

Las referencias se hacen cada vez más distantes, como en “Santoral” cuando se alude a “Viejo Osiris! Llegué  hasta la pared enfrente de la vida”  y luego al nombre de un rey asirio “Sardanápalo. Tal, botón eléctrico/ de máquinas de sueño fue mi boca”.

Para Washington Delgado (2009)

Los heraldos negros de César Vallejo,  se inscribe todavía dentro del modernismo, aunque…no totalmente: hay ya indicios de separación o divorcio, a veces leves, a veces marcados. Las influencias de Darío, de Lugones, o de Herrera son claramente perceptibles: abundan los versos con sílabas contadas, las estrofas rimadas, las referencias cosmopolitas, los refinamientos verbales. También son perceptibles las irregularidades métricas, los prosaísmos, la aspereza melódica” (Delgado 2009:45)

La ruptura del modernismo se hace patente  en Trilce (1922). Los poemas muestran las formas de la vanguardia y sus recursos de experimentación verbal; así la expresión se fragmenta, se modifican las palabras  y los versos adquieren autonomía respecto al conjunto: “Nombre   Nombre/ ¿Qué se llama cuanto heriza  nos/ Se llama Lomismo que padece/ nombre    nombre  nombre  nombre”. (II)

El vanguardismo, vasto  en búsqueda de nuevas formas  para las nuevas realidades, involucra a artistas de diferentes  especialidades y define su carácter cosmopolita al erigir una estética que,  rompiendo  con el racionalismo, aspira a crear   un lenguaje  de  dimensiones universales.

El poema “XV” de Trilce, cita al escritor francés Daudet,  y pone de manifiesto la transposición de tiempos en una visión cinética:

“Has venido temprano a otros asuntos/ y ya no estás. Es el rincón/ donde a tu lado/ leí una noche/ entre tus tiernos puntos/ un cuento de Daudet. Es el rincón/ amado. No lo equivoques”

Respecto a este poema, el poeta Xavier Abril (1980), en su Exégesis trílcica advierte “la indiscutible influencia mallermeana”. En el prólogo puntualiza: “En mi primer ensayo acerca de Vallejo (1958) estudié algunos de los puntos fundamentales de Trilce: el espacio, el tiempo, el número, el habla, así como el influjo idiomático quevediano y el estético propio de Mallarmé.” Luego explica:

“…la llegada a Lima del número de la revista Cervantes, de Madrid, del mes de noviembre de 1919, que contenía el poema de Mallarmé  (“Una jugada de dados jamás abolirá el ocaso”) debe haberse producido en diciembre del mismo año o, a lo sumo, en enero de 1920. La asimilación, por parte de Vallejo, de sus principios estéticos y programáticos, no fue, desde luego, instantánea sino lenta, penetrante, segura… En efecto, la aplicación de los fundamentos teóricos mallarmeanos a Trilce, descubre a su autor la sagaz actitud de mesura, de cálculo, que le orienta hacia el feliz remate de una estética diferenciada y superadora de la precedente.” (Abril 1980:17-18)

Los motivos de la cultura occidental apropiados  y  recreados pueblan los versos de esta obra admirable publicada en 1922, el mismo año en que se publica Ulises de Joyce, La tierra baldía de Elliot, las Elegías de DuinoAnabase de Saint John Perse  y  los Sonetos a Orfeo de Rilke.

“¿Por aquí estás, Venus de Milo?/ Tú manqueas apenas pululando/ entrañada en los brazos plenarios/ de la existencia/ de esta existencia que todaviiza/ perenne imperfección”  (XXXVI)

Trilce, es exponente de la presencia de la vanguardia en la poesía peruana. Y. precisamente, una de las características de la vanguardia es su carácter cosmopolita, el registro en la creación literaria de las circunstancias surgida en las urbes.  En Trilce encontramos  las angustias y las faltas de sentido  de las urbes y la falta de sentido de la  propia existencia.

La estancia europea

El 17 de junio de 1923,  Vallejo parte a Europa y el contacto con la realidad de grandes urbes será fuente de exaltación,  de desilusión  y también oportunidades de expansión vital y creativa. Como anota Carlos Batalla (2012) va “con un sueño rondándole la cabeza: ser un ciudadano del mundo. Su llegada a París, Francia, el 14 de julio de ese año, marcó un punto de quiebre no solo en su poesía sino también en su visión de la vida y del mundo que le rodeaba.”

“Se convirtió, sin advertirlo, en un voyerista de sus contemporáneos. Disfrutó de su libertad y de un compañerismo internacional que nunca hubiese podido vivir en el Perú. Apreció teatro moderno, se vinculó con académicos, conversó con los vanguardistas y visitó la naciente URSS, a donde viajó con el entusiasmo del idealista que nunca dejó de ser”.

Acerca de esa etapa, Américo Ferrari (1968) recuerda: “Durante los primero años de su estancia en Europa, Vallejo escribe poca poesía, pero va madurando en sí la substancia de lo que más tarde serán los Poemas Humanos”. Y tenemos que añadir que también Poemas en Prosa. Para Georgette de Vallejo la producción de estos textos tendría que haberse realizado entre 1923-24 y 1929 (de Vallejo 1968: 490).

