LAS FARC reconocen que Emmanuel es el niño que permanece en un hogar sustituto del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

enero 5, 2008 en 1:52 am | Publicado en Comentarios diversos | Deja un comentario

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El diario El Espectador de Bogotá publica un comunicado en el que las FARC reconocen que el niño Juan David Gómez es el hijo de Clara Rojas.  En él,  la guerrilla que ha hecho del secuestro su método más usado, junto con su larga convivencia con el narcotráfico, acusa al gobierno de Colombia de “secuestrar” al niño “con el infeliz propósito de sabotear su entrega, la de su madre Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo, al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez.”

Uno de los puntos el comunicado tiene un texto que es de antología:


“La opinión pública nacional e internacional entiende muy bien que Emmanuel no podía estar en medio de las operaciones bélicas del Plan Patriota, de los bombardeos y los combates, la movilidad permanente y las contingencias de la selva. Por eso este niño, de padre guerrillero, había sido ubicado en Bogotá bajo el cuidado de personas honradas mientras se firmaba el acuerdo humanitario. Uribe, que ya secuestró en la capital las pruebas de vida que iban con destino al Presidente Chávez, secuestra ahora a Emmanuel. Así como capturó y encarceló a los correos humanitarios, se apresta ahora a proceder de igual manera con las personas encargadas de atender al niño. Emmanuel iba a ser entregado, junto con su madre, al Presidente Chávez de Venezuela.”

También señala que  El proceso de liberación de Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo, seguirá su curso, tal como lo hemos ofrecido al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.

Para lo que reclaman “el despeje militar de Pradera y Florida para proceder de inmediato a verificar y realizar el primer encuentro para convenir el canje humanitario, que en todo caso debe ser con el acompañamiento de la comunidad internacional. 

Como no podía ser de otro modo, finalmente, suplican a Chávez “mantener viva la esperanza del canje a través de su consecuente compromiso humanitario”.

En medio de tanto ruido y tanto circo, lo único que queda claro  es que el niño llámese como se llame ha sufrido y sufre las consecuencias de la violencia. Y en los últimos días su “canje” ha querido ser usado por Chávez para revertir en algo su derrota en las urnas. Ciertamente, a  los protagonistas de la mascarada cruel el niño les importa muy poco.  

Ver: Ingrid Betancourt 

Tags: secuestro+colombia , Enmanuel , farc , hugo+chavez , secuestro , clara+rojas

EL REVÉS DE UNA SOMBRA: POESÍA DE SARINA HELFGOTT

enero 3, 2008 en 11:51 pm | Publicado en Artículos sobre Literatura, JARDIN DE DELICIAS | 5 comentarios

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ALGUIEN 

Alguien tiene un tenedor mientras agoniza su vecino.

Alguien se ha puesto más verde que el color.

Alguien, a gatas, busca un recuerdo que se ha perdido.

Alguien se olvidó de tomar su caldo: muerto está.

Alguien le da cuerda a la noche, impaciente

Alguien, si pudiera, volvería a nacer y llamarse  Isaías. 

Alguien no quiere saber nada con sus manos.

Acurrucado en un rincón, no quiere. 

Alguien canta un salmo en la boca del cadáver. 

Alguien que dibujara un día fantásticas ecuaciones sobre la luz del día, está, contando ahora, uno a uno todos sus piojos.

Alguien ora en silencio, vomita. Vuelve a orar

sobre su vómito (pero el ave ha dejado su ala en el exilio). 

Alguien acaba de nacer y ya espera

en el banquillo de los acusados. Vinagre. 

Alguien quiere venderle su alma a Dios.

Pero Dios ni siente ni padece. 

Alguien pudo ser pianista

en una gran ciudad sobre una gota de agua

aúlla sus bemoles más oscuros, pierde los molares.

Alguien que tuvo un maestro, una guitarra

frente al mar;una enamorada de muslos lánguidos

se ha perdido, irremediablemente. 

Alguien traiciona; muérdese el alma

en el dorso de la mano: acecha

entre dos latidos. Tiene frío.

