Economía y Justicia en el Mensaje del Episcopado Peruano por Fiestas Patrias

julio 29, 2007 en 12:32 am | Publicado en Comentarios diversos | 1 comentario

Con ocasión de las Fiestas Patrias, Monseñor MIGUEL CABREJOS VIDARTE, OFM, Arzobispo de Trujillo y Presidente de la Conferencia Episcopal del Perú, actualmente también Presidente del Departamento de Misión y Espiritualidad del CELAM dirigió un mensaje del que extraigo algunos pasajes.

Contrastes

En las últimas semanas el país ha vivido experiencias contrastantes, por un lado, hemos sido testigos de gestos de solidaridad de miles de peruanos frente a la ola de friaje que ha azotado las zonas andinas de nuestra Patria. Igualmente el Perú se ha llenado de orgullo al reconocerse a Machu Picchu como una de las nuevas Maravillas del mundo.

Por otro lado, el país ha vivido manifestaciones, huelgas, paralizaciones, protestas que más allá de la justicia, validez o legalidad de éstas, crearon un ambiente de convulsión social e inseguridad, que no es el mejor camino para solucionar los problemas de nuestra Patria.

Progreso económico y Desarrollo Social

Lo paradójico de estas protestas es que en los últimos años no habíamos tenido como ahora un crecimiento económico tan grande y sostenido, las proyecciones económicas no habían mostrado tan buen derrotero y nunca las regiones de nuestro país habían tenido tantos recursos disponibles. Pero el hecho de tener unos índices económicos favorables y al mismo tiempo un descontento social nos tiene que hacer reflexionar, por un lado, sobre la razón y sentido de estas protestas sociales y, por otro lado, acerca del tipo de ‘progreso’ y ‘desarrollo’ que queremos para nuestro país.

Ciertamente, el progreso económico de un país no implica necesariamente un progreso social, pues el hecho que la macroeconomía del Perú crezca no quiere decir que la economía de todos los peruanos esté creciendo, y menos aún en la misma proporción. Una economía despersonalizada no llega a la población, por eso la economía debe tener un rostro humano.

El desarrollo de un país no se mide en cuadros y estadísticas

Debemos recordar que la mitad de los peruanos está bajo la línea de pobreza, por ello no debemos minimizarla, porque en la mayoría de los casos los daños que causa son irreversibles y tiene consecuencias en términos de políticas públicas, constituyéndose además como un grave problema ético.

Mueven esta reflexión las palabras de Su Santidad Benedicto XVI en Aparecida, en mayo último, que nos recordaba: “la Iglesia es abogada de la justicia y de los pobres”, por eso desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia, ¿no sería mejor invertir más en promover la paz social, en reducir los índices de violencia ciudadana, en prevenir la delincuencia y en mejorar la calidad de vida? ¿Por qué no invertir en la misma proporción en proyectos sociales como se invierte en proyectos ‘productivos’? Esto podría evitar la paradoja de tener pueblos en la pobreza pero con organismos que disponen de recursos naturales y económicos, como es la realidad de muchas regiones del Perú.

Estimados hermanos y hermanas: el desarrollo de un país no sólo se mide en cuadros y estadísticas, sobre todo cuando hay hambre y frustración. El desarrollo de un país se logra cuando su gente se desarrolla, sus regiones crecen cuando sus habitantes crecen, progresan.

Necesidad de actitudes éticas auténticas

Nosotros no somos dueños del futuro de nuestro país y menos aún de los sueños de nuestros niños y jóvenes; pero sí podemos construir aquello que les permita vivir con esperanza e ilusión. Debemos desarrollar para ello una conciencia crítica y actitudes éticas auténticas, pues la ética es el único mecanismo que puede dar dirección a un proceso de desarrollo con rostro humano.

Si no pensamos, actuamos y crecemos como discípulos de Jesús para los creyentes y personas de buena voluntad, todos juntos y equitativamente, jamás creceremos como país y menos aún como nación. Debemos tener real voluntad de crecer y generar verdaderas oportunidades para los demás, especialmente para los más desfavorecidos.

Equidad, Progreso y Justicia

Que Dios nuestro Padre, Señor de la historia, de la vida y de la paz, les otorgue abundantes gracias y bendiciones para alcanzar, como buenos discípulos y ciudadanos, el camino del desarrollo con equidad, y del progreso económico con justicia social. Y a todos los compatriotas, que están en el Perú y en el extranjero, les hago llegar mi bendición, y les deseo en estas fechas FELICES FIESTAS PATRIAS.

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1 comentario »

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  1. Interesante mensaje que nos brinda Mons. Cabrejos al contemplar la realidad de nuestro país a la luz de la doctrina social de la Iglesia.

    Hay que reconocer que existe un importante crecimiento macroeconómico en nuestro país, sin embargo esto sólo es un indicador de desarrollo, que contrasta con el descontento social vislumbrado en este último mes. Esperemos que la equidad, la justicia social y la inversión en Recursos Humanos sean temas importantes en la agenda del Estado, y de esa manera poder hablar de un verdadero desarrollo y progreso del Perú.

    FELICES FIESTAS


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