No olvidamos que el primer texto de Poemas en prosa se inicia “Hay, madre, un sitio en el mundo, que se llama París. Un sitio muy grande y lejano y otra vez grande”. Este conjunto también registra el deslumbramiento ante la compleja realidad urbana. En “Hallazgo de la vida”, leemos:

“Señores! Hoy es la primera vez que me doy cuenta de la presencia de la vida…

Nunca, sino ahora, ha habido vida. Nunca, sino ahora, han pasado gentes. Nunca, sino ahora, ha habido casas y avenidas, aire y horizonte.

…Nunca, sino ahora, supe que existía una puerta, otra puerta y el canto cordial de las distancias.”

En 1925, luego de mil vicisitudes, Vallejo empieza a trabajar en una agencia de noticias y posteriormente obtiene una beca para estudiar Derecho en la Universidad de Madrid, sin embargo, al no tener obligación de permanecer en esa ciudad, siguió viviendo en París desde donde enviaba sus colaboraciones periodísticas. Con esa subvención, más los ingresos por concepto de artículos, Vallejo se establece en el antiguo Hotel Richelieu en la calle Molière, muy cerca del Teatro de la Comedia Francesa y de la plaza del Palais Royal. Etapa de intenso aprendizaje con frecuentes visitas a exposiciones, conciertos, y cafés. Vida parisina que le permite conocer, entre otros artistas a  Antonin Artaud, Pablo Picasso y Jean Cocteau.

El poeta peruano Jorge Nájar – quien reside desde hace más de treinta años en París, donde ha ejercido la docencia y escrito varias obras, entre ellas Vallejo y la célula non plus ultra – en el documental de la serie Ruta Cervantes, “Ruta Vallejo”, afirma “Tengo la convicción de  que el mejor poeta de todos los vallejos, porque existen varios, es el Vallejo parisino, el poeta francés para decirlo de manera más amplia”. Luego explica el porqué de su aseveración:

“Toda la poesía, aparte de España aparta de mí este cáliz, quedó de una manera que él no había terminado de organizar pero los poemas son tan fuertes que cualquier organización hace resaltar la poderosa voz, la inmensa compenetración con el drama humano y todo eso ocurrió por su vida parisina. No sé qué hubiera ocurrido de quedarse en Lima, en Trujillo o en Santiago de Chuco. A lo mejor, hubiera sido un poeta notable pero no tan revolucionario como el que terminó siendo” (Nájar 2011)

El año 1926, Vallejo  publica en Favorables París Poema, (París, 1926, Nº 1), la revista que fundara con Juan Larrea, un artículo titulado “Poesía nueva”. Se trata de la exposición de una poética que tiene las huellas de la reflexión acerca de la expresividad  de lo que llama una “sensibilidad realmente nueva”:

“Los materiales artísticos que ofrece la vida moderna, han de ser asimilados por el espíritu y convertidos en sensibilidad. El telégrafo sin hilos, por ejemplo, está destinado, más que a hacernos decir “telégrafo sin hilos”, a despertar nuevos temples nerviosos, profundas perspicacias sentimentales, amplificando videncias y comprensiones y dosificando el amor: la inquietud entonces crece y se exaspera y el soplo de la vida, se aviva. Ésta es la cultura verdadera que da el progreso; éste es su único sentido estético, y no el de llenarnos la boca con palabras flamantes. Muchas veces las voces nuevas pueden faltar. Muchas veces un poema no dice “cinema”, poseyendo, no obstante, la emoción cinemática, de manera obscura y tácita, pero efectiva y humana. Tal es la verdadera poesía nueva.”

En esta nueva poética, Juan Paredes Carbonell encuentra, por ejemplo, la transposición a la poesía de la estética de Pablo Picasso:

“Como se sabe, el cubismo picasiano desarticula el ser, el objeto y lo recompone buscando una nueva sintaxis, un reordenamiento de las partes, hasta lograr un efecto distinto al que produce la figura convencional. Es lo que Vallejo hace en Poemas humanos, en base a metonimias y sinécdoques…en la praxis de la creación poética, Vallejo diría lo siguiente: ‘Un hombre pasa con un pan al hombro/ ¿Voy a escribir después sobre mi doble? Y versos más adelante mostraría este transtexto de trazo indudablemente picasiano: ‘Un paria duerme con un pie a la espalda ¿Hablar después a nadie de Picasso?” (Paredes 2009: 170-171)

El contacto con el arte occidental es fundamental para el poeta en su visión del arte y su relación con los públicos. De otro lado, la admiración al pintor del Guernica queda confirmada, cuando en una crónica, reunida junto a otros notables textos periodísticos, recogida en una selección del maestro Jorge Puccinelli (1987) y también citada por el poeta Winston Orrillo (2009) dice:

“Las obras de Picasso y sus amigos, al igual que las maravillas del Renacimiento, pasarán a la categoría de celebridades, no por haber descendido al grueso público sino por haberlo educado hasta hacerle ascender  hacia ellas y por encerrar, en sí, un ritmo cósmico” (Vallejo, desde Europa. Crónicas y artículos 1923-1038) Lima, editorial fuente de cultura peruana, 1987. Edición de Jorge Puccinelli, p. 298)