Alguien, en el jergón del tifus, ha vivido

los tres días difuntos de su madre. 

Alguien vio entrar  el cordero en la boca

del lobo: Tiene hambre. Sácase los ojos. 

Alguien, en cambio, no puede sacarse el clavo;

tararea en la oreja del tísico el “Actus trágicus”

(Recuerda tantas cosas)

Alguien cava una fosa, la suya, honda,

honda para enterrar todas sus palabras. 

Alguien se ha quedado sin hermana mayor

arrodillada. Alguien no sabe qué sucede. Querría escribir

una carta, una larga carta a través del mar,

pero esto tampoco se puede. 

Alguien necesita – urgentemente- un arma

en defensa propia. 

Alguien quiere vivir a pesar de todo,

a pesar de la poesía que nada, nada hizo:

que se lavó las manos. 

 ¡Alguien ya no puede más!

(Libro de los muertos, Lima, 1962)

ESTA LUZ ES UN NAUFRAGIO DE ALAS

y relojes abiertos, de rotos deseos

a la derivaen territorios sonoros, vivos

como ombligos y signos sorprendidos,

como campanas y holocaustos.

A veces, es el amor

o el revés de una sombra.

(Ese vasto resplandor, Lima, 1973)

A DURAS PENAS

tercamente

camino en soledad

entre sombas y vientos

rapaces

en La Colmena los mendigos

me ofrecen sus huesudas flores

astutamente

sus cinco pétalos podridos

(a duras penas

es posible pensar en la esperanza) 

y continúo sonámbula

hacia la cita

y la claudicación 

ya no tengo sed   soy

la sed 

perdí ni nombre otra vez 

más huérfana de mí

exiliada

aborreciéndome

mi boca es un grito para adentro 

y sin embargo 

no sé por qué sigo entregándome

en oscuros lechos

como un deslumbramiento 

(esto también es el amor).

(Ese vasto resplandor, Lima, 1973)

SARINA HELFGOTT

(Chiclayo, 1928)  

Poeta excepcional y una de las dramaturgas más importantes del Perú. Su obra poética breve y de gran intensidad empezó a ser publicada con La luz pródiga (1956) y continuó con El libro de los muertos (1962) y Ese vasto resplandor (1973). 

Como señala Augusto Tamayo Vargas “El libro de los muertos representa un angustiado lamento por la muerte masiva del pueblo judío en Europa, bajo el imperio nazi”.

Sin embargo, por la calidad de la construcción estética (en la que resuenan ecos vallejianos y textos sagrados del antiguo Egipto) se constituye en un intemporal alegato por la vida y en contra del asesinato político y la muerte en general. 

En  Ese vasto resplandor la poesía de Sarina Helfgott transita con solvencia del canto general a la exposición de la subjetividad de mujer.  

Dramaturga desde 1953, en que escribe La Red, es autora también de La Jaula (Premio de Teatro 1961 de la Univ. de San Marcos), Intermedio, Carta de Pierrot (1961), La Señorita Canario (mención honrosa del Centro Peruano de Teatro en 1965), Antígona  y   La Sentencia (1964).

La Jaula fue estrenada en Lima, Buenos Aires y Cambridge y traducida al inglés y al neerlandés.  Luego fue publicada junto con La sentencia y La señorita Canario por la Universidad Católica del Perú (1967) y en la Colección de Teatro Peruano Homero, Teatro de Grillos (1974). Antígona también fue publicada en 1967 y Carta de Pierrot en 1975.

Fuentes: El libro de los muertos, Lima, Ediciones Linterna de papel, 1962 con prólogo de juan Ríos, p. 33

Ese vasto resplandor, Lima, Ediciones Linterna de papel, 1973, pp. 10 y 39

Augusto Tamayo Vargas.  Literatura Peruana. T. III, Lima Peisa, 1992, p. 967.

Tags: Sarina Helfgott ,  Literatura peruana , poesía+Perú poetas peruanos

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