“Soy la herida y el puñal”. POEMAS DE CHARLES BAUDELAIRE

noviembre 14, 2007 a las 1:58 am | Publicado en Artículos sobre Literatura, JARDIN DE DELICIAS | 3 comentarios

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AL LECTOR

(Fragmentos)

La necedad, el yerro, el pecado, la roña,

ocupan nuestras almas, trabajan nuestros cuerpo

y como los mendigos alimentan su mugre

así nutrimos nuestros blandos remordimientos.

(…)

Tal como un libertino pobre que besa y muerde

el seno magullado de una vieja ramera,

robamos de pasada un placer clandestino

que exprimimos bien fuerte como naranja seca.  

(…)

Pero entre las panteras, los monos y los linces,

hay buitres, escorpiones, serpientes y chacales,

los monstruos aulladores, rampantes, gruñidores,

de todos nuestros vicios en la leonera infame

¡hay uno que es más feo, más inmundo, más malo!

Sin lanzar grandes gritos ni mostrar grandes gestos,

convertiría a gusto la tierra en un despojo,

y tragaría al mundo en un solo bostezo.

¡Es el Tedio! –     De llanto involuntario

llena la mirada,  su pipa fuma y sueña patíbulos.

Tú conoces, lector, al delicado monstruo,

– hipócrita lector – mi igual – , ¡hermano mío! 

 

EL ALBATROS

Por divertirse, a veces, suelen los marineros

Cazar albatros, grandes aves de los mares,

que siguen, de su viaje lánguidos compañeros,

al barco en los acerbos abismos de los mares.

 

Pero sobre las tablas apenas los arrojan,

Esos reyes del cielo,  torpes y avergonzados,

sus grandes alas blancas míseramente aflojan

y las dejan caer cual remos a sus costados.

 

¡Qué zurdo es y qué débil ese viajero alado!,

Él, antes tan hermoso ¡Qué cómico en el suelo!

Con una pipa uno el pico le ha quemado,

Remeda otro, renqueando, del inválido el vuelo!

 

El Poeta es como ese príncipe nublado

que puede huir las flechas y el rayo frecuentar;

en el suelo, entre ataques y mofas desterrado

sus alas de gigante le impiden caminar.

 

 De: “Spleen e Ideal” .

  

EL LETEO

 

Ven a mi pecho, alma sorda y cruel,

Tigre adorado, monstruo de indolencia;

Quiero sumir  mis dedos temblorosos

por largo tiempo entre tu crin espesa.

 

En tus faldas, que colma tu perfume,

amortajar mi testa adolorida,

y de mi amor cadáver el relente

respirar, como el de una flor marchita.

 

 ¡Quiero dormir! ¡Dormir y no vivir!

En un letargo vago cual la muerte ambiguo,

imprimiré mis dedos sin reparo

sobre tu cuerpo, como el cobre, liso.

 

Para ahogar mi sollozo apaciguado

nada iguala el abismo de tu lecho;

en tu boca el potente olvido habita,

y fluye de tus besos el Leteo.

 

Desde hoy con delicia he de entregarme

como un predestinado a mi destino;

mártir dócil sin culpa condenado;

cuyo fervor atiza su martirio.

 

Y el nepente y la buena cicuta

succionaré para ahogar mi rencor

del pezón dulce de este agudo seno

que nunca ha contenido un corazón.

 

De: “Spleen e Ideal”

 

MUJERES CONDENADAS

Como un ganado inmóvil en la arena  acostadas,

el marino horizonte miran con ojos largos,

y  sus pies que se buscan, sus manos enlazadas,

tienen dulces desmayos y temblores amargos. 

 

 

Las unas, corazones que aman las añoranzas

junto a los arroyuelos y entre los bosquecillos,

el amor deletrean de tímidas infancias

y marcan en el tronco los tiernos arbolillos.

Las otras, fraternales, caminan por las gravas

y a través de las rocas llenas de apariciones,

donde vio San Antonio desbordar como lavas,

desnudo el seno, a sus purpúreas tentaciones. 

Y las hay, que a la lumbre de resinas goteantes,

en el hueco ya mudo de los antros paganos

te llaman en socorro de sus fiebres aullantes,

¡ Baco, adormecedor de los ayes  humanos!

Y otras, cuyas gargantas ciñen escapularios,

que, un látigo ocultando bajo sus vestiduras,

mezclan en los nocturnos minutos solitarios,

del placer a la espuma, lágrimas de tortura   

Oh vírgenes, oh mártires, oh monstruos, oh posesas,

espíritus de toda realidad negadores,

ansiosas de infinito, devotas, satiresas,

ya bañadas en lágrimas, ya llenas de furores,

yo, que hasta vuestro infierno seguí vuestra pisada,

¡Os amo, hermanas mías, y os tengo compasión,

por vuestro hosco sufrir, vuestra sed insaciada, 

y las urnas de amor de vuestro corazón. 

  

De. “Flores del mal”

Charles Baudelaire (1821- 1867)

Poemas  de Las flores del mal, Traducción y prólogo de Nydia Lamarque. Buenos Aires, Editorial Losada, 3era edición, 1959

Tags: Baudelaire , Poemas , Literatura francesa

3 comentarios »

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  1. De verdad que de todas las traducciones que lei de Charles esta es la que mas mantiene la metrica de los versos y la rima consonante. En definitiva, por lejos es la mejor traduccion que lei. Gracias maestro Baudelaire por hacerme conocer el arte de la poesia en la forma mas exquisita que jamas lei!!!

  2. tengo una version traducida de las flores del mal, pero no encuentro en la web un poema llamado “el entrometido” no se si en realidad no aparece en la version original… si alguien tiene alguna informacion al respecto le agradeceria enormamente por los comentarios!!!

    Gracias!!!

  3. hola la traducion de nydia la marque es la mejor de las traduciones del libro de las flores del mal, y necesito un poema que se llama el frasco que esta en este libro pero no lo encuentro si tu sabes donde encontrarlo me dices por favor…………. gracias


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