Este “ritmo cósmico” y la esperanza en el futuro es puesto en relieve por Américo Ferrari en el Prólogo  de la Obra poética completa (1968), al referirse al “Himno a los voluntarios de la República”, señala:

“En esta invocación de la sociedad del futuro se precipitan todos los motivos profundos, los sueños, las intuiciones originales de la poesía de César Vallejo… Este mundo soñado en que hablarán los mudos y los tullidos andarán, en el que no habrá muerte (“solo la muerte morirá”) representa la victoria del Bien absoluto sobre el mal; el ideal social de Vallejo arraiga hondamente en su sentimiento ético y metafísico de la vida”

Acerca del desarrollo temático a lo largo de la creación vallejiana, Ferrari advierte algunas líneas:

“… van surgiendo, una tras otra, todas las grandes obsesiones: la eternidad , y por consiguientes, en filigrana, el tiempo (“la unidad sencilla, justa, colectiva, eterna”); el amor, que el poeta seguirá asociando con el alimento (“se amarán todos los hombres/ y comerán…y beberán”) ; … y finalmente, tres motivos centrales: la abolición de la muerte, la realización  del hombre en el trabajo, y la comprensión  universal: “Comprenderán todos los hombres”.  Vallejo vuelve a plantear, al fin de su obra, la cuestión mayor de su poesía, la que aparecía en el umbral de Los heraldos negros: Comprender.   Aquí el tono afirmativo deja traslucir la gran ansiedad ante el problema del conocimiento  y del saber que no habrá abandonado nunca a Vallejo durante los veinte años transcurridos entre Los heraldo negros y España aparta de mí este cáliz” (Ferrari  1968: 45-46)

Julio Vélez (1993:90) por su parte, al considerar que “unas breves pinceladas en las modernidades cosmopolita e insular pueden ayudarnos a valorar en su justa medida la aportación teórica vallejiana de la “Estética del trabajo”, precisa: “Al hablar  de trabajo como sujeto poético, lo estoy entendiendo al modo vallejiano y no económico”. Luego cita como “unidad de los hombres con la naturaleza”  a los poemas: “Un hombre pasa con un pie al hombro”, “Gleba”, “Parado en una piedra”, “Telúrica y magnética”, “Considerando en frío”, entre otros.

Otra manifestación del diálogo  de la  poética de Vallejo con la obra de otros grandes creadores, es por ejemplo, el que se produce con Charles Chaplin, como señala Natalia Gómez (2008):

“A partir de 1925, año en el que Vallejo empieza sus colaboraciones en Mundial, el escritor peruano escribe con asiduidad reseñas sobre el cine y el teatro. Entre estos artículos, Vallejo denota un especial interés en el trabajo de Charles Chaplin. Esta admiración por el cineasta británico ya ha sido mencionada en ensayos de Xavier Abril, Armando Bazán, Jean Franco, Juan Larrea, Guido Podestá, Roberto Armiso y más recientemente en Víctor Fuentes. Todos los críticos coinciden en señalar que la influencia del director cinematográfico queda patente en la obra póstuma vallejiana y sobre todo en Poemas humanos.” (Gómez 2008)

Efectivamente, en “Me viene, hay días una gana ubérrima” es posible hallar el amor humanísimo hecho tierna ironía, en imágenes que recuerdan el humor de Charlot:

“…y, viniendo de lejos, da ganas de besarle / la bufanda al cantor,/ y al que sufre, besarle en su sartén, / al sordo, en su rumor craneano, impávido; / al que me da lo que olvidé en mi seno, / en su Dante, en su Chaplin, en sus hombros. // Quiero, para terminar, / cuando estoy al borde célebre de la violencia / o lleno de pecho el corazón, querría / ayudar a reír al que sonríe, / ponerle un pajarillo al malvado en plena nuca, / cuidar a los enfermos enfadándolos”

Respecto a la mención de Dante Alighieri, no puedo dejar de mencionar la interpretación del maestro Leopoldo Chiappo de este poema:

“Dante es la grandeza que está en cada hombre… la capacidad de vivir desde sí mismos, desalienados…//Dante en el poema de Vallejo adquiere una doble significación: la personal, el poeta; la universal, todos los hombres. Dante y Vallejo, Vallejo y Dante, dos cumbres de la verdadera humanidad” (Chiappo  1993: 151-152)

Vallejo celebra

¿Cuánto ha cambiado a Vallejo la vivencia europea?  El 27 de octubre de 1929, escribe, desde Niza,  a su hermano Néstor Vallejo:

“Después de hacer un giro por las principales capitales europeas, te escribo estas cuatro líneas desde Niza en vísperas de volver a París… Es muy probable que el año entrante vuelva a Perú. Antes voy a publicar cuatro libros sobre temas y con orientaciones emanadas de mi experiencia y de mi vida transcurrida en siete años de ausencia de América.  He cambiado mucho: en moral, en conducta, en ideas y hasta físicamente. Gentes que vienen del Perú me dicen que no soy  ni sombra de lo que era ahí” (Vallejo Correspondencia 2011: 280)

Acaso Vallejo pierde en sus múltiples contactos rasgos de identidad?  No lo creemos si  como afirma Tzvetan Todorov:

“todo individuo participa de identidades múltiples y toda identidad está sujeta al cambio… No hay nada más desolador que ver a los individuos encerrarse a sí mismos… // La identidad tiene como paradoja que designa a la vez nuestra unicidad (como en los documentos de identidad) y nuestra universalidad (como en la identidad humana). (Todorov 2011)

Concluyendo, podemos decir que el arco magnífico de la poesía de César Vallejo, ciudadano del orbe,  se ha ido ensanchando en base a una moral de la fraternidad; su ciudadanía múltiple, únicamente  reconoce los límites del amor  fraterno y universal y el abrazo masivo, de todos los hombres y mujeres de la tierra.

Fuentes

Abril, Xavier

1980    Exégesis trílcica.  Lima, Editorial gráfica Labor

Álvarez, Federico

2002    La respuesta imposible: Eclecticismo, marxismo y transmodernidad. México, Siglo XXI editores

Barthes, Roland

1997    El grado cero de la escritura. México: Siglo XXI editores.        http://www.cholonautas.edu.pe/modulo/upload/Roland%20Barthes.pdf  (Consulta 20.09.12)

Batalla, Carlos

2012   “Vallejo en El Comercio. A 120 años de su nacimiento” En El Comercio de Lima, Versión en línea.http://blogs.elcomercio.pe/huellasdigitales/2012/03/vallejo-en-el-comercio-a-120-a.html  (Consulta 07.10.12)

Chiappo, Leopoldo

1993    “Vallejo, lector poético de Dante” En: Intensidad y altura de César Vallejo. Lima,  Fondo editorial de la PUCP

De Vallejo, Georgette

1968    “Apuntes biográficos sobre Poemas en prosa y Poemas humanos” En: César Vallejo. Obra poética completa. Lima, Francisco Moncloa editores. Edición con facsímiles

Delgado, Washington

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Ferrari, Américo

1968    “Prólogo” En César Vallejo. Obra poética completa. Lima, Francisco Moncloa editores. Edición con facsímiles.

Gómez, Natalia

2008    “La sombra de Chaplin en César Vallejo” En: Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid. Versión en línea

http://www.ucm.es/info/especulo/numero39/chaplinv.html  ( Consulta 05.10.12)

Guillén,  Carlos

1985    Entre lo uno y lo diverso. Introducción a la literatura comparada. Barcelona, Grijalbo

Kristeva, Julia

2011    “El joven moderno necesita ideales que nadie le propone”. Entrevista. En diario La Nación, 6 de noviembre, Buenos Aires.

Mariátegui, José Carlos

1965    “El proceso de la literatura”. En: Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. Lima, Empresa editora Amauta. (11ma. Ed.)

Nájar, Jorge

2011    “Ruta César Vallejo” En: Rutas Cervantes. En línea: http://paris.rutascervantes.es/ruta/cesarvallejo    (Consulta 15.09.12)

Puccinelli, Jorge (editor)

1987    Vallejo, desde Europa. Crónicas y artículos 1923-1938 Lima, editorial fuente de cultura peruana. Citado por Winston Orrillo (2009) en: “Goce estético, verdad y magisterio en César Vallejo” En: Dolor, cuerpo y esperanza en Vallejo. Lima, Fondo editorial del Congreso del Perú

Santos, Francisco Andrés

2007    “Ciudadanía europea y ciudadanía cosmopolita: Convergencias y divergencias” En: Cuadernos electrónicos de Filosofía del Derecho. http://www.uv.es/CEFD/15/andres.pdf  ( Consulta 15.09.12)

Todorov, Tzvetan

2001    “Destinos de la identidad”. En Letras libres: El Islám y la modernidad. Nº2  Noviembre 2011http://www.letraslibres.com/hemeroteca/edicion-espana/el-islam-y-la-modernidad (Consulta 12.09.12)

Vallejo, César

1968    Obra poética completa. Edición facsimilar. Lima, Francisco Moncloa editores.

2011    Correspondencia completa. Edición de Jesús Cabel. Valencia, España, Editorial Pre-textos.

1926    “Poesía nueva” En Favorables, Paris, Poema Nº1 .Citado en: http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/libros/literatura/la_polem_vang/Poes_Nue.htm (Consulta 10.09.12)

Vélez, Julio

1993    “Estética del trabajo. Una alternativa a la vanguardia”.  En Intensidad y altura de César Vallejo. Lima, Fondo editorial de la PUCP

Villena Vega, Nataly

2007    “El Cosmopolitismo y su irradiación en El paraíso en la otra esquina y Travesuras de la niña mala  de Vargas Llosa”  En Espéculo, revista literaria de la Universidad Complutense de Madrid, 2007 http://www.biblioteca.org.ar/libros/150961.pdf

(Consulta 15.09.12)

Foto tomada de la Revista Velaverde
http://www.revistavelaverde.pe/buscando-a-cesar-vallejo/

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LA FE DE MANUEL ACOSTA OJEDA, GRAN COMPOSITOR PERUANO

mayo 20, 2015 en 12:36 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos, Miscelánea, Noticias y demás... | Deja un comentario

Más de mil composiciones de altísima factura, textos y melodías que suman sensibilidad, inteligencia y vigoroso compromiso con la vida, es lo que nos ha dejado de regalo la vida del gran cantautor peruano, Manuel Acosta Ojeda.  Partió hoy 20 de mayo luego de una vida intensa que empezó muy pronto a dar frutos de enorme belleza que ha llevado a interpretarlas a los mejores cantantes de la música popular. Cantor él mismo de sus obras, se recordará  su amistad con el también  notable músico Carlos Hayre  con quien revolucionó, sin hacer perde  su esencia , a  la música popular criolla peruana.
Poner  ternura y belleza en el corazón del pueblo y hacer novedosa siempre la creación popular fueron parte de los propósitos artísticos del maestro Acosta Ojeda. Pero también es indispensable mencionar su claro compromiso con el cambio social que lo hizo estar en muchas lides y además componer esperanzados e inolvidables textos.
Hasta hace muy pocos días, Don Manuel  nos regalaba  su sapiencia a través de Radio Nacional del Perú.
Este  post ees un pálido homenaje a  uno de los grandes personajes de la cultura nacional y sobre todo una gran persona!

CANCIÓN DE FE

Yo creo que algún día la espina se hará rosa
y se hará luz la luna, y el hambre se hará pan
yo creo que algún día se morirá la muerte
y será la moneda de amor y de verdad.

Ese día el hombre será de color alma
y el odio arrepentido querrá volverse amor
los niños tendrán risas, los hombres tendrán paz
Dios se volverá hombre y así se quedará.

FUSTIGUEMOS LA IGNORANCIA. TESTIMONIO Y TESTAMENTO: PALABRAS AL CELEBRAR SU CUMPLEAÑOS EN 20015

Publicado el 19/03/2015

Manuel Acosta Ojeda, compositor, estudioso y difusor de la cultura musical peruana en su diversidad, dice unas palabras el día de su cumpleaños 85.

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Tags: Manuel Acosta Ojeda , Música criolla peruana , Canciones y poemas , Canciones peruanas

ADRIÄN FLORES ALBÁN: ALMA, CORAZÓN Y (SU) VIDA, EN UNA ENTREVISTA RECUPERADA

septiembre 2, 2014 en 2:28 am | Publicado en Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, JARDIN DE DELICIAS, Miscelánea | 1 comentario
Maestro Adrián Flores Albán, autor de Alma, corazón y vida y decenas de otras composiciones del cancionero criollo peruano.

Maestro Adrián Flores Albán, autor de Alma, corazón y vida y decenas de otras composiciones del cancionero criollo peruano.

El once de mayo de 1981, se publicó en El Diario de Marka – periódico que marcó  época y estilo en el diarismo peruano – la extensa entrevista que le hice al  autor de unas de las canciones emblemáticas de  la música popular  peruana: el vals Alma , corazón y vida, el compositor peruano Adrián  Flores Albán.  Recuperado  entre antiguos  recortes  de  mi archivo ahora  reproduzco  la  mayor parte del  texto  como  homenaje a  este  valioso artista.

Adrián Flores Albán

Es modesto albañil, pero famoso en todo el mundo

El autor de Alma, corazón y vida saborea la fama de su vals; esa es toda su fortuna

Entre le polvo y la viruta del taller de mantenimiento del Hospital San Bartolomé, donde se desempeña como albañil, conversamos con A. Flores Albán. Pequeño, de ese color inconfundible de piurano neto, con ancha sonrisa e inteligente mirada nos habla con pasión de sus trabajos “si dejo de ser albañil, dejo de ser compositor, nos dice este artista cuya obra más conocida “ha sido grabada por casi todos los conjuntos más importantes del mundo”. Últimamente, “Alma , corazón y vida” ha sido grabada también por Django y Rafael.

Autodidacto, a los díez años queda huérfano “y si no hubiera encontrado algunas personas buenas, sabe Dios qué hubiera sido” – recuerda- “me enfrenté solo a la vida”.  Su infancia transcurre en su tierra , Sullana, en el barrio de Huanzalá.  De entre sus recuerdos primeros entresaca el siguiente: Su casa estaba al costado de una  fábrica, su madre daba pensión a los obreros  y entre ellos había un personaje el “Cocheco”, que a golpes de cajón interpretaba canciones que dejaban al churre extasiado.

Desde muy joven trabaja en albañilería y afirma que todas sus composiciones han surgido mientras trabaja, exponiéndonos, además, su teoría “Cuando un hombre trabaja, el ruido que hace con sus herramientas nos da  la señal de su estado de ánimo,  así, si un hombre martillea podemos notar si está  triste, alegre, nostálgico o enamorado. El compositor es un receptor de todo lo que ocurre a su alrededor”.

UNA CANCIÓN ESCRITA CON ALMA, CORAZÓN Y VIDA

Transcurría el año 49 y Adrián, joven de 23 años, se hallaba en amores con una sencilla muchacha; esta por presiones económicas, se ve obligada a aceptar en matrimonio a otro joven que se había convertido en protector de su pobre familia. El día que le comunica por carta  su decisión, Adrián coge la guitarra y toda su amargura y queja por las condiciones que motivan el rompimiento, quedan convertidas en una de las más bellas, sentidas, y por eso mismo permanentes, piezas de nuestro cancionero Porque no tengo fortuna/ estas tres cosas te ofrezco… eran los meses de abril o mayo del 49.
La canción empezó a escucharse en las chicherías lugareñas y fue gustando tanto que todo erl barrio la cantaba. Por aquel entonces, flores tenía ya tres o cuatro valses compuestos.

En noviembre del mismo año, viaja a Lima buscando trabajo  y lo encontró, como siempre, de albañil. Un día – nos cuenta- al salir de la obra en la que trabajaba,  por La Victoria,  pasa por un restaurante  y escucha unos acordes familiares. Se da cuenta que su canción está siendo propalada por Radio Callao en la voz de “Los Bardos”, los que cambiaban algunas palabras tergiversando el mensaje. Allí, Flores Albán se da cuenta del valor de su composición y de la necesidad de reclamar la autoría y una difusión conveniente.

Recuerda que en el año 52 se encontraban en pleno apogeo “Los Morochucos” y “Los Embajadores Criollos”. Él se dirigió donde Avilés, pero no recibe más que evasivas, “Es que yo era un muchacho muy sencillo, provinciano y albañil”, “No me hicieron caso, regresé varias veces a buscarlos, hasta que me cansé”.

Se puso entonces en contacto con “Los Embajadores Criollos”, “Rómulo Varillas me citó adonde vivía y mientras se afeitaba – sin hacerme tampoco mucho caso- me dio una guitarra y empecé a interpretar la canción.  Recuerdo que volteó asombrado y me dijo: ‘Ese  vals  sí  que pega,  es  un campeón’.  A  los pocos días, Alma, corazón y vida integraba ya el repertorio de Los embajadores Criollos iniciando una popularidad que no cesa   y  esto creemos que se debe a que allí donde algien sin fortuna ofrezca la sinceridad de un afecto, renacerá la canción de Flores Albán.

“PERDURA SOLO LO QUE VIENE DEL PUEBLO”

“Por más que la radio o la TV impongan un tema musical, este solo tendrá vigencia mientras dure la propaganda  si es que el pueblo no lo siente. Solo perdura lo que viene del pueblo o siente el pueblo”, opina parafraseando a Vallejo.

Flores se define como un compositor sentimental y dice que por ello se fue encaminando de  los temas de amor a los que mostraban injusticias o problemas sociales  e insiste: “El compositor tiene que ser un receptor de todo lo que sufre o desea la gente”. Fue así como empezó a hacerse más consciente.

“Hace algunos años  me  di cuenta que mis canciones solo describían situaciones. No daba planteamientos. Empezó entonces a trabajar  en ese sentido, “no solo a experimentar con el ritmo – estoy tratando de realizar un ritmo que sea mestizaje entre lo costeño y lo andino- sino a entregar un mensaje definido. Así escribí: Pobre Ramó, ¡Que viva la vida, carajo! , Hacia otro mundo, Para que recuerden  y  otras.

CERCA DE 70 COMPOSICIONES

Cuatro o cinco de sus obras son las que han alcanzado gran popularidad, sin embargo, el compositor tiene cerca de 70 composiciones inéditas. Esta situación se debe tanto a los criterios de intérpretes y disqueras acerca de “lo comercial” como a su dedicación a experimentar contenidos y formas nuevas para el cantsr nacional. En la actualidad (1981), el conjunto “Los Haravicus”, en el que se hallan cuatro de sus ocho hijos, ensayan sus nuevas composiciones.  Creemos que son muchos los intérpretes que desearán ponerse en contacto con esta clara y saludable cantera de sensibilidad popular.

Por otro lado, advierte del peligro de que no aparezcan nuevos compistores: “A partir del 70mno ha salido un nuevo compositor. Si no se toman medidas, no se promociona a temas y compositores peruanos, la canción corre un grave riesgo”, opina, al tiempo que aconseja a los nuevos compositores que no traicionen sus sentimientos al tratar de comercializarse. Acerca de la situación del compositor en el Perú, y comentadno la irrisoria suma que este obtiene por disco vendido,  señala que “los temas no se pagan de acuerdo al talento de los productores musicales sino a los intereses de los que los comercializan”. La solución a esta situación tal vez estaría – opina- con la creación de empresas asociativas  de compositores para la producción disquera.

Modesto, buen conversador  y de esa tranquila lucidez popular, así es Adrián Flores Albán. Artista en plena actividad creadora y a la espera, también él, de un tiempo en el que “se haga lo que se dice”  y en el que no existan canciones vetadas por la intransigencia de cualquier signo.

Sonia Luz Carrillo

A. 1

A. 2

AQUÍ, PODEMOS APRECIAR   EL   FAMOSO VALS  INTERPRETADO POR EL PROPIO AUTOR:

QUÉ  LUJO!   CON  GRAN  SATISFACCIÓN COMPARTO  ESTE  MATERIAL  EN  HONOR  AL MAESTRO ADRIÁN  FLORES ALBÁN  MENCIONANDO ADEMÁS  QUE AHORA,  33 AÑOS   DESPUÉS DE PUBLICADA  LA  NOTA, PODEMOS ENCONTRAR EN   YOUTUBE    OTRAS  DE  SUS  EXCELENTES   CREACIONES MUSICALES.

TAGS:  Adrián Flores Albán , Alma, corazón y vida ,  Vals peruano , Música criolla peruana , Compositor de Alma, corazón y vida

‘LA SOLEDAD DE AMÉRICA LATINA’, en la voz de GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ, 1982

abril 20, 2014 en 12:38 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, Comentarios diversos, Comunicación y Cultura, Documentos | 1 comentario

García  Márquez

Fallecido  el 17 de abril, Gabriel García Márquez, el inolvidable narrador, el periodista, el ensayista, deja una obra  múltiple que, como se viene señalando,  le pone nombre a muchas realidades de América  Latina.  Desde 1982, cuando recibió el Premio Nobel, algunas  cosas cambiaron en esta parte del mundo. Sin embargo, muchas otras persisten;  y también  la  perspectiva desde la que son miradas  desde otras latitudes.    Como indispensable homenaje, releemos el texto de su discurso ante la Academia Sueca.

LA SOLEDAD DE AMÉRICA LATINA

Gabriel García Márquez
Discurso al recibir el Premio Nobel en 1982

Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.

Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras novelas de hoy, no es ni mucho menos el testimonio más asombroso de nuestra realidad de aquellos tiempos. Los Cronistas de Indias nos legaron otros incontables. El Dorado, nuestro país ilusorio tan codiciado, figuró en mapas numerosos durante largos años, cambiando de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos. En busca de la fuente de la Eterna Juventud, el mítico Alvar Núñez Cabeza de Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática cuyos miembros se comieron unos a otros y sólo llegaron cinco de los 600 que la emprendieron. Uno de los tantos misterios que nunca fueron descifrados, es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Más tarde, durante la colonia, se vendían en Cartagena de Indias unas gallinas criadas en tierras de aluvión, en cuyas mollejas se encontraban piedrecitas de oro. Este delirio áureo de nuestros fundadores nos persiguió hasta hace poco tiempo. Apenas en el siglo pasado la misión alemana de estudiar la construcción de un ferrocarril interoceánico en el istmo de Panamá, concluyó que el proyecto era viable con la condición de que los rieles no se hicieran de hierro, que era un metal escaso en la región, sino que se hicieran de oro.

La independencia del dominio español no nos puso a salvo de la demencia. El general Antonio López de Santana, que fue tres veces dictador de México, hizo enterrar con funerales magníficos la pierna derecha que había perdido en la llamada Guerra de los Pasteles. El general García Moreno gobernó al Ecuador durante 16 años como un monarca absoluto, y su cadáver fue velado con su uniforme de gala y su coraza de condecoraciones sentado en la silla presidencial. El general Maximiliano Hernández Martínez, el déspota teósofo de El Salvador que hizo exterminar en una matanza bárbara a 30 mil campesinos, había inventado un péndulo para averiguar si los alimentos estaban envenenados, e hizo cubrir con papel rojo el alumbrado público para combatir una epidemia de escarlatina. El monumento al general Francisco Morazán, erigido en la plaza mayor de Tegucigalpa, es en realidad una estatua del mariscal Ney comprada en París en un depósito de esculturas usadas.

Hace once años, uno de los poetas insignes de nuestro tiempo, el chileno Pablo Neruda, iluminó este ámbito con su palabra. En las buenas conciencias de Europa, y a veces también en las malas, han irrumpido desde entonces con más ímpetus que nunca las noticias fantasmales de la América Latina, esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda. No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército, y dos desastres aéreos sospechosos y nunca esclarecidos segaron la vida de otro de corazón generoso, y la de un militar demócrata que había restaurado la dignidad de su pueblo. En este lapso ha habido 5 guerras y 17 golpes de estado, y surgió un dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de América Latina en nuestro tiempo. Mientras tanto 20 millones de niños latinoamericanos morían antes de cumplir dos años, que son más de cuantos han nacido en Europa occidental desde 1970. Los desaparecidos por motivos de la represión son casi los 120 mil, que es como si hoy no se supiera dónde están todos los habitantes de la ciudad de Upsala. Numerosas mujeres arrestadas encintas dieron a luz en cárceles argentinas, pero aún se ignora el paradero y la identidad de sus hijos, que fueron dados en adopción clandestina o internados en orfanatos por las autoridades militares. Por no querer que las cosas siguieran así han muerto cerca de 200 mil mujeres y hombres en todo el continente, y más de 100 mil perecieron en tres pequeños y voluntariosos países de la América Central, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Si esto fuera en los Estados Unidos, la cifra proporcional sería de un millón 600 mil muertes violentas en cuatro años.

De Chile, país de tradiciones hospitalarias, ha huido un millón de personas: el 10 por ciento de su población. El Uruguay, una nación minúscula de dos y medio millones de habitantes que se consideraba como el país más civilizado del continente, ha perdido en el destierro a uno de cada cinco ciudadanos. La guerra civil en El Salvador ha causado desde 1979 casi un refugiado cada 20 minutos. El país que se pudiera hacer con todos los exiliados y emigrados forzosos de América latina, tendría una población más numerosa que Noruega.

Me atrevo a pensar que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de la Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual éste colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la suerte. Poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es, amigos, el nudo de nuestra soledad.

Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos. Es comprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a sí mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos. La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si recordara que Londres necesitó 300 años para construir su primera muralla y otros 300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de incertidumbre durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que aún en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa con soldados de fortuna. Aún en el apogeo del Renacimiento, 12 mil lansquenetes a sueldo de los ejércitos imperiales saquearon y devastaron a Roma, y pasaron a cuchillo a ocho mil de sus habitantes.

No pretendo encarnar las ilusiones de Tonio Kröger, cuyos sueños de unión entre un norte casto y un sur apasionado exaltaba Thomas Mann hace 53 años en este lugar. Pero creo que los europeos de espíritu clarificador, los que luchan también aquí por una patria grande más humana y más justa, podrían ayudarnos mejor si revisaran a fondo su manera de vernos. La solidaridad con nuestros sueños no nos haría sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del mundo.

América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una aspiración occidental.

No obstante, los progresos de la navegación que han reducido tantas distancias entre nuestras Américas y Europa, parecen haber aumentado en cambio nuestra distancia cultural. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a 3 mil leguas de nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud, como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes dueños del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.

Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera: cada año hay 74 millones más de nacimientos que de defunciones, una cantidad de vivos nuevos como para aumentar siete veces cada año la población de Nueva York. La mayoría de ellos nacen en los países con menos recursos, y entre éstos, por supuesto, los de América Latina. En cambio, los países más prósperos han logrado acumular suficiente poder de destrucción como para aniquilar cien veces no sólo a todos los seres humanos que han existido hasta hoy, sino la totalidad de los seres vivos que han pasado por este planeta de infortunios.

Un día como el de hoy, mi maestro William Faullkner dijo en este lugar: “Me niego a admitir el fin del hombre”. No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.

Agradezco a la Academia de Letras de Suecia el que me haya distinguido con un premio que me coloca junto a muchos de quienes orientaron y enriquecieron mis años de lector y de cotidiano celebrante de ese delirio sin apelación que es el oficio de escribir. Sus nombres y sus obras se me presentan hoy como sombras tutelares, pero también como el compromiso, a menudo agobiante, que se adquiere con este honor. Un duro honor que en ellos me pareció de simple justicia, pero que en mí entiendo como una más de esas lecciones con las que suele sorprendernos el destino, y que hacen más evidente nuestra condición de juguetes de un azar indescifrable, cuya única y desoladora recompensa, suelen ser, la mayoría de las veces, la incomprensión y el olvido.

Es por ello apenas natural que me interrogara, allá en ese trasfondo secreto en donde solemos trasegar con las verdades más esenciales que conforman nuestra identidad, cuál ha sido el sustento constante de mi obra, qué pudo haber llamado la atención de una manera tan comprometedora a este tribunal de árbitros tan severos. Confieso sin falsas modestias que no me ha sido fácil encontrar la razón, pero quiero creer que ha sido la misma que yo hubiera deseado. Quiero creer, amigos, que este es, una vez más, un homenaje que se rinde a la poesía. A la poesía por cuya virtud el inventario abrumador de las naves que numeró en su Iliada el viejo Homero está visitado por un viento que las empuja a navegar con su presteza intemporal y alucinada. La poesía que sostiene, en el delgado andamiaje de los tercetos del Dante, toda la fábrica densa y colosal de la Edad Media. La poesía que con tan milagrosa totalidad rescata a nuestra América en las “Alturas de Machu Pichu” de Pablo Neruda el grande, el más grande, y donde destilan su tristeza milenaria nuestros mejores sueños sin salida. La poesía, en fin, esa energía secreta de la vida cotidiana, que cuece los garbanzos en la cocina, y contagia el amor y repite las imágenes en los espejos.

En cada línea que escribo trato siempre, con mayor o menor fortuna, de invocar los espíritus esquivos de la poesía, y trato de dejar en cada palabra el testimonio de mi devoción por sus virtudes de adivinación, y por su permanente victoria contra los sordos poderes de la muerte. El premio que acabo de recibir lo entiendo, con toda humildad, como la consoladora revelación de que mi intento no ha sido en vano. Es por eso que invito a todos ustedes a brindar por lo que un gran poeta de nuestras Américas, Luis Cardoza y Aragón, ha definido como la única prueba concreta de la existencia del hombre: la poesía. Muchas gracias.

Aquí el discurso en su voz